April 7, 2022
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Natalia Karbowska, directora de Desarrollo Estratégico del Fondo de Mujeres Ucranianas, que además cuenta con más de 18 años de experiencia en la protección de los derechos de las mujeres y la promoción de la igualdad de género en Ucrania y otros países, narra los diferentes mecanismos que se han establecido para proteger a las mujeres desde el inicio de la actual guerra.

Natalia Karbowska, en la Conferencia sobre la Reforma de Ucrania en Toronto (Canadá), 2019. / Fotograma extraído de YouTube.

Desde un pueblo ucraniano cercano a la frontera con Polonia, Natalia Karbowska se conecta a Skype. En la pantalla, tan solo puede verse el fondo de unas cortinas marrones con flores y su presencia frente a la cámara del ordenador. Karbowska lleva más de 18 años trabajando en la protección de los derechos de las mujeres y la promoción de la igualdad de género en Ucrania, también a escala internacional en países como Moldavia y Bielorrusia.

Actualmente trabaja como directora de Desarrollo Estratégico del Fondo de Mujeres Ucranianas (UWF, por sus siglas en inglés). El Fondo de Mujeres de Ucrania forma parte de Prospera, la Red Internacional de Fondos de Mujeres. Natalia Karbowska se está coordinando actualmente con los comités locales de apoyo a las personas desplazadas y refugiadas en Ucrania y en concreto está en contacto con la red de organizaciones de mujeres que están trabajando en el país. En esta entrevista, cuenta cómo se han organizado desde que comenzó la ocupación rusa en Ucrania y los mecanismos que se desarrollan a diario para proteger la vida de las mujeres.

¿Cuál es la tarea del Fondo de Mujeres en Ucrania?
El fondo lleva actuando en Ucrania desde hace 22 años y fue creado para dar apoyo a las mujeres, al movimiento de mujeres y movilizar recursos. También apoyamos a organizaciones que promueven los derechos de las mujeres en el país y luchan contra la violencia de género, además de el empoderamiento económico de las mujeres. Estos temas son muy importantes en Ucrania.

«Muchas mujeres cuando cruzan las fronteras a Europa no tienen el dinero suficiente y corren el riesgo de ser víctimas de trata» Clic para tuitear

Con el inicio de la guerra supongo que la estrategia ha cambiado…
Sí. Siempre hemos trabajado para la paz y la seguridad de las mujeres, la perspectiva de género, empoderamiento, las mujeres y la toma de decisiones… Las necesidades ahora son diferentes. Por un lado, están las labores humanitarias y, por otro lado, la recaudación de fondos. Durante la primera semana lanzamos un programa de subvenciones y apoyo de respuesta rápida porque vimos que las mujeres estaban siendo las más afectadas. Hay más mayoría de niños, niñas y mujeres ucranianas refugiadas y desplazadas por Europa que hombres. En todos los países existe una brecha de género, y tradicionalmente las mujeres en Ucrania se han tenido que enfrentar a que poseen un capital económico más bajo que los hombres y por lo tanto en estos contextos corren graves riesgos y la situación de vulnerabilidad es mayor. Cuando cruzan las fronteras a Europa no tienen el dinero suficiente y corren el riesgo de ser víctimas de trata. Así que la estrategia es que seguimos apoyando a estas mujeres y a las desplazadas internas que vienen en su mayoría del oeste de Ucrania a través de la red de nuestros socios y socias, que incluye a Calala o la red Prospera.

¿Qué tipo de apoyo se brinda en el día a día a las desplazadas internas?
Uno de los ejemplos actuales de financiación ha sido un refugio para mujeres que se ha creado cerca de la frontera con Polonia, para que las que llegan de otras regiones puedan quedarse allí unos días. El porqué de cómo se creó este lugar de acogida es muy simple, muchas mujeres llegan de otros puntos del país huyendo con sus hijas e hijos a esta estación de tren. Una compañera de la organización una noche iba a acoger a una mujer que llegaba de otra ciudad pero por el toque de queda no pudo llegar hasta ella y tuvo que dormir en la estación. Así que se tomó la decisión de crear un lugar seguro cerca de la terminal para las mujeres que llegan en tren. Este es un ejemplo de las necesidades que ahora cubrimos. Cuando llegan a este lugar, vienen sin nada. Hay mujeres que llegan en sus últimos meses de embarazo y también se les ayuda a parir. Vienen sin nada y a través de las ayudas y organizaciones se les da un paquete para que puedan vestir a los bebés recién nacidos, un cochecito para que duerman. Es algo muy básico, pero muy importante. También se ofrece apoyo psicológico a madres, hijos e hijas, como por ejemplo en Kyiv, que hay familias que se refugian de los bombardeos en las estaciones bajo tierra de los metros y están sometidas al ruido de las bombas durante horas, días.

