May 3, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
127 puntos de vista


No hay cifras precisas del n煤mero de kurdos que residen en Espa帽a, porque todos ellos aparecen en sus pasaportes como s煤bditos de los diferentes pa铆ses por donde se extiende este pueblo sin Estado -fundamentalmente Irak, Ir谩n, Siria y Turqu铆a-. Lo que s铆 existen son estimaciones basadas, por ejemplo, en el n煤mero de personas que votan al Partido Democr谩tico de los Pueblos (HDP), una formaci贸n prokurda y progresista de Turqu铆a que Recep Tayipp Erdogan est谩 tratando de ilegalizar para reconquistar, mediante artima帽as, el espacio pol铆tico que ha perdido en las urnas.

鈥淓n las 煤ltimas elecciones fueron m谩s de seiscientos los votos que recibi贸 ese partido de la comunidad kurda de Espa帽a, as铆 que yo calculo que debe haber en torno a 1.500鈥, dice Faruk Doru, antiguo portavoz del HDP en Europa.

Desde hace un a帽o y medio, Doru vive en Madrid, lo que explica, junto al hecho de que estudi贸 en la Universidad Complutense, el que hable un castellano muy fluido. El pasado s谩bado lo hallamos de camino a la manifestaci贸n del 1 de mayo, de cuyo brazo principal se desvi贸 para hablar de los suyos y del trato que se les dispensa en Espa帽a. 鈥淢uchos de los nuestros se concentran en Madrid, Barcelona y Galicia, pero est谩n en todos los sitios. Tambi茅n hay en la costa, al frente de negocios modestos como restaurantes鈥, sostiene.

Llegaron a ser bastantes m谩s, quiz谩 en torno a 2.000, pero la recesi贸n empuj贸 a muchos a abandonar nuestro pa铆s con destino preferente a Suecia o Alemania, donde s铆 existen unas arraigadas y numerosas comunidades kurdas. 鈥淓spa帽a nunca ha sido un destino preferente de la di谩spora kurda, e incluso muchos de los que recalaron aqu铆 recientemente, cuando salieron huyendo del conflicto sirio, utilizaron la Pen铆nsula como una estaci贸n intermedia en su camino hacia el norte鈥, explica Zinar Ala, periodista de Alepo (Siria), de 44 a帽os.

La vieja guardia kurda

El propio Zinar reside actualmente en Alemania, pese a que obtuvo la nacionalidad espa帽ola en 2018. Fueron la falta de oportunidades laborales las que le empujaron a dejar Ciudad Real, donde a煤n vive su t铆o, un m茅dico llamado Ramzi Ala, bien conocido entre los c铆rculos kurdos de Espa帽a por su compromiso con los suyos. Ramzi lleg贸 a nuestro pa铆s junto a su hermano Hamid, en 1970, y estudi贸 Medicina en Zaragoza. Ahora su hija va a seguir sus pasos. Claro que las circunstancias en que este m茅dico kurdo y manchego sali贸 de Siria fueron notablemente diferentes a las de los compatriotas que arribaron d茅cadas m谩s tarde.

鈥淟a mayor铆a de los kurdos que viven en la Pen铆nsula salieron huyendo de los conflictos enquistados en sus pa铆ses de origen y legalizaron su situaci贸n solicitando asilo鈥, nos explica Zinar, el sobrino de Ramzi. 鈥淓n cuanto a m铆, yo recal茅 en Espa帽a en 2005 con un visado de estudiante. Muchos de esos kurdos espa帽oles son propietarios o trabajadores de restaurantes de kebab. Es verdad que el grueso habita en las grandes capitales y en Galicia, pero los hay tambi茅n dispersos por M谩laga, Sevilla, Extremadura o Huelva鈥, puntualiza.

De alguna forma, el gentilicio 鈥渒urdo鈥 ha devenido en sin贸nimo de perseguido. No hay un solo pa铆s donde viva este pueblo en el que no sea reprimido de forma sistem谩tica o, donde en el mejor de los casos, no padezca el yugo de una tiran铆a corrupta, tal y como sucede en las dos porciones del Kurdist谩n gobernadas por las familias Barzani y Talabani. En Irak s铆 poseen ciertos derechos culturales y su nacionalidad e identidad no se encuentran reprimidas. Sin embargo, se hallan igualmente subyugados por una cleptocracia corrupta y una brutal polic铆a, cuyo verdadero rostro ya no consiguen disimular bajo la bandera del nacionalismo tribal kurdo.

