December 29, 2022
De parte de SAS Madrid
429 puntos de vista

Los profesionales de la primaria madrile帽a decidir谩n tras una reuni贸n el pr贸ximo 11 de enero si retoman su huelga, ahora paralizada; los valencianos, por su parte, intentar谩n negociar mejoras, pero no descartan paros.

– En Catalu帽a hay convocada una huelga para el 26 y 27 de enero, aunque prev茅n m谩s si las reuniones con la Conselleria no dan resultados; en Galicia, mientras tanto, seguir谩n con movilizaciones y con la posibilidad de paros “encima de la mesa”.

– El soci贸logo Tom谩s Alberich considera que la situaci贸n se asemeja bastante a la de las Mareas Blancas surgidas tras la crisis econ贸mica, sobre todo por el gran apoyo social de las protestas.

Cuando hab铆a pasado exactamente un mes y un d铆a desde que comenzaron la huelga indefinida, los 4.240 m茅dicos de familia y 720 pediatras de la Comunidad de Madrid decidieron hacer una pausa en su protesta. “Una reformulaci贸n” de las posturas, como explic贸 el propio comit茅 de huelga, tras la sexta reuni贸n con la Consejer铆a de Sanidad les convenci贸 para suspender temporalmente el paro y abrir un periodo que permita analizar la nueva situaci贸n y ver, tras el pr贸ximo encuentro que tendr谩 lugar el 11 de enero, por d贸nde continuar. Ser谩 entonces cuando decidan entre dar por terminada la huelga o retomarla para conseguir sus objetivos. El principal: la reducci贸n de las agendas para ampliar el tiempo de atenci贸n por cada paciente y, por tanto, mejorar la calidad de la atenci贸n.

Pero los madrile帽os no ser谩n los 煤nicos sanitarios que comiencen el a帽o con reivindicaciones. “2023 ser谩 un a帽o caliente porque en 2022 no se ha arreglado nada. Y la palabra ‘huelga’ siempre est谩 encima de la mesa, claro”, afirma Javier Mart铆nez, secretario de Sanidad, Servicios Sociosanitarios y Dependencia de UGT-Servizos P煤blicos de Galicia. La situaci贸n de sus profesionales es similar a la de Madrid, aunque en esta autonom铆a la protesta “no est谩 focalizada” en ninguna categor铆a concreta. “El problema que tenemos en Galicia“, explica, tiene mucho que ver con los intentos privatizadores de los gobiernos conservadores 鈥攓ue compara con lo ocurrido en Madrid, de hecho鈥. “De aquellas aguas vienen estos lodos. Siempre ha habido personas gobernando con la intenci贸n de mejorar la sanidad privada a costa de la p煤blica”, contin煤a.

Por eso hay categor铆as “deficitarias”. Una es, como ocurre en toda Espa帽a la atenci贸n primaria. Tanto es as铆, que el segundo fin de semana de diciembre las protestas por el caos en estos servicios se trasladaron a la calle con manifestaciones en los municipios pontevedreses de O Rosal, Moa帽a y Mar铆n. La petici贸n: m谩s medios para los centros de salud y las urgencias extrahospitalarias. “Manifestaciones ha habido y seguir谩 habiendo. La gente est谩 implicada”, a帽ade Mart铆nez.

Lo mismo ha ocurrido y ocurrir谩 en la Comunitat Valenciana. Y adem谩s, por el mismo motivo. “Lo que estamos sufriendo ahora es consecuencia de diez a帽os de recortes y de una gesti贸n orientada a la privatizaci贸n del sistema”, expone Rosa Ati茅nzar, secretaria general de la Federaci贸n de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en la regi贸n. Por eso, al poco de terminar las primeras olas de la pandemia los sanitarios comenzaron sus movilizaciones. Y algo han conseguido, recuerda. “El Govern ha incrementado la plantilla en 6.000 personas, porque se mantuvieron todos los contratos covid, y se prev茅 que en 2023 haya 1.000 m谩s en el sistema. Estos n煤meros alivian, pero no solucionan el problema estructural”.

Pero eso negociar谩n con la Conselleria. Con lo que ocurra, decidir谩n qu茅 hacer. “La situaci贸n del personal es insostenible, el colapso de las urgencias es diario, tenemos problemas para cubrir puestos, la atenci贸n primaria est谩 en una mala situaci贸n… Hay un amplio margen de mejora y queremos ver soluciones, no vamos a aceptar que se sienten a proponer cosas que luego no se cumplen o a decirnos que no hay m谩s dinero. Si la negociaci贸n no da resultados, veremos, y no descartamos nada“, advierte Ati茅nzar.

