June 7, 2021
De parte de Amor Y Rabia
190 puntos de vista


Se cumplen hoy, 20 de mayo, 101 a帽os de uno de esos sucesos olvidados por la Historia, ejemplo de lucha de la clase obrera, levantamiento espont谩neo y eminentemente femenino ocurrido en las calles de B茅jar, conocido popularmente como 芦mot铆n del pan禄 que, si bien no puede encuadrarse dentro de los susodichos motines ocurridos por toda Castilla durante el siglo XIX, conservan mucha de la violencia que los caracterizaba.

Durante todo el a帽o de 1920 estas protestas, manifestaciones y levantamientos callejeros protagonizados por mujeres se repetir铆an por varios municipios de la provincia de Salamanca (Alba de Tormes, Vitigudino鈥) , as铆 como por municipios de ambas Castillas, enmarcados en torno a la 芦cuesti贸n de subsistencias禄, esto es, la situaci贸n cr铆tica por la que pasaban muchas familias debido a la subida del precio de los productos b谩sicos, como ya lo hab铆an hecho, aunque de manera menos virulenta, durante mayo de 1918 en poblaciones como Do帽inos de Salamanca o Ciudad Rodrigo.

Entrada a Bejar

El elemento com煤n es que la repulsa no se resigna a la simple denuncia contra los acaparadores, intermediarios y especuladores, contra el gobierno permisivo, contra la carest铆a de los precios, contra el desabastecimiento del mercado, sino que desborda esos m谩rgenes y se transforma en un conjunto de ataques callejeros contra las tiendas o los inmuebles de esos acaparadores, intermediarios y especuladores. Contra esta crispaci贸n popular poco pueden los intentos de desactivaci贸n que se emprenden desde el Consistorio y otras instancias oficiales. Incautaciones, listas y declaraciones de existencias, tasas sobre la harina y el pan y tasas sobre los art铆culos de primera necesidad de la Junta Local de Subsistencias, creaci贸n coyuntural de trabajo, fijaci贸n de puestos oficiales de venta, censo de familias pobres, distribuci贸n de ropas, raciones externas de la Casa de Caridad, suscripciones populares para recaudar dinero para los m谩s necesitados o para dar trabajo a los obreros, cantina escolar etc. Todo un repertorio de medidas incapaces de acallar el malestar social e ineficaces para actuar frente a la consistencia que ha adquirido la crispaci贸n que vive la ciudad en estos a帽os (1).

Cabe tambi茅n destacar que no se trata de vulgares latrocinios, sino de una desesperada expresi贸n de protesta, pues las mercanc铆as saqueadas son siempre destruidas, hasta el punto de que si alguien es sorprendido queriendo apropiarse de los bienes o productos es duramente reprendido por el resto, como cuenta Cipriano Bl谩zquez Jim茅nez, testigo y a la vez part铆cipe del 鈥渕ot铆n鈥 bejarano, a la edad de siete a帽os (2).

La Victoria, 29 de mayo de 1920.

Es digno de destacar que incluso el diario ultracat贸lico La Victoria se expresara, dos d铆as despu茅s de los hechos, en estos t茅rminos:

芦El malestar cada vez m谩s creciente, que se nota en Espa帽a entera por la escandalosa elevaci贸n que han sufrido todos los art铆culos de consumo, ha culminado en manifestaciones, que han degenerado en verdaderos motines en diversas ciudades, para pedir, principalmente, el abaratamiento de las subsistencias.

La carest铆a del vivir es tal, que el p煤blico consumidor, que ve con espanto subir y subir cada vez m谩s todos los art铆culos, y que se encuentra hu茅rfano de protecci贸n oficial, pues por el punible absentismo de las autoridades, que no han sabido conjurarla a tiempo, ha llegado esta angustiosa y dificil铆sima situaci贸n, ese p煤blico paciente y resignado, repetimos, ha tenido un gesto de virilidad y ha decidido defenderse por s铆 mismo. [鈥

La esperanza que durante la guerra se abrigaba de que terminada aqu茅lla volver铆a a reinar la normalidad, se ha desvanecido ante los hechos, que demuestran lo contrario禄.

