July 14, 2021
De parte de Paco Salud
254 puntos de vista


 

125 aniversario del nacimiento de Buenaventura
Durruti

 El 14 de julio de 1896 nace en León (Castilla,
España) el revolucionario anarquista y militante anarcosindicalista
Buenaventura Durruti Domínguez. Hijo de una familia de ferroviarios de ideas
socialistas, sus padres fueron Santiago Durruti Malgor y Anastasia Dumange
Soler – el segundo apellido de Buenaventura Durruti, Domínguez, es el resultado
de la castellanización del primer apellido catalán de su madre, Dumange. Tuvo
seis hermanos (Santiago, Vicente, Plate, Benedicto, Pedro y Manuel) y una
hermana (Rosa), y él fue el segundo hijo nacido – sólo tres sobrevivieron al
finalizar la guerra. Entre los cinco y los 14 años fue la escuela leonesa de
Ricardo Fanjul, que abandonó en esta edad para entrar a trabajar como aprendiz
en el taller mecánico de Melchor Mártinez, un socialista destacado de León.

En 1912 empezó a trabajar como ajustador
mecánico en los talleres del ferrocarril e inicia su actividad sindical en la
Unión de Metalúrgicos de la Unión General de Trabajadores (UGT). Tras abandonar
el taller, trabajó como montador de lavaderos de carbón y pronto se vio
envuelto en la lucha de unos mineros de Matallana, a 30 kilómetros de León, que
pugnaban por expulsar a un ingeniero antiobrero; entre todos consiguió que
fondos despedido. En 1917, trabajando como ajustador mecánico en la Compañía de
Ferrocarriles del Norte, participó activamente en la huelga organizada por
ferroviarios ugetistas y secundada por los anarcosindicalistas – especialmente
en actos de sabotaje dirigidos a impedir el funcionamiento de los trenes (quema
de locomotoras, levantamiento de vías, etc.) -, huelga que fue duramente
reprimida por el ejército: 17 trabajadores muertos, 500 heridos y 2.000
encarcelados sin juicio.

A resultas de ello, buscado
por la Guardia Civil, despedido del trabajo y expulsado por su radicalismo de
la UGT, y de declararse desertor del ejército, tuvo que exiliarse en Francia.
Entre diciembre de 1917 y enero de 1919 trabajó de mecánico en París, donde
entró en relación con militantes anarquistas catalanes y empezó a asimilar los
planteamientos libertarios. Tras una breve estancia en la Península, donde
después de descubrirse su condición de desertor es detenido y encarcelado, y,
posteriormente, liberado por sus compañeros, se exilió de nuevo en Francia, en
julio de 1919 y trabajó como mecánico en la fábrica Renault de París. En la
primavera de 1920 volvió a cruzar los Pirineos, trabajó primero en el País
Vasco y luego recorrió gran parte de la Península. Junto con otros compañeros
crean el grupo anarquista «Los Justicieros» para hacer frente a la represión
institucionalizada y para obtener armas y dinero para el mantenimiento de las
luchas y los detenidos.

 El campo de su acción se repartía entre Aragón
y Guipúzcoa y una de las misiones que se plantearon fue la ejecución del rey
Alfonso XIII que había de asistir a la inauguración del Gran Kursaal de San
Sebastián; el intento fracasó por una denuncia. En 1920 se trasladó a
Barcelona, ​​aconsejado por la anarcosindicalista Manuel Buenacasa, donde se
afilió a la anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En
1921 se encontraba en Andalucía trabajando en una campaña de afiliación
anarquista, cuando el 9 de marzo de ese año, un día después del asesinato de
Eduardo Dato, fue detenido en Madrid, pero engañó a la policía y escapó en
Barcelona ; se ignora su grado de participación en este atentado.

