December 28, 2020
De parte de Nodo50
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Abdeljalil muestra el documento que resuelve su devoluci贸n mientras asegura no haber visto todav铆a a ning煤n abogado. Se encuentra en el Puerto Azul, un hotel m谩s del fara贸nico complejo tur铆stico de Puerto Rico, al sur de Gran Canaria. El lujo que desprende el lugar contrasta con la pobreza de sus nuevos inquilinos temporales. Por la noche no se observa pr谩cticamente ninguna luz encendida en todo el pueblo. La pandemia ha vaciado los hoteles.

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Abdeljalil y otros dos chavales en el hotel Puerto Azul. | M.C.

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Abdeljalil y otros dos chavales en el hotel Puerto Azul. | M.C.

鈥淎qu铆 nosotros tenemos la visi贸n de un hotel para pasarlo bien, pero ellos sufren porque est谩n en un hotel mientras su mujer pasa hambre y se sienten culpables porque quieren trabajar鈥, explica Mame Cheik, presidente de la Federaci贸n de Asociaciones Africanas en Canarias.

Hasta el 15 de diciembre y seg煤n datos del Ministerio de Interior han llegado a las islas 21.452 personas, lo que supone nueve veces m谩s que en el mismo periodo del a帽o pasado. Sumado a las nuevas arribadas de los 煤ltimos d铆as, el n煤mero total rozar铆a las 22.000 personas. En las islas ahora se encuentran m谩s de 8.000 personas migrantes, de las que cerca de 2.000 son menores. 

En el balance hist贸rico es el mayor n煤mero de llegadas desde la denominada 鈥渃risis de los cayucos鈥 en 2006. El pico ha tocado techo en noviembre, aunque Thomas Nuding, del barco de rescate Sarah Seenotretrung, est谩 convencido de que 鈥渧olver谩n pasado el mal tiempo鈥.

Dos d铆as despu茅s de nuestra conversaci贸n, Abdeljalil, de 23 a帽os y originario de El Kelaa des Sraghna, en el interior de Marruecos, ser谩 trasladado al antiguo colegio Le贸n, uno de los seis centros de acogida que se incluyen en el denominado Plan Canarias. En el plan est谩 tambi茅n el Centro de Atenci贸n Temporal de Extranjeros, CATE, de Barranco Seco. En total se planea disponer de unas 7.000 plazas de alojamiento en todo el archipi茅lago. 

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El antiguo colegio Le贸n, habilitado como uno de los centros de acogida en Gran Canaria. | M.C.

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El antiguo colegio Le贸n, habilitado como uno de los centros de acogida en Gran Canaria. | M.C.

Entre las causas de esta reactivaci贸n de la ruta canaria se encuentran el endurecimiento de las de Grecia y los Balcanes, as铆 como la del Mediterraneo Central. Una de las novedades es que cerca de la mitad de las personas que han llegado este a帽o son de Marruecos.

En este caso se encuentran muchos j贸venes como Abdeljalil, que huyen de la pobreza end茅mica, agravada por la pandemia y el incipiente conflicto armado con el Frente Polisario despu茅s del incidente del Guerguerat. A esto se a帽ade tambi茅n la extenuaci贸n de los bancos pesqueros en el Sahara Occidental, esquilmados por los acuerdos pesqueros con grandes flotas de pa铆ses ricos. 

鈥淟es preguntabas qu茅 hab铆a cambiado este a帽o y nos dec铆an que no solo era la crisis sino que ahora el gobierno de Marruecos les estaba dejando salir鈥, explica el eurodiputado Miguel Urb谩n, quien recientemente estuvo visitando las islas para evaluar la situaci贸n. Los pactos con terceros pa铆ses forman parte de la externalizaci贸n de fronteras, uno de los pilares de la denominada Europa Fortaleza.

Txema Santana, t茅cnico de Cear Canarias, valora de manera ambivalente el nuevo Plan Canarias puesto en marcha por el Gobierno central. Por una parte ve una clave positiva porque 鈥渁penas exist铆a una red de acogida鈥, pero por otra se帽ala que 鈥渁bre la puerta a ese efecto perpetuo de conceptualizar a las islas como un territorio de identificaci贸n, retenci贸n y expulsi贸n鈥. Una situaci贸n que, asegura, 鈥測a no es una posibilidad sino una realidad鈥.

