August 29, 2022
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Esta semana comenz贸 a exhumarse la primera fosa con represaliados republicanos de la Guerra Civil de la Comunidad de Madrid. El padre de Benita Navacerrada fue enterrado en el cementerio de Colmenar Viejo junto a un centenar de personas.

publico.es / Jairo Vargas Mart铆n / 27/08/2022

Desde hace cuatro d铆as, Benita Navacerrada L贸pez no se despega de la barandilla del cementerio parroquial de Colmenar Viejo. Lleva 83 a帽os esperando, siempre con la boca chica, casi cerrada hasta no hace tanto. Nunca pens贸 que lo ver铆a, que vivir铆a lo suficiente. Por eso llega cada d铆a desde San Sebasti谩n de los Reyes, a 25 kil贸metros, despliega su asiento bajo una sombrilla y sigue aguardando, junto a alguno de sus hijos, hipnotizada por el ruido de piquetas y azadas. Quiz谩s tropiecen con los restos de su padre antes de que la tierra vuelva sepultar la memoria hasta una nueva subvenci贸n del Gobierno.

Lo fusilaron aqu铆 al lado, dice, ni a cien metros, frente a la tapia del camposanto, ya enfoscada, pintada y repintada de inocente blanco. Pero ni as铆 esconde los balazos donde anidan las ara帽as desde 1939. Si se rascara la pared y se levanta el suelo saldr铆an los proyectiles, dice uno de los arque贸logos que estar谩n removiendo la mitad de la fosa com煤n hasta el 31 de agosto. El dinero del Gobierno no da para m谩s: 22.900 euros para la primera fase de la exhumaci贸n es lo que ha conseguido la Asociaci贸n Comisi贸n de la Verdad de San Sebasti谩n de los Reyes (ACVSSR), que junto a la sociedad de antropolog铆a forense Aranzadi han logrado abrir la primera fosa de represaliados de la Guerra Civil en la Comunidad de Madrid.

En realidad, afirma Luis P茅rez Lara, presidente de ACVSSR, hasta aqu铆 se ha llegado tras convencer a una plataforma de siete ayuntamientos encabezada por el de San Sebasti谩n de los Reyes (PSOE). Con diferentes colores pol铆ticos, desde el PP a Ciudadanos y con mayor o menor compromiso avalaron un proyecto que no ha hab铆a recibido fondos p煤blicos en otras ocasiones pese a su buena puntuaci贸n en los concursos. 鈥淪on todos los consistorios que tienen fusilados aqu铆 salvo el de Fuencarral- El Pardo, cuyo alcalde no ha querido ni hablar con nosotros鈥, apostilla P茅rez Lara.

Despu茅s lleg贸 鈥渓a batalla m谩s dura que he librado鈥, dice entre risas. Convencer al p谩rroco de Colmenar para que diera por escrito el permiso para excavar en el cementerio. 鈥淪e desentend铆a y me remiti贸 al Arzobispado. Despu茅s de mucho insistir lo conseguimos, porque esto ya es ley y no pueden negarse a que los busquemos鈥, incide.

107 fusilados y una fusilada

Fueron muchos, al menos 108. Una mujer y 107 hombres, que se sepa. Republicanos, militantes de UGT, del PSOE, de la CNT, comunistas, milicianos y vecinos de varios pueblos de la sierra de Madrid. Todos rojos, todos 鈥渃riminales鈥; lo dicen los papeles de los consejos de guerra sumar铆simos.

Uno de los cuatro esqueletos hallados en la fosa del cementerio parroquial de Colmenar Viejo, con impacto de bala en mand铆bula y cr谩neo, seg煤n los arque贸logos.  Jairo Vargas

Benita solo ten铆a siete a帽os, pero era hija de rojos, y 鈥渜u茅 significa rojo鈥, preguntaba ella cuando sus compa帽eras de escuela la se帽alaban, se re铆an de sus ropas andrajosas, de sus alpargatas rotas, de su cara sucia. Lo recuerda todo, porque ella y sus hermanos se quedaron solos en el mundo. Ahora tiene 90 a帽os y a煤n le duelen las burlas, el maltrato, el hambre y la miseria de los hijos de la Espa帽a que perdi贸 la guerra.