芦Cierto es que la vida se hace imposible, tanto para los obreros, que ven que a medida que suben sus jornales, crece la carest铆a, como para la clase media, que con los mismos o mayores elementos que antes, tiene que hacer frente a exorbitantes presupuestos para satisfacer los gastos m谩s necesarios [鈥

Es evidente que la codicia de muchos productores y la ambici贸n de no pocos acaparadores, unidas a la inepcia de los gobernantes, han dado al traste con la normalidad de la vida, trayendo como consecuencia la triste y angustiosa situaci贸n que atravesamos禄.

El Adelanto, 21 de mayo de 1920 (ARRIBA Y ABAJO), cuyo art铆culo “B茅jar en estado de guerra” reproducimos.

El Adelanto, por su parte, el d铆a 21 mostraba en su portada el titular 芦B茅jar en estado de guerra禄, y dedicaba tres columnas a relatar, con todo lujo de detalle, los acontecimientos del d铆a anterior:

芦Antecedentes.-La carest铆a de la vida. Malestar general. Una comisi贸n visita al gobernador civil.

No hay por qu茅 decir que la tremenda carest铆a de la vida, provocada no s贸lo por el alza considerable de todos los art铆culos de primera necesidad, sino tambi茅n por la escasez de otros productos que hace que adem谩s de no poderse atender debidamente al abastecimiento de la naci贸n, se eleven enormemente sus precios, afecta ya por igual a todos los pueblos y ciudades de Espa帽a. Hace unos d铆as que en Alba de Tormes la multitud exterioriz贸 su malestar improvisando una manifestaci贸n callejera, que por fortuna, no revisti贸 los graves caracteres que en un principio se creyeron. Ahora es en la inmediata ciudad de B茅jar, donde ocurren serios disturbios originados por la carest铆a de la vida. En el d铆a de ayer, B茅jar fu茅 escenario en el que se desarrollaron sucesos de importancia, que deben ser acicate suficiente para procurar, en los que est茅 en su mano, remediar en lo posible la aflictiva situaci贸n. El vecindario de la industrial poblaci贸n bejarana viene sintiendo un hondo malestar, como consecuencia de la carest铆a de las subsistencias. En previsi贸n de posibles desagradables sucesos, una comisi贸n del Ayuntamiento de B茅jar se traslad贸 hace unos d铆as a Salamanca, con el objeto de conferenciar con el se帽or Gobernador civil de la provincia. La comisi贸n hizo presente a la primera autoridad civil la falta de harinas que en B茅jar se ven铆a padeciendo, demandando entonces del gobernador que, para el abastecimiento de aquella ciudad, le fuera concedida alguna cantidad de trigo del 20 o del 25 por 100 que los almacenistas de este cereal dejaban para el consumo de Salamanca. El Ayuntamiento de B茅jar continu贸 realizando cuantas gestiones crey贸 convenientes para aminorar los efectos que la carest铆a de la vida produc铆an, hasta que ayer estall贸 el conflicto.

Plaza Mayor de B茅jar. Aunque el Consistorio se reun铆a primigeniamente en su emplazamiento actual, de 1868 a 1900 fue trasladado al Palacio Ducal, manteni茅ndose el p贸sito y la c谩rcel en aqu茅l.

Se organiza una manifestaci贸n de mujeres. A ella se unen las se帽oritas bejaranas. Visita al alcalde. Dice el se帽or Usall谩n.