En la capital catalana hizo
amistad con Francisco Ascaso, con quien constituyó en 1922 la agrupación
anarquista “Los Solidarios» – «grupo específico o de afinidad», encargado
de realizar acciones de represalia contra el pistolerismo patronal y de
recaudar fondos mediante golpes de mano, además de desarrollar las estructuras
de la CNT y de crear una federación anarquista de ámbito peninsular -, de la
que formaron parte García Oliver, Liberto Callejas, Aurelio Fernández y Ricardo
Sanz. En 1923 este grupo se le imputó la muerte del cardenal Juan Soldevila y
Romero, producido como represalia del asesinato de Salvador Seguí. Ese mismo
año, con la instauración de la dictadura de Primo de Rivera, se decide que
Ascaso y Durruti se trasladen a Francia para organizar un comité revolucionario
para ayudar a las actividades subversivas de los catalanes y fundar en París
una editorial anarquista («Librairie Internationale») . En esta estancia,
Durruti trabajó en la Renault y Ascaso en una fábrica de tubos de plomo. Cabe
destacar que ambos siempre que la situación lo permitía trabajaban para
mantenerse con sus salarios. A finales de 1924, Ascaso y Durruti, por
indicación del Comité de Barcelona, ​​se embarcaron hacia América Latina (Cuba,
México, Perú, Uruguay, Chile y Argentina) para llevar a cabo una campaña de
propaganda y agitación y recaudar fondos con la expropiación a los bancos.

Trabajaron como
descargadores portuarios y en otros oficios y crean el grupo “Los
Errantes”. En abril de 1926 vuelven a Francia y después de un tiempo,
donde conocieron Néstor Makhno, fueron encarcelados por un intento de atentado
contra Alfonso XIII. Una multitud de gobiernos, empezando naturalmente por el
de Primo de Rivera, exigieron sus extradiciones, sin embargo, una importante
campaña de solidaridad lo impidió, y en 1927 consiguen un indulto. Una vez
liberados, recorrieron varios países de Europa (Bélgica, Luxemburgo, Suiza,
Alemania). En esta época tiene una compañera fija, Émilienne Morin, que no le
abandonará nunca y con la que tendrá una hija, Colette. En 1931, con el
establecimiento de la II República, volvió a la Península y se integró en la
Federación Anarquista Ibérica (FAI). En junio de 1931, como representante del
Sindicato Fabril y Textil de Barcelona, ​​asistió, con García Oliver, en el
congreso de la CNT, donde se manifestó contrario a las federaciones de
industria.

Después de la excisión
treintista y de la separación de Peiró y de Pestaña, se convirtió gradualmente
en una de las figuras más representativas y de mayor autoridad moral en la CNT
y en la FAI. Opuesto por sistema a la consolidación de la república
parlamentaria, en 1932 participó activamente en la insurrección anarquista del
Alto Llobregat (Fígols, Sallent, Súria, Berga y Cardona), por lo que fue
deportado, con más de un centenar de compañeros, primero en Bata (Guinea) y
luego en Puerto Cabras (Fuerteventura, Islas Canarias), de donde volvió ocho
meses después. Formó parte del Comité Revolucionario de la fracasada
insurrección de enero de 1933 (Casas Viejas, etc.), Y fue nuevamente
encarcelado cinco meses en El Puerto de Santa María (Cádiz).

En el Pleno de la
Confederación Regional del Trabajo de Cataluña triunfó su postura, partidaria
de la línea insurreccional (la «gimnasia revolucionaria» del grupo «Nosotros»),
y formó parte, con Isaac Puente y Cipriano Mera, del Comité Insurreccional de
diciembre de 1933, tras dirigir la abstención electoral de la CNT-FAI.
Fracasada la insurrección, fue encarcelado en Burgos. Liberado en mayo de 1934,
fue detenido la víspera del levantamiento del 6 de octubre de 1934 y confinado
en Valencia; salió de la cárcel a finales de 1935.

Tras comprobar el fracaso de
la revolución de octubre de 1934 y la represión sufrida por la clase obrera,
contribuyó a que la CNT no boicoteara las elecciones de febrero de 1936, lo que
favoreció el triunfo del Frente Popular. El 17 de julio de 1936 organizó la
defensa confederal en los barrios barceloneses de Sant Martí de Provençals,
Sant Andreu de Palomar, Pueblo Nuevo y en la plaza de Cataluña. Muerte Ascaso,
asaltó las Atarazanas barcelonesas. El 20 de julio, ya derrotado el
levantamiento en Barcelona y controlando la CNT la situación, sobre todo
después de apoderarse del parque de artillería de San Andrés, sus principales
dirigentes tuvieron una entrevista con el presidente de la Generalitat catalana
, Lluís Companys. En una segunda entrevista al día siguiente, después del Pleno
de Federaciones Locales de la CNT, Durruti junto con otros principales
dirigentes de la CNT, propusieron nombrar un Comité Central de Milicias
Antifascistas de Cataluña, lo que fue aceptada por el resto de organizaciones.
Este comit̩ Рformado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas
– se convirtió en el verdadero poder en Cataluña, ratificando la Generalitat
posteriormente lo que se decidía.

