March 18, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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L. Ord├│├▒ez

Oficialmente, el servicio militar obligatorio, la mili se termin├│ en marzo de 2001, hace ahora 20 a├▒os, y tambi├ęn en el relato pol├ştico quedar├í como una de las decisiones clave del entonces presidente Jos├ę Mar├şa Aznar, pero Jos├ę Manuel Chico, conocido como Pin, discrepa, primero porque ┬źs├│lo se suspendi├│ y puede volver┬╗ y tambi├ęn porque en el final de la mili m├ís que ninguna decisi├│n gubernamental pes├│ sobre todo la presi├│n constante de miles de objetores de conciencia que hicieron en su final inviable cubrir los cupos y la cabeza de todo ese movimiento los insumisos, dipuestos incluso a entrar en prisi├│n.

Uno de ellos, el primero de Asturias, el primero de norte de Espa├▒a, fue Pin y cuenta su historia a rega├▒adientes porque siempre insiste en que no se debe centrar esta historia e una sola persona sino en el esfuerzo ┬źcoral┬╗ de muchos insumisos. Pin entr├│ en prisi├│n en octubre de 1992 y estuvo all├ş en segundo grado hasta la Nochevieja, pr├ícticamente todo el 93 lo pas├│ en tercer grado. Lo peor es el primer d├şa ┬źes un shock, lo recuerdo como un shock personal, la primera vez que te ves en el coche de la Polic├şa y que te llevan all├ş a la c├írcel de Oviedo, no sabes muy bien d├│nde estas. Lo que s├ş que ten├şa, y es verdad, es el aliento fuera y mucho apoyo, eso es una manera distinta de ir a la c├írcel tambi├ęn, claro┬╗.

Durante d├ęcadas millones de espa├▒oles, varones, pasaron por la mili. De ella algunos guardan recuerdos gratos, muchos dulcificados por el tiempo, en un pa├şs muy distinto al de ahora en el que para muchos pod├şa ser la primer ocasion, y a veces la ├║ltima, en la que se sal├şa del terru├▒o. Pero para muchos otros era una pesadilla y una amenaza constante desde la adolescencia, una traba inconcebible en el camino vital hacia los estudios o el trabajo y tambi├ęn una fuente de abusos. La decisi├│n de Pin no fue algo improvisado sino, apunta, fruto de una reflexi├│n colectiva con su origen en la militancia de movimientos sociales ligados en primer lugar al refer├ęndum de entrada en la OTAN.

En aquel ambiente y con fuertes huelgas de estudiantes a mediados de los 80 ┬źyo lo que ten├şa claro es que no quer├şa ir a la mili, me acuerdo que con un compa├▒ero del instituto de San L├ízaro, con Pablo, que no ten├şamos ni 18 a├▒os, y cuando nos tocaba tallarnos, en el mismo San L├ízaro, que es donde estaba la caja de reclutas en el parque de bomberos, all├ş fuimos a declararnos objetores con la solicitud colectiva que hab├şa hecho el movimiento antilmilitarista┬╗.

En 1991, con la primera Guerra del Golfo, en el ultimo mandato de Felipe Gonz├ílez, Espa├▒a envi├│ a Oriente Medio barcos con reclutas, a aquella guerra fueron chavales que hac├şan el servicio militar y hubo all├ş tambi├ęn declaraciones de insumisi├│n, con un creciente apoyo social. ┬źHac├şamos acciones todos los a├▒os en las tallas, con lemas como aquello de ÔÇÖQuintos s├ş, pero de cervezaÔÇÖ, y era un acontecimieto en todos los institutos porque es que eso te cog├şa con 18 a├▒os era gente que estaba haciendo COU. La parte m├ís organizada decidi├│ la insumisi├│n y un mony├│n de gente joven que ve├şa que el servicio militar era un secuestro legal y una p├ęrdida de tiempo, que era kafkiano, fue tomando decisiones y por eso al final la gente les acab├│ desbordando┬╗.