A la c谩rcel por una hoguera

En Siria, Ir谩n y Turqu铆a la situaci贸n no es mucho mejor. El propio Zinar fue encarcelado en 1999 por prender una hoguera durante las celebraciones kurdas del Nouruz, junto a la tienda de casetes que pose铆a en su ciudad, Alepo. Ten铆a entonces 22 a帽os y estaba todav铆a al frente del pa铆s Hafez, padre de Bashar y fundador de la dinast铆a Assad.

鈥淓l Nauroz es la celebraci贸n de la existencia del pueblo kurdo鈥, cuenta Zinar. 鈥淰olvemos nuestra vista hacia un personaje m铆tico llamado Kawa, quien acab贸 con un tirano al que le crecieron dos serpientes que se alimentan de nuestro pueblo. De un modo ritual, hacemos hogueras que no hacen da帽o a nadie. Yo ten铆a una tiendecita en el barrio kurdo de Sheij Maqsud, un lugar hermoso situado sobre una colina desde la que se ve toda la ciudad. Prendimos uno de esos fuegos y al poco lleg贸 la polic铆a y nos arrest贸 de manera arbitraria sin cargos conocidos. No llegaron a torturarnos f铆sicamente, pero fue igualmente terrible porque te ponen las esposas y te privan de tu libertad sin que sepas tan siquiera las acusaciones que pesan sobre ti鈥, relata.

Esas pr谩cticas brutales son las mismas, de hecho, que ahora aplica la Asayish de los Barzani en los territorios que controla. En el penal de Erbil, se hacinan igualmente decenas de presos pol铆ticos kurdos, junto a criminales del Daesh y delincuentes comunes. Por la prisi贸n han pasado al menos diez espa帽oles, en su mayor铆a milicianos y voluntarios civiles de las organizaciones kurdas que combaten en la regi贸n yezid铆 de Sinyar (Shengal, Irak) y Rojava (norte de Siria).

En Espa帽a, la administraci贸n de esa dictadura abri贸 una oficina en 2010, mientras que Madrid, por su parte, tiene un c贸nsul honorario en Erbil. Dawood Sardar es hijo del l铆der de la tribu de los jaff, una dinast铆a de multimillonarios muy respetados por los gobernantes. Su oficina se halla decorada con las banderas del Partido Democr谩tico del Kurdist谩n (PDK), lo que da idea de sus afinidades pol铆ticas y de sus lazos con ese poder tan cuestionado.

La mayor铆a apoyan al HDP

No es un secreto el hecho de que los Barzani colaboran estrechamente con los turcos en la represi贸n de los movimientos kurdos de liberaci贸n de Siria, Turqu铆a e Irak. En opini贸n de Ramzi Ala, 鈥渟on un caballo de Troya de Ankara en el territorio de Basur鈥.

驴C贸mo se reparten los afectos de los kurdos espa帽oles entre las distintas facciones pol铆ticas que hay en liza en sus territorios de origen? Faruk Doru sostiene que 鈥渆l partido de los Barzani (PDK) carece de apoyos en Espa帽a, porque la mayor铆a de los kurdos afincados aqu铆 proceden de Bakur (Kurdist谩n de Turqu铆a) y Rojava (Siria). Es decir, el PDK tiene representaci贸n pero no goza de muchas adhesiones鈥. Es significativo, en tal sentido, que como mencionaba Doru, el HDP kurdo de Turqu铆a obtuviera m谩s de seiscientos votos procedentes de nuestro pa铆s.

A juicio de Zinar Ala, la comunidad kurda de Espa帽a est谩 mucho menos polarizada que la alemana porque es mucho menos numerosa, al menos, p煤blicamente. 鈥淓s cierto que la mayor parte de quienes se movilizan frente a la embajada turca y de quienes son activos pol铆ticamente, son kurdos del entorno de Rojava o procedentes de Turqu铆a. Lo que pasa con los Barzani es que juegan un poco con el sentimiento pol铆tico de nuestra gente. Mi padre, por ejemplo, apoya m谩s que nada al movimiento del Kurdist谩n turco y de Rojava. Y sin embargo, alguna vez le he mencionado la corrupci贸n que hay en los territorios de Barzani y 茅l sigue teniendo alg煤n respeto por todo aquello y saca a colaci贸n los miles de hombres que se sacrificaron en la lucha. Piensa que entre los kurdos ha sobrevivido cierta cultura tribal y de culto al l铆der y una especie de veneraci贸n por la sangre derramada. Por eso es importante sensibilizar a los nuestros y que dejen de seguir como ganado a esos dirigentes. F铆jate que durante el referendo de independencia, los Barzani jugaron con los sentimientos nacionales de la gente para mantenerse en el poder y a ra铆z de ese mal c谩lculo pol铆tico, perdimos Kirkuk y la situaci贸n econ贸mica empeor贸 notablemente鈥, precisa Zinar Ala.