Cansado de las disputas
internas y el desgaste debido al hecho de encontrarse en una guerra civil, del
Comit̩ de Milicias Antifascistas Рdel que era jefe del Departamento de
Transportes – decidió pasar al frente bélico, empezando por liberar los
fascistas Zaragoza, que, como Barcelona, ​​era otro gran núcleo urbano
anarquista de la península. El 23 de julio creó, a instancias del Comité Central
de Milicias Antifascistas, la «Columna Durruti», que tomó rumbo hacia Zaragoza.
En la columna se le negó por parte de las instituciones el suministro de armas,
de artillería y de infraestructura. A medida que iban toman pueblos aragoneses,
desde Caspe a Pina, a las tropas fascistas, los campesinos se veían libres para
hacer la revolución: los terratenientes eran expropiados de sus tierras, las
cuales eran colectivizadas, se abolía la propiedad privada y se instauraba el
comunismo libertario.

 En esta coyuntura favoreció la creación del
Consejo de Defensa de Aragón. Zaragoza no pudo ser tomada por falta de
armamento. Llamado por García Oliver y Abad de Santillán volvió a Barcelona,
​​donde se mostró contrario a la organización militar clásica ya la participación
de la CNT-FAI en los gobiernos republicanos catalán y español, manteniendo una
militarización de las fuerzas. El 13 de noviembre de 1936 marchó al frente de
Madrid con su columna de 3.500 milicianos para ayudar a contener la ofensiva de
las tropas franquistas (batalla de Madrid). El 19 de noviembre de 1936, cuando
se encontraba en las inmediaciones del Hospital Clínico de la Ciudad
Universitaria de Madrid, ocupado por los sublevados, fue herido mortalmente por
un disparo en el pulmón cuya procedencia no está muy clara, existiendo diversas
hipótesis sobre el origen de la bala que le hirió.

Mientras algunas versiones
afirman que fue disparada accidentalmente por su propio naranjero – versión
hispana del subfusil Schmeisser MP28 II -, otras apuntan a que pudo ser
asesinado por agentes estalinistas. La versión del accidente es bastante
verosímil, por cuanto el citado modelo de subfusil carecía de seguro y podía
dispararse por un simple golpe de la culata contra el suelo. El hecho, sin
embargo, es que Durruti nunca usó naranjero. Buenaventura Durruti murió a las 4
horas del 20 de noviembre de 1936 en la habitación número 15 del Hotel Ritz
(Hospital de la «Columna Durruti») de Madrid (España).

Su entierro el 22 de
noviembre de 1936 en Barcelona, ​​al que asistieron unas 200.000 personas, tuvo
un enorme eco popular. Al morir, surgió en Cataluña el grupo «Los Amigos de
Durruti», creado para defender sus ideas, eran partidarios del
insurreccionalismo revolucionario y contrarios a la colaboración con la
burguesía y con los sectores reformistas, que García Oliver y de otros
dirigentes anarquistas aceptaron, al tiempo que criticaban la burocratización
de la CNT y las maniobras contrarrevolucionarias del comunismo marxista.
Durruti es una de las grandes referencias del movimiento libertario hispano y
prototipo del revolucionario anarquista.

Existe abundante literatura
sobre su figura, siendo el estudio más significativo la obra del militante y
estudioso del anarquismo Abel Paz Durruti en la Revolución española, publicado
en numerosas ediciones, y sobre el cual, en 1998, el realizador Paco Ríos
realizó un documental con el mismo título. En 1999, la compañía teatral Els
Joglars participó y coproduce el filme francés llamado Buenaventura Durruti,
anarquista, dirigido por Jean-Louis Comolli y Ginette Lavigne. Buenaventura
Durruti Domínguez (1896-1936).

 

CNT- AIT  PUERTO REAL




Fuente: Pacosalud.blogspot.com