January 3, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
375 puntos de vista


Al acabar el a帽o 2021 queremos hacer balance de la pol铆tica de defensa que el gobierno ha propiciado.

Adelanto la conclusi贸n: el gobierno m谩s progre de la historia ha mostrado sin tapujos su opci贸n militarista descarnada y neoconservadora.

Lo podemos repasar en las m煤ltiples actuaciones desarrolladas a lo largo del a帽o:

Acabamos el a帽o confirmando la participaci贸n de Espa帽a para 2022 en 17 operaciones militares en el exterior. 脷nicamente hemos abandonado una, la de Afganist谩n, de donde hemos salido despu茅s de derrochar m谩s de 4.000 millones de euros en una guerra absurda (en realidad la cifra real no la han dado a conocer por lo escandaloso) y sin hacer la m谩s m铆nima evaluaci贸n acerca de dicha participaci贸n.

Mantenemos las doctrinas militares de fronteras de seguridad avanzada que justifican nuestra implicaci贸n militar, por ejemplo, en las guerras del Sahel mantenidas por intereses de dominaci贸n de Francia y otras potencias occidentales y en el golfo de Guinea, donde se dirime el acceso a importantes recursos naturales y materias primas, as铆 como el inter茅s militar puesto en 谩reas del planeta donde se ponen en juego recursos estrat茅gicos a escala mundial o corredores de comunicaci贸n/tr谩fico de mercanc铆as igualmente estrat茅gicas y energ铆as f贸siles.

Mantenemos un nivel de gasto militar excesivo en su cuantificaci贸n (de m谩s de 34.000 millones de euros en 2021 y m谩s de 39.000 para 2022), insostenible econ贸micamente (del mismo, m谩s de 12.000 millones son para pagar y generar deuda par poder sostener el elevado gasto), opaco contablemente (de este gasto s贸lo 10.000 millones se reconocen como gasto militar por el gobierno, repartiendo el resto entre otros ministerios y organismos para disfrazarlo y ocultarlo) e insolidario respecto de las necesidades sociales y de los verdaderos intereses de la seguridad humana de la sociedad espa帽ola y del planeta.

A lo largo del a帽o, el gobierno ha aprobado sucesivos aumentos de gasto militar y cr茅ditos a la industria militar.

Durante el a帽o se ha consolidado la preferencia del gobierno progre por impulsar la I+D+I militar por encima de la civil y en los presupuestos de 2022 recientemente aprobados se ha consolidado e incrementado a煤n m谩s el agravio comparativo.

Se han comprometido gastos multimillonarios con cargo a presupuestos futuros (lo que condiciona la pol铆tica que pudiera hacer en un futuro un gobierno con sensibilidad menos militarista) para programas de armamentos futuros, con el horizonte puesto en el nuevo ciclo de rearme que hemos iniciado y que durar谩, al menos, hasta 2035 y que incrementar谩 nuestra ya de por s铆 inabordable deuda militar de 32.000 millones de euros en al menos otros 10.000 millones m谩s.

Se han concedido cr茅ditos del ministerio de Industria a Inter茅s cero para prefinanciar el dise帽o y fabricaci贸n de nuevos programas de armas por importe de varios miles de euros.

Se ha impulsado, incluso con el apoyo de las principales instituciones estatales, la venta de armas a otros pa铆ses para consolidar una industria militar con una cuota de mercado mundial que la convierte en la sexta potencia del mundo en el negocio de la guerra. Entre los clientes de esta industria est谩n algunos estados tan indecentes como Arabia Saud铆, Israel, Mali o Egipto, y otras satrap铆as en estado de guerra. Tambi茅n hemos vendido material antidisturbios y policial a Cuba en plena ola de represi贸n, a RDA o Albania, o armas 鈥渄e caza鈥 a Ucrania, por poner ejemplos de la falta de escr煤pulos de nuestra industria militar. Preguntada en el Parlamento en el mes de junio la secretaria de estado Xiana M茅ndez por la venta de armas a pa铆ses como Arabia, ha justificado la falta de aplicaci贸n de los protocolos de embargo porque 鈥渘o hay ning煤n embargo internacional vigente鈥.

El gobierno ha firmado en 2021 acuerdos para consolidar espacios destinados al militarismo, como los firmados con ayuntamiento de C贸rdoba y la Comunidad de Andaluc铆a para la base log铆stica del ej茅rcito en C贸rdoba en septiembre de 2021, el firmado para el Parque log铆stico de Airbus en Albacete (donde se fabricar谩n los helic贸pteros de combate para los que Espa帽a ha comprometido m谩s de 1.800 millones de euros), la colaboraci贸n en el Campus Futura de Airbus en Getafe (inaugurado por el rey y el presidente de gobierno en abril de 2021), o el compromiso que ha adquirido el Gobierno de crear un polo tecnol贸gico militar en Cantabria para construir veh铆culos aut贸nomos marinos no tripulados.

