October 8, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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RMHSA

El Grupo de Trabajo “Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andaluc铆a” de CGT.A naci贸 un 9 de octubre del 99 recuperando la figura del Doctor Vallina

En todos estos a帽os el trabajo de publicaci贸n de libros y realizaci贸n de exposiciones ha sido extensa y no va a parar.

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EL PR脫XIMO S脕BADO D脥A 09/10/ pero de 1999 NACIO EL GRUPO “RMHSA_CGT” DE LA MANO DE LAS MEMORIAS DE PEDRO VALLINA.

Un gran descubrimiento de cientos de sevillanos que en una marathon (se apuntaban para escribir varios folios en los ordenadores de CGT) y una vez “picado” los textos se lleg贸 a un acuerdo con una editorial para que conjuntamente con Libre Pensamiento, editar en un solo tomo los dos que componian la autobiobiografia que Pedro escribe, con la ayuda de su nieta, siendo ya muy mayor. El libro fue todo un exito y fue el cohete de salida para el grupo “Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andaluc铆a” (RMHSA). Hoy Pedro Vallina da nombre a calles en varios pueblos de la provincia (Alcala de Guadaira, El Viso del Alcor, Sevilla, Cantillana, Guadalcanal, …), pero ademas tambi茅n tiene un Centro de Salud con su nombre en la zona de Sevilla-Este.

En d铆as proximos seguire contando algunas anecdotas sobre esta historia. Solo un dato m谩s, desde aquel octubre de 1999 hasta hoy hemos editado y/o coeditado 13 libros 驴Quien pensar铆a en tal aventura? aparte de las m煤ltiples iniciativas, proyectos y realidades.
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Uno de los 煤ltimos art铆culo publicado sobre Pedro Vallina.

Pedro Vallina Mart铆nez, anarquista y m茅dico

Jos茅 Luis Guti茅rrez Molina. Historiador, coordinador t茅cnico de ‘Todos los Nombres’ (20 feb 2019 17:00. El Salto)

El Centro Cultural Ferroviario de Sevilla, situado muy cerca de la plaza que lleva el nombre de Pedro Vallina, acoge el viernes 22 un coloquio sobre su figura y la memoria hist贸rica. Se agradece la iniciativa por un doble motivo: para ver si las autoridades competentes se acuerdan de ese espacio urbano, hoy bastante olvidado, y por ampliar el conocimiento de una de las personalidades m谩s destacadas de la Sevilla anterior al golpe de Estado de julio de 1936.

Los espacios urbanos son memoria y presente. Ni nombres de las calles, ni monumentos, ni siquiera el mobiliario urbano son neutrales o casuales. La ciudad es el tablero en donde se desarrolla el conflicto social. Sobre todo en una sociedad tan desigual como en la que vivimos. La desigualdad contra la que luch贸 Vallina, m茅dico y anarquista. Por lo primero cont贸 con cierta indulgencia hasta de la derecha sevillana. Por lo segundo no ha gozado de ninguna. Ser anarquista no s贸lo le trajo c谩rcel, destierros y exilios de gobiernos mon谩rquicos y republicanos, sino tambi茅n el ninguneo y la manipulaci贸n de los que acusan a los 谩cratas de traer todos los males del mundo, para, cuando les interesa, convertirlos en fervientes republicanos o admirados antifascistas. De ah铆 la necesidad de recordar qui茅n fue.

Pedro Vallina Mart铆nez naci贸 en Guadalcanal (Sevilla) en 1879 y muri贸 en Veracruz (M茅xico), en 1970. Una vida que condens贸 en Mis memorias (Caracas y M茅xico, Tierra y Libertad, 1968 y 1971). La recuperaci贸n de su figura comenz贸 por su reedici贸n en el 2000, por iniciativa de la CGT andaluza. Su anarquismo naci贸 de una infancia en una localidad marcada por el caciquismo y la pobreza de la mayor铆a de su poblaci贸n. Aunque su familia tuvo las posibilidades econ贸micas y culturales para que estudiara bachillerato en Sevilla y, en C谩diz, medicina. All铆, conoci贸 a Salvochea quien le influy贸 para que se convirtiera en el hombre de acci贸n que ser铆a. En 1900 ambos marcharon a Madrid. Durante los cinco a帽os siguientes fueron inseparables compa帽eros de reuniones, actividades obreras, manifestaciones y conspiraciones.