El padre de Benita fund贸 UGT en  su pueblo y dirigi贸 la comisi贸n de fincas incautadas durante la guerra

Cada palada de tierra la siente como una peque帽a victoria; ella, tan hija de vencidos. Ilusionada pero tambi茅n temerosa del pinchazo cuando encuentren, si encuentran, los huesos de su padre, Facundo Navacerrada Perdiguero. Lo dice el cartel que Benita sostiene con su foto, sentada entre las tumbas que s铆 llevan nombre y apellidos sobre el m谩rmol labrado de la l谩pida. El de su padre solo est谩 en alg煤n papel y desde 2018, tambi茅n en el cartel de un memorial con los nombres de los 108 represaliados en este pueblo.

Facundo era natural de San Sebasti谩n de los Reyes, fundador local de la UGT en 1936, presidente de la colectividad de campesinos Pablo Iglesias, presidente de la comisi贸n de fincas incautadas a terratenientes y miembro del consejo revolucionario que se instaur贸 en el pueblo tras el golpe fascista de 1936. La Guardia Civil lleg贸 de noche, ella lo recuerda. Estaba en casa de su abuela materna. A su madre ya la hab铆an llevado presa, 鈥渁ntes que a mi padre. Por roja, por mujer de rojo. Era analfabeta. Estuvo tres a帽os en la c谩rcel y seis meses desterrada en un convento del Pa铆s Vasco鈥, dice. La prendieron y los echaron, 鈥渓os fascistas nos quitaron todo y nos dejaron en la calle鈥. Eran cinco hermanos, la mayor ten铆a 15 a帽os en aquel entonces. Su t铆o, el hermano de su padre 鈥斺漰udiente, falangista鈥, lo describe鈥, hac铆a guardia en la casa para que no escapara.

鈥淧ero mi padre dec铆a que no iba a pasarle nada, que no hab铆a matado a nadie. 脡l se present贸 voluntario en el Ayuntamiento. Cuando volvi贸 del frente no sab铆a lo que estaba pasando en el pueblo鈥, recuerda Benita. La Benem茅rita lleg贸, lo montaron en un cami贸n y lo llevaron a Colmenar Viejo, a la escuela que construy贸 el Gobierno de la Rep煤blica, convertida en c谩rcel improvisada. Benita nunca volvi贸 a habar con su t铆o ni con los hijos de su t铆o. 鈥淣o somos familia鈥, zanja. Dos meses despu茅s, el 24 de mayo, fusilaron a Facundo.

Eso dicen los papeles, pero no es lo que dice todo el pueblo. 鈥A mi padre le dieron una muerte muy cruel鈥. Benita traga saliva. No es la primera vez que lo cuenta, se sabe el relato de memoria, de memoria sucia que a煤n nadie ha remozado. Los ojos se le empa帽an y la voz se retuerce y entonces lo dice: 鈥Lo quemaron. Lo ataron a un cami贸n, le echaron gasolina y le pendieron fuego鈥. Se contaba entre susurros porque as铆 ten铆a que ser, pero lo contaban todos. 鈥淎 tu padre lo quemaron vivo鈥, se lo han dicho siempre, sabe hasta qui茅n facilit贸 la gasolina para que la llevaran de San Sebasti谩n a Colmenar. Por eso su hermana no encontraba su cad谩ver entre los fusilados cuando fue al cementerio a buscarlo, antes de que los echaran a la fosa. 鈥淵 por eso yo pienso que va a salir muy poco de mi padre si sale algo鈥, dice. 鈥淟o liquidaron porque estorbaba en el mundo, en su mundo鈥. Y desde entonces silencio y tierra y silencio y rabia contenida. La macabra venganza contra quien orquest贸 la expropiaci贸n de tierras a los adinerados merece, como m铆nimo, ser confirmada, opina Benita.

Un segundo cr谩neo con un puente de oro en la dentadura, a煤n por confirmar si es de unos de los fusilados en Colmenar Viejo en 1939.  Jairo Vargas

El primer esqueleto apareci贸 el mi茅rcoles, a metro y medio de profundidad. Tras picar el hormig贸n y retirar el mallazo afloraron osamentas de beb茅s, seguramente sin bautizar. F茅mures dispersos, restos tambi茅n de alg煤n animal y porquer铆a propia de vertedero. El lugar ahora se encuentra intramuros del cementerio viejo del pueblo, pero no fue siempre as铆. Durante a帽os fue un osario anexo al camposanto donde inhumar a los muertos no cristianos, a gente que se hab铆a suicidado, a quien sus familias no pod铆an costear un entierro digno o donde, simplemente, se echaban con los a帽os los huesos de quien no ten铆a una tumba pagada a perpetuidad.

