November 26, 2021
De parte de La Haine
320 puntos de vista


A pesar del gran descalabro econ贸mico y social ocasionado por el r茅gimen de Bolsonaro, podr铆a tener aliados en el sector financiero y religioso de cara a los comicios

Los primeros tres a帽os de gesti贸n de Jair Bolsonaro no muestran avances econ贸micos y sociales de consideraci贸n. Todo lo contrario. De la misma forma que por estas horas se lo acus贸 por cr铆menes contra la humanidad por el negacionismo ejercido durante la pandemia COVID-19, el Gobierno militar liderado por Jair Bolsonaro ha consolidado el estancamiento econ贸mico, aceler贸 la inflaci贸n y potenci贸 el n煤mero de desocupados y de brasile帽os que sufren la inseguridad alimentaria.

M谩s all谩 de este p茅simo derrotero econ贸mico y social, el 谩mbito pol铆tico mantiene una prospectiva abierta de cara a las elecciones de 2022 dado que contin煤a manejando la caja y los hilos del Estado, lo que podr铆a atraer aliados potenciales para apuntalar su candidatura. Este tablero de intereses econ贸micos y pol铆ticos es explorado en este informe.

I. Bolsonaro y su n煤cleo de apoyos pol铆ticos y econ贸micos

En el marco del estancamiento macroecon贸mico y el fuerte deterioro social, la mayor铆a de las encuestas (agosto/septiembre/octubre) no dan m谩s de 22 % de aprobaci贸n a la gesti贸n de Bolsonaro. A lo largo de estos 3 a帽os, los desempleados y desalentados, con la parada pand茅mica mediante, m谩s que se duplicaron pasando de 11,6 millones en diciembre 2018 a 23,9 millones de personas en julio de 2021, lo que significa alrededor del 21,4 % de la poblaci贸n en edad activa con dificultades de empleo. Esta erosi贸n del mercado de trabajo potenci贸 el hambre que alcanz贸 el 59 % de las familias brasile帽as.

La contrapartida de la crisis econ贸mico-social ha sido la recuperaci贸n de la tasa de lucratividad de las 500 mayores empresas, tendencia que se sostiene desde la adopci贸n de la agenda neoliberal con el golpe parlamentar liderado por Temer y la continuaci贸n bajo la gesti贸n de Guedes en el ministerio de econom铆a. En este sentido, el sector financiero se ha erigido como el gran ganador de la d茅cada y el que consigue marcar la pauta de la agenda medi谩tica.

Ante el avance de la reforma laboral que coloc贸 las negociaciones particulares por encima de la ley trabalhista y la reforma jubilatoria, el plan de privatizaciones aglutina al gran empresariado brasile帽o. En esta l铆nea, la potencialidad de adquirir los activos de las grandes empresas estatales como el Correo -una entidad de 360 a帽os que tiene inmuebles en los barrios m谩s caros a lo largo y ancho del pa铆s-, el Banco do Brasil -el cuarto de Am茅rica Latina- o Petrobras -la d茅cima petrolera global- se presenta como una gran oportunidad de apropiaci贸n de la riqueza nacional.

Dado el tama帽o de estas firmas, el propio proceso implica una privatizaci贸n en etapas y en asociaci贸n con capitales extranjeros. A煤n bajo una pol铆tica de vaciamiento y de venta a bajos precios, el volumen potencial de las operaciones requiere la participaci贸n de fondos de financiamiento globales, lo que abre negocios “para todos y todas禄 y, sin dudas, atraer谩 la atenci贸n de la disputa internacional entre el eje occidental liderado por EE. UU. y China.

Como balance de estos 3 a帽os de gobierno, y proyectando las oportunidades electorales de Bolsonaro, se destaca que mantiene el apoyo de:

– Las principales figuras de las Iglesias Evang茅licas y sus conglomerados de multimedios(radios y TV como Record). Al proyecto pol铆tico-ideol贸gico “la defensa de la familia” (tradicional), se suma el inter茅s de los l铆deres evang茅licos de reafirmaci贸n de su proyecto econ贸mico en el cual el Estado tiene un papel central dado que otorga las concesiones medi谩ticas y esto define su capacidad de expansi贸n como multimedios y productores de contenido (particularmente telenovelas).

– Los militares y los cuerpos policiales estaduales. Adem谩s de los militares que suman 6.000 miembros ubicados en las estructuras pol铆ticas del Estado Federal con salarios que superan los 3.000 d贸lares mensuales, tambi茅n hay que considerar las polic铆as militares de los Estados quienes recibieron algunas concesiones laborales (quiz谩s menos de las esperadas). En esta disputa por los fondos p煤blicos, las Fuerzas Armadas son quienes obtuvieron los mayores beneficios dado los aumentos presupuestarios. En este sentido, militares de alta patente ya presionan tambi茅n por una flexibilizaci贸n del r茅gimen militar de forma que puedan participar de las privatizaciones de las empresas p煤blicas.

