February 22, 2021
De parte de Nodo50
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El semanario c谩ntabro 鈥榣a Realidad鈥 public贸 hace dos d茅cadas el viaje a Suiza del entonces 鈥榥煤mero dos鈥 del PP de Cantabria, comunidad aut贸noma por la que Luis B谩rcenas fue senador desde 2004 hasta 2010 a pesar de que el exgerente y extesorero del PP hab铆a nacido en Huelva, viv铆a en Madrid, nunca hab铆a ocupado un esca帽o y, al menos en apariencia, no ten铆a ninguna relaci贸n con Cantabria. En cualquier caso, la publicaci贸n de aquel viaje a Suiza acab贸 desembocando en el cierre del peri贸dico. 鈥溾榣a Realidad鈥 ya no es ni un mal recuerdo despu茅s de tantos a帽os de silencio, y luego est谩n mis circunstancias personales, que son las que son鈥, destaca a LA 脷LTIMA HORA Patxi Ibarrondo, enfermo de p谩rkinson y fundador, editor y primer 鈥搚 煤nico鈥 director del semanario. 鈥淧ero hete aqu铆 que la actualidad pol铆tica ha puesto en su lugar a ciertos ejemplares de la 茅lite del 78 que propiciaron el cierre de 鈥榣a Realidad鈥, pues, al tirar de la manta, B谩rcenas ha puesto patas arriba todo el fango de la era Aznar y Rajoy y ah铆 estamos hasta los represaliados por esas cutre-茅lites que convirtieron este pa铆s en una caricatura, un barullo en el que Cantabria jug贸 un papel鈥, a帽ade Ibarrondo.

Y es que hace veinte a帽os 鈥榣a Realidad鈥 estaba en los kioscos, pero en diciembre de 2001 se vio obligada a echar el cierre, al no poder afrontar la indemnizaci贸n que el semanario fue condenado a pagar al entonces secretario general del PP de Cantabria, parlamentario auton贸mico y presidente del Consejo de Administraci贸n de Caja Cantabria 鈥揷aja de ahorros actualmente desaparecida, tras su integraci贸n en Liberbank鈥, Carlos Saiz, que lo hab铆a denunciado por la publicaci贸n de dos art铆culos en los que abordaba un viaje suyo a Suiza. 鈥榣a Realidad鈥 fue condenada en 2001 a pagar 120.000 euros a Saiz, y aunque en 2002 dicha cantidad se redujo, en apelaci贸n, a 12.000 euros, el semanario ya se hab铆a visto obligado a bajar la persiana. 鈥榣a Realidad鈥 era 鈥渓a 煤nica publicaci贸n de izquierdas existente en Cantabria desde finales de la II Rep煤blica鈥 y su 鈥渁cta de defunci贸n鈥 lo firm贸 Laura Cuevas 鈥搕itular del Juzgado de Primera Instancia n煤mero 6 de Santander鈥, a quien 鈥渓e bastaron 48 horas para ordenar la ejecuci贸n sumarial, aunque su sentencia hab铆a sido recurrida en tiempo y forma鈥, destaca Ibarrondo.

Una sentencia 鈥渆sperp茅ntica鈥 鈥損rosigue Ibarrondo鈥, pues la jueza dictamin贸 que 鈥渄esprovista de iron铆a, la informaci贸n de 鈥榣a Realidad鈥 supon铆a un ataque al honor de Saiz 鈥搖n hombre poderoso鈥, menoscab谩ndolo ante la opini贸n p煤blica, porque 鈥搒igue la sentencia鈥 en el acerbo popular se interpreta que 鈥榗uando un cargo pol铆tico acude a Suiza, es para practicar irregularidades, lo que significa un atentado al honor de la persona con poderes p煤blicos鈥鈥.