En las primeras horas de la ma帽ana de ayer, seg煤n los datos que por diferentes conductos hemos podido recoger, las mujeres de las m谩s modestas clases bejaranas, organizaron una manifestaci贸n de protesta contra la carest铆a de las subsistencias. Las manifestantes invitaron a muchas se帽oritas a que se unieran a la manifestaci贸n, uni茅ndose a ella gran n煤mero de muchachas de la clase media y alta. La manifestaci贸n, muy nutrida3, se dirigi贸 al Ayuntamiento con el objeto de recabar del alcalde la adopci贸n de alguna medida que trajese como consecuencia inmediata la baja en los precios de los art铆culos m谩s indispensables para la vida. El alcalde de B茅jar, D. Luis Usall谩n, recibi贸 a una comisi贸n de manifestantes, prometi茅ndole convocar al Ayuntamiento a sesi贸n extraordinaria, y tambi茅n a las fuerzas vivas de la ciudad, a fin de estudiar el problema planteado y tratar de buscarle una soluci贸n arm贸nica. Despu茅s, la manifestaci贸n de mujeres recorri贸 la ciudad, adoptando actitudes de violencia, hasta el extremo de asaltar varios comercios y una f谩brica de harinas.

A partir de 1900 y hasta los a帽os 80 del siglo XX, la Casa Consistorial se emplaz贸 en el antiguo Hospital de San Gil.

La violencia de la manifestaci贸n.-Cinco comercios y una f谩brica de harinas, asaltados.-Destrozos e incendios de g茅neros.-EI primer asalto.

Continuando nuestras gestiones, en las 煤ltimas horas de anoche pudimos recoger nuevos datos de la manifestaci贸n bejarana, de cuyo acto nuestro corresponsal en B茅jar nos hab铆a enviado, al mediod铆a, un telegrama en el que, brevemente, nos participaba que en la manifestaci贸n tomaban parte todas las clases sociales y que la fuerza p煤blica sal铆a a las calles con el objeto de disolverla. Primeramente, la manifestaci贸n se dirigi贸 al comercio que el se帽or Calzada tiene establecido en La Corredera. El comercio del Sr. Calzada es de comestibles. Las manifestantes asaltaron la tienda, saque谩ndola y destruyendo cuantos g茅neros pudieron tener a mano.

La Corredera

El segundo asalto.-G茅neros quemados -y destrozados.

Seguidamente, la multitud march贸 hacia la plaza de la Piedad, donde D. Mateo Iglesias tiene su comercio de tejidos. La muchedumbre no pudo penetrar en este comercio por las puertas principales, haci茅ndolo entonces por las posteriores. Una vez en el comercio, las mujeres se apoderaron de piezas de tela en gran cantidad, sac谩ndolas a la calle y haciendo con ellas hogueras. Los g茅neros saqueados fueron, pues, quemados en la v铆a p煤blica, y otros completamente destrozados.

Plaza de la Piedad y portales de Pizarro. En la esquina inferior izquierda, confluencia de las actuales calles Las Armas y Col贸n, las manifestantes hicieron dos grandes piras con las ropas saqueadas.

Otro comercio asaltado.-Loza destruida -Las manifestantes se apoderan de armas.

La violenta manifestaci贸n, causando en la ciudad la natural alarma, y creando, por consiguiente, una situaci贸n dificil铆sima, continu贸 en su actitud, asaltando el comercio de loza y cristal de don Lino Rodr铆guez Arias. Los manifestantes se apoderaron de loza en alguna cantidad, que destruyeron inmediatamente. Tambi茅n se apoderaron de algunas armas.

Plaza de la Piedad.

El cuarto asalto es a una zapater铆a.-Destrozos.

Todo cuanto vamos relatando, seg煤n los fidedignos informes que anoche pudimos recoger, ocurri贸 durante la ma帽ana, antes de mediod铆a. Las amotinadas se dirigieron despu茅s a la tienda de calzado de don Seraf铆n S谩nchez, asalt谩ndola. Al penetrar en ella se apoderaron del calzado que pudieron, g茅nero que corri贸 la misma suerte que los anteriores, pues las manifestantes, seg煤n lo tomaban, lo destru铆an.

Otro asalto sin destrozos.

Inicio de la Calle Mayor de B茅jar, a la salida de la Plaza Mayor.

March贸 la manifestaci贸n despu茅s al comercio de ferreter铆a que en la calle Mayor tiene establecido la se帽ora viuda de D. Apolinar Fraile. En este comercio no se causaron destrozos. Los due帽os, al ver la avalancha de gente que penetraba en la tienda, se ofrecieron a entregar todo cuanto las manifestantes pidieran. As铆 lo hicieron, y las manifestantes se dieron por satisfechas, retir谩ndose acto seguido.

