June 17, 2021
De parte de La Haine
201 puntos de vista


“… luego de haber caminado durante m谩s de dos meses, habiendo concretado una acci贸n directa, pac铆fica y revolucionaria como lo fue la Caminata #BastaDeTerricidio, realizando m谩s de 35 asambleas abiertas en los territorios plurinacionles, compartiendo y escuchando a las personas, y organizaciones que luchan contra el Terricidio, declaramos que mientras no tengamos justicia, para ellos no habr谩 paz”.

Movimiento de Mujeres Ind铆genas por el Buen Vivir

* Seg煤n el fil贸sofo argentino Enrique Dussel, el ego conquiro se puede definir como un ego (yo) previo al ego cogito (yo pienso) que se gesta en el contexto de la conquista y colonizaci贸n de Am茅rica. Tiene como caracter铆stica la praxis de conquistar y someter y el objetivo de “civilizar” a aquellos que no est谩n civilizados. Ese Ego Conquistador, adem谩s, tambi茅n fue un ego violador. Su reverberancia tiene tal vigencia que, en nuestra latitud se verifica – por ejemplo – en circunstancias como el asesinato de Fernando B谩ez Sosa, joven de 18 a帽os hijo de humildes inmigrantes paraguayos, que encontr贸 la muerte a manos de una “manada” de jugadores de rugby, quienes lo golpearon a la salida de una discoteca en la localidad balnearia de Villa Gessel a principios de 2020.

* Los Estados Nacionales nostramericanos se fundaron en torno a la heteronorma (el hombre como factor de poder) heredada de la Revoluci贸n Francesa y el iluminismo.

* Mediante una suerte de verdadera lobotom铆a social, la 煤ltima dictadura argentina hizo el trabajo sucio de eliminar (f铆sicamente) los m谩s altos niveles de nuestra conciencia cr铆tica fermentada por d茅cadas. El menemismo y el macrismo – cada uno a su modo – instalaron el reinado del hedonismo: en la broma popular que invita “a c… que se acaba el mundo” subyace gran parte del m贸vil que hoy nos enfrenta a un colapso global sin que atinemos a dejar de bailar en la cubierta del Titanic.

* Existe consenso en el pensamiento cr铆tico acerca de que no hay genocidio posible sin epistemicidio previo. Esto es, en primera instancia se degrada la condici贸n del objetivo antag贸nico, se trate de un grupo humano o de un concepto, y a continuaci贸n se lo anula.

Seg煤n el soci贸logo puertorrique帽o Ram贸n Grosfoguel, la noci贸n de “epistemicidio” consiste en la liquidaci贸n de algunas formas de apre(he)nder, crear y transmitir conocimientos-saberes comunitarios, ancestrales o los propios de ciertas culturas de naturaleza genuina especialmente tras el nacimiento y uso del m茅todo cient铆fico como el 煤nico validador por parte de las clases dominantes, convirti茅ndose 茅ste en una suerte de garante de la objetividad que nos protege de la subjetividad, de lo irracional. Recordemos que adem谩s del epistemicidio ind铆gena, el intelectual borincano habla de tres m谩s que se dieron en el S. XVI: Epistemicidio de las mujeres denominadas “brujas”, epistemicidio africano, y epistemicdio 谩rabe-jud铆o.

Haciendo abuso de dicha definici贸n, podr铆a considerarse que las campa帽as de descr茅dito contra la insurgencia de los a帽os 60/70, fomentadas por la Doctrina de Seguridad Nacional que inspir贸 a los Terrorismos de Estado que campearon en Nuestra Am茅rica durante la segunda mitad del Siglo XX, tambi茅n constituy贸 el antecedente necesario del plan sistem谩tico de exterminio perpetrado a posteriori. No deber铆a extra帽ar, por ende, que lxs descendientes de aquellas rebeld铆as ahogadas en sangre, en tanto hijxs de la derrota de un proyecto revolucionario crecidxs en una sociedad escarmentada y que conserva heridas abiertas, en gran n煤mero canalicen su compromiso pol铆tico actual dentro de la 贸rbita del poder constituido, sin entrever a煤n alternativas que lo trasciendan.

* Con la post modernidad caducaron las nociones de totalidad (que durante la modernidad expresaron a nivel global movimientos como el comunismo, y a nivel local el irigoyenismo o el peronismo), potenciando el presentismo y la trivialidad, y promoviendo una lectura fragmentaria de la realidad, que – al decir del fil贸sofo boliviano Rafael Bautista Segales – reserva una mirada hol铆stica para los pa铆ses centrales, mientras fomenta otra localista para los pa铆ses perif茅ricos.