鈥榣a Realidad鈥 sali贸 a los kioscos en febrero de 2000, cuando en el Estado espa帽ol gobernaba el PP de Jos茅 Mar铆a Aznar y en Cantabria gobernaban en coalici贸n el PP de Cantabria y el Partido Regionalista de Cantabria de Miguel 脕ngel Revilla. 鈥淓n cuanto el poder del PP y el PRC se vio reflejado en las primeras portadas de 鈥榣a Realidad鈥, ambos decidieron emprender una guerra sin cuartel鈥, destaca Ibarrondo, que tampoco olvida que 鈥渓a 鈥榩rogres铆a鈥 nunca apoy贸 con decisi贸n al semanario, pues algunos 鈥榩rogres鈥 quisieron utilizarlo para sus propios fines panfletarios y cuando se percataron de la imposibilidad de hacerlo, lo dejaron a un lado鈥. En cualquier caso, el acoso judicial y pol铆tico a 鈥榣a Realidad鈥 hizo imposible su supervivencia, demostrando que 鈥渟e puede fulminar de un plumazo el periodismo molesto鈥 y que en Cantabria para hacerlo 鈥渂asta con apellidarse Bot铆n o pertenecer a sus c铆rculos pol铆ticos de la corte regionalista, que siguen perpetu谩ndose en el poder desde 1978鈥.

驴Qui茅nes incluyeron a B谩rcenas 鈥搎ue nunca se hab铆a ostentado cargos de representaci贸n鈥 en las listas del PP al Senado por la circunscripci贸n de Cantabria en las generales de 2004? 鈥淪us padrinos eran el entonces todopoderoso Francisco 脕lvarez-Cascos y el entonces presidente del PP de Cantabria, Gonzalo Pi帽eiro, a cuyas 贸rdenes estaba Carlos Saiz, 鈥榥煤mero dos鈥 del PP de Cantabria y fact贸tum del partido鈥, apunta el director de 鈥榣a Realidad鈥. 鈥淓n aquel momento el que mangoneaba la pol铆tica c谩ntabra era el t谩ndem Pi帽eiro/Cascos 鈥揺sa era la 鈥榬egeneraci贸n鈥 tras desembarazarse de Juan Hormaechea鈥, pero cabe remarcar que B谩rcenas sali贸 senador cunero en las listas que 鈥榚ncabezaba鈥 Pi帽eiro y que sac贸 m谩s votos que su mentor鈥, destaca.

鈥淐on los tribunales pis谩ndole los talones, B谩rcenas se vio obligado a abandonar el esca帽o y ahora tira de la manta y acusa al PP de Aznar y de Rajoy de corrupci贸n generalizada 鈥揷oncretamente, de financiar el partido mediante una caja B en la que entraban las mordidas de los promotores de obras p煤blicas鈥, unas acusaciones que ya fueron publicadas por 鈥榣a Realidad鈥 y eso le cost贸 la vida al semanario despu茅s de una persecuci贸n a muerte que entronca con los asuntos judiciales que curiosamente hoy pueblan las portadas y los telediarios de la prensa estatal鈥, a帽ade.

El cierre de 鈥榣a Realidad鈥 supuso el desempleo para sus treinta trabajadores, que de la noche a la ma帽ana se vieron en la calle. Entre sus colaboradores asiduos hab铆a periodistas y escritores de la talla de Ignacio Ramonet 鈥揺ntonces director de 鈥楲e Monde diplomatique鈥欌 o Ram贸n Chao. Adem谩s, Laura Cuevas orden贸 鈥搚 as铆 se hizo desde 2004 hasta 2007鈥 que cada mes se retirara un 12% de la pensi贸n por invalidez absoluta de Ibarrondo, enfermo de p谩rkinson.

Poco m谩s de dos d茅cadas despu茅s de la puesta en marcha de 鈥榣a Realidad鈥 y poco menos de dos d茅cadas despu茅s de su cierre, Ibarrondo habla con L脷H del desaparecido semanario, de pol铆tica y de periodismo.

鈥榣a Realidad鈥 sali贸 a los kioscos en febrero de 2000, cuando en el Estado espa帽ol gobernaba el PP de Aznar y en Cantabria gobernaban en coalici贸n el PP de Cantabria y el PRC de Revilla. 驴C贸mo y por qu茅 pusisteis en marcha el semanario?