El Fondo de Mujeres en Ucrania, que forma parte de la red Prospera, también ha estado trabajando en la iniciativa ‘On the right track’, que apoya el movimiento feminista y se enfrenta a la extrema derecha o a los grupos antigénero.
Antes de que comenzara la guerra empezamos a analizar de dónde provenían estos discursos. La investigación fue muy compleja, lo analizamos bien. Hablamos con grupos de activistas y empleados del Gobierno que fueron atacados por grupos de extrema derecha. Analizamos diferentes narrativas de dónde vienen estos movimientos y llegamos a la conclusión de que esta ideología, por lo menos en nuestro caso, viene de Rusia y está muy bien pagada y organizada. Hubo varios intentos también de hablar con diferentes comunidades religiosas que promueven los discursos antigénero pero no hubo éxito. Por lo tanto, nuestro trabajo en estos temas se ha centrado en desarrollar estrategias alternativas y crear narrativas a través de estrategias de comunicación apoyadas por personas más progresistas. Esto había sido el comienzo, pero no hemos podido comenzar a trabajar en esto.

El discurso de Rusia para invadir Ucrania se ha basado en la “desnazificación” del país. ¿Podemos analizar esto como un ejemplo perfecto de propaganda?
Absolutamente. Somos testigos de cómo funciona esta propaganda hasta dentro de nuestras familias. Tengo familiares en Crimea, y antes de que fuera ocupada por Rusia nuestra relación era buena, eran nuestra verdadera familia. Después de la ocupación hemos observado cómo ha cambiado su actitud y cómo funciona la propaganda. No nos hablamos entre nosotros. Les hemos estado mandando durante estos días fotos de personas asesinadas, niños, niñas, hospitales destruidos, civiles muertos en las calles… y siguen pensando que todo esto es mentira, que no es verdad. Pero, ¿por qué íbamos a engañar a nuestras familias con esto? Por desgracia, así es cómo influye la propaganda.

Tras la guerra, el movimiento feminista está muy fuerte y unido en Ucrania, cuenta Natalia Karbowska Clic para tuitear

¿Cómo se están organizando los movimientos feministas en Ucrania frente a la guerra?
Como sabes, y esto sucede en todos los movimientos de muchos países, hay diferentes pensamientos y vertientes dentro del movimiento feminista. Algunas organizaciones no están de acuerdo con otras, existen diversas olas dentro del feminismo, agenda, pero ahora, tras la guerra, el movimiento está muy fuerte, y organizaciones que no estaban mostrando solidaridad con unas ahora sí lo hacen. Me encantaría que esta solidaridad siguiese en los tiempos de paz. Esperemos que esta solidaridad y activismo se una cuando la guerra haya terminado. Esperamos seguir trabajando juntas porque cuando todo esto termine habrá un retroceso de los derechos de las mujeres y un riesgo respecto a la igualdad de género. Mucha de infraestructura del país quedará destruida, y el principal trabajo estará ahí, y no en las cuestiones de género. Después de una guerra existen prioridades. Pero cuando se empiece a reconstruir todo y a contar con las iniciativas de ayuda y recuperación, es importante que estemos ahí. Estar en las mesas donde se tomen las decisiones del futuro de Ucrania. Soñamos con el futuro, he estado hablando con compañeras incluso cómo serán nuestros futuros edificios, puentes,… y pensamos en lo importante que será que mujeres arquitectas y mujeres feministas estén presentes en su reconstrucción y cómo podrán participar en el desarrollo de las ciudades. Está muriendo mucha gente, pero aún así soñamos con el futuro.

Feministas de todo el mundo han firmado un manifiesto de no a la guerra denunciado el envío de armas a Ucrania. ¿Cómo se ve la posición de un no a la guerra sin vivir en un estado de guerra?
Es fácil decirlo. Nosotras también queremos parar la guerra, pero la guerra no va a parar misteriosamente. Y hay que trabajar duro para pararla. Si nos vamos a términos numéricos sabemos que es difícil luchar contra un ejército como el de Rusia, que es el segundo más grande del mundo, y lo que implica para un país como Ucrania. Aquí ya estamos pagando los sacrificios de esta guerra. También por querer ganarla, porque de lo contrario, no habrá democracia. No solo en Ucrania, en todo Europa.