* En su obra “La era del vac铆o”, el fil贸sofo franc茅s Gilles Lipovetsky analiza lo que se ha considerado la sociedad posmoderna, y da cuenta de fen贸menos recurrentes como el narcisismo ap谩tico, el consumismo, el hiperindividualismo psicologista, la deserci贸n de los valores tradicionales, la hipermodernidad, la cultura de masas y su indiferencia, la abolici贸n de lo tr谩gico, el hedonismo instanteneista, la p茅rdida de la conciencia hist贸rica y el descr茅dito del futuro, la moda y lo ef铆mero, la influencia de las redes sociales, el culto al ocio, la cultura como mercanc铆a, la utilizaci贸n del ecologismo como disfraz y pose social, entre otros.

* Modelos como los de Trump o Bolsonaro, que confunden la p茅rdida de privilegios de 茅poca con p茅rdida de derechos, expresan un intento de ratificaci贸n del lugar de centralidad del macho proveedor y disciplinador, que nos rige pr谩cticamente desde que nuestra especie se erect贸 sobre dos piernas y aquel antepasado remoto advirti贸 que pre帽ar a su hembra le suministrar铆a mano de obra para alivianar la carga de sus faenas diarias e iniciar un proceso de acumulaci贸n de bienes.

* Las nuevas derechas han sabido enfrentar a los gobiernos progresistas que hoy impulsan pol铆ticas de cuidado, poniendo en duda la dimensi贸n de la pandemia, y apropi谩ndose del concepto de libertad (maquillado como derecho al goce, cuando en rigor de verdad, apunta a no limitar la libertad de mercado)

* De un tiempo a esta parte, la avanzada de mujeres y disidencias antipatriarcales viene produciendo un desplazamiento del androcentrismo, contribuyendo as铆 a la emergencia de nuevas masculinidades. “Deconstru铆te, amigo“, repiten muchxs con enojo, con chistes, con memes, con formas m谩s amorosas o simplemente a secas. Saben que es necesario que se desarmen esas formas hegem贸nicas de ser varones, porque eso aportar铆a a una vida con menos violencias heteropatriarcales.

Sin ir m谩s lejos, desde el espacio “El Telar: comunidad feminista de pensamiento latinoamericano”, proponen que esa forma de desarmar tales masculinidades se produzca a trav茅s de espacios plurales con cuerpos diversos, escuchando, debatiendo, encontr谩ndose desde el conflicto como un horizonte que mueve y posibilita, en el entendimiento de que “la coherencia absoluta es una b煤squeda sin sentido, es la contradicci贸n la que produce cambios. La lucha contra las desigualdades producto del patriarcado no solo es una cosa de mujeres, sino que las relaciones de g茅nero son eso, relaciones, y los varones necesitan sumarse a la lucha por una justicia social con perspectiva despatriarcalizadora“.

* El filosofo italiano Franco “Bifo” Berardi viene reflejando una percepci贸n compartida por numerosxs exponentes del pensamiento cr铆tico contempor谩neo, y lo hace en los siguientes t茅rminos:

Hace alg煤n tiempo me ejercito en pensar con dos cerebros. El cerebro del probable ve el dominio de las corporaciones globales resquebrajar definitivamente en todas partes la sociedad. Ve el fascismo difundirse por Europa: los generales franceses amenazan con la guerra civil. El nacionalismo madrile帽o y el catal谩n especularmente se preparan para el enfrentamiento. En Italia el hombre de Goldman Sachs extiende la alfombra roja sobre la que avanzan el partido racista de Salvini y el partido fascista de Meloni. De Ucrania a Bielorrusia, de Palestina a Ir谩n, la guerra se perfila en las fronteras de Europa. El genocidio contin煤a en el cementerio mediterr谩neo. Las cat谩strofes ecol贸gicas se subsiguen al ritmo cotidiano.

Buques cargados de sustancias toxicas en llamas en el Golfo P茅rsico y en el Oc茅ano 脥ndico. No hay un fulgor de esperanza en el panorama del cerebro probable. Sin embargo el cerebro de lo posible mira la revuelta chilena, mira el proceso constituyente, y no deja de mirar lo inimaginable como posible. Es tiempo de imaginar lo inimaginable“.

No se equivoca. Hace falta dise帽ar un nuevo principio civilizatorio capaz de actualizar las antiguas pero vigentes ideas humanistas aportadas desde el cristianismo y el comunismo.

Contrahegemon铆aWeb




Fuente: Lahaine.org