A Tenerife s铆, a Huelva no

Tras el desalojo, a finales de noviembre, del muelle de Arguinegu铆n, donde llegaron a vivir hacinados m谩s de 2.600 personas, 200 de ellos viajaron desde Gran Canaria a Tenerife con el objetivo de tomar un barco hasta Huelva. Ese desplazamiento entre islas se permiti贸, pero a la hora de embarcar a la pen铆nsula apenas pudieron hacerlo una treintena. El resto quedaron varados. El alcalde de Santa Cruz de Tenerife se帽al贸 directamente al Ministerio del Interior como responsable de esta situaci贸n. 

Tambi茅n se ha establecido un bloqueo de dudosa legalidad por aire, con fuertes controles en los aeropuertos para personas que ya han comprado su billete vali茅ndose de su pasaporte en regla.  鈥淰ulnera el derecho deambulatorio y de movimiento dentro del mismo territorio鈥, denuncia Ane Ormaetxe, abogada colaboradora de la madrile帽a Coordinadora de Barrios, asociaci贸n que trabaja con j贸venes y menores desde los a帽os ochenta y que acudi贸 a Canarias el mes pasado para proporcionar asistencia letrada y evaluar la situaci贸n.

鈥淎yer me llam贸 un chico que hab铆a comprado un billete con su pasaporte y no le dejaron entrar. Durmi贸 en la calle. Cruz Roja, que est谩 desbordada porque est谩n haciendo cosas que no deber铆an tener que hacer, les dice a los chicos que con pasaporte pueden viajar y luego van a viajar y no les dejan鈥, explica Cheikh.

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Cementerio de cayucos llegados hasta las costas canarias. | M.C.

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Cementerio de cayucos llegados hasta las costas canarias. | M.C.

En la denominada Europa Fortaleza las fronteras funcionan como anillos de seguridad en torno al coraz贸n de su zona m谩s pr贸spera. La primera matrioska ser铆an las mismas fronteras nacionales de los pa铆ses perif茅ricos, quienes por los protocolos de Dubl铆n est谩n obligados a tramitar la solicitud de asilo y/o expulsi贸n de las personas que han llegado de forma irregular. Es el caso de Grecia, Italia o Espa帽a. 

La segunda barrera, o la primera seg煤n la perspectiva, se encuentra en los territorios insulares o exclaves dentro de estos pa铆ses perif茅ricos. Es el caso de Lesbos, Lampedusa, Melilla, Ceuta o Canarias. Parad贸jicamente, Canarias fue el primer lugar donde se prob贸 este sistema en  2006 cuando llegaron a las islas cerca de 38.000 personas. 

Para Olga L., investigadora griega especializada en los movimientos migratorios, esta din谩mica se inici贸 a comienzos de los 2000 coincidiendo con las pol铆ticas antiterroristas a nivel global. 鈥淓uropa necesitaba un nuevo y palpable antagonista y ese fue el migrante鈥, se帽ala la acad茅mica, que pone de manifiesto que el problema no ha sido la 鈥渃risis migratoria鈥, sino la 鈥渃risis de las pol铆ticas migratorias europeas鈥.

La externalizaci贸n de las fronteras

El m谩s externo de los muros que se levantan en torno a la Uni贸n Europea es el que menos se ve. Radica en los acuerdos con los pa铆ses lim铆trofes y allende. Es el caso de Turqu铆a, con quien la UE firm贸 el denominado 鈥減acto de la verg眉enza鈥 en 2016 o los m谩s recientes acuerdos con los gobiernos de Libia.

Estos pactos se inauguraron en Canarias en 2007 con pa铆ses como Mauritania o Marruecos, cuyos acuerdos han sido actualizados r谩pidamente en los 煤ltimos meses. A finales de noviembre, el ministro de Justicia, Fernando Grande-Marlaska, se reuni贸 con su hom贸logo en Marruecos y la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha Gonz谩lez Laya, vol贸 a Senegal de visita oficial. Espa帽a tiene acuerdos de memorandums tanto con Mauritania como con Senegal. 

Urb谩n, miembro de Anticapitalistas, atribuye el que Marruecos haya relajado sus controles fronterizos a que esta pol铆tica es una 鈥渧谩lvula de escape frente a problemas internos鈥 as铆 como una herramienta de presi贸n internacional. 鈥淣osotros les permitimos ese chantaje, que tambi茅n hemos visto con Turqu铆a. Cuando quieren algo de Europa abren el grifo, y esa capacidad se la han dado las pol铆ticas europeas a cambio de dinero y favores pol铆ticos鈥, explica el miembro de la Comisi贸n de Libertades Civiles del Parlamento Europeo.