– El agronegocio (no tradicional)asociado a la expansi贸n de la frontera productiva hacia la regi贸n centro-oeste con foco en la producci贸n de soja y ganader铆a. Emergentes del boom internacional de los commodities de los 2000 y las pol铆ticas p煤blicas que permitieron la extensi贸n del 谩rea productiva hacia el Cerrado, estos actores controlan una parte del Congreso a partir de la bancada que re煤ne a evang茅licos y defensores del porte de armas bajo el anacronismo BBB (boi, bala e biblia). En el marco de un mercado interno totalmente deprimido, el agronegocio ha mantenido un crecimiento de sus exportaciones con foco en soja y carne hacia China, las cuales sumadas a la devaluaci贸n y un nuevo boom de precios han potenciado sus ganancias. De la misma manera, los terratenientes de este sector han sido los principales beneficiarios de la pol铆tica (anti) ambiental de avanzada sobre el Amazonas y del fin de la demarcaci贸n de tierras ind铆genas: la acumulaci贸n originaria que nunca se detiene.

– El sector bancario-financiero. Probablemente, es el grupo que mantiene una posici贸n m谩s pragm谩tica asociada a su agenda neoliberal. No tendr铆a dificultades en readaptarse y apoyar varios candidatos que defiendan un proyecto de alineamiento con el sistema financiero internacional, una pol铆tica macroecon贸mica centrada plenamente en el control inflacionario y que lleve adelante el proceso de privatizaciones que abrir铆a oportunidades de negocios para todos los segmentos de entidades financieras que aglutinen potenciales inversores locales y extranjeros.

II. El descontento social, la aclamaci贸n por Lula y la denominada 芦Tercera v铆a禄

Mientras la gesti贸n de Bolsonaro desarticula el Bolsa Familia -el mayor programa de transferencia de renta condicionada del mundo- y se explicita el desmanejo de la pandemia por las investigaciones llevadas a cabo por el Congreso, la profundizaci贸n de la crisis econ贸mica y social han derivado en el inter茅s por un cambio pol铆tico.

Por un lado, se produce la aclamaci贸n social por una candidatura de Lula da Silva bajo la memoria de un tiempo pasado mejor que, de acuerdo a distintas encuestas, lo posiciona como vencedor en segunda vuelta. En este sentido, el desaf铆o econ贸mico es (re)construir un proyecto pol铆tico y econ贸mico que supere los limitantes de la gesti贸n anterior y que, de alguna manera, consiga encolumnar a los distintos sectores del empresariado brasilero para consolidar un modelo nacional-desarrollista con inclusi贸n social, lo que no se presenta como un elemento sencillo. Por el momento, los esfuerzos han estado puestos en atraer la mayor cantidad de factores de poder a su coalici贸n.

En paralelo con el aumento del rechazo a la figura de Bolsonaro, comenz贸 a tomar fuerza, con especial papel de los conglomerados medi谩ticos tradicionales (no evang茅licos, como Globo), la posibilidad de que se abra una “Tercera v铆a” electoral. No s贸lo se trata de un movimiento propiciado por determinados liderazgos o partidos, sino que tambi茅n es el pedido de ciertos intereses econ贸micos. Por detr谩s de este proyecto, se identifican aquellos sectores productivos que, si bien adhieren a la agenda neoliberal y son contrarios a una agenda econ贸mica con redistribuci贸n del ingreso, tambi茅n requieren de la expansi贸n del mercado interno para realizar sus actividades como las grandes constructoras civiles, el entramado industrial de capitales dom茅sticos y los conglomerados medi谩ticos “tradicionales” (no evang茅licos). En esta contradicci贸n yace la expectativa de consensuar un candidato “conservador” que represente sus intereses.

Si bien casi 1/3 del electorado no tiene decidido su voto, actualmente ning煤n candidato de la “Tercera v铆a” pasa el 10 % de las preferencias: Ciro Gomes, del PDT, (9 %) y Joao Doria, del PSDB, (5 %) son los que m谩s fuerza inicial presentar铆an. En este sentido, las especulaciones rondan sobre el destino de estas fuerzas en el caso que se consolide un escenario de polarizaci贸n y que no consigan establecer un candidato “propio”. De una forma u otra, el tablero est谩 abierto y el juego pol铆tico de cara a las elecciones esta s贸lo comenzando.

Celag




Fuente: Lahaine.org