November 10, 2021
De parte de Federaci贸n Anarquistas Gran Canaria
1,600 puntos de vista

Este agosto se cumplen 10 a帽os de la FAGC. Vamos a hacer un peque帽o y breve recorrido por la historia de la FAGC.

Tenemos que volver a mayo de 2011, a una sociedad sacudida por las manifestaciones de indignaci贸n de lo que ser铆a conocido como el 15M. El 16 de mayo un grupo de j贸venes anarquistas irrumpe en la Plaza de San Telmo (LPGC) repartiendo una octavilla. Dec铆a cosas como 茅stas:

芦Se ha puesto en marcha algo y no podemos conformarnos con mirar. En primer lugar, nos va a caer mucha mierda encima鈥 Muchos insultos y difamaciones. Tanto la izquierda como la derecha parlamentaria, impostadamente enemistadas, han polarizado la vida social del Estado; ahora ven que no les queremos ni a unos ni a otros, que s贸lo existen dos grupos: ellos y nosotras, opresores y oprimidas鈥 Ricos y pobres, se acurrucan de miedo y cierran filas. El miedo que demuestran ante una 鈥渟imple protesta鈥 es un s铆ntoma de que esto puede ser algo m谩s. Sin embargo, esto no debe ser lo 煤nico que nos preocupe; este enemigo es f谩cil de identificar. Lo que debemos procurar ahora es que nadie capitalice este movimiento m谩s que el propio descontento popular. Nos van a salir muchas muchos 鈥減adres鈥 y 鈥渢utores鈥, muchos que van a querer reconducirnos, a nosotras, 鈥減obres idealistas鈥, a una v铆a m谩s 鈥減r谩ctica鈥 y 鈥渃onstructiva鈥. 隆No se dejen enga帽ar! Todo lo que huela a pol铆tica, no entendida como administraci贸n de la polis, sino como 鈥渆l arte de gobernar鈥, va a pretender desmantelar este movimiento e instrumentalizarlo. Nuestra 煤nica posibilidad pasa por escupirles lava a los 鈥渂omberos鈥, a los 鈥渁pagafuegos鈥, a los politicuchos que quieran hacer con esto su agosto electoral. 驴Reformar las leyes? 驴Redundar en el sistema librecambista o intentar radicalizar a la izquierda parlamentaria? 驴Pedir la intervenci贸n del Estado? Esto es ahorcarnos con nuestra propia mano pero con su cuerda. Dec铆a Ricardo Flores Mag贸n: 鈥淟as revoluciones fracasan porque, una vez que triunfan, se deja todo en manos del nuevo gobierno 鈥榬evolucionario鈥欌 en lugar de hacerlo ellos mismos鈥. 驴A煤n no ha sucedido ninguna insurrecci贸n integral y ya est谩n pidi茅ndole a la ley y al sistema que reformen el mundo que ellos mismos han creado? Lo que nos hace falta es libre acceso al consumo, a la vivienda, a la comida. Lo que hace falta es que sean los propios obreros quienes controlen la producci贸n. El sistema financiero y comercial no debe ser 鈥渞econducido鈥, sino destruido. Hemos de ser nosotras, de la manera que mejor nos parezca, quienes gestionemos nuestras propias vidas. No se dejen contagiar por el 鈥減ragmatismo鈥 de los moderados; si quieren Todo, no lo pidan: T脫MENLO禄.

驴Cu谩l fue la reacci贸n de los primeros quincemayistas ante esta octavilla? Se celebr贸 una asamblea de urgencia para鈥 EXPULSAR A LOS ANARQUISTAS. Estudiantes indignados porque 鈥減ropon铆amos una revoluci贸n鈥 y ellos s贸lo quer铆an 鈥渃ambiar un poco las cosas鈥. Puretas de partidos pol铆ticos diciendo que hab铆a que llamar a la polic铆a para que nos echaran (de un parque p煤blico, s铆). Pero tambi茅n surgieron voces a defendernos.