Parte de estos acuerdos versan sobre devoluciones, que a veces se realizan incluso a pa铆ses de tr谩nsito, que no son el de procedencia. 鈥淗ace dos meses deportaron a 22 senegaleses a Mauritania porque Senegal no hab铆a formado el protocolo de la deportaci贸n. Estaban vulnerando los derechos de estos chicos porque en Mauritania se trata muy mal a los negros, pasaron largo tiempo en una nave comiendo solo pan鈥, relata Cheick. 

La ruta se traslada hacia el oeste

Tradicionalmente, gran parte de las personas que llegan a Canarias son del 脕frica Subsahariana. De pa铆ses como Senegal, Guinea, Costa de Marfil o Mali, un pa铆s que sufre un conflicto cr贸nico. Con las 煤ltimas arribadas en la noche del 25 de diciembre, en la que fueron rescatadas unas 156 personas subsaharianas, se invierte la tendencia de mayores llegadas desde Marruecos en los 煤ltimos meses. 

La mortalidad en la ruta atl谩ntica es una de las m谩s altas del mundo. Seg煤n la Organizaci贸n Internacional de las Migraciones, en lo que va de a帽o han muerto al menos 592 personas intentando alcanzar el archipi茅lago. El n煤mero real es desconocido. A lo largo de 2020 Alarm Phone, un colectivo que sirve de puente entre la gente que emprende el camino y las autoridades, ha asistido, sin contar las llegadas este fin de semana, al menos a 40 embarcaciones, de las que tres naufragaron y cinco est谩n desaparecidas. 

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Baidudu posa con su cuaderno a la entrada del hotel en el que se aloja temporalmente. | M.C.

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Baidudu posa con su cuaderno a la entrada del hotel en el que se aloja temporalmente. | M.C.

鈥淧asamos 5 d铆as en el mar y el agua y la comida se acabaron al segundo鈥, relata Baidudu Sillah, un sosegado chico senegal茅s de 21 a帽os, que ense帽a orgulloso un cuaderno de cuadr铆cula con sus apuntes de espa帽ol. Su lengua materna es el wolof, pero aprende castellano desde sus conocimientos de franc茅s. Lleva unos nueve d铆as en Gran Canaria y ya se lanza a chapurrear el poco espa帽ol que sabe. Tras ser rescatado pas贸 tres d铆as en el improvisado campo del muelle de Arguinegu铆n. La informaci贸n de la que dispone sobre su futuro inmediato es pr谩cticamente nula. 

El Colegio de Abogados de las Palmas denunci贸 en una nota de prensa de mediados de noviembre la falta de abogados e int茅rpretes para asistir a las personas migrantes, as铆 como las condiciones en que los letrados ten铆an que trabajar en Arguinegu铆n. Actualmente, seg煤n fuentes jur铆dicas, el ratio habr铆a pasado de 30 personas por abogado a seis. 

鈥淗ay chicos que llevan m谩s de un a帽o en los centros, sin actividad y sin nada qu茅 hacer; el estr茅s y la frustraci贸n hace mella, sumado a la incertidumbre de no saber qu茅 van a hacer ma帽ana鈥, explica Cheikh. 

El tambi茅n trabajador social aduce asimismo la falta de informaci贸n en los pa铆ses de origen. 鈥淗ay personas que hay que deportar porque creen que van a llegar a Europa, trabajar y ganar mucho dinero mientras que antes estaban en una buena situaci贸n. Aqu铆 pueden estar 10 a帽os sin documentaci贸n y sin poder trabajar鈥, detalla. 

S铆ntomas locales de una cuesti贸n global

鈥淓l dinero que viene [para pagar los hoteles] es de la Uni贸n Europea pero indirectamente es el dinero de 脕frica porque la UE sigue explotando a 脕frica; el problema es global. Los memorandums que est谩n firmando con Mauritania, Senegal鈥 Es algo que deber铆a hablar la Uni贸n Europea con la Uni贸n Africana, dejando a un lado los intereses partidistas del momento鈥, denuncia Cheikh. 

En esa 贸ptica se mueve tambi茅n Santana, que plantea que la humanidad no est谩 estableciendo el 鈥渄i谩logo correcto鈥 entre las personas que formamos parte de ella y que este es un momento crucial porque va a reflejar 鈥渜ui茅n queremos ser y qu茅 vamos a hacer en las pr贸ximas d茅cadas鈥.

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Manifestaci贸n de la Red canaria por la defensa de las personas migrantes. | M.C.

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Manifestaci贸n de la Red canaria por la defensa de las personas migrantes. | M.C.




Fuente: Ctxt.es