May 16, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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por Winter Oak

5 de mayo de 2021 (publicado en el ejemplar número 65 del boletín The Acorn)

Algo potencialmente positivo de toda la debacle del Covid-19 es que hemos aprendido muchísimo sobre la sociedad en la que vivimos. Esto será crucial si logramos evitar un descenso a un futuro de pesadilla de esclavitud tecno-fascista.

Nosotros tendremos una nueva comprensión de en qué se ha convertido nuestro mundo y de lo que nos gustaría que fuera en las próximas décadas y siglos. Y “nosotros” significa nosotros. Si bien la mayoría, aparentemente, no ha aprendido nada de lo sucedido, eventualmente se pondrán al día.

No hay forma de que los conocimientos adquiridos por un 15% o un 20% de la población despierta no acaben siendo compartidos por casi todo el mundo. Una vez que la verdad sale a la luz, tiende a quedarse fuera. Como H. R. Haldeman expresó sabiamente, “no se puede volver a meter la pasta de dientes en el tubo”.

Estas son lasdiez cosas que hemos aprendido durante el golpe de estado del Covid:

1- Nuestro sistema político está irremediablemente corrupto. Prácticamente todos los políticos son irremediablemente corruptos. No se puede confiar en ningún partido político. Todos pueden ser y han sido comprados.

2- La democracia es una farsa. Ha sido una farsa durante mucho tiempo. Nunca habrá democracia real cuando dinero y poder sean lo mismo.

3- El sistema no se detendrá ante nada para aferrarse a su poder y, si es posible, aumentar sus niveles de control y explotación. No tiene escrúpulos. Ninguna mentira es demasiado escandalosa, ninguna hipocresía demasiado nauseabunda, ningún sacrificio humano demasiado grande.

4- Los llamados movimientos radicales no suelen ser nada por el estilo. Desde cualquier dirección que pretendan atacar al sistema, solo fingen hacerlo y sirven para canalizar el descontento en direcciones que son inofensivas para la camarilla del poder e incluso útiles para sus agendas.

5- Cualquier voz “disidente” de la que haya oído hablar a través de los medios corporativos probablemente sea falsa. El sistema no distribuye publicidad gratuita a sus enemigos reales.

6- La mayoría de las personas en nuestra sociedad son cobardes. Desecharán todos los buenos valores y principios de los que se han jactado en voz alta durante toda su vida simplemente para evitar la más mínima posibilidad de críticas públicas, inconvenientes o incluso pérdidas financieras menores.

7- Los principales medios de comunicación no son más que una máquina de propaganda para el sistema y los periodistas que trabajan para él han vendido sus lamentables almas, poniendo sus habilidades de escritura (a menudo mínimas) completamente a disposición del Poder.

8- La policía no es un servidor del público, sino un servidor de una minoría poderosa y extremadamente rica que busca controlar y explotar al público para sus propios intereses estrechos y codiciosos.

9- No se puede confiar en los científicos. Utilizarán el poder hipnótico de sus batas blancas y su estatus de autoridad en beneficio de quien financie su trabajo y estilo de vida. El que paga al flautista es quien manda.

10- El progreso es una ilusión engañosa. El “progreso” de la creciente automatización e industrialización no va de la mano de un progreso en la calidad de vida humana, sino que en realidad la reducirá “progresivamente” hasta su completa desaparición.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com