October 13, 2020
De parte de Subversiones
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Por la Colectiva Fugaz en solidaridad con la comunidad de Amilcingo.

Samir Flores Soberanes era oriundo de la comunidad de Amilcingo, en Morelos, y hoy estar铆a cumpliendo 38 a帽os, sin embargo el 20 de febrero del 2019 fue asesinado en la entrada de su casa. Entre muchas otras cosas, Samir era padre, hermano, esposo y amigo del pueblo. Era campesino, herrero, locutor de la Radio Comunitaria Amilcinko y maestro solidario en la Escuela Primaria que actualmente lleva su nombre.

Desde que se cre贸 la radio, Samir inundaba con su voz las casas de Amilcingo a trav茅s del programa Amanecer ranchero, creando un paisaje sonoro que llegaba a los o铆dos de quienes lo escuchaban e inevitablemente incitaba a los radioescuchas a reflexionar sobre los acontecimientos m谩s importantes del momento.

Amilcingo y muchas personas m谩s decidieron recordar y festejar a Samir este 2 de agosto, porque fue una alegr铆a conocerlo y mientras vivi贸 construy贸 lazos de amistad, solidaridad y resistencia profundos. Este a帽o, se convoc贸 a conmemorar como es debido a Samir, con actos para invocar su recuerdo y poner en evidencia las injusticias, acciones que nazcan y se expresen desde la resistencia y la organizaci贸n, desde diferentes luchas ya sean por el territorio, en contra de la violencia, por la verdad, la memoria y la justicia.

Esta acci贸n es un acto de solidaridad y memoria, es reconocer la lucha de Samir, y de la comunidad de Amilcingo, que siguen en resistencia y hasta ahora, junto a otros pueblos, han impedido que entre en operaciones el Proyecto Integral Morelos (PIM), que desde el 2012 se ha intentado imponer en la regi贸n oriente de Morelos y partes de Tlaxcala y Puebla. El PIM consta de tres megaproyectos para la generaci贸n de energ铆a; dos termoel茅ctricas de ciclo combinado en la comunidad de Huexca, un gasoducto que sale de Tlaxcala y se conecta con las termoel茅ctricas y un acueducto que pretende llevarse el agua del r铆o Cuautla.

El funcionamiento del megaproyecto llevar铆a riesgos graves para las poblaciones por las que pasan. Desde riesgos a la salud de los pobladores, hasta la posibilidad de la explosi贸n del gasoducto, ya que pasar铆a a unos metros del volc谩n Popocat茅petl, conocido por ser de los m谩s activos de Latinoam茅rica. Adem谩s, las comunidades han demostrado que este tipo de megaproyectos conlleva otras amenazas a su forma de habitar el territorio. Si se llegara a poner en funcionamiento cambiar铆a la forma de vida de los pueblos. De ser due帽os de su territorio y sus campos de cultivo, pasar铆an a ser trabajadores de las empresas. Cambiar铆a la forma y el significado del territorio para la gente que lo habita. Por estos actos de exterminio es que las comunidades les llaman 鈥榤egaproyectos de muerte鈥, no es ninguna met谩fora. 

Desde que comenzaron los planes de su implementaci贸n, varios pueblos de la regi贸n se organizaron en un frente com煤n (Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua) para evitar que se echar a andar el megaproyecto. Uno de estos pueblos es Amilcingo, y durante mucho tiempo eligi贸 como a uno de sus voceros a Samir. Es as铆 como las comunidades han construido poco a poco la resistencia a este megaproyecto, aunque la violencia hacia los pueblos, los ataques a las personas y comunidades que defienden el territorio no ha hecho m谩s que aumentar. Cada vez es m谩s larga la lista de asesinatos a defensores y defensoras del territorio. Sin embargo, a trav茅s de la memoria se contin煤a resistiendo, impidiendo que el horror le gane terreno a la alegr铆a.

Acci贸n en solidaridad.