No pod铆an echarnos, ni aunque lo decidiera una mayor铆a con la que no contaban. Nos enteramos que con el mismo procedimiento ya se hab铆a expulsado a compas feministas por un cartel: 鈥渓a revoluci贸n ser谩 feminista o no ser谩鈥. Ante ese percal, 驴nos 铆bamos o nos qued谩bamos? Lo f谩cil era irse, pero como anarquistas nunca elegimos lo f谩cil. Irse significaba dejarle la plaza a los partidos y oportunistas. Nos metimos en la Comisi贸n de Respeto, con el objetivo de mostrar otra forma de resolver conflictos. Nuestra intenci贸n era mantener fuera de la plaza a la poli (a la que llamaban los propios 鈥渋ndignados禄 por cualquier cosa), evitar la exclusi贸n de las compas sin hogar que acampaban y en fin demostrar que nuestras ideas serv铆an, eran 煤tiles. Al poco tiempo la percepci贸n sobre nosotras de algunos 芦indignados禄 cambi贸. Se nos empez贸 a acercar mucha gente diciendo que eran anarquistas, pero que no lo dijeron cuando llegamos porque entramos como 芦elefantes en una cacharrer铆a鈥.

Cada vez se un铆a m谩s gente: antiguos militantes del COA (Colectivo de Objeci贸n de conciencia y Antimilitarismo) de los 80, gente de la inestable CNT grancanaria, punkis, j贸venes que simpatizaban pero no sab铆an nada de anarquismo, indepes, etc. Surge el 鈥渂loque negro鈥.
En realidad 茅ste era el nombre que nos daban nuestros detractores, pero nos hizo gracia. Durante el mes de julio empezamos a pensar en la posibilidad de crear una federaci贸n, una FAGC. Tambi茅n nos hac铆a gracia, por la FAI y por 鈥渇uck鈥 (s铆, 茅ramos muy j贸venes). A mediados de agosto (la fecha exacta es un misterio), en el Parque de San Juan, Telde, se celebra la asamblea fundacional de la FAGC. Ning煤n document贸 se redact贸. Ninguna foto se hizo. La gran mayor铆a de la FAGC actual no asisti贸 a esa asamblea. Pero ah铆 comenz贸 todo.

Cuando desalojan San Telmo, las anarquistas estamos en primera l铆nea. Y tambi茅n a la hora de dar soluci贸n a las compas sin hogar que al ser desalojadas perd铆an tambi茅n su refugio. Se ocupa un hotel abandonado para acogerlas. La primera okupaci贸n oficial de la FAGC. Y tambi茅n el primer juicio oficial de la FAGC por usurpaci贸n. Los compas saldr铆an absueltos y hubo una gran movilizaci贸n por la parte m谩s sana y comprometida del 15M.

Por esas fechas tambi茅n se hace la primera acci贸n de importancia de la FAGC: quitarle a CCOO y UGT la cabecera de una manifestaci贸n. 驴El lema? 鈥淟a 煤nica Constituci贸n buena es la que arde鈥.

https://www.canarias7.es/hemeroteca/la_marcha_contra_la_reforma_constitucional_se_tine_de_anarquia-JECSN228526

Por aquella 茅poca los partidos inic铆an una ofensiva potente para controlar el 15M en San Telmo. Corre el rumor de que 鈥渓os anarquistas son mayor铆a en la asamblea y nos est谩n radicalizando鈥. La verdad es que nunca fuimos m谩s de 15, con muchos simpatizantes. La gente con miedo a que el 15M acabe convertido en un partido pol铆tico acude a las anarquistas para que contrarresten esta influencia. Pero la FAGC tiene una 鈥渘orma鈥 interna: participar en el 15M como individuos, no hablar del 15M en asambleas de la FAGC. No dirigir, vamos.

As铆 que Ruy elabora un modelo de organizaci贸n (para contrarrestar otros que pretend铆an que un colectivo/partido votara y tuviera el mismo peso que una asamblea de barrio) que representaba la autonom铆a asamblearia. El modelo de Ruy gan贸 por mayor铆a:
https://laspalmas.tomalaplaza.net/2011/08/08/propuesta-para-la-organizacion-de-las-asambleas-en-gran-canaria/

En el modelo se lee:

芦La estructura que d茅 forma a un Movimiento horizontal, ac茅falo (sin l铆deres) y popular no puede entenderse como una correlaci贸n 鈥渄e arriba a abajo鈥. Para impedir cualquier intento de verticalidad ha de intentarse que las cosas se organicen de lo simple a lo complejo, propiciando que lo elaborado dependa inexorablemente de lo b谩sico. Pero si la circularidad espanta a la jerarqu铆a, ser谩 la f贸rmula federal la que permita conservar la autonom铆a de la Asamblea. Seg煤n este principio cada Asamblea es aut贸noma鈥 Y si entendemos Asamblea como el medio de decisi贸n popular alternativo al poder, comprenderemos que en ella, y no en ning煤n otro 贸rgano, reside la soberan铆a. Esto convierte a las Comisiones en meras herramientas que s贸lo han de llevar a limpio lo que la Asamblea ha acordado. No hemos de olvidar que los Colectivos, a diferencia de otros grupos sociales (obreros, parados, estudiantes, jubilados, vecinos, etc.), est谩n unidos por afinidad ideol贸gica, y que la horizontalidad del 15-M debe prevenirnos contra los dirigismos de cualquier 铆ndole.

Los 茅xitos traen pareja la atenci贸n policial. En las sucesivas manifestaciones y huelgas se reprodujo una din谩mica: las cargas de los antidisturbios contra las anarquistas y los enfrentamientos con la 鈥渟eguridad鈥 de los sindicatos amarillos.

Estamos ya en 2012. A帽o convulso. Fue ah铆 cuando expulsamos, juntos con j贸venes indepes, a los nazis de Respuesta Estudiantil de una manifestaci贸n donde pactaron su participaci贸n con el colectivo de estudiantes mayoritario de entonces.

Y tambi茅n se produjo uno de nuestros grandes hits: la toma de la tribuna y expulsi贸n de la misma de los sindicatos amarillos. Una acci贸n que, aunque comentada informalmente, se realiz贸 espont谩neamente para intentar evitar una masacre de nuestro bloque:

La FAGC por fuera daba esta imagen 鈥減oderosa鈥, pero realmente acaba de sufrir su primera gran escisi贸n hac铆a pocos meses y se encontraba inmersa en un debate sobre su propia naturaleza y objetivos. Todo surgi贸 en torno a la okupaci贸n de tierras abandonadas. Ya por entonces se notaba en la FAGC dos sectores diferenciados, uno con mayor tendencia al anarquismo 鈥渃onvencional鈥 y sus acciones habituales: campa帽as de apostas铆a, activismo l煤dico, etc; y otro m谩s 鈥渄e barrio鈥, m谩s centrado en llegar a la gente de su entorno. La discusi贸n surgi贸 en torno a un problema: 驴repartir parte de lo cultivado entre vecinas sin recursos e invitarlas a sumarse al proyecto o destinar todo lo cosechado al autoconsumo? No supimos gestionar el desacuerdo y poco al poco los partidarios de la segunda opci贸n se fueron.

Por aquel entonces la FAGC sal铆a en la prensa local (negativamente) y atra铆a a j贸venes anarquistas cabreados con todo, pero nuestra repercusi贸n real en nuestros barrios era m铆nima. 脡ramos muy combativas, pero no habl谩bamos para nuestra gente, sino para nosotras. Tuvimos una etapa de an谩lisis profundo, de contemplar la miseria canaria en toda su hondura y amplitud. 驴Por qu茅 si la mayor铆a de nosotras 茅ramos de La Isleta, El Polvor铆n, Jin谩mar, Las Remudas, San Crist贸bal, El Risco, Las Chumberas, etc., no habl谩bamos para nuestras vecinas? La etapa de las manifestaciones estaba bien, era muy necesaria para ganar m煤sculo. Pero en 2 a帽os se hab铆an sucedido cientos de manifestaciones y, m谩s all谩 de asustar a los burgueses, no hab铆amos conseguido nada.

La batalla por la horizontalidad del 15M hab铆a sido un curso acelerado de 鈥減ol铆tica real鈥. Pero m谩s all谩 de aglutinar fuerzas y dar a conocer nuestras ideas a un p煤blico nuevo, 驴ten铆a sentido seguir en un 鈥渕ovimiento鈥 que ya era s贸lo un colectivo?