Durante el a帽o 2021 el Gobierno ha propiciado m谩s de doscientos convenios de colaboraci贸n con universidades, entidades privadas de todo tipo, fundaciones y asociaciones sin 谩nimo de lucro, ayuntamientos, federaciones de municipios y provincias, diputaciones provinciales, comunidades aut贸nomas y ministerios, ya sea para difundir la propaganda del ministerio de Defensa, o para dar salidas laborales y ocupacionales a militares y promover atracci贸n de talento para el ej茅rcito.

Durante 2021 la pol铆tica de manipulaci贸n informativa del Ministerio de Defensa ha sido abrumadora, aprovechando todo tipo de acontecimiento social para ensalzar el militarismo y sus metodolog铆as como soluci贸n para los m煤ltiples problemas sociales. Ejemplos especialmente relevantes han sido la utilizaci贸n del ej茅rcito de forma propagand铆stica y dudosamente 煤til en la pandemia o en diversas cat谩strofes naturales acontecidas a lo largo del a帽o, todo ello en detrimento de la consolidaci贸n y el fortalecimiento de medios civiles de atenci贸n a los cuidados requeridos, ya sean de tipo m茅dico, educativo, social, contra incendios, etc茅tera.

Se ha magnificado el ya de por s铆 inabordable problema del gigantismo militar espa帽ol, con un ej茅rcito desmesurado en su n煤mero y desproporcionado en la ratio que mantiene de un mando por cada 1,7 soldados, aprobando nuevas prebendas para mantener a los soldados mayores de 45 a帽os que terminan su l铆mite de compromiso con las fuerzas armadas, asumiendo demag贸gicos aumentos de sueldo para militares y guardias civiles y convocando nuevas ofertas de empleo destinadas a incrementar las plantillas militares y de la guardia civil. Durante el a帽o 2021 el impacto de las mejoras retributivas del ministerio de defensa ha supuesto m谩s de 340 millones de euros adicionales de gasto.

Se ha promovido, con el patrocinio de diversos ministerios, la celebraci贸n de diversas ferias de armas y encuentros de se帽ores de la guerra, como FEINDEF, Aerospace & Defense Meetings-ADM Sevilla 2021.

Durante 2021 se han incrementado las zonas sometidas a control militar y la declaraci贸n de zonas de inter茅s para la defensa en Madrid, Zaragoza, Fuerteventura, Cartagena, y se adscriben buques y otros bienes civiles para la defensa nacional.

Se ha creado un portal espec铆fico para la propaganda del ministerio de Defensa: Portal de Cultura de Defensa y una pol铆tica de comunicaci贸n destinada a promover los intereses comunicacionales del militarismo.

Se ha escenificado la identificaci贸n del nacionalismo espa帽ol con el militarismo, de lo que los principales hitos son los desfiles en el d铆a de 鈥渓a hispanidad鈥 o las apariciones y difusi贸n de la imagen del rey vestido de militar.

Se ha dotado a la polic铆a de material militar y de un enfoque cada vez m谩s abiertamente militarista y securitizador que considera todo tipo de problemas como materia de seguridad y vigilancia y que mantiene la idea del 鈥渆nemigo interno鈥.

Se ha autorizado sin ning煤n remilgo el uso de puertos espa帽oles para el traslado de material militar y al servicio del comercio de armas destinadas a pa铆ses canallas.

Se ha consolidado la participaci贸n espa帽ola en la OTAN y el seguidismo de las pol铆ticas de dominaci贸n-violencia que protagoniza esta organizaci贸n al servicio de los intereses de EE. UU.

Se ha prorrogado el convenio de cooperaci贸n militar con EE. UU. de 2015, consolidando las bases americanas de Mor贸n y Rota y su papel en la pol铆tica americana en oriente medio, Rusia y en el mediterr谩neo.

Se ha negociado para celebrar en 2022 la cumbre de la OTAN en Espa帽a, coincidiendo con el 40 aniversario de la organizaci贸n atl谩ntica.

Se ha impulsado por la ministra de defensa la definici贸n de una nueva estrategia europea de defensa que pretende dotar a Europa de m谩s capacidades militares e industriales en materia de defensa.

Se ha impulsado la participaci贸n de Espa帽a junto con otros pa铆ses europeos, dentro del marco de la 鈥淐ooperaci贸n Estructurada Permanente鈥 a fin de adquirir fondos de la Agencia Europea de Defensa para la fabricaci贸n de diversos sistemas de armas (fragatas de combate, corbetas, helic贸pteros, etc.).