A la vez que se resiste a la violencia, se construye organizaci贸n y vida comunitaria, estas generan otras formas de pensar y estar en el mundo, que no reproducen las formas capitalistas de vivir, sino que se construyen desde la cooperaci贸n, la asamblea y los afectos. En Amilcingo por ejemplo se organiz贸 un espacio de salud gestado por promotoras de la misma comunidad, una radio comunitaria, una asamblea que se re煤ne diariamente para discutir los temas importantes del pueblo y su propia escuela en la cual Samir era maestro. Esta escuela 鈥 que tiene m谩s de cien a帽os 鈥, entr贸 en un proceso de resistencia ya que el Estado la intent贸 derrumbar despu茅s del sismo de 2017, a煤n cuando se acredit贸 que no hab铆a da帽os estructurales. La comunidad la defendi贸, y junto con ella, tambi茅n defendieron una forma de educaci贸n que va m谩s all谩 de lo que imponen en las escuelas oficiales. Fueron los padres y madres de familia, la asamblea y el pueblo en general quien decidi贸 de forma colectiva cu谩l ser铆a la educaci贸n para sus hijxs. Se comenzaron a dar clases de n谩huatl, danza, locuci贸n y agricultura org谩nica, gracias al trabajo de maestrxs voluntarixs. Samir era el presidente de la asamblea de padres y madres de familia de la primaria y, a la vez, impart铆a clases de agricultura org谩nica y locuci贸n a los y las alumnas. 

En Amilcingo se luchaba por el reconocimiento oficial de la 鈥楨scuela del Centro鈥 cuando Samir fue asesinado. Sin embargo, lo que ense帽a la semilla de Samir ya lo han aprendido las nuevas generaciones. A trav茅s de la palabra y al involucrarse en las acciones, la ni帽ez de Amilcingo tambi茅n es parte de la resistencia y la organizaci贸n comunitaria, lo cual les permite seguir con su forma de vida. 

Hoy en d铆a la 鈥楨scuela del Centro鈥 lleva el nombre de Samir y en calles se ha pintado su rostro. Amilcingo no lo olvida, como tampoco lo olvidan las diferentes personas que lo conocieron. Su nombre suena en varios pa铆ses, se le recuerda en las ciudades y en los pueblos. 

Con sus actos, Samir y Amilcingo han ido tejiendo una red extensa de afectos, ejemplo de esto es el Proyecto Samir, nombre que le dio la familia Flores Vel谩zquez a la construcci贸n de su casa, as铆 es c贸mo esta red se materializa. Adem谩s de formar parte de la resistencia, Samir pensaba construir su casa para 茅l y su familia. Antes de ser asesinado por su labor como defensor del territorio, ten铆a ideas claras sobre la manera de vida que quer铆a. Ideas de respeto a la naturaleza y a aquellos que lo rodeaban. As铆 pens贸 su casa, imaginando una obra que recuperara las t茅cnicas tradicionales de construcci贸n en la zona, es decir, el adobe. La familia vivi贸 durante a帽os en la casa de los padres de Samir y debido a la cantidad de trabajo comunitario y solidario que la pareja realizaba, fue hasta hace poco que comenzaron los planes para la construcci贸n. Para que la familia Flores Vel谩zquez termine su casa, se ha creado una donadora para recaudar los recursos faltantes en los pr贸ximos dos meses. 

As铆 como los de arriba articulan y confabulan para acrecentar sus ya exuberantes ganancias quemando selvas, secando r铆os, asesinando y desapareciendo, desde abajo se sigue tejiendo una red que no deja de crecer. Con acciones de memoria, de protesta y de apoyo, se sigue protegiendo el territorio, se cultivan las semillas que solidariamente germinen en nuevos procesos y nuevas acciones. 

Frente a una p茅rdida tan grande, frente a la herida abierta tan profunda como lo es el asesinato de Samir, se le sigue recordando y seguimos organiz谩ndonos. Ante el distanciamiento y el miedo que se quiere imponer, se sigue optando por la construcci贸n colectiva, solidaria y desde abajo. 




Fuente: Subversiones.org