Empezamos por abrir las puertas en nuestro proyecto agr铆cola. Fue la primera vez que, como FAGC, trabajamos con gente no anarquista dentro de un proyecto anarquista. As铆 naci贸 鈥淭ierra y Libertad鈥:

Seguimos con el an谩lisis de la realidad canaria y vimos que la vivienda y los desahucios eran de las cosas que m谩s preocupaban a nuestras vecinas. Techo, vivienda y abrigo, lo b谩sico, lo necesario. Nuestra huerta cubr铆a lo primero, pero 驴y el resto? Para el abrigo creamos un 鈥淧unto de Encuentro Solidario鈥, una red para intercambiar y repartir gratuitamente ropa, juguetes y enseres. Informalmente, sigue en pie. As铆 como 4 huertos que actualmente alimentan a 2 comunidades de 260 personas y a varias familias m谩s.

Pero la vivienda era algo mucho m谩s complicado. Ya hab铆amos okupado anteriormente (algunos desde que eran adolescentes) y hab铆amos parado desahucios con el 15M, pero todo el rollo legal se nos escapaba. Intentamos hacer una entente con la PAH local y el movimiento okupa. La idea era que la PAH se encargara de la parte legal, el movimiento okupa de los realojos y la FAGC de los piquetes antidesahucio (nuestra verdadera especialidad). Pero no funcion贸鈥 La PAH en ese momento no atend铆a casos de alquiler ni de okupaci贸n. Metida en un proceso muy legalista e institucionalista, no quer铆a saber nada de las anarquistas, as铆 que nos limit谩bamos a ir a sus asambleas para meter ciza帽a y para pescar a vecinas descontentas con sus 芦medias tintas禄. El movimiento okupa s铆 estuvo a la altura durante meses, parando desahucios con nosotras y realojando. Pero sus din谩micas internas, el rollo de los espacios para 芦viajeros禄 o meditaci贸n, hizo que no durara demasiado. La FAGC tuvo que tomar la determinaci贸n de ser algo integral.

Nos empapamos el C贸digo Penal (como los ateos que leen la biblia), empezamos a crear nuestro ret茅n de casas socializadas (el plan B) y comenzamos a parar desahucios en solitario. Nace el 鈥淕rupo de Respuesta Inmediata鈥.

Hacemos las primeras 鈥淎sambleas de inquilinas y desahuciadas鈥 de las que surgen las primeras okupaciones p煤blicas, en complicidad con el barrio. En las fotos se ven dos asambleas (la primera es justo despu茅s de la detenci贸n de dos compas) y una 鈥渃aravana de socializaci贸n鈥.

Hacemos nuestros primeros realojos, pero es agotador limitarse a viviendas unifamiliares. Es entonces, a finales de 2012, cuando nace la posibilidad de crear la Comunidad 鈥淟a Esperanza鈥. En febrero de 2013 metemos a la primera familia. 20 familias hasta mayo. La sobrecarga de trabajo empieza a ser brutal. Hay compas a las que la teor铆a de 鈥渃urrar con gente no anarquista鈥 les gustaba, hasta que hubo que ponerla en pr谩ctica. Decepciones personales, conflictos comunitarios鈥 La teor铆a no dec铆a nada de eso. Muchas compas ya no militan, el peso cae sobre muy poca gente y se produce entonces el conflicto y la segunda y 煤ltima escisi贸n. Hay gente que quiere 鈥渉acer otras cosas鈥, otras que quieren seguir en 鈥淟a Esperanza鈥 y en vivienda, pero con implicaci贸n de todas. El primer sector es mayoritario. El segundo se va y sigue okupando, dejando que los primeros hagan lo que crean con las siglas. En 1 mes la FAGC ya no existe. Se deja que 鈥淟a Esperanza鈥, que entonces a煤n no se llamaba as铆, se gestione como crea.

Necesit谩bamos un altavoz as铆 que a petici贸n de las propias vecinas, y visto que los compas que se hab铆an quedado con las siglas dejaron de usarlas, se refund贸 la FAGC en 2014. Una FAGC muy diferente a la de sus inicios. Cuanto m谩s milit谩bamos con gente no anarquista m谩s iban los anarquistas ideologizados desapareciendo y m谩s vecinas se iban uniendo a la FAGC. Empieza la etapa dorada de la autogesti贸n, con nuestras primeras experiencias masivas, con grandes fracasos, pero tambi茅n satisfacciones.