Se ha mantenido la especulativa pol铆tica de venta de terrenos militares innecesarios con vistas a la construcci贸n de nuevas e innecesarias infraestructuras militares y la compra de armas.

Se han seguido manteniendo estructuras exclusivas y paralelas a las civiles (hospitales, previsi贸n social, centros recreativos, deportivos o educacionales, museos, espacios naturales, farmacia, jurisdicci贸n propia, centros religiosos y un largo etc茅tera) que convierten a los ej茅rcitos en un estado dentro del estado.

En definitiva, las pol铆ticas de defensa del gobierno del PSOE y Podemos no se diferencian en nada de las llevadas a cabo por el PP y el PSOE en solitario y del consenso cerrado y desde arriba de la 茅lite en esta materia.

Contrasta, si cabe, el refuerzo del militarismo que supone la actuaci贸n de un gobierno que se dice diferente y la falta de cualquier perspectiva de abordar los m煤ltiples problemas que genera nuestro militarismo, tales como la inabordable e ileg铆tima deuda por programas de armas que no se necesitan, o el del secular d茅ficit del presupuesto militar que genera una deuda insostenible, o el del propio gigantismo de nuestro ej茅rcito y los m煤ltiples y absurdos privilegios de que goza, o la duplicidad y el despilfarro, o la opacidad y el secretismo de la pol铆tica de defensa, o la mentalidad y los valores impartidos en las academias y salas de banderas, o el intervencionismo militar y la subordinaci贸n a la pol铆tica de la OTAN y de EEUU, o la I+D+I militar, o el inaceptable apoyo a los se帽ores de la guerra y un largo etc茅tera.

Colaboracionismo social e institucional.

Llama la atenci贸n el colaboracionismo institucional del que goza el militarismo en Espa帽a y que en 2021 se ha hecho, una vez m谩s, patente:

La penetraci贸n y normalizaci贸n de los valores militares en todas las instancias sociales e institucionales.

La inclusi贸n de la visi贸n militar en los diversos ciclos educativos y sociales mediante los materiales preparados para inculcar la 鈥渃ultura de la defensa鈥, las acciones de difusi贸n preparadas por el Ministerio de Defensa, los actos de exaltaci贸n y las juras de bandera.

La expansi贸n de las soluciones militares y securitizadoras a cualquier problema social y la cada vez m谩s indefinida participaci贸n de las polic铆as en las pol铆ticas de seguridad y defensa de enfoque militar,

La presencia de un alto n煤mero de militares, e incluso de sagas de pol铆ticos vinculados por lazos familiares o profesionales con militares, en el Parlamento y en la pol铆tica.

El escandaloso trasvase de militares y de pol铆ticos a la industria militar y el puertagiratorismo existente.

La escasa calidad de la informaci贸n, la nula preparaci贸n de los periodistas y el seguidismo acr铆tico de todo lo que se refiere a lo militar y la invisibilizaci贸n de las posturas cr铆ticas al militarismo.

La ausencia de debate cr铆tico en las principales agendas medi谩ticas, pol铆ticas y acad茅micas sobre los temas militares.

La participaci贸n mediante subvenciones, convenios de colaboraci贸n, conciertos, encomiendas de gesti贸n, Gastos presupuestarios, exenciones de impuestos y tasas y otras f贸rmulas de las distintas administraciones p煤blicas con Defensa y la industria militar.

El reparto del gasto militar disfrazado en casi todos los ministerios.

La expresi贸n antimilitarista

El antimilitarismo sigue manteniendo su testimonio de cr铆tica, lucha y contraste con los valores y las pr谩cticas militaristas.

Durante 2021 se pueden, entre otras muchas acciones, poner en valor algunas de las actividades de lucha antimilitarista

Las luchas contra las ferias de armas con notable repercusi贸n en Sevilla y Madrid

Las luchas contra la militarizaci贸n del territorio, de las que son ejemplo las luchas contra los campos de tiro en Navarra y Arag贸n (Bardenas Reales), C谩diz (sierra del Ret铆n), Huelva (proyecto CEUS de drones en Moguer), la base militar de Viator (Almer铆a) o Alicante (monte Aitana).

La campa帽a contra el gasto militar y la propuesta de objeci贸n fiscal.

Luchas y acciones directas noviolentas frente a diversas expresiones del militarismo.

Boicots a barcos de armas.

Denuncia de la banca armada.

Denuncia de la presencia del ej茅rcito en actos civiles y educativos.

La vinculaci贸n, cada vez m谩s frecuente y fruct铆fera, entre las luchas antimilitaristas, ecologistas y feministas y el aprendizaje compartido de estas.

La difusi贸n de la cr铆tica a los diferentes aspectos del militarismo y de propuestas de alternativas a este.


Fuente: https://alternativasnoviolentas.org…




Fuente: Grupotortuga.com