En 1902 abandon贸 el pa铆s. Un sumario militar amenazaba con prolongar indefinidamente su encarcelamiento. Tardar铆a casi diez a帽os en regresar. En Par铆s frecuent贸 los exiliados espa帽oles, los anarquistas galos y a los neomalthusianos de Paul Robin. En mayo de 1906, detenido por intentar atentar contra Alfonso XIII, fue deportado a Inglaterra. En Londres frecuent贸 los clubs 谩cratas de las calles Jubil茅e y Charlotte, termin贸 sus estudios de medicina, vivi贸 de un taller de electromec谩nica y difundi贸 el ideario neomalthusiano. Una vida que termin贸 con la Primera Guerra Mundial. Junto a otros anarquistas organiz贸 una respuesta antimilitarista de escaso eco. En Espa帽a hubo un indulto general y decidi贸 volver. Su compa帽era Josefina Colbach se encontraba embarazada del primero de sus hijos y deseaba reencontrarse con su familia.

En Sevilla, trabaj贸 en el Hospital de las Cinco Llagas donde practic贸 la balneaci贸n. Despu茅s puso consulta en la calle Bustos Tavera, una de pago por las ma帽anas y otra gratuita por la tarde-noche. En 1918 ingres贸 en la CNT andaluza. Al a帽o siguiente cre贸 una Liga de Inquilinos para oponerse a los desahucios y mejorar la higiene de las corralas. Por su participaci贸n en que huelga que estall贸 fue desterrado a la Siberia extreme帽a. Regres贸 en 1920. A finales de a帽o fue nuevamente desterrado a Pe帽alsordo y a Siruela. En ellas pas贸 dos a帽os luchando contra el carbunco y la triquinosis. Terminaba 1922 cuando volvi贸 a Sevilla.

Boicoteado, se traslad贸 a Cantillana donde cre贸, gracias a una suscripci贸n popular, el sanatorio antituberculoso 鈥淧ro-Vida鈥. Poco antes del golpe de Primo de Rivera, la CNT traslad贸 su comit茅 nacional a Sevilla. Vallina ocup贸 la tesorer铆a. Permaneci贸 en libertad hasta la navidad de 1923 cuando fue detenido acusado de participar en un movimiento revolucionario. A mediados de 1924, tras un nuevo destierro, se exili贸 a T谩nger y Lisboa donde se reencontr贸 con Blas Infante. Reclamado como m茅dico desde Siruela regres贸 a Espa帽a. Eran meses de agitaci贸n social y republicana. A ella se sum贸 porque pensaba que pod铆a ser un paso para llegar a la revoluci贸n social. La tarde del 14 de abril de 1931 proclam贸 la Rep煤blica en Almad茅n al grito de 鈥溌iva la Revoluci贸n Social!鈥 Despu茅s, con un grupo de hombres armados, hizo lo mismo en otros pueblos cercanos. A continuaci贸n se dirigi贸 hacia Sevilla. Fue detenido en 脡cija por orden de las autoridades republicanas. No pareci贸 conveniente que llegara a la ciudad un grupo armado que vitoreaba a la revoluci贸n social.