Pin recuerda que ante las primeras protestas y los primeros casos de declaraciones de objecci├│n de conciencia, se lanz├│ el primer intento de regularizarlo, con un Consejo Nacional que aplicaba una serie de causas concretas y que fueron recurridas, mediante el Defensor del Pueblo al Tribunal Constitucional que termina por dictar sentencia, a favor del modelo, en el 88. De ah├ş se plantea la alternativa a la mili, el servicio social sustitutorio, en principio pensado para que pudiera ser la opci├│n quiz├í de un millar o dos de los espa├▒oles llamados a filas. Pero fueron muchos m├ís. Muchos.

┬źEn los cuatro a├▒os que pasaron hasta la sentencia del Constitucional hubo como unas 10.000 personas que nos declaramos objetores. Se hizo una amnist├şa y los pasaron a todos a la reserva menos los nacidos en el a├▒o 1969, que fue por lo que me toc├│ a m├ş. Se puso en marcha la prestaci├│n pero es que en los ├║ltimos a├▒os les objetaba m├ís del 50% del cupo. De de una cosa que fue muy minoritaria en sus inicios, creci├│ el apoyo social, ver a los presos, y eso hace que mucha gente empezara a tomar conciencia, gente que no quer├şa hacer el servicio civil pero no se atrev├şa a dar el paso a la insumision porque el riesgo era muy grande┬╗.

Pin recuerda que muchas de las condenas llegaban con sentencias por debajo del tiempo para entrar en prisi├│n y que adem├ís ninguno ten├şa antecedentes penales, pero ┬źla c├írcel es algo complicado┬╗, y a ello se suma tambi├ęn ┬źque se declaraba la muerte civil, que era una pena de entre 8 y 14 a├▒os de inhabilitaci├│n, no pod├şas acceder ni a cargos p├║blicos ni a becas┬╗.

20 a├▒os sin mili dan para muchos cambios en el recuerdo de lo que era y en el presente, con el regreso a las instituciones de grupos de extrema derecha vuelve tambi├ęn de forma intermitente, de momento t├şmida, la petici├│n de que regrese el servicio militar. En ocasiones, en redes sociales y en chascarrillos, como un comentario faltoso para pedir que los m├ís j├│venes tengan que pasar por la conscripci├│n como ritual varonil. ┬źEstamos en unos tiempos difusos, oscuros para toda Europa, una extrema derecha nueva consigue muchos adeptos en estos tiempos de crisis, de pandemia. Mucha gente no ve futuro porque o no hay trabajo o es muy precario y hay tambi├ęn una demonizaci├│n de la juventud. Ante toda esta incertidumbre se impone la b├║squeda de esa ÔÇÖseguridadÔÇÖ que ofrece el l├şder que nos van a someter y se quiera recuperar ese papel del ej├ęrcito para disciplinar┬╗.

Y es que para Pin, la mili no cumpl├şa s├│lo una misi├│n meramente de preparaci├│n b├ęlica sino ┬źde transmisi├│n de los valores que representaba el ej├ęrcito en la sociedad, una manera de introducir el militarsmo, esos valores de jerarqu├şa, de obediencia, tambi├ęn machismo; y luego otro factor, que el mercado necesita trabajadores d├│ciles y ah├ş iban los hijos de la clase obrera a que aceptaras jornadas laborales sin rebelarte┬╗. Jos├ę Chico mantiene una opini├│n no muy positiva del ej├ęrcito espa├▒ol por su historia m├ís reciente de ┬źgolpes y asonadas┬╗ y recuerda que mientras los insumisos entraban en prisi├│n se indultaba ┬źlos cabecillas del 23F┬╗. Muchos de los que vivieron la mili recuerdan tambi├ęn que eran mano de obra gratuita para los oficiales en muchas ocasiones para servicios particulares.

A su juicio, la lucha de los insumisos dej├│ como legado una herencia a otros movimientos sociales: ┬źprimero apareci├│ la campa├▒as del 0,7% y sus acampadas, y de ah├ş el movimiento contra la globalizaci├│n, contra la segunda guerra de Irak; y al final hasta el 15M, que ten├şa una actitud de no violencia y una idea asamblearia, similares a la insumisi├│n┬╗.

Fuente: https://www.lavozdeasturias.es/noti…




Fuente: Grupotortuga.com