All铆 fueron arrojados los cuerpos de unas 90 personas poco despu茅s de ser asesinadas. Los fusilaron en varias tandas, cada semana, todos los d铆as menos los domingos, hasta que acabaron con todos lo condenados. Se cree que 18 descansan en lo que llaman el paseo, uno de los antiguos caminos de entrada junto a un muro que ya no existe. No llega a metro y medio de anchura. Los testimonios dicen que apilaron a los muertos en tres niveles de altura sobre los que han caminado durante ocho d茅cadas quienes pod铆an poner flores a tumbas con foto y nombre. Dicen que en esa fosa estrecha y alargada est谩n los que se confesaron por la noche. Al alba los mataron. Pero esa hoyada se abrir谩 m谩s tarde, en otra fase, con m谩s burocracia y con una subvenci贸n de la ya nueva Ley de Memoria Democr谩tica, conf铆a el presidente de la ACVSSR, que matiza que las nueva legislaci贸n garantiza la continuidad de los proyectos, aunque vayan despacio.

Herida de bala en cr谩neo y mand铆bula

El cuerpo que asom贸 primero presentaba a primera vista un orificio de bala en mand铆bula y cr谩neo, aunque a煤n hay que confirmarlo en el laboratorio, explica a pie de zanja Almudena Garc铆a-Rubio, osteoarque贸loga de Aranzadi y directora de la exhumaci贸n. Esos huesos, de alguien cercano a los 25 a帽os, dieron un vuelco al coraz贸n de Esther Mateo Cabrero, de 55 a帽os, tambi茅n de San Sebasti谩n de los Reyes, zona cero de la represi贸n franquista en el norte de Madrid.

Tres de sus familiares fueron ejecutados en esas tapias en 1939. Uno de ellos ten铆a 23 a帽os cuando muri贸. 鈥淔ue de los 煤ltimos que fusilaron, por eso pienso que puede ser 茅l, porque ha aparecido el primero y por la edad; son pocos los veintea帽eros鈥, detalla. Se refiere a Cipriano Mateo Hern谩ndez, fusilado el 29 de noviembre de 1939, acusado de 鈥渞ealizar guardias armadas y participar en los arrestos domiciliarios a las 贸rdenes del Comit茅 revolucionario鈥 creado en el municipio tras el alzamiento del 18 de julio del 36.

鈥淢i padre no super贸 el asesinato de mi abuelo. Raparon a su madre y tuvo que dejar el colegio鈥

Cipriano era t铆o de Manuel Mateo L贸pez, abuelo de Esther, jornalero y alba帽il, afiliado a la UGT y al PSOE y nombrado alcalde del pueblo en el 37, hasta que dimiti贸 para volver al frente en el 38. Pas贸 siete meses en la c谩rcel antes de que lo fusilaran, el 22 de octubre de 1939. Era domingo, incide la nieta. Ni eso respetaron. 鈥淓n su carta de despedida a la familia dec铆a que lamentaba irse sin haber comprado una bicicleta a sus hijos, como les prometi贸. Quiz谩s por eso mi padre compr贸 una bici a mis hermanos y la tuvo siempre colgada en casa鈥, recuerda Esther.

鈥淢i padre muri贸 hace m谩s de 20 a帽os. Siempre vivi贸 frustrado y enfadado. Nunca super贸 el asesinato de su padre y lo que vino despu茅s. Tuvo que dejar la escuela, a su madre le raparon la cabeza, a 茅l lo tiraron a un pozo鈥 Siempre dijo que al d铆a siguiente de que lo mataran lleg贸 el documento que le conmutaba la pena por 30 a帽os de prisi贸n鈥, a帽ade. Quiz谩s alguien ten铆a prisa por matarlo, deducen. Esta exhumaci贸n no solo cierra las heridas, 鈥渞emueve muchas cosas dentro. Genera sensaciones extra帽as. No par茅 de llorar cuando apareci贸 este esqueleto. Estaba muy trista una semana antes de que empezaran a escavar鈥, apostilla.

Personal de Aranzadi extrae los huesos de un cuerpo que se cree que fue fusilado en Colmenar viejo en 1939 y enterrado junto a m谩s de 80 en el cementerio parroquial.

El jueves, las paletas daban con otros tres cuerpos. Todos parecen yacer en ata煤des que la tierra se ha tragado, algo con lo que no se contaba. Uno tiene un puente de oro en la dentadura. Hay sorpresas, claro. Hay zonas vac铆as donde se pensaba que habr铆a multitud de cuerpos apilados. Los expertos a煤n no pueden explicarlo, pero falta otra parte del mismo osario que no podr谩 desenterrarse hasta el pr贸ximo proyecto.