En paralelo, el Sindicato M茅dico CESM-CV convoc贸 el pasado mes de noviembre una huelga para los d铆as 17 y 18 de enero. Seg煤n explic贸 su secretario general, V铆ctor Pedrera, la situaci贸n de “sobrecarga asistencial , especialmente en atenci贸n primaria, les oblig贸.

El paro, tambi茅n en el horizonte en Catalu帽a

En Catalu帽a, al contrario de lo que ha pasado en la Comunitat Valenciana, Galicia y Madrid, hasta ahora no se han movilizado, pero se sumar谩n a sus compa帽eros en 2023. “Hasta ahora no hemos hecho nada. Hemos ido advirtiendo y lament谩ndonos y dando la voz de alarma de que el sistema se est谩 degenerando, pero nada m谩s”, dice Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya. Como explica, el pasado mes de octubre decidieron establecer un calendario para elevar la voz con sus reivindicaciones, pero paralizaron el proceso por la entrada del nuevo conseller, Manel Balcells.

Por ahora, con 茅l ha habido “alg煤n contacto informal, pero nada de entidad”. Por eso, como ocurre en Valencia, seguir谩n negociando y, dependiendo de lo que ocurra en esos encuentros, tomar谩n una decisi贸n sobre c贸mo arrancar 2023. “Somos m茅dicos, para nosotros la huelga es el 煤ltimo recurso, pero si es el 煤nico idioma que entienden en la Conselleria, la haremos”, amenaza Lleonart. Est谩 convocada, de momento, para el 25 y 26 de enero, aunque no ser谩n los 煤nicos d铆as que se haga si se llega a dar el paso. “Todo el sistema sanitario, sin excepci贸n, tiene motivos m谩s que sobrados” para sumarse al paro, lamenta Lleonart, que reclama una mejora en las “condiciones laborales, retributivas y de asistencia”.

Un 2023 “bastante complicado” en Andaluc铆a

Por su parte, Andaluc铆a ya ha protagonizado manifestaciones durante todo 2022. Y no solo de categor铆as estrictamente sanitarias. Como explica Luis Gonz谩lez, portavoz de la Federaci贸n de Sanidad de CCOO de Andalucia, este a帽o “se han movilizado los trabajadores de mantenimiento, los auxiliares administrativos y las t茅cnico en cuidados auxiliares de enfermer铆a”. Lo seguir谩n haciendo en 2023, a帽ade, cuando adem谩s prev茅 que haya “potentes movilizaciones en atenci贸n primaria”. “La situaci贸n es tremenda”, a帽ade.

Se puede comparar con la del resto de comunidades. “Falta personal, se tarda hasta 20 d铆as en dar una cita, se han cerrado algunos servicios de urgencia y de Pediatr铆a…”, enumera el sindicalista. “Se prev茅 un a帽o bastante complicado. Los sanitarios tragaron mucho durante la pandemia y al d铆a siguiente se olvidaron de ellos“, critica. Por ahora, lo que tienen planeado es negociar con el departamento de Sanidad de la comunidad. En funci贸n de lo que ocurra, igual que en Catalu帽a y Valencia, decidir谩n. “Dependiendo de las conversaciones veremos si hay huelga, pero mucho me temo que vamos a tener que ir a ella”, advierte.

Donde esa opci贸n ni siquiera est谩 encima de la mesa es en Castilla y Le贸n. “Aqu铆 solemos ser menos proactivos en la defensa de lo nuestro. El 2022 ha sido un a帽o de transici贸n pospandemia, en el que los trabajadores han estado muy cansados. No ha habido movimiento de lucha, sino de desesperanza”, explica el responsable de Sanidad de UGT Servicios P煤blicos de la comunidad, Miguel Holgu铆n, que detalla por otro lado que motivos para sumarse a las protestas que ya han recorrido y seguir谩n recorriendo Espa帽a no les faltan. “Esperamos que en 2023 podamos unirnos a las plataformas sociales y retomemos la calle, como ya hicimos en 2018 y 2019. Todav铆a nos quedan por conseguir la jornada de 35 horas semanales, otras mejoras de condiciones de trabajo y subidas salariales”, enumera. Pero por ahora, aun as铆, no hay visos de comenzar a lucharlo.

Por su parte, en el Pa铆s Vasco se vive una ardua guerra en torno al Hospital Donostia, despu茅s de dos destituciones y tres dimisiones de jefes de servicio, que han convocado manifestaciones a las puertas del hospital cada lunes en espera de continuar negociando con Osakidetza. Adem谩s, el pasado 19 de diciembre los sindicatos sindicatos LAB, SATSE, ELA, SME, CCOO y UGT arrancaron una “din谩mica de movilizaciones para exigir negociaci贸n y proteger” la sanidad p煤blica. Seg煤n explicaron, las conversaciones en la Mesa Sectorial de Sanidad se han bloqueado en un momento en el que el “deterioro” del servicio es “innegable” y mientras “la precariedad laboral sigue siendo uno de los grandes problemas” de los profesionales. Por eso empezaron a manifestarse el pasado 22 de diciembre, pero se esperan m谩s acciones.

