February 2, 2021
De parte de CNT
2,163 puntos de vista

Una de las dolencias habituales dentro del movimiento comunista y adyacentes es el 鈥渟铆ndrome Lenin鈥, que genera en el individuo afectado -generalmente, como consecuencia de una lectura copiosa y mal digerida de la vulgata marxista-leninista- la irreprimible idea de considerarse el deus ex machina de la revoluci贸n y el cambio social. Entre sus s铆ntomas habituales se halla el de la emulaci贸n, esto es, el de considerarse una reencarnaci贸n del publicista y pol铆tico ruso sin necesidad de dejarse perilla, perder abundante masa capilar o escribir en caracteres cir铆licos.

Podr铆a parecer lo anterior una broma un tanto arbitraria lanzada a modo de pulla, pero tenemos precedentes tan cercanos y conocidos como el de Santiago Carrillo, capaz de sacrificar principios, identidad, historia e incluso la propia organizaci贸n con tal de adelantarse a lo que 茅l pensaba que iba a ser el comp谩s del momento: la flexibilidad por encima de cualquier otra cosa. Por ende, nada de extra帽o podemos encontrar en que uno de sus disc铆pulos, no por inconfeso menos reconocible, reproduzca estas ense帽anzas. S铆, hablamos del vicepresidente del Gobierno y secretario general del Gobierno, Pablo Iglesias.

El pasado 17 de enero, en un programa televisivo, volvi贸 a demostrar como egregio representante de la tradici贸n comunista del 鈥渟铆ndrome Lenin鈥 su preferencia por la t谩ctica y el regate corto. A una pregunta, bastante maliciosa por cierto, del entrevistador, contest贸 que para 茅l el actual exilio de un pu帽ado de pol铆ticos catalanes es comparable al que vivieron -sufrieron mejor dicho- infinidad de personas, con cargo y sin cargo, catalanas, extreme帽as, vascas, andaluzas, gallegas y un largo etc茅tera m谩s, en la largo noche que se cerni贸 a partir de 1939. Queremos entender que con ello no pretend铆a establecer un s铆mil hist贸rico, sino hacer un gui帽o hacia ciertas fuerzas contendientes en las elecciones catalanas del 14 de febrero.

Pero lo que tal vez sea -o no- una muestra de inteligencia pol铆tica, de 鈥減atear el tablero鈥, es, para quienes estamos en 茅l, un agravio para la historia y para la memoria. Ojo, que esto no va de desde帽ar la negaci贸n de derechos fundamentales, la represi贸n de las libertades m谩s elementales o la existencia en la c谩rcel de personas presas por cuestiones pol铆ticas, que en muchos casos tienen adem谩s que soportar la dispersi贸n de sus tierras de arraigo. Tampoco de retirar la condici贸n de exiliado de Carles Puigdemont y de quienes se han visto forzados a huir tras la persecuci贸n jur铆dico-policial desatada por su cuestionamiento del statu quo territorial.

Lo que ocurre es que militamos en un sindicato de trayectoria centenaria, que ha soportado -y luchado- contra distintos tipos de Estado, algunos de los cuales presentaban mayor tolerancia -y por tanto ofrec铆an m谩s margen de maniobra- y otros menos, cuando no ninguna. Por eso, entendemos que comparar al Estado espa帽ol de 1939, conformado sobre las ruinas de una guerra y presto a la represi贸n, la venganza y el asesinato, con el de 2021 es o bien una pueril fantas铆a, o bien una ingenuidad calamitosa, ambas impropias de quien quiere tener una m铆nima incidencia en la realidad.

O, en el caso de ocupar un puesto de la responsabilidad institucional de Iglesias, el culmen de la hipocres铆a pol铆tica.

El mejor remedio para el 鈥渟铆ndrome Lenin鈥 es un an谩lisis reposado, sereno y contextualizado de los procesos revolucionarios hist贸ricos. Puede que eso sirva para que la pr贸xima vez, antes de soltar cualquier genialidad, se sopesen las cosas dos veces, pero lo que s铆 es seguro es que no se volver谩 a pensar que los grandes cambios pol铆ticos y sociales surgen maravillosamente de la mente de individuos aislados en sus despachos. No, estos salen de las acciones de las masas, como aquellas que en 1939 huyeron de Espa帽a ante la amenaza dolorosamente cierta del pared贸n.




Fuente: Cnt.es