Ya antes de 鈥淟a Esperanza鈥 se hab铆a impulsado una comunidad autogestionada (a d铆a de hoy se mantiene, es 鈥淓l Proyecto鈥, cuya ubicaci贸n sigue siendo secreta). Pero 鈥淟a Esperanza鈥 era mucho m谩s grande, 210 personas, y permit铆a experimentar la 鈥渁narqu铆a鈥 en carne propia. De 2014 a 2015 la FAGC se dedica a explorar los l铆mites de la autogesti贸n. Con todas sus contradicciones y conflictos. Se habilitan dos bloques inh谩biles de 鈥淟a Esperanza鈥 y en 2015 se realojan a las 煤ltimas 5 familias (76 en total) y se da por concluido el proyecto.

Es por estas fechas que agentes de la Guardia Civil detinen ilegalmente a Ruy y lo torturan en el cuartelillo. Al acceder al informe policial vemos que para Guardia Civil 鈥淟a Esperanza鈥 es un 芦punto caliente禄 y criminalizan sin reparos a la comunidad preparando la intervenci贸n. Saltan todas las alarmas. Los t铆midos intentos por darnos a conocer se dejan a un lado y se inicia una campa帽a estatal para evitar cualquier tipo de represalia. Es ah铆 cuando 鈥淟a Esperanza鈥 pasa a conocerse como la comunidad autogestionada m谩s grande del Estado.

En 2016 el Ayuntamiento de Gu铆a ordena a los vecinos desalojar la comunidad en un mes (c贸mo si pudiera hacerlo) y cunde el p谩nico. Temiendo un desahucio cautelar, la FAGC y las vecinas inician una potente campa帽a. Un mes despu茅s las vecinas siguen ah铆. Este febrero hizo 8 a帽os.

La resistencia de 芦La Esperanza禄 permitir铆a tambi茅n que muchos j贸venes y estudiantes contacten y se interesen por la FAGC. Alguno de ellos, de los que subieron a Gu铆a a echar una mano con el desalojo, son hoy miembros valiosos de la FAGC.

Tambi茅n en 2016 la FAGC inicia 鈥淟as Mas铆as鈥. Una comunidad destinada a acoger a compas migrantes evadidos de CIEs y en situaci贸n de persecuci贸n policial. Actualmente viven ah铆 70 vecinas.

En la FAGC hay muy pocas anarquistas y muchas vecinas, que no necesariamente se tienen que sentir c贸modas con la etiqueta libertaria. Se intentan crear organismos amplios como la 鈥淥ficina de Expropiaci贸n Popular鈥, pero no funcionan porque al final son la FAGC con otro nombre. Durante todo 2016 se habla y debate sobre la necesidad de crear un Sindicato de Inquilinas, como los que impulsaba la CNT el siglo pasado. La FAGC vuelve a encontrarse en una situaci贸n de crisis interna, y se piensa que si el SIGC no sale la FAGC podr铆a disolverse, sin m谩s. Es en enero de 2017 cuando, sin mucha fe, se convoca una asamblea en 鈥淟a Esperanza鈥 para dirimir la constituci贸n de un Sindicato de Inquilinas. La respuesta de las vecinas sorprende: arrojan sobre la mesa su cuota de 50 c茅ntimos y exigen su carn茅. 鈥淪indicato鈥 s铆 lo entienden. Nace el Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria (el primer sindicato de inquilinas en el Estado del siglo XXI) y de su mano surgen tres comunidades nuevas: 鈥淓l Refugio鈥, 鈥淟a Ilusi贸n鈥 y 鈥淓l Nido鈥.

Todas, salvo la 煤ltima siguen en pie. La lecci贸n de 鈥淓l Nido鈥 sigue siendo importante para todas. Hablamos de un colegio socializado. La idea era convertirlo en un refugio para supervivientes de violencia de g茅nero con sus hijos, pues en las 鈥渃asas de acogida鈥 estatales el tratamiento es infame. Se habilita el colegio y todo est谩 preparado. Pero es entonces cuando algunas vecinas toman una decisi贸n fatal. Deciden contactar con el alcalde del municipio para 鈥渓egalizar su situaci贸n鈥. Durante dos horas el alcalde les atiende amablemente. Sale para hacer varias llamadas, pero vuelve siempre con la misma cordialidad y buen talante. Las vecinas est谩n muy contentas. Cuando vuelven a casa se encuentran que el colegio ha sido tapiado con todas sus cosas dentro. Mientras el alcalde les entreten铆a, los operarios condenaban el inmueble. Ha sido una lecci贸n dura, pero ha servido para que las comunidades asuman la naturaleza de las instituciones.

