May 4, 2021
De parte de Nodo50
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En medio de la resistencia al r茅gimen militar, hay quien dice que la democracia no puede prosperar sin el respeto a las minor铆as que han sido perseguidas durante d茅cadas.

La
desinformaci贸n del ej茅rcito de Myanmar ha sido burda pero eficaz.

Propagandistas
del r茅gimen militar afirmaron que un grupo 茅tnico llamado Rohingya
estaba quemando sus propias aldeas y quer铆a inundar Myanmar, de
mayor铆a budista, con hordas isl谩micas. Los Rohingya estaban
inventando historias, dec铆an los militares en 2017, sobre los
soldados cometiendo violaciones y asesinatos en masa.

La
verdad es que los soldados estaban llevando a cabo operaciones
genocidas contra las minor铆as 茅tnicas de Myanmar, lo que quiz谩 era
demasiado impactante de contemplar para la mayor铆a 茅tnica Bamar en
el pa铆s.

Pero
cuando los militares de Myanmar tomaron el poder este a帽o y mataron
a m谩s de 750 civiles, Daw Sandar Myo, una maestra de una escuela de
primaria, se dio cuenta de que las d茅cadas de persecuci贸n sufridas
por los Rohingya y por otras minor铆as eran, despu茅s de todo,
reales.

芦Despu茅s
del golpe, vi a los soldados y a la polic铆a matando y torturando
gente en las ciudades禄, explic贸. 芦Entonces empec茅 a
sentir empat铆a por los Rohingya y por los otros grupos 茅tnicos que
han sufrido mucho m谩s que nosotros por todos estos a帽os禄.

La
resistencia m谩s visible de la mayor铆a Bamar al golpe de estado del
1 de febrero se ha manifestado en forma de protestas masivas,
desobediencia civil, huelgas de trabajadores e incluso inicios de
tentativa a la lucha armada.

Pero
se est谩 produciendo otra transformaci贸n silenciosa: una creciente
aceptaci贸n de la diversidad 茅tnica de la naci贸n, algo que estuvo
notablemente ausente durante la anterior transici贸n pol铆tica. Con
la violencia militar desatada de nuevo, hay quien reconoce que la
democracia no puede prosperar sin respetar a las minor铆as 茅tnicas
que han sufrido d茅cadas de persecuci贸n.

M谩s
de un tercio de la poblaci贸n de Myanmar se compone de minor铆as
茅tnicas, que habitan la vasta frontera donde se concentran los
recursos naturales del pa铆s. Sus insurgencias contra el ej茅rcito de
Myanmar, que ha gobernado la naci贸n durante la mayor parte de las
煤ltimas seis d茅cadas, figuran entre los conflictos civiles m谩s
duraderos a nivel mundial.

Estas
minor铆as 茅tnicas tienen buen conocimiento de c贸mo luchar contra el
Tatmadaw, nombre por el que se conoce al ej茅rcito de Myanmar. Y
dicen conocer, mejor que los Bamar, cu谩n inestable puede ser el pa铆s
cuando el ej茅rcito act煤a como fuerza de ocupaci贸n en lugar de como
protector del pueblo.

芦Myanmar
nunca ha tenido una democracia real, ya que no hab铆a esperanza para
las personas pertenecientes a minor铆as 茅tnicas禄, explic贸 el
Teniente Coronel Mai Aik Kyaw, portavoz del Ej茅rcito de Liberaci贸n
Nacional Ta鈥檃ng, una de las fuerzas rebeldes luchando por la
autonom铆a en Myanmar. 芦Si se compara con lo que han sufrido las
personas pertenecientes a minor铆as 茅tnicas durante 70 a帽os, lo que
la gente Bamar est谩 ahora sufriendo no es nada禄.

Seg煤n
advierten las Naciones Unidas Myanmar se dirige, con la toma de poder
por parte de los militares, hacia una guerra civil, pudiendo incluso
desintegrarse como pa铆s.

芦Myanmar
est谩 al borde de fracasar como estado, del colapso del estado禄,
dijo Richard Horsey, asesor principal sobre Myanmar y perteneciente
al Grupo Internacional de Crisis, en una sesi贸n informativa de abril
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Horsey a帽adi贸, sin
embargo, que la crisis existencial de Myanmar tras el golpe de estado
ha catalizado el reconocimiento nacional sobre la importancia de la
etnicidad para ser un pa铆s m谩s inclusivo y cohesionado.