Si en algo coinciden buena parte de los kurdos con quienes hemos conversado, es en la laxitud con la que los partidos pol铆ticos espa帽oles -no as铆 los catalanes o los vascos- vienen denunciando las violaciones de derechos humanos cometidas contra ellos en todos los escenarios geopol铆ticos por los que se reparten. En otras palabras, critican la indulgencia del gobierno con la dictadura turca. Al decir de Faruk Doru, 鈥渆ntre los pueblos de Espa帽a circula informaci贸n acerca de lo que ocurre y el problema kurdo ya no es tan tab煤 como antes. Pero esa solidaridad procede de los pueblos espa帽ol, gallego, vasco y catal谩n鈥.

Espa帽a sigue vendiendo armas

El representante en Espa帽a y Portugal del movimiento kurdo cree que, al final, lo que prevalece en las instituciones son los intereses econ贸micos. 鈥淣osotros hemos mantenido relaciones con representantes de Podemos, PSOE, Bildu, Esquerra Republicana, CUP o el BNG. Pero como no somos numerosos en Espa帽a, tampoco es prioritario para ellos prestar atenci贸n a nuestra agenda. De un lado, por ejemplo, Bildu, ERC, la CUP y el BNG protestaron institucionalmente por el juicio que se organiz贸 en Ankara contra representantes de nuestro partido, el HDP. Incluso algunos diputados del PSOE lo hicieron a t铆tulo individual. No obstante, las relaciones entre estados pesan mucho m谩s que estos gestos. Las ventas de armas espa帽olas no han cesado, de facto, pese a que el gobierno dijo que revisar铆a ese comercio tras la ofensiva de Erdogan contra Rojava, a finales de 2019. As铆 que, en definitiva, de una parte tenemos a movimientos sociales y civiles que se solidarizan con nuestro pueblo y de otra a un Estado que apenas se ha movido鈥.

Madrid ha guardado tambi茅n silencio en relaci贸n a los bombardeos de poblaciones civiles en la frontera turco-iraqu铆, en lugares como Nahla, Qandil o Sinyar, y tampoco se ha pronunciado acerca de la campa帽a de represi贸n mediante la que se pretende ilegalizar el HDP, una formaci贸n prokurda de Turqu铆a, cuyos representantes, leg铆timamente elegidos en las urnas, han sido masivamente reemplazados por gestoras afines a Erdogan.

鈥淪in ninguna duda, el HDP es el partido m谩s apoyado por los kurdos de Espa帽a鈥, dice Doru. 鈥淗emos ganado tres veces las elecciones con el 80% y el 90% de los sufragios y cada vez que el Gobierno de Erdogan se queda sin las alcald铆as mete en la c谩rcel a nuestros ediles y los reemplaza por gente de su partido. 驴Es eso respeto a la democracia? 驴Merece ese pa铆s seguir siendo miembro del Consejo de Europa y de la OTAN o seguir siendo candidato a ingresar en la Uni贸n Europea? El silencio es absoluto y yo dir铆a que es una verg眉enza para las instituciones internacionales鈥.

Durante las semanas precedentes, Ankara ha emprendido movimientos para la creaci贸n de nuevas bases militares en el Kurdist谩n de Irak y ha anunciado que est谩 dispuesto a invadir Sinyar por tierra si el gobierno de Bagdad no expulsa a los kurdos de las tierras yezid铆es. Entre tanto, en Rojava (norte de Siria), los turcos y sus franquicias islamistas se han apoderado de Afrin y Serekaniye, y hace tiempo que combaten para controlar tambi茅n Ain Aysa. La guerra sucia contra los pueblos del norte de Siria incluye recurrir a estratagemas como reducir el caudal del 脡ufrates para arruinas las cosechas y comprometer la supervivencia econ贸mica de la poblaci贸n.

鈥淭urqu铆a ha gozado el aval de todo el mundo鈥, dice Faruk. 鈥淣adie ha protestado por los bombardeos ni por las incursiones b茅licas. Es curioso tambi茅n que Biden hiciera un llamamiento para el reconocimiento armenio al mismo tiempo que Turqu铆a comenzaba una operaci贸n militar en Basur. Hay una contradicci贸n muy clara y no parece que vaya a cambiar mucho su posici贸n en relaci贸n al gobierno de Trump鈥.

