May 1, 2021
De parte de CGT-LKN Nafarroa
323 puntos de vista


Hace un a帽o solo algunas de nosotras pudimos salir a la calle el 1 de mayo y lo aprovechamos para decir alto y claro que eso que su nueva normalidad no nos serv铆a, que sus recetas, sus soluciones parciales y sus pol铆ticas en las que solo caben unos pocos, los de siempre, a nosotras no nos serv铆an para nada. No quer铆amos una nueva normalidad porque ni siquiera acept谩bamos la vieja. La normalidad de su heteropatriarcado, la normalidad del liberalismo, la normalidad de un sistema que nos machaca, que nos enferma y nos mata en nuestros puestos de trabajo, la normalidad de su represi贸n contra toda persona que diga algo que no les gusta, la normalidad de su capitalismo salvaje que arrasa con el planeta y con las personas que en 茅l vivimos. Un a帽o despu茅s volvemos a decir que no, que estamos hartas de su normalidad, de este sistema y que estamos aqu铆 para cambiarlo todo, para que lo normal sea que las vidas valgan m谩s que sus beneficios, que son nuestras vidas las que tienen que estar en el centro y que queremos un sistema en el que quepamos todas y todos, vengamos de donde vengamos.

La covid-19 lleg贸 a nuestras vidas dejando tras de s铆 un reguero de enfermedad y muerte, todo ello sumado a las restrictivas medidas impuestas por las administraciones, el miedo, el cansancio y el sufrimiento que esta situaci贸n est谩 provocando en todas nosotras son algo evidente. A la crisis sanitaria se le ha sumado la crisis econ贸mica y una crisis social que hace que nos enfrentemos a un panorama desalentador. Sin embargo, este no es el momento de caer en el des谩nimo y en el desaliento. Este precisamente es el momento de plantarles cara, de unir fuerzas y luchar por cambiar un modelo econ贸mico y social que, a nosotras, a la clase trabajadora, no nos sirve para nada.

Esta pandemia nos ha mostrado la cara m谩s cruel del sistema, un sistema injusto e inhumano, pero tambi茅n nos ha ensa帽ado muchas otras cosas. Nos ha ense帽ado el valor de la solidaridad, la fuerza que tenemos cuando hacemos las cosas juntas, que ellas, nuestras compa帽eras, son quienes sostienen la vida, el valor de lo p煤blico, la importancia de una sanidad y educaci贸n p煤blica de calidad que no deje atr谩s a nadie y la necesidad de crear un sistema p煤blico de cuidados.

La situaci贸n que estamos viviendo con toda su dureza no ha hecho m谩s que ratificar lo que tantos a帽os venimos denunciando y demandando. Hemos visto como el Estado ha sido capaz de movilizar miles de millones de euros a trav茅s de ERTEs. Si bien, pudo ser un alivio, sin grandes perspectivas para algunas empresas, otras tantas se est谩n aprovechando una vez m谩s para saquear las arcas. Esa ayuda generalizada deber铆a de haber llevado una cl谩usula de reciprocidad, pero ninguna empresa est谩 devolviendo lo prestado en forma de contrataciones o repartiendo, el mucho o poco trabajo disponible. Al rev茅s, comienzan a desprenderse de trabajadores y trabajadoras como si se tratasen de un lastre, sin miramientos y bajo el paraguas legal que les otorg贸 el gobierno de turno. La exigencia del reparto del trabajo se hace cada d铆a, m谩s acuciante y absolutamente necesaria. Tenemos meridianamente claro que lo que no sobran son personas trabajadoras, y por el contrario, lo que nos demuestra la realidad, es que sobran horas de trabajo y consumismo. 驴Por qu茅 todas esas empresas que pidieron ayudas no brindan ahora la suya y trabajan en f贸rmulas en las que quepamos todas en condiciones dignas? 驴Tan dif铆cil es reducir las jornadas de trabajo para que podamos trabajar todas haciendo real el acceso a una vida que nos satisfaga como personas y no como meros consumidores? Hay muchas f贸rmulas para reducir la jornada, la cuesti贸n es dar encaje a que todas las personas podamos tener una vida digna. El que dicen es el gobierno m谩s progresista de los 煤ltimos tiempos, no ha prohibido los abusos entorno a las horas extras, que dejan en la calle a miles de personas; no ha intervenido en todas las empresas que ponen en riesgo de muerte a la clase trabajadora y sigue en posturas muy alejadas de los intereses de la clase trabajadora. Y qu茅 decir de los sectores m谩s desfavorecidos que ni siquiera entran en el c谩lculo partidista de la pol铆tica representativa, reformando la ley para permitir que se siga explotando a unos y que otras tengan que sobrevivir d铆a a d铆a. Por eso tiene sentido que volvamos una vez m谩s este 1 de Mayo, a mostrar nuestro rechazo al actual modelo social y de relaciones laborales, Porque esta no es una cuesti贸n de capacidad, esta es una cuesti贸n de voluntad pol铆tica y si no la tienen, habr谩 que hacer que la tengan.

Es una cuesti贸n de voluntad pol铆tica tambi茅n derogar de una vez por todas las reformas laborales, defender un sistema p煤blico de pensiones que garantice que nuestras pensionistas tengan vidas dignas y acabar de inmediato con la brecha de g茅nero en las pensiones.

Desde el inicio de la pandemia estamos oyendo hablar de los cientos de miles de millones de euros que la Comisi贸n Europea va a invertir para la reconstrucci贸n econ贸mica. Poco nos han dicho, sin embargo, que no va a ser dinero gratis. Gran parte del fondo para la reconstrucci贸n tiene forma de pr茅stamos y su concesi贸n est谩 vinculada a que el estado espa帽ol acometa reformas estructurales del mercado de trabajo y del sistema de pensiones. Partidos navarros y espa帽oles esperan esta lluvia de millones como si fueran un milagro. Sin embargo, tenemos claro que los y las trabajadoras no podemos aceptar chantajes. Para nosotras no hay reconstrucci贸n econ贸mica sin reconstrucci贸n social, para nosotras no hay salida a la crisis sin avanzar en derechos.

Por eso en este 1 de Mayo, hemos insistido en que este es el momento de luchar por lo que es nuestro, de defender nuestras vidas por delante de sus intereses, es el momento de recuperar las calles. Por eso este 1潞 de Mayo CGT, Steilas y ESK hemos vuelto a salir a las calles de Iru帽ea de manera conjunta, porque queremos vidas dignas, vidas que merezcan la pena ser vividas.




Fuente: Cgt-lkn.org