芦En
medio de todo este horror, hay que reconocer y aplaudir el car谩cter
transformador de la resistencia contra el r茅gimen militar 芦,
a帽adi贸 Horsey. 芦Ha surgido una nueva generaci贸n de acci贸n
pol铆tica que ha trascendido las viejas divisiones y antiguos
prejuicios y ofrece grandes esperanzas para un futuro Myanmar que
abrace, y est茅 en paz, con su diversidad禄.

A
principios de abril, se estableci贸 un gobierno civil de oposici贸n
para contrarrestar a la junta militar, ya que se ha encarcelado a
mayor铆a de dirigentes electos en el pa铆s, incluida Daw Aung San Suu
Kyi.

Por
primera vez en la historia del pa铆s, el Gobierno de Unidad Nacional,
como se conoce a la nueva autoridad en la oposici贸n, ha apoyado
abiertamente el federalismo en lugar de la autoridad centralizada.
Una constituci贸n consagrando el federalismo podr铆a ayudar a liberar
a las minor铆as 茅tnicas de la supremac铆a Bamar que ha dominado la
pol铆tica en Myanmar desde que el pa铆s se fund贸 en 1948.

El
gabinete del gobierno en la oposici贸n tambi茅n cuenta con m谩s
representantes de minor铆as 茅tnicas que el gabinete formado por la
Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido de Aung San Suu
Kyi.

El
NLD es la 煤nica fuerza pol铆tica popular a nivel nacional en
Myanmar, pero tiene un historial reciente de instigaci贸n a la
persecuci贸n de las minor铆as 茅tnicas. Aunque el partido gan贸 una
reelecci贸n aplastante en noviembre, m谩s de un mill贸n de personas
pertenecientes a minor铆as 茅tnicas fueron privadas del derecho al
voto.

Durante
sus cinco a帽os de reparto del poder con el Tatmadaw, dirigentes
civiles del NLD han defendido las atrocidades continuas de los
militares contra las minor铆as 茅tnicas. Hace d茅cadas, Aung San Suu
Kyi recibi贸 el Premio Nobel de la Paz por su lucha no violenta por
la democracia. Sin embargo, calific贸 el 茅xodo forzoso de 2017 de
750.000 personas Rohingya como un evento derivado de 芦operaciones
de limpieza禄 contra una revuelta terrorista. Los Rohingya
fueron, de hecho, v铆ctimas de una campa帽a bien documentada de
limpieza 茅tnica.

Pero
la toma de poder por parte de los militares ha llevado a un examen de
conciencia.

芦La
sangre que se ha derramado tras el golpe ha provocado un cambio
radical en la opini贸n p煤blica sobre federalismo e inclusi贸n禄,
dijo el analista pol铆tico U Khin Zaw Win, quien fue preso pol铆tico
en el pasado y que lleva mucho tiempo defendiendo los derechos de los
grupos 茅tnicos en Myanmar.

芦Aunque
el NLD sigue siendo popular, el pa铆s ha avanzado desde el golpe鈥,
a帽adi贸. 芦Ya no se trata de una restauraci贸n del NLD禄.

Hasta
el momento, el nuevo gobierno de unidad es poco m谩s que un compendio
de declaraciones pol铆ticas enviadas por aplicaciones encriptadas. No
tiene ej茅rcito o reconocimiento internacional.

Si
quiere tener 茅xito necesitar谩 el apoyo de las mismas minor铆as
茅tnicas que han sido perseguidas durante tanto tiempo.

Los
miembros del gobierno en la oposici贸n ya han buscado refugio en las
zonas fronterizas de Myanmar, donde las fuerzas armadas de las
minor铆as 茅tnicas controlan el territorio. J贸venes activistas est谩n
recibiendo, en estas regiones de la frontera, entrenamiento en armas
para formar una resistencia armada al Tatmadaw. Las recientes
explosiones de oficinas gubernamentales y empresas vinculadas al
ej茅rcito en entornos urbanos son una se帽al de sus intenciones.

Unir
fuerzas con las minor铆as 茅tnicas implica otras consideraciones
t谩cticas. Al principio del golpe la junta militar traslad贸, desde
bases remotas a las ciudades, a muchas de las divisiones de
infanter铆a m谩s temidas de Myanmar. Desde entonces las fuerzas de
seguridad han asesinado, de un solo disparo, a decenas de menores.
Personalidades en pro de la democracia han aparecido sin vida,
algunas con signos de tortura.