Despu茅s de una larga trayectoria profesional en medios escritos estatales, pens茅 que era necesario un periodismo a ras de tierra y comprometido con la realidad de Cantabria a fondo. Un periodismo de investigaci贸n que abordara los sucios asuntos que no interesaban o no pod铆a abarcar a fondo la prensa estatal. Un periodismo que reflejara con suficiente profundidad los temas de corrupci贸n que se produc铆an de manera cotidiana y descarnada en Cantabria, donde b谩sicamente los mayores 鈥榓ffaires鈥 ten铆an y tienen que ver con el 鈥榖oom鈥 del ladrillo y los planes de urbanismo en toda la costa, o sea con la degradaci贸n del patrimonio paisaj铆stico mediante el tr谩fico de licencias de construcci贸n.

Digamos que fuisteis directamente al grano鈥

Al denunciar los tejemanejes financieros de la clase pol铆tica en Caja Cantabria, 鈥榣a Realidad鈥 frustr贸 no pocos proyectos urban铆sticos millonarios que depend铆an del silencio y la discreci贸n administrativa. Eso gener贸 una inquina sin precedentes.

Una inquina hacia 鈥榣a Realidad鈥 pero tambi茅n hacia ti.

S铆, yo hab铆a sido perseguido por l铆deres y cargos del PP por publicar desde hac铆a a帽os esa delincuencia organizada. La persecuci贸n era, pues, 鈥榓d hominem鈥. Antes de fundar 鈥榣a Realidad鈥, yo hab铆a publicado en la revista 鈥楥ambio16鈥 una serie de reportajes sobre las irregularidades en la entidad p煤blica Caja Cantabria 鈥揾oy, Liberbank鈥, cuyo presidente era Carlos Saiz, secretario general del PP de Cantabria y fact贸tum del partido, a las 贸rdenes del presidente, Gonzalo Pi帽eiro.

驴Qu茅 tipo de reportajes?

Entre los m谩s llamativos estaba uno que hizo mucho ruido en el Congreso de los Diputados: el del piso de Margarita Mariscal de Gante [ministra de Justicia del Gobierno del PP de Jos茅 Mar铆a Aznar desde 1996 hasta 2000]. Ante una pregunta del Grupo Socialista sobre la operaci贸n de venderle un piso de 300 metros cuadrados con garaje y trastero poco menos que regalado y financiado ventajosamente, la exministra se limit贸 a responder que todo hab铆a sido legal, pero no ense帽贸 los papeles. En el reportaje se contaba c贸mo Caja Cantabria 鈥榲endi贸鈥 por la simb贸lica cantidad de 180.000 euros una vivienda de m谩s de 300 metros cuadrados, garaje y trastero en el madrile帽o barrio de Cibeles. Y que la beneficiaria era Margarita Mariscal de Gante, ministra de Justicia en el primer Gobierno de Aznar. El piso se vendi贸 con financiaci贸n de la propia caja de ahorros con cr茅dito preferente M铆bor [Madrid InterBank Offered Rate].

El asunto, pues, era cargarse el peri贸dico para dejar sin herramientas a su director, periodista que, antes de 鈥榣a Realidad鈥, llevaba a帽os denunciando en diversos medios de 谩mbito estatal la corrupci贸n existente en Cantabria.

Lo lograron.

S铆, la t谩ctica les dio resultado. Como se suele decir, 鈥渕uerto el perro, se acab贸 la rabia鈥. La cosa estaba clara: las fuerzas vivas constataron que ni 鈥榣a Realidad鈥 ni su director ced铆an en su combate a la corrupci贸n. Por lo tanto, el camino a seguir era lograr una condena judicial, verdadera o inventada pero definitiva. En diciembre de 2001 al fin lo consiguieron, al no poder afrontar el semanario la descomunal indemnizaci贸n a la que fue condenado por la jueza Laura Cuevas a favor de Carlos Saiz, fact贸tum, secretario general del PP de Cantabria, parlamentario auton贸mico y presidente del Consejo de Administraci贸n de Caja Cantabria.