El 煤ltimo saqueo. Contra una f谩brica de harinas.-Trigo y harina al r铆o.

Por 煤ltimo, la manifestaci贸n se dirigi贸 a la f谩brica de harinas de la viuda de Asensio. La multitud penetr贸 violentamente en la f谩brica, destrozando sacos de trigo y de harina, que despu茅s arrojaron al r铆o Cuerpo de Hombre, en cuyas inmediaciones est谩 instalada la f谩brica.

R铆o Cuerpo de Hombre, cerca de la f谩brica de harinas.

Los obreros se unen a la manifestaci贸n y se declara el estado de guerra.

A las doce de la ma帽ana los obreros de las f谩bricas dejaron el trabajo para comer. Y una vez que satisficieron esta necesidad, se unieron a la manifestaci贸n de mujeres, no volviendo a entrar al trabajo. La situaci贸n se agrav贸 considerablemente. Y en vista de esto, se reunieron las autoridades. Eran ya las cuatro de la tarde. Con el voto en contra del alcalde, Sr. Usall谩n, se acord贸 que la autoridad militar tomase el mando de la ciudad. La excitaci贸n continu贸, y, seg煤n parece, sin que podamos asegurarlo, al decretarse el estado de guerra, se oyeron, sin saber de d贸nde partieron, dos disparos de arma de fuego hechos al aire. La Guardia civil tuvo que intervenir durante estos sucesos, dando varias cargas y los toques de atenci贸n reglamentarios.

Las 煤ltimas noticias.- La noche tranquila.

La noche, por lo menos hasta las horas de la madrugada en que escribimos estas l铆neas, aparece tranquila. La fuerza p煤blica patrulla por las calles. Pero los sucesos pudieran desgraciadamente reproducirse si el Gobierno no trata de solucionar este grave conflicto, enviando a B茅jar en grandes cantidades art铆culos de primera necesidad al precio de la tasa. De este modo, seg煤n hemos podido o铆r de labios de elementos bejaranos, se aplacar铆a la grave situaci贸n. A estos mismos elementos les hemos o铆do elogiar la prudencia con que las autoridades han procedido en mot铆n de tan dif铆ciles y graves caracteres, dados los lamentables desmanes cometidos. Anoche llegaron a B茅jar m谩s fuerzas de la guardia civil.

Telegramas del Sr. Villalobos al Gobierno.

El activo y celoso diputado a Cortes por B茅jar, D. Filiberto Villalobos, al tener anoche noticias de los sucesos ocurridos en la capital de su distrito, envi贸 expresivos y a la vez en茅rgicos telegramas al presidente del Consejo de Ministros, se帽or Dato; al comisario de Abastecimientos y al ministro de la Gobernaci贸n, para el inmediato env铆o a B茅jar de arroz y aceite a precio de tasa y en gran cantidad. Tambi茅n telegrafi贸 al ministro de Instrucci贸n p煤blica, para que env铆e las subvenciones prometidas para cantinas escolares, en las que tienen asegurada su alimentaci贸n muchos ni帽os pobres. Asimismo telegrafi贸 al alcalde de B茅jar, particip谩ndole las peticiones telegr谩ficas que hab铆a hecho al Gobierno, en vista de la grave situaci贸n de B茅jar, y poni茅ndose a disposici贸n de todos, por si juzgan 煤tiles sus servicios o su presencia en la inmediata ciudad禄.

Zona industrial de B茅jar, junto al r铆o Cuerpo de Hombre.

Un d铆a m谩s tarde, el 22 de mayo, tambi茅n El Adelanto narraba la vuelta a la normalidad, tras el acuerdo de creaci贸n de una cooperativa popular y las gestiones del diputado Filiberto Villalobos:

芦La tranquilidad, restablecida a 煤ltima hora de la tarde del d铆a en que explot贸 la excitaci贸n popular en la ciudad de B茅jar por no poder soportar la carest铆a de los art铆culos alimenticios, continu贸 ayer, seg煤n nos manifest贸 el gobernador civil, ateni茅ndose a las noticias comunicadas por la alcald铆a de aquella localidad.

