January 28, 2023
De parte de Nodo50
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Alemania ha anunciado que mandar谩 tanques Leopard a Ucrania a pesar de que, en marzo, el propio canciller, Olaf Scholz, aseguraba que hacerlo podr铆a conducir al pa铆s y a sus socios de la OTAN a entrar directamente en la guerra. Hablamos con el pol铆tico Oskar Lafontaine (Sarre, Alemania, 1943), que fue ministro de Finanzas, expresidente del partido socialdem贸crata SPD y fundador del partido de izquierdas Die Linke, del que sali贸 el pasado marzo. Lafontaine ha escrito un libro titulado Ami, it’s time to go en el que reflexiona sobre la guerra de Ucrania y el papel de Alemania y Europa en el conflicto. Esta entrevista con CTXT se realiz贸 por tel茅fono la primera semana de enero.

驴Por qu茅 cree que es importante oponerse al env铆o de armas a Ucrania?

El env铆o continuado de armas a Ucrania solo prolonga el sufrimiento, la muerte de personas y la destrucci贸n de Ucrania. La guerra en Ucrania no es una guerra de Rusia contra Ucrania o al contrario, sino una guerra de Estados Unidos contra Rusia. Es una confrontaci贸n geoestrat茅gica que ya en los a帽os 90 fue anunciada por pol铆ticos como Henry Kissinger. Los ucranianos son tan solo las v铆ctimas de esa confrontaci贸n estrat茅gica que pagan con sus vidas y la destrucci贸n de su pa铆s. 

驴El rearme de Alemania debe preocuparnos como europeos, por ser el pa铆s que llev贸 a Europa a la Segunda Guerra Mundial?

Ese miedo es infundado. Mucho m谩s importante es la pregunta de si Alemania quiere seguir siendo un protectorado de los Estados Unidos, ya que las decisiones militares que comportan el peligro de una guerra nuclear en el territorio europeo son tomadas 煤nicamente por los Estados Unidos, y los europeos no tienen nada que decir. La preocupaci贸n fundamental de los europeos debe ser c贸mo liberarse de la tutela estadounidense.

No se puede comprender c贸mo el partido de los Verdes (Die Gr眉nen) se haya convertido en el partido de la guerra

Esta es la tesis que usted defiende en su libro Ami, it鈥檚 time to go, que se ha convertido en un bestseller. Los medios, sin embargo, nos dicen continuamente que Estados Unidos gasta m谩s en defensa y que nos protege de nuestros posibles adversarios. 驴Es una idea err贸nea?

Los Estados tienen intereses y defienden dichos intereses. El inter茅s de EE.UU. no es defender a Europa, sino tener a Europa como avanzadilla disponible para sus intereses como potencia mundial. En este momento Estados Unidos es el gran ganador de la guerra de Ucrania. Es el proveedor de armas en grandes cantidades a sus socios, como los alemanes y los polacos; han desplazado de Europa el gas barato ruso y ahora pueden cumplir por fin lo que deseaban desde hace a帽os: vender su gas de fracking en Europa, obtenido a trav茅s de t茅cnicas muy perjudiciales para el medio ambiente. Y han conseguido lo que Kissinger propuso hace muchos a帽os: confrontar a Europa con Rusia bajo el principio de 鈥divide et impera鈥 (divide y vencer谩s) para asegurar su poder. Creer que los americanos quieren protegernos no solo es una ingenuidad, sino que es perjudicial. Para Alemania se da la circunstancia de que la energ铆a m谩s cara de los terminales de gas licuado afecta a su industria, y no pocas empresas quieren, por ello, desplazar su producci贸n a otros pa铆ses, entre ellos los propios Estados Unidos.

El gas de Rusia es muy importante para Alemania y para Europa; sin embargo, el ataque a los gasoductos rusos Nord Stream ha desaparecido del discurso p煤blico, incluso antes de haber sido esclarecido.

No hay nada m谩s que aclarar al respecto. Podemos creer al presidente estadounidense, Joe Biden, que dijo que si los rusos marchaban sobre Ucrania terminar铆an con dicho gasoducto. Todas las especulaciones de que sea otro pa铆s quien haya provocado dichas explosiones son irrisorias y muestran el estado en el que se encuentra Europa. El ataque contra el gasoducto fue un acto terrorista que podr铆a considerarse un acto de guerra y el Gobierno alem谩n, vasallo, calla al respecto.

