March 28, 2021
De parte de Nodo50
388 puntos de vista


Un activista por el derecho a la vivienda hac铆a esta reflexi贸n en twitter a prop贸sito de la inaudita noticia de un desahucio en Granda -uno m谩s de los cientos semanales- en el que 2 ancianos de m谩s de 80 a帽os eran echados de su casa.

“El a帽o que nos ten铆amos que quedar en casa. Los jueces han dejado claro desde hace meses que el Decreto del Gobierno no les obliga a pararlos. Y lo peor es que en el Gobierno lo saben. Porque se lo dijimos.”

Lejos de s贸lo incumplir su promesa de una ley de vivienda que prohibiera los desahucios, controlase la especulaci贸n de los alquileres y diese ayudas para poder ocupar las m谩s de 850.000 viviendas vac铆as que hay en todo el Estado, sus pol铆ticas est谩n suponiendo un retroceso. V茅ase la ley de alquileres de 脕balos, que premia a los propietarios en lugar de dar ayudas a los inquilinos para poder pagar los desorbitados precios; v茅ase el fracaso de la ley de vivienda que no protege a familias de rentas bajas frente a los bancos y los fondos de inversiones que cada d铆a, en el 2020, ha supuesto de media 116 desahucios.

A esto hay que sumar las nulas pol铆ticas laborales para la juventud que empieza a buscar su independencia (recordemos que hay m谩s de un 40% de paro juvenil) y que lo 煤nico que reciben son porrazos cuando salen a manifestarse contra su situaci贸n, la completa inacci贸n para derogar la reforma laboral y por reforzar el sistema de pensiones. Tan siquiera para las generaciones de nuestros abuelos hay tranquilidad cuando tienen que soportar el peso de familias enteras de padres parados y nietos con sus escuetas pensiones y, a pesar de todo, les siguen amenazando con quitarles lo 煤nico que tienen: su vivienda.

La a煤n en cuesti贸n recuperaci贸n econ贸mica y el progresismo se topan con la cruda realidad que se vive a pie de calle. Tan siquiera el trabajo de una vida sirve para ganarse los derechos que deber铆an ser inalienables a las personas. As铆 es el caso de dos ancianos en Granada de m谩s de 70 a帽os, con serios problemas de salud (uno de ellos necesita un respirador artificial) han sido desahuciados con su nieta de 14 a帽os. Esto ocurre despu茅s de que el Estado les negara una ayuda no-retributiva sin motivo y no les diese salida. Despu茅s de haber aguantado un a帽o sin apenas tener que llevarse a la boca, sobreviviendo con la comida que les daba el agente social, el desahucio remataba la faena. Ahora viven con su hija, hacinados en mitad de la pandemia en una sola y humilde casa, sosteni茅ndose quiz谩s por uno o dos salarios precarios.

Al tiempo, en la misma Granada capital, otras familias eran desahuciadas: dos mujeres separadas con varios hijos al cargo luchaban para que se les concediera el alquiler social (que la Administraci贸n se ha negado a concederles a pesar de cumplir los requisitos necesarios) y negociaban con el banco para buscar una soluci贸n que no les dejase en la calle. En este caso, el banco Sabadell prefiri贸 vender las viviendas a un fondo buitre a precio de coste, que echar谩 a estas familias para salvaguardar su beneficio econ贸mico.

El problema de la vivienda no es m谩s que el remate de las pol铆ticas neoliberales que el gobierno progresista no s贸lo no elimina, sigo que sigue aprobando. Son pol铆ticas que privan de los derechos fundamentales, de vivienda, de expresi贸n y de un sost茅n econ贸mico b谩sico. No son s贸lo los desahucios, es la precariedad, la polic铆a acallando las cr铆ticas, el caso omiso a necesidades sociales, la cobertura a la explotaci贸n y especulaci贸n, la tolerancia frente al fascismo, el racismo y el machismo que pueden salir a las calles que nos niegan a nosotros. Cada desahucio es s贸lo un s铆ntoma de una pol铆tica disfrazada de 鈥渋zquierda鈥 que s贸lo protege los beneficios de los grandes capitales, que ven en la vivienda un terreno f茅rtil para seguir enriqueci茅ndose exponencialmente en medio de esta crisis.




Fuente: Izquierdadiario.es