Ese a帽o las compas de In猫rcia Docs realizan la obra maestra que es 芦Precaristas: Cr贸nica de la lucha por la vivienda en Gran Canaria禄. Un manifiesto gr谩fico de nuestra realidad, nuestra militancia y nuestro anarquismo de barrio.

Es el a帽o tambi茅n en que se para el desahucio masivo de 芦Los Barracones del Conde禄. La FAGC y el SIGC entran en contacto con otra realidad, la rural, la caciquil, la aristrocr谩tica, la de las jornaleras explotadas que viven cuarter铆as. La lucha se extiende de norte a sur.

A principios de 2018 el SIGC se resiente del exceso de actividad. Algunas compas enferman, otras se cansan. El SIGC se toma unos meses de reposo. Son cientos de desahucios parados (algunos masivos), decenas de realojos y tres comunidades nuevas. El desgaste es obvio. La FAGC est谩 m谩s acostumbrada a estos momentos de flujos y reflujos, as铆 que sigue su actividad mientras el SIGC se toma un tiempo de reflexi贸n. Inic铆amos una Oficina de asesor铆a para precarias, que se dedica sobre todo a asesorar a trabajadoras en B. Muchas de las compas que acuden son prostitutas. Empezamos a redactar denuncias contra proxenetas y abusos policiales, a aprender los pasos a dar para reclamar pensiones no contributivas, hacemos talleres de reciclaje laboral y de c贸mo redactar curr铆culos. Uno de nuestros huertos es actualmente gestionado por las compa帽eras que son asesoradas por nuestra Oficina. Cientos de kilos de naranjas, tomates, aguacates, papas o calabacines, salen cada mes. No moralizamos. Damos herramientas para que nadie sea pisoteada por nadie.

A finales de 2018 se inicia el proceso de desahucio contra 鈥淟a Ilusi贸n鈥. La FAGC acude y a petici贸n de las propias vecinas se refunda el SIGC.

De ah铆 surge un Sindicato que para el desahucio de 鈥淟a Ilusi贸n鈥, y una media de 400 al a帽o. A las Comunidad de 鈥淟os Girasoles鈥, iniciada en la 煤ltima etapa pre-reflexi贸n del SIGC, se le suma ahora la Comunidad 鈥淢iraflor鈥. El SIGC cuenta actualmente con m谩s de 600 afiliadas y 80 militantes, con distinto grado de implicaci贸n.

A principios de 2020 se estrena por fin en Gran Canaria 鈥淧recaristas鈥. El evento es un acontecimiento en la isla. Se celebra donde debe ser: en la plaza, en el barrio de Guanarteme, al aire libre, con nuestras vecinas, con nuestra gente.

En abril de 2020 la FAGC y el SIGC ayudan a impulsar la primera huelga del alquileres del Estado en el s. XXI (era lo suyo, siendo el SIGC el primer sindicato del Estado del s. XXI. Un dato que molesta m谩s que tener un pelo en la boca). Alg煤n d铆a habr铆a que escribir la intra historia de esta huelga. Saboteada por algunos, intentos de controlarla por otros, criticada por muchos. Nos distanciamos r谩pido de la corriente oficial y nos limitamos a levantar comit茅s de huelga y a asesorar a miles de personas. M谩s de 600 personas (s贸lo hablamos de los datos de la FAGC; el SIGC, por su parte, llevar谩 otras tantas), en Canarias y en la pen铆nsula (s铆, atendimos muchos casos de todo el Estado) consiguieron suspensiones negociadas de forma directa. Las moratorias o los fraccionamientos de pagos ni los contamos, porque no era el objetivo de la huelga. No fue una huelga general y el gobierno (sin temor al 鈥渇uego amigo鈥) no suspendi贸 los pagos. Pero s铆 conseguimos que las vecinas organizadas derrotaran a grandes tenedores.