Entretanto un ministro de los Verdes ha decretado el prolongamiento de la vida 煤til de las centrales nucleares y reabierto decenas de centrales de carb贸n. 驴C贸mo se ha llegado a esta absurda situaci贸n?

Esta es una consecuencia directa de la decisi贸n de Alemania de apoyar la agresiva pol铆tica estadounidense, que ha llevado a que la guerra econ贸mica contra Rusia, que se prepar贸 durante mucho tiempo antes, impida el env铆o de gas a Alemania. En 2017, ya se hab铆a dise帽ado un embargo para el gas ruso. En ese sentido, el intento de transformar la econom铆a alemana para llegar a cubrir las necesidades con energ铆as renovables, con un periodo de transici贸n apoyado en el gas natural, ha fracasado estrepitosamente. Ahora nos vemos obligados a producir electricidad a base de carb贸n. No se puede comprender c贸mo el partido de los Verdes (Die Gr眉nen), que surgi贸 del movimiento por la paz y que tuvo como bandera la defensa del medioambiente, se haya convertido en el partido de la guerra.

En EE.UU. no son pocos los pol铆ticos que creen que una guerra nuclear ser铆a justificable y que ser铆a posible asimismo reducirla a Europa

驴C贸mo de peligrosa es para nosotros, los europeos, la situaci贸n en Ucrania?

El peligro para los europeos consiste en que la escalada b茅lica sigue aumentando porque EE.UU. ha decidido que quiere mantener esta guerra hasta que Rusia est茅 claramente debilitada. Este aspecto es importante a la hora de hacer pron贸sticos, ya que cuando EE.UU. asegura que quiere que esta guerra termine pronto es poco cre铆ble. Joe Biden fue vicepresidente con Barack Obama, que fue el presidente que financi贸 el golpe de Estado del Maid谩n. Por otro lado, su propio hijo parece estar envuelto en la corrupci贸n en Ucrania. Los trabajadores del Departamento de Exteriores de Biden, entre ellos Victoria Nuland, contin煤an con su estrategia de provocar a Rusia y, al parecer, no atienden ni siquiera al Pent谩gono. El propio presidente del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, la mayor autoridad militar despu茅s del presidente, ha propuesto buscar negociaciones de paz, pero al parecer no est谩 siendo escuchado en la Casa Blanca. Por desgracia, en EE.UU. no son pocos los pol铆ticos que creen que una guerra nuclear ser铆a justificable y que ser铆a posible asimismo reducirla a Europa. Por eso es tan necesario que Europa persiga una pol铆tica de defensa propia y se libere de la fatal pol铆tica de agresi贸n estadounidense. Los europeos deber铆an recordar cada d铆a que no hay tropas rusas o chinas en la frontera estadounidense de M茅xico o de Canad谩, sino que son las tropas estadounidenses las que est谩n por todas partes en las fronteras rusa y china. 

驴Los acuerdos de Minsk fueron solo una estrategia para ganar tiempo como dej贸 entrever la excanciller Angela Merkel en una entrevista con Die Zeit?

Esas afirmaciones de Angela Merkel fueron fatales, porque con ellas ha reconocido de forma p煤blica que los esfuerzos de paz en Ucrania, cuya guerra comenz贸 ya en 2014, no eran serios. Merkel, al igual que el oligarca Poroshenko, ha admitido que solo hab铆a apoyado estas negociaciones de paz para dar tiempo a que Ucrania pudiera armarse. Este tipo de afirmaciones necias agravan las relaciones con Rusia y llevan a que el presidente y los pol铆ticos rusos concluyan que con los europeos no se puede firmar acuerdos, porque solo mienten y hacen trampas.

驴C贸mo valora los diecis茅is a帽os de mandato de la excanciller Merkel?