Vendidos a Turqu铆a, con o sin Podemos

En el mismo sentido, Zinar Ala afirma que no entiende la obstinaci贸n de los gobiernos espa帽oles por preservar las buenas relaciones con Turqu铆a. 鈥淟a posici贸n espa帽ola no pinta mucho en la arena internacional porque, por lo general, Madrid suele guardar silencio ante todo lo que ocurre o condena tarde y mal. Ha sido con Podemos en el gobierno cuando se ha renovado el acuerdo para mantener la bater铆a de misiles Patriot de Incirlik. Claro est谩, pesa mucho en ese proceder los problemas internos con Catalunya y Euskal Herria. Uno no puede defender a las minor铆as de otro pa铆s cuando en el suyo propio se manda callar a los catalanes o los vascos por utilizar sus lenguas en el Parlamento. A m铆 la frase de a por ellos me recordaba al Allahu Akbar鈥.

Zinar termin贸 y茅ndose a Alemania a su pesar. 鈥淰iv铆a siempre en una situaci贸n precaria, sin trabajo. Hice algunas cosas para un peri贸dico kurdo y ten铆a algo para comer, pero ten铆a que vivir en casa de mi t铆o. Jam谩s recib铆 ninguna ayuda como refugiado. Al final del d铆a, sue帽o y me gustar铆a que Podemos se implicara m谩s en nuestros problemas. Hay mucha gente todav铆a en Espa帽a que no conoce a los kurdos y que creen que en Siria solo hay 谩rabes y en Turqu铆a solo hay turcos. La izquierda espa帽ola deber铆a imitar a la alemana, mucho m谩s comprometida, y tomar nota de lo que est谩n haciendo en el Bundestag. Pero es que incluso el presidente franc茅s, que no es de izquierdas, recibi贸 en el Eliseo a representantes de Rojava鈥.

Seg煤n este periodista, es obvio que el grueso del apoyo a la causa kurda en el Estado procede de Euskadi. 鈥淓l Parlamento vasco tiene muchas iniciativas y tambi茅n las alcald铆as de ciudades como Hernani, Donosti o Bilbao. Sin ir m谩s lejos, yo he sido muchas veces invitado a la feria del libro de Durango鈥.

El intelectual kurdo-espa帽ol tampoco comprende sobre qu茅 clase de 茅tica pol铆tica pueden sostenerse las alianzas con un dirigente como Erdogan: 鈥淓s un racista a quien podemos ver pasear por su palacio de mil habitaciones entre guardaespaldas de tres metros, ataviado como los antiguos otomanos. Ha perdido mucho apoyo, lo que explica que est茅 alimentando una pol铆tica agresiva de expansi贸n para satisfacer al ciudadano turco, que es generalmente nacionalista鈥.

Especialmente destacable entre los movimientos de solidaridad civiles a los que se refieren Ala y Doru es la presencia de espa帽oles combatiendo contra el ISIS y los turcos en Rojava y Sinyar. Muchos de esos milicianos guerrilleros y voluntarios civiles se transformaron a su vuelta de los frentes en los mejores embajadores de la causa de Rojava y el confederalismo democr谩tico. Otros, como Arges Artiaga o varios miembros de Reconstrucci贸n Comunista, pasaron por los tribunales como consecuencia de su participaci贸n en el conflicto.

No basta con la bandera

Es en ese territorio del norte de Siria donde los kurdos lideran desde hace algunos a帽os un proyecto pol铆tico basado en el nuevo paradigma de Apo (Abdullah 脰calan), el confederalismo democr谩tico. 鈥淒esde el principio, siempre he visto la revoluci贸n de Rojava con buenos ojos鈥, concluye Zinar Ala. 鈥淗ay muchas cosas rese帽ables y valiosas como que se renunciara a reclamar un Estado propio y se apostara por una confederaci贸n o, sobre todo, el que se pusiera el acento en los derechos de la mujer. Por el contrario, en el Kurdist谩n iraqu铆 tenemos la bandera kurda las 24 horas del d铆a y no se persigue nuestra lengua y nuestra cultura, pero sin embargo, la gente sufre injusticia, represi贸n, corrupci贸n y desigualdades sociales. Los maestros llevan meses sin cobrar sus salarios. Lo 煤nico que temo en relaci贸n a Rojava es que un partido termine acaparando todo el poder. Echo de menos m谩s espacio para los intelectuales y sobre todo, conf铆o en que la gente se adhiera libremente a los diferentes proyectos y principios pol铆ticos. La emancipaci贸n de las mujeres kurdas no consiste en que sean adoctrinadas a los 14 a帽os para unirse a la milicia. Me top茅 con un folleto en alem谩n que recog铆a una frase de 脰calan: 鈥楨s m谩s importante la libertad de las mujeres que liberar una tierra鈥. Eso es hermoso鈥.

FUENTE: Ferran Barber / P煤blico

<!–

–>




Fuente: Kurdistanamericalatina.org