A煤n hoy hay gente que sigue disfrutando de una renta reducida. Otras s贸lo han empezado a pagar desde que se acab贸 el Estado de alarma, sin que ning煤n casero haya muerto por ello (de hecho hemos acabado asesorando a peque帽os tenedores hipotecados). A finales de 2020, la FAGC inic铆a 鈥淓l Refugio II鈥. Una comunidad para migrantes en situaci贸n de persecuci贸n donde viven 190 personas. Ha sido necesario elaborar toda una estructura de autosuficiencia (con huertos, hornos, etc.) y una red de compras, cada vez m谩s espaciadas. Durante los meses duros de la pandemia la FAGC tambi茅n desarroll贸 una red de apoyo mutuo con compras de 50 euros por familia. M谩s de 30 de nuestras vecinas se beneficiaron de ello, y se evitaron arrastrarse ante ONGs que las humillaban o controlaban hasta la marca de compresas.

A comienzos de 2021 la Comunidad de 鈥淟os Olmos鈥, con su comit茅 de huelga, consigue un acuerdo con la propiedad de 8 a帽os de usufructo a cambio de 2.000 euros anuales. Todo gracias a esa 鈥渉uelga de mierda鈥 despreciada por las 茅lites militantes y los 鈥渃omit茅s de sabios鈥.

A comienzos de 2021 se nos notifica tambi茅n que se reactiva el proceso judicial contra nuestro compa帽ero #Ruym谩nLibertad. La fiscal铆a le pide 18 meses de prisi贸n por 鈥渁tentado a la autoridad鈥. La FAGC y el SIGC vuelven a las calles. Todav铆a es una lucha abierta y les necesitamos, a todas ustedes, para ganarla.

Antes del verano de 茅ste mismo a帽o, comienza el intento de desahucio de 鈥淟a Marisma鈥. Una comunidad autogestionada, surgida espont谩neamente a imitaci贸n de las otras 10 comunidades de la isla, que en cuanto recibe la primera amenaza por parte de la propiedad no duda en ponerse en contacto con la FAGC. Conseguimos que no prospere la denuncia interpuesta a las primeras 8 familias. Y actualmente seguimos negociando y presionando para encontrar una soluci贸n que garantice los derechos de las vecinas.

Despu茅s del verano, se reactiva el intento de desahucio contra 鈥淟a Ilusi贸n鈥 (la tercera vez, desde 2017, que la SAREB intenta echarlos de sus casas). Nos enfrentamos a un disparate judicial: s贸lo se le concede 96 horas a las 13 familias para abandonar sus hogares. Contra todo pron贸stico, presionando a la propiedad y a las instituciones, que quieren evitar una batalla callejera, la FAGC consigue parar el desahucio en menos de 24 horas.

Hace tan s贸lo una semana, el partido fascista Vox anunciaba que iba a celebrar un aquelarre racista y xen贸fobo en Las Palmas de Gran Canaria intentado criminalizar la migraci贸n y vincularla con terrorismo y delincuencia. En menos de 5 d铆as, la FAGC se puso manos a la obra, sacamos cientos de carteles y flayers, miles de pegatinas y preparamos toda la log铆stica necesaria. Mientras distintas organizaciones pol铆tica, sociales y sindicales se hac铆an a煤n lado o se negaban a participar, la FAGC asum铆a todo el peso de la convocatoria y aglutinaba a m谩s de 300 manifestantes, j贸venes independentitas, parejas LGTBIQ, personas migrantes y racializadas, se帽oras represaliadas por el franquismo hace 50 a帽os, para gritar todas juntas 隆Canarias libre de fascismo!.

Que con tan poco tiempo y margen de maniobra hayamos podido hacer esta demostraci贸n de fuerza antifascista, justo el a帽o de nuestro d茅cimo aniversario, habla muy bien de la renovada salud de la FAGC. Cada vez somos m谩s (de hecho, nos cuenta mucho gestionar las nuevas incorporaciones por su volumen), la media de edad es cada vez m谩s baja y el compromiso m谩s alto. El anarquismo no hab铆a gozado de tanta importancia en el archipi茅lago desde hac铆a casi 100 a帽os. Las banderas negras, las mismas que hostigan al capital en los barrios impidiendo sus desahucios, las mismas que desaf铆an al Estado levantando proyectos comunitarios, han servido, de nuevo, como punta de lanza contra el fascismo.

Y a煤n no ha acabado el a帽o鈥



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Fuente: Anarquistasgc.noblogs.org