Esa 鈥渄escomunal鈥 indemnizaci贸n fue de 120.000 euros, una cifra sin precedentes en el Estado espa帽ol para ese tipo de casos.

Efectivamente. No bast贸 con el embargo de bienes y la consiguiente desaparici贸n de 鈥榣a Realidad鈥 por la publicaci贸n de sendos art铆culos en los que se abordaba un viaje rel谩mpago a Suiza; 鈥榣a Realidad鈥 fue condenada judicialmente a pagar la cifra r茅cord de 120.000 euros a Saiz como garant铆a de su 鈥渉onor鈥. Dicha cantidad se redujo, en apelaci贸n, a 12.000 euros, pero demasiado tarde, porque el semanario ya se hab铆a visto obligado a echar el cierre. Por orden expresa de ejecuci贸n de la jueza Laura Cuevas, los oficiales judiciales embargaron hasta la cabecera y los muebles de la Redacci贸n en el plazo de 24 horas. Por tanto, la indefensi贸n absoluta. No pod铆a salir a defenderse en los kioscos, era misi贸n imposible. Ten铆a que trabajar las 40 p谩ginas semanales del peri贸dico y, al mismo tiempo, responder a los ataques de consejeros, alcaldes, concejales y cargos p煤blicos del PP en general.

Entonces denunciaste que el acoso judicial a 鈥榣a Realidad鈥 en general y a ti, como director, en particular ten铆a como principal objetivo que revelaras tus fuentes鈥

Personalmente, recib铆 muchas presiones judiciales. Yo ten铆a un topo dentro de la Ejecutiva del PP de Cantabria presidida por Gonzalo Pi帽eiro y necesitaban saber qui茅n era el 鈥榯raidor鈥. Les hac铆a mucho da帽o la secci贸n 鈥楾inta Confidencial鈥, donde se contaban cosas como ese famoso viaje de un alto cargo a Suiza.

驴C贸mo definir铆as el panorama medi谩tico del Estado espa帽ol en general y de Cantabria en particular en aquel tiempo, hace ya veinte a帽os?

Es una prensa que suele actuar en connivencia con el poder establecido y propiciando la 鈥榲erdad oficial鈥 para pastorear la opini贸n p煤blica en funci贸n de los intereses de la clase dirigente. Como te digo, yo hab铆a colaborado con diversas publicaciones de 谩mbito estatal. En el mejor de los casos, se daba trato preferente hacia el tema pol铆tico de la Transici贸n, pero por debajo se tej铆an intereses econ贸micos a los que apenas se hac铆a menci贸n o no lo suficiente. Feudos del PP como Cantabria ten铆an a su disposici贸n un territorio virgen para convertir un para铆so natural en un p谩ramo de hormig贸n, como as铆 ha sido.

Recuerdo que en aquel tiempo ya denunciabais que la llamada 鈥榞lobalizaci贸n鈥 estaba provocando una concentraci贸n acelerada en grandes grupos medi谩ticos y que los medios de comunicaci贸n m谩s influyentes estaban cada vez en menos y m谩s poderosas manos, lo que los convert铆a en importantes mecanismos de poder.

El propio nacimiento de 鈥榣a Realidad鈥, dentro de su modesta influencia, era una llamada de atenci贸n ante lo que se produjo finalmente. Resulta muy preocupante que los grandes medios de comunicaci贸n de papel est茅n en manos de la banca y de los conglomerados de poder f谩ctico, con lo que supone de erradicaci贸n de la libertad de expresi贸n. La financiaci贸n de un peri贸dico estatal requiere un desmesurado coste. Los gastos de mantenimiento son muy grandes. Eso significa control. De ah铆 que vayan lastrados: se rinden a quienes los financian y terminan perdiendo la confianza de los lectores.