La diputada ucraniana y jefa de la delegación ucraniana en el Consejo de Europa y jefa adjunta del comité ucraniano para la integración europea, Maria Mezentseva, denunció en una entrevista en la televisión casos de violación y abuso de mujeres por parte de soldados rusos. Las mujeres son siempre utilizadas como armas de guerra, ¿es posible analizar la guerra a través de la perspectiva de género?
Es necesario analizar esto definitivamente desde la perspectiva de género y sé que varias organizaciones ya están empezando. Hacer esto es bastante difícil porque, en la mayoría de los casos, Rusia está utilizando los crímenes de guerra como arma en esta guerra y lo están haciendo, por supuesto, en los territorios temporalmente ocupados. Y desgraciadamente nosotros, me refiero a las organizaciones de la sociedad civil, en muchos casos no podemos acceder allí, no podemos recoger datos de la violencia sexual. Es muy importante capturar esta información. Estos casos suceden inmediatamente. Creo que las organizaciones internacionales deberían jugar un papel mucho más importante en esto. La ONU y la OCDE tienen que estar. Tienen que informar sobre estos casos y pronunciarse sobre esto, pero desafortunadamente no están. Es necesario hablar sobre las violaciones y ya nos han llegado varios casos de las afueras de Kyiv, de los territorios ocupados como Kherson. Tiene que salir a la luz al igual que el sistema por el que estos crímenes de guerra son utilizados como un arma. Pero necesitamos el apoyo de las organizaciones internacionales, que no están aquí todavía.

Natalia Karbowska participando en la marcha del orgullo LGTBIQ+ del 2019 en Kyiv en la que participaron 8.000 personas./ Foto extraída de su cuenta de Twitter

Otros colectivos también se ven afectados y están en peligro, por ejemplo, el colectivo LGTBQI+, la comunidad gitana o la negra.
Sí, estamos trabajando con ellas. Nuestra organización trabaja con socios regionales en diferentes zonas geográficas del país. Hay cinco organizaciones que trabajan con diferentes grupos LGTBQI+ vulnerables, mujeres gitanas y con discapacidad y VIH, y trabajadoras sexuales. Ahora, todas estás personas están en una situación más difícil. La comunidad LGTBQI+ corre riesgo en los territorios ocupados por Rusia, es muy peligroso. En términos de infraestructura, para las personas con movilidad reducida es muy difícil que puedan bajar a los refugios cuando hay bombardeos; para muchas es simplemente imposible. Así que estamos trabajando con ellas en los momentos de evacuación y también proporcionando refugios para estas mujeres y colectivos. La red Prospera y Calala nos está proporcionando una respuesta rápida de ayuda humanitaria ante estas necesidades.

Antes de que empezase esta guerra, ¿también estuvisteis trabajando con mujeres afectadas por la guerra de 2014?
Por desgracia para muchas mujeres esta es la segunda vez que tienen que huir de sus pueblos y ciudades por la guerra. Están huyendo de nuevo con sus familias. La historia se está repitiendo para muchas de ellas. Lo bueno, que no sé si es bueno, es que ahora ya sabemos cómo actuar y qué hacer, no como en 2014 y 2015. En esa época muchas mujeres pensaban que la situación iba a durar tres o cuatro días, pero han tardado ocho años en volver a sus casas. Otra lección que hemos aprendido es sobre la independencia económica de las mujeres. Nos tomó varios años entender esto como movimiento y desarrollar programas económicos y de empoderamiento de las mujeres. Si no tiene esta independencia las mujeres serán vulnerables a todos los desafíos y tampoco podrán estar en puestos de toma de decisiones. Esta es la lección y estrategia que hemos aprendido y en la que trabajamos desde 2014 y 2015.


Notas de la autora: algunos lugares, localizaciones y nombres de ciudades no aparecen desvelados en esta entrevista por protección. // La situación de guerra cambia cada día. Cuando se realizó la entrevista con Natalia Karbowska, todavía no se habían reportado los casos de violaciones a mujeres y niñas que se conocen hasta hoy. El Observatorio de Derechos Humanos, la oenegé dedicada a la investigación, defensa y promoción de los derechos humanos en el mundo, ha documentado varios casos en los que las fuerzas militares rusas han cometido violaciones de las leyes de guerra contra civiles en las zonas ocupadas de las regiones ucranianas de Chernihiv, Kharkiv y Kyiv (Hostomel, Bucha e Irpin). En la matanza de Bucha, fotoperiodistas han documentado cadáveres de mujeres desnudas parcialmente quemadas y apiladas en la carretera.


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Fuente: Pikaramagazine.com