Con
el Tatmadaw ocupado en las ciudades, los grupos armados de las
minor铆as 茅tnicas han lanzado sus propias ofensivas coordinadas en
las zonas fronterizas. Decenas de soldados del Tatmadaw han muerto en
los 煤ltimos combates cuando tropas insurgentes invad铆an sus puestos
de avanzada, seg煤n residentes locales y organizaciones armadas de
las minor铆as 茅tnicas.

La
esperanza es que, con las milicias 茅tnicas presionando en
territorios fronterizos y una resistencia armada aumentando en las
ciudades, el Tatmadaw se vea obligado a luchar m煤ltiples frentes.

芦Si
las organizaciones armadas de los grupos 茅tnicos luchan juntas
contra el ej茅rcito de Myanmar, habr谩 mejores resultados para el
pa铆s禄, dijo el Coronel Mai Aik Kyaw, del Ej茅rcito de
Liberaci贸n Nacional Ta鈥檃ng.

Pero
la unidad es ef铆mera entre los grupos 茅tnicos armados, algunos de
los cuales reservan la misma potencia armament铆stica para utilizarla
entre s铆 que con el mismo Tatmadaw. Algunos de los grupos
principales, como los Shan y los Karen, tienen m谩s de una rama
armada represent谩ndolos. El control de estos territorios fronterizos
significa tambi茅n el acceso lucrativo a sus minas, selvas e
instalaciones il铆citas de fabricaci贸n de drogas.

Myanmar
es un entramado de culturas, incrustado entre India y China. Incluso
la noci贸n de pureza de los Bamar est谩 en entredicho. La Sra. Aung
San Suu Kyi es, en parte, de ascendencia Karen. Otras personas Bamar
tienen ascendencia india o china. Gran Breta帽a, que coloniz贸 lo que
entonces se conoc铆a como Birmania, llam贸 al pa铆s 芦una zona de
inestabilidad racial禄, seg煤n Thant Myint-U, historiador y autor
de 芦La historia oculta de Birmania禄.

芦Myanmar
nunca ha sido un lugar de categor铆as raciales y 茅tnicas ordenadas禄,
aclar贸. 芦Acabar con la dominaci贸n pol铆tica de comunidades
minoritarias por parte de los Bamar puede verse favorecido por un
sistema de gobierno m谩s descentralizado. Pero lo que es igualmente
importante es un programa radical para acabar con la discriminaci贸n
en todas sus formas y una nueva visualizaci贸n del pa铆s como un
lugar que siempre ha sido hogar de muchos pueblos distintos.禄

Esta
semana, los soldados del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional Karen
invadieron un puesto de avanzada del Tatmadaw al otro lado del r铆o
desde Tailandia. En marzo, las fuerzas Karen capturaron otra base al
este de Myanmar, lo que provoc贸 los primeros ataques a茅reos en 20
a帽os del ej茅rcito contra aldeas Karen. Las represalias del Tatmadaw
en zonas pobladas por minor铆as 茅tnicas han matado a decenas de
personas.

A
medida que se intensifican los combates, decenas de miles de personas
se han visto desplazadas en todo el pa铆s, especialmente en el
territorio Karen y en el norte, donde el Ej茅rcito de la
Independencia Kachin est谩 avanzando contra el Tatmadaw.

Por
primera vez, la Uni贸n Nacional Karen ha recibido donaciones de
personas Bamar para las v铆ctimas civiles del Tatmadaw, cont贸 Padoh
Saw Man Man, portavoz del grupo. 芦Ahora estamos unidos con el
pueblo Bamar, y creo firmemente que ganaremos si luchamos juntos
contra el Tatmadaw禄, a帽adi贸.

Hannah Beech es la Directora en jefe de la oficina de The Times en el Sudeste Asi谩tico desde 2017, con sede en Bangkok. Antes de incorporarse a The Times, fue reportera de la revista Time durante 20 a帽os desde sus bases en Shangh谩i, Pek铆n, Bangkok y Hong Kong. @hkbeech

Fuente original en ingl茅s: https://www.nytimes.com/2021/04/30/world/asia/myanmar-ethnic-minority-coup.html




Fuente: Rebelion.org