Frente a todo eso, 鈥榣a Realidad鈥 surgi贸 pueblo a pueblo, barrio a barrio, cocina a cocina, taberna a taberna; intentasteis implicar en el proyecto a las clases populares y a los movimientos sociales de Cantabria que cre铆an en la necesidad de un medio as铆.

En definitiva, se puede decir que nos inventamos nuestro propio sistema de donativos de persona a persona, antes de que existiera el concepto 鈥榗rowdfunding鈥. La ventaja, de entrada, es que Cantabria es un territorio peque帽o, por lo que ofrec铆a mayor proximidad. Ese fue el motor de la publicaci贸n.

Pero pronto os encontrasteis con todo tipo de barreras disuasorias e incluso con proposiciones digamos irregulares鈥

S铆, cuando era inminente la salida del peri贸dico, se me acerc贸 un elemento que dec铆a actuar en nombre de gente con poder en Cantabria. En concreto, ofrec铆a un cheque en blanco para que 鈥榣a Realidad鈥 no saliera a la calle.

Pero sali贸 a la calle, y la ofensiva judicial empez贸 muy pronto.

La ofensiva m谩s contundente se concret贸 por la v铆a judicial a las tres semanas de la salida de 鈥榣a Realidad鈥 a los kioscos. Inmediatamente nos fueron llegando tres querellas penales y cinco demandas civiles 鈥揷ada una de ellas nos ped铆a una indemnizaci贸n de 30 millones de las antiguas pesetas鈥 interpuestas por pol铆ticos que gobernaban la comunidad aut贸noma o sus municipios: el propio Saiz, Miguel 脕ngel Revilla [entonces secretario general del PRC, cargo que sigue ostentando actualmente, y vicepresidente auton贸mico y consejero de Obras P煤blicas], Francisco Rodr铆guez Arg眉eso [entonces portavoz del PP en el Parlamento de Cantabria y presidente de la Obra Social de Caja Cantabria], Federico Santamar铆a [entonces consejero de Econom铆a y Hacienda] y los entonces alcaldes de Arnuero, Argo帽os, Astillero y Comillas.

Sol铆as insistir en que en Cantabria 鈥搊 Calabria, como sol铆as llamarla ir贸nicamente鈥 esos pol铆ticos no eran m谩s que la base de una pir谩mide en cuya c煤spide estaba el entonces presidente del Banco Santander, Emilio Bot铆n 鈥損adre de la actual presidenta del banco, Ana Bot铆n鈥, que entonces era el banquero m谩s poderoso del Estado espa帽ol.

Pues lo sigo sosteniendo. El Banco Santander es lo peor que puede sucederle a un min煤scula autonom铆a como Cantabria. El banco hace y deshace y controla como si, en lugar de ser una comunidad aut贸noma, fuera su dehesa particular. Y todo sigue igual, con el presidente Revilla bajando la cabeza y diciendo am茅n al banco, sumiendo a Cantabria en la inmovilidad y el ostracismo. Un ejemplo claro ha sido el Centro Bot铆n, ilegalmente situado en plena bah铆a de Santander. De nada sirvieron las protestas ciudadanas. El Centro Bot铆n era un capricho fara贸nico del fenecido amo Emilio Bot铆n; ahora est谩 vac铆o de contenidos. El presidente auton贸mico es un exabrupto pol铆tico en s铆 mismo. A ra铆z de las 煤ltimas elecciones generales, a Revilla le sali贸 la vena falangista y amenaz贸 con dedo admonitorio a Pedro S谩nchez con 鈥渓a ira de los c谩ntabros鈥. Fue un error manifiesto. Revilla sosten铆a la tesis integrista frente el avance de los nacionalismos. Se pronunci贸 contra el candidato socialista S谩nchez si este 鈥渟e atrev铆a a romper Espa帽a鈥 y neg谩ndole el voto para la investidura, despu茅s de hab茅rselo prometido con toda solemnidad y palabra de honor incluida. Ese tremendo error pol铆tico le est谩 costando muy caro a Cantabria. Hay gestos y decisiones en pol铆tica que son imperdonables. Como consecuencia, la respuesta es que el ninguneo por parte de Madrid est谩 servido. La comunidad aut贸noma tiene carencias b谩sicas en infraestructuras, pero est谩 sumida en una par谩lisis.