Por la ma帽ana se reanud贸 en el ayuntamiento la reuni贸n de fuerzas vivas, convocada por la primera autoridad municipal, con el fin de acordar el abaratamiento de algunos art铆culos de primera necesidad.

Parece ser, seg煤n testimonio del se帽or Dacosta, que despu茅s de una larga y detenida discusi贸n, se acord贸 crear una cooperativa como medio de evitar el alza de las subsistencias.

Los obreros entraron a trabajar en todas las f谩bricas y la tranquilidad fue absoluta en la ciudad.

De proseguir 茅sta por espacio de unos d铆as, seguramente que se decretar谩 el levantamiento del estado de guerra.

El diputado a Cortes por B茅jar nuestro querido amigo D. Filiberto Villalobos, que se dirigi贸, seg煤n ayer dijimos, a varios consejeros de la corona solicitando el env铆o de art铆culos de primera necesidad para la industriosa ciudad, recibi贸 ayer el siguiente telegrama del ministro de la Gobernaci贸n:

鈥淓l comisario de subsistencias ha ordenado se env铆en arroz y aceite a B茅jar en cantidad suficiente para el abastecimiento de dicha poblaci贸n鈥.

Tambi茅n el ministro de Instrucci贸n p煤blica ha contestado accediendo a las plausibles y activas gestiones del se帽or Villalobos, concediendo consignaci贸n para las cantinas escolares.禄

Si bien es cierto que el mismo El Adelanto en su edici贸n del lunes 24 de mayo dudaba de la materializaci贸n de estas gestiones:

芦[鈥 Ahora lo que hace falta es que llegue esa cantidad a su destino, pues en diversas ocasiones nos hemos ocupado en estas columnas de la gesti贸n del Gobernador civil para que remitan a esta provincia cien mil kilogramos de ese art铆culo, y no obstante los buenos ofrecimientos, hasta la hora presente todav铆a no han llegado禄.

Como dijimos al comienzo, las manifestaciones continuar铆an en otros municipios durante todo ese a帽o.

Las mujeres de Alba de Tormes, tal y como informa El Adelanto del d铆a 26 de mayo,retomar铆an las calles a las 7 de la ma帽ana del d铆a 25 , teniendo que cerrarse los establecimientos mercantiles y ordenando el alcalde de dicha localidad la detenci贸n de dos mujeres como instigadoras de los sucesos, lo que enardeci贸 a煤n m谩s los 谩nimos de sus compa帽eras, que trataron de libertarlas por la fuerza, lo que fue contestado con cargas por parte de la Guardia Civil.

Asimismo, la villa de Vitigudino vivir铆a su propio 鈥渕ot铆n鈥 el 13 de octubre, que se alargar铆a hasta el d铆a siguiente y en el que participar铆an unas 300 personas, con similares causas, desarrollo y consecuencias.

A modo de cierre dejamos una editorial del citado semanario cat贸lico, La Victoria, del d铆a 5 de junio de 1920, as铆 como la hoja que la comisi贸n designada para la constituci贸n de la Cooperativa popular bejarana public贸 para informar de las condiciones y funcionamiento de la misma, y las p谩ginas originales de El Adelanto del d铆a 21, relatando los hechos.

La Victoria, 5 de junio de 1920.

NOTAS

(1) L贸pez Santamar铆a, Jes煤s. La ciudad de B茅jar en el siglo XX. HISTORIA DE B脡JAR /VOLUMEN II, p. 226.

(2) Ruip茅rez Mar铆a. La larga historia de un militante. TIEMPO DE HISTORIA n.潞 22, 1-IX-1976, p. 32.

(3) Cipriano Bl谩zquez Jim茅nez habla de unas 700 personas entre mujeres y ni帽os en la citada entrevista (Ruip茅rez, Mar铆a. Op. cit. p. 32).




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com