La informaci贸n previa es vaga, rumores, comentarios o testimonios de quienes a煤n ten铆an miedo de hablar, incluso ya entrada la Transici贸n. De familiares que tambi茅n pasaron por la c谩rcel y el destierro, por el se帽alamiento diario, madres y hermanas que cada D铆a de Todos los Santos arrojaban flores de pl谩stico desde la tapia, con cuidado de que no se les viera, explica el antrop贸logo Roberto Fern谩ndez Su谩rez, autor de la investigaci贸n que ha documentado los juicios, las condenas y las ejecuciones de este pueblo y la 茅poca convulsa del norte de Madrid tras el golpe.

鈥淐olmenar era cabeza de partido judicial de varios pueblos de la sierra鈥, comenta. Por eso trajeron hasta aqu铆 a los detenidos y los juzgaron y fusilaron. En su libro, La sierra convulsa, deja constancia de ejecutados de San Sebasti谩n de los Reyes, Colmenar Viejo, Soto del Real, Manzanares El Real, Miraflores de la Sierra, El Molar, Moralzarzal, Fuencarral y Hortaleza, que entonces era pueblo y no un distrito de la capital. Junto a la ACVSSR localizaron a algunos familiares, hasta 25, que quer铆an recuperar los restos, darles el reconocimiento y la sepultura que les neg贸 el r茅gimen, y empezaron a dise帽ar este proyecto. No habr谩 justicia ni reparaci贸n, pero al menos quedar谩 la verdad por escrito y con exactitud. Algunos familiares podr谩n enterrar a sus muertos, con otros quiz谩s se haga un memorial. Todo est谩 por ver.

Luis Sanz, vecino de San Sebasti谩n de los Reyes, acuda al cementerio de Colmenar Viejo a dejar una muerta de ADN. Su t铆o fue fusilado en 1939 y quiz谩s est茅 enterrado en esta fosa.  Jairo Vargas

鈥淵o ni siquiera sab铆a que hab铆a fusilados de San Sebasti谩n de los Reyes enterrados aqu铆鈥, comenta Luis Sanz. Ha venido a dejar una muestra de ADN que se cotejar谩 con el de los restos que salgan. 鈥淢e enter茅 por la televisi贸n y me acord茅 de mi madre. Ella lloraba muchas veces por su hermano, pero yo no s茅 mucho. Nac铆 en el 45鈥, dice. Su t铆o, Agapito L贸pez Garc铆a, no est谩 en los listados sobre personas sometidas a consejo de guerra tras la victoria franquista que la plataforma ha documentado, aunque saben que no han podido acceder a todos.

Pero hay familias que no esperaron, que nunca imaginaron que un d铆a alguien podr铆a remover esa tierra, buscar los huesos, ponerles nombre. Hab铆a que dejar pasar a煤n unos a帽os desde que muri贸 Franco, asegurarse de que la democracia ven铆a para quedarse, y solo entonces algunos colocaron una l谩pida de piedra sobre la fosa.

Un bot贸n y una hebilla hallados junto a los huesos de exhumados en el cementerio de Colmenar Viejo.

El trabajo lo hizo Pedro Sedano, de 72 a帽os. A finales de los 80 puso los ladrillos que luego se cubrir铆an con piedra pulida. Debajo, explica, hay restos de cuatro o cinco fusilados, aunque no puede precisar. 鈥淢i suegra siempre tuvo mucho miedo. Mataron a su hijo, a mi cu帽ado. Ella estuvo cuatro a帽os en la c谩rcel de las 13 rosas. Luego la desterraron a Val猫ncia. Cuando pudo volver la se帽alaban鈥, expone. 鈥淓staba cansada de venir aqu铆 y quitar porquer铆a de la fosa. Lo habl贸 con otras familias y se hizo esta tumba con todos los permisos鈥, dice. En alg煤n momento habr谩 que quitarla si se quiere identificar a quien yace bajo ella, 鈥減ero todos tienen que estar de acuerdo, y hay quien dice que no se puede desvestir a un muerto para vestir a otro鈥, a帽ade. Ya se ver谩. Este pedazo de tierra apenas ha empezado a hablar.

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Fotograf铆a destacada: Benita Navacerrada sostiene un cartel con la foto de su padre junto a la fosa com煤n del cementerio parroquial de Colmenar Viejo (Madrid), donde fue enterrado con decenas de republicanos fusilados en 1939.  Jairo Vargas

Fuente:https://www.publico.es/politica/fusilaron-mi-padre-pueblo-dice-quemaron-vivo.html




Fuente: Memoriahistorica.org.es