Solo hay que escuchar las quejas de su propio partido ahora que est谩n en la oposici贸n en el Bundestag. Se quejan de que la infraestructura alemana se desmorona y esta queja est谩 justificada. Un pa铆s industrializado que deja decaer su infraestructura, y en ello se incluye tambi茅n la cultura, las escuelas y las universidades, hace una pol铆tica err贸nea y no asegura el futuro de su pa铆s ni de su poblaci贸n. 

Merkel tambi茅n fue corresponsable de la pol铆tica ultraliberal en el sur de Europa. En este sentido, 驴se ha aprendido algo?

Los problemas en Europa comenzaron con la introducci贸n del euro, porque 茅ste era muy d茅bil para los pa铆ses del norte, como Alemania, y muy fuerte para los del sur. Ello llev贸 a que los pa铆ses del sur de Europa sufrieran desventajas competitivas y Alemania pudo dominar as铆 el mercado exportador europeo. Ser铆a importante que todos los pa铆ses de la uni贸n monetaria tuvieran las mismas oportunidades, pero en este momento no se da este requisito.

El extremismo en Europa se est谩 instalando en el centro de la sociedad

Aquellos tiempos de la crisis del euro fueron los de la formaci贸n del partido de extrema derecha Alternativa por Alemania. 驴Podemos hablar de fascismo en este caso?

Hay varios pol铆ticos del partido cuyas ideas se pueden denominar fascistoides. En Alemania, la AfD se form贸, en un primer momento, contra la uni贸n monetaria europea. Por eso la pregunta sobre el fascismo es mucho m谩s amplia: 驴vamos camino del fascismo a nivel mundial? Pienso en Estados Unidos, pero tambi茅n en Alemania, y la pregunta es si vamos camino del totalitarismo. Desde luego estamos asistiendo a tendencias muy problem谩ticas. El Premio de la Paz del Comercio Librero Alem谩n se ha concedido a Serhiy V铆ktorovych Zhad谩n, un autor ucraniano que ha denominado a los rusos como 鈥渂asura鈥 y 鈥渁nimales鈥, como 鈥渃erdos que deber铆an quemarse en el infierno鈥. Por eso la pregunta del fascismo tiene que verse de forma m谩s amplia y no solo como la llegada de partidos de extrema derecha, porque el extremismo en Europa se est谩 instalando en el centro de la sociedad. La ministra de Exteriores alemana ha asegurado que las sanciones deber铆an 鈥渁rruinar鈥 a Rusia. Eso es lenguaje fascistoide.

驴Qu茅 esperanzas hay para la izquierda en Europa y, en especial, en Alemania?

La izquierda tiene que reflexionar en toda Europa sobre qu茅 es hacer pol铆tica de izquierdas. De forma simplificada: defender a las personas que no disponen de altos ingresos ni riquezas. En las 煤ltimas d茅cadas han quedado relegadas las preguntas sobre el sistema econ贸mico, la pregunta marxista de la contradicci贸n de base entre el capital y el trabajo. La consecuencia es que la concentraci贸n de la riqueza ha aumentado cada vez m谩s y la disparidad entre salarios ha seguido creciendo. Esta cuesti贸n ha sido desplazada por otros debates, como el racismo, la orientaci贸n sexual o la diversidad. Estas preguntas son todas importantes, pero se les ha dado prioridad, como se puede ver en las multinacionales estadounidenses, para dejar de lado las preguntas de fondo sobre nuestro sistema econ贸mico en relaci贸n al reparto de la riqueza.

Es un problema que se puede ver con mucha claridad en los partidos socialdem贸cratas. El SPD, del cual yo fui presidente, era un partido por la paz, el desarme y el desarrollo del Estado del bienestar. Hoy el canciller Scholz, del Partido Socialdem贸crata, prioriza el rearme y la guerra en Ucrania, y defiende el desmontaje del Estado social de los a帽os 90, que ha llevado a que un jubilado alem谩n cobre de media 800 euros menos al mes que un jubilado en Austria. Lo m谩s importante en este momento son los precios de la energ铆a, que juegan un papel clave para las empresas y para la poblaci贸n alemanas. Hay que volver a conseguir el precio bajo que ha favorecido el bienestar en Alemania y en toda Europa. Para ello, durante un tiempo, ser谩 inevitable volver a tirar del gas ruso. 




Fuente: Ctxt.es