Volvi贸 a Almad茅n y defendi贸 a los ayuntamientos revolucionarios. Fue detenido y trasladado a la c谩rcel de Ciudad Real. Liberado regres贸 a Sevilla. En las elecciones constituyentes de junio apoy贸 la candidatura encabezada por Ram贸n Franco y Juan Antonio Balbont铆n. En julio, Sevilla vivi贸 una huelga aceitunera que desemboc贸 en enfrentamientos con muertos y heridos y el asesinato de cuatro obreros por un grupo paramilitar de 鈥渘i帽os pera鈥. Vallina fue encarcelado y trasladado al castillo de Santa Catalina en C谩diz. Hasta mediados de septiembre no fue liberado. Se reintegr贸 a la CNT. Pronto dej贸 ver sus discrepancias sobre c贸mo llevar las luchas en el marco de una Rep煤blica que incumpl铆a sus promesas y pretend铆a eliminar al anarcosindicalismo. En mayo de 1932, la huelga campesina provincial estaba combinada con un intento revolucionario. Se opuso y pidi贸 a los campesinos que no la secundaran. La CNT de Sevilla le acus贸 de estar al servicio de las autoridades y lo apart贸 de la organizaci贸n.

Vallina se dedic贸 al sanatorio de Cantillana y, en agosto, regres贸 a Siruela. All铆, y en Almad茅n, vivir铆a hasta 1936. En 1934 particip贸 en la huelga campesina de junio y la insurrecci贸n obrera de octubre. Fue detenido y trasladado a Badajoz en donde permaneci贸 encarcelado varias semanas. Su actividad p煤blica se reanud贸 en el oto帽o de 1935. Abog贸 por la uni贸n de todas las izquierdas. Vencedor el Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, preocupado por las conspiraciones golpistas y el poco 谩nimo del gobierno, decidi贸, en combinaci贸n con el obrerismo local, actuar por su cuenta. La vigilancia fue extrema y desbarataron los planes golpistas.

    Tras el golpe de Estado, su principal tarea fue crear una columna miliciana que actu贸 por el Valle de los Pedroches

Se cre贸 un comit茅 revolucionario y Vallina se hizo cargo de los servicios m茅dicos de las minas. Aunque su principal tarea fue crear una columna miliciana que actu贸 por la comarca y el valle de los Pedroches. A mediados de agosto se incorpor贸 al servicio m茅dico de las Milicias Confederales que se organizaban en Madrid. Fue su regreso al seno de la CNT. Trabaj贸 en el hospital de Sig眉enza, en Baides, donde ocup贸 la jefatura sanitaria de una milicia, hasta que, en noviembre, march贸 al hospital de Ca帽ete. En 1937 ingres贸 en el hospital de valenciano de Godella. Despu茅s realiz贸 los cursos de guerra qu铆mica y los de cirug铆a de guerra y entr贸 en el Ej茅rcito Popular. En junio fue destinado al hospital militar de Albacete y, en marzo de 1938, trasladado a Barcelona.

El 24 de marzo de 1939, Vallina, con su familia, abandon贸 la ciudad en direcci贸n a la frontera francesa. En Massanet se encarg贸 de la custodia de un grupo de heridos. Con ellos se intern贸 en Francia. La Gendarmer铆a francesa lo intern贸 en Perpi帽谩n y en el campo de Argeles. Trabaj贸 en Narbona, en un refugio para intelectuales espa帽oles, hasta que embarc贸 hacia Am茅rica iniciada ya la Segunda Guerra Mundial. En la Rep煤blica Dominicana permaneci贸 dos a帽os atendiendo casos de paludismo y tuberculosis. Despu茅s march贸 a M茅xico. Primero en la capital de la naci贸n y despu茅s en Oaxaca. En el Consultorio Ricardo Flores Mag贸n trabaj贸 durante casi treinta a帽os. Finalmente se instal贸 en la selva de Veracruz. All铆 ejerci贸 de m茅dico para las comunidades ind铆genas hasta su muerte.

Os dejamos uno de los 煤ltimos trabajos del grupo realizados por Julio Guijarro sobre los trabajos esclavos de los presos del franquismo




Fuente: Memorialibertaria.org