En Extremadura, por 煤ltimo, el sindicato Simex ya ha convocado paros para los pr贸ximos 26 y 27 de enero, cuando parar谩n los profesionales de los hospitales y de los centros de atenci贸n primaria, y para todos los lunes a partir del 30 de enero. Lo 煤nico que puede evitarlo, explic贸 la organizaci贸n, es la mejora de una situaci贸n que provoca que los m茅dicos de familia y pediatras carguen con agendas de hasta 60 pacientes al d铆a y que los facultativos de los hospitales carguen con demasiadas guardias.

驴Estamos ante un resurgir de las Mareas Blancas?

Esta explosi贸n de las protestas de batas blancas a lo largo y ancho de la geograf铆a espa帽ola recuerda en cierta medida a las conocidas como Mareas Blancas que tomaron las calles durante los a帽os m谩s duros de la crisis econ贸mica de hace ya una d茅cada. La pandemia, de hecho, ya hizo que algunas voces considerasen que todo desenbocar铆a en una nueva concatenaci贸n de movilizaciones de profesionales reclamando mejoras laborales. Y, sobre todo, de movilizaciones sociales orientadas a defender una sanidad p煤blica que con el covid se demostraba imprescindible.

驴Son estas protestas esas Mareas Blancas? Para el portavoz de la Federaci贸n de Asociaciones en Defensa de la Sanidad P煤blica, Marciano S谩nchez Bayle, para afirmarlo falta, precisamente, un mayor apoyo social. “Para que sea una Marea Blanca, la movilizaci贸n debe aglutinar a los profesionales y a la poblaci贸n, y adem谩s debe estar a una en toda Espa帽a, con las mismas reivindicaciones”, expone.

La gran manifestaci贸n que tuvo lugar el pasado 13 de noviembre en Madrid no es suficiente precisamente por eso, porque solo tuvo lugar en esa ciudad. Sin embargo, para Tom谩s Alberich, doctor en Ciencias Pol铆ticas y Sociolog铆a cuya l铆nea de investigaci贸n est谩 centrada en el asociacionismo y la participaci贸n ciudadana, s铆 signific贸 un punto de inflexi贸n que podr铆a tomarse como ese resurgir de la protesta sanitaria. Precisamente por la implicaci贸n de la sociedad civil, que es lo mismo que ocurri贸 durante los a帽os de la gran crisis econ贸mica. “La Marea Blanca que naci贸 en 2011 y 2012 fue un revulsivo social en general. Consigui贸 unir a los sindicatos y a las organizaciones sociales“, explica.

Luego perdi贸 fuerza. “Con el paso de todos estos a帽os, esas Mareas Blancas se han quedado en un movimiento m谩s que ya no representa a todo el mundo al que le preocupa la sanidad”, dice. Pero esto, desde el 13N, se est谩 rompiendo. “Ahora hay gente que est谩 dispuesta a movilizarse por los servicios de atenci贸n primaria y porque ve amenazados los servicios de urgencias en los barrios y en los pueblos. En estos 煤ltimos meses s铆 que est谩 habiendo una implicaci贸n social que recuerda a la de las Mareas Blancas“, incide.

Por eso cree que la sanidad influir谩 en el ciclo electoral que arrancar谩 en mayo de 2023 con los comicios auton贸micos y municipales y culminar谩 con las elecciones generales. “Determinante no s茅 si ser谩, pero influir influir谩 seguro porque nos afecta a todos. Movilizar谩, sobre todo, el voto de izquierdas, pero todav铆a est谩 por ver hasta qu茅 punto”, vaticina.

Por ahora, y seg煤n el bar贸metro sanitario que el Centro de Investigaciones Sociol贸gicas (CIS) public贸 el pasado 5 de diciembre, la sanidad ha roto todos los r茅cords hit贸ricos al situarse como uno de los principales problemas para los espa帽oles. Seg煤n la encuesta, un 32,6% de los ciudadanos considera que es el segundo desaf铆o del pa铆s, solo por detr谩s de los problemas de 铆ndole econ贸mica. Adem谩s, m谩s del 88% de los encuestados consideran que el sistema sanitario necesita “algunos cambios”, aunque dentro de esta categor铆a hay quienes creen que el sistema funciona bien (el 39,4%), los que afirman que “algunas cosas funcionan” (el 31,9%) y los que aseguran que el sistema de salud “funciona mal” y “necesita cambios profundos” (el 16,8%). Habr谩 que ver, por tanto, qu茅 porcentaje es el m谩s movilizado en las urnas.

Enlace relacionado InfoLibre.es 28/12/2022.




Fuente: Sasmadrid.org