La sentencia que conden贸 a 鈥榣a Realidad鈥 a indemnizar a Carlos Saiz 鈥搒entencia que no era firme鈥 fue ejecutada 鈥榩rovisionalmente鈥 en diciembre de 2001, sobre la base de la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil que el PP de Aznar 鈥搎ue contaba con la mayor铆a absoluta del Congreso鈥 hab铆a aprobado en enero. Esa ley permit铆a utilizar esa f贸rmula jur铆dica de la ejecuci贸n 鈥榩rovisional鈥 para provocar la asfixia financiera y, en definitiva, el cierre de medios de comunicaci贸n inc贸modos para el poder. En distintos puntos de Cantabria hubo muestras de solidaridad, protestas y movilizaciones, aunque no sirvieron para evitar el cierre de 鈥榣a Realidad鈥. Aun as铆, 驴crees que sirvieron para algo?

No, nada. Despu茅s del ruido de cortar el tr谩fico en Santander y de otras protestas a favor de la libertad de expresi贸n y contra el cierre, nada alter贸 la vida buc贸lica de la sociedad c谩ntabra.

El cierre de 鈥榣a Realidad鈥 es menos conocido que el de 鈥楨gin鈥, 鈥楨uskaldunon Egunkaria鈥, 鈥楢rdi Beltza鈥 o 鈥楰ale Gorria鈥, pero 驴crees que en el fondo se enmarca en el mismo tipo de ataque a la libertad de expresi贸n?

Es lo mismo, aunque cambien las cabeceras represaliadas. Es la necesidad del poder de neutralizar los medios cr铆ticos que no acatan las reglas de juego oficial promulgadas desde arriba para que los de abajo las obedezcan sin rechistar.

驴Qu茅 ha cambiado y qu茅 sigue igual dos d茅cadas despu茅s?

Cambian los modelos de coche en las calles, pero en el fondo no se perciben cambios de 谩mbito sociopol铆tico. El 鈥榗rack鈥 pol铆tico sigue siendo un Revilla inoperante que sigue la estela de aquel esperp茅ntico Juan Hormaechea, hoy olvidado. La izquierda en Cantabria es algo poco menos que inexistente. O por lo menos de escasa presencia p煤blica.

驴C贸mo ves el actual panorama medi谩tico?

Desde que la ultraderecha ha emergido de sus cavernas, predominan el panfletismo y el libelo digital y sobre todo los bulos intoxicadores a trav茅s de Internet. Cuando pierden comba y hacen el rid铆culo en el Parlamento, lanzan a sus lebreles violentos a las calles para desestabilizar.

驴Y el futuro c贸mo lo ves?

En mi opini贸n, el futuro es algo que a lo que hay que hacer frente cada d铆a. El futuro no existe, hay que labrarlo cada d铆a. Y no nos vendr铆an nada mal unas dosis de humildad despu茅s del zasca que nos ha propinado el COVID-19 que nos asola. El coronavirus y esta pandemia deber铆an ser el paso a un nuevo paradigma de todos, donde se abandonen la competici贸n desaforada y la b煤squeda del triunfo individual del todos contra todos. Propondr铆a un mundo donde predomine la ayuda mutua y no las personas desechables migratorias con que se nutre el fracasado capitalismo global en su ciego viaje hacia el colapso.

驴Se nos ha quedado en el tintero alguna cosa que quieras a帽adir?

S铆, un deseo de Salud y Rep煤blica para Espa帽a, pese a los actuales vientos mon谩rquicos dominantes en el pa铆s. Sin Borbones, buena parte de los problemas pol铆ticos del pa铆s se disipar铆an con un poco de trabajo pol铆tico, pero est谩 claro que determinadas 茅lites nos obligan a cargar eternamente con esa maldita piedra de S铆sifo que es la monarqu铆a.




Fuente: Laultimahora.es