February 22, 2021
De parte de Oiradilos
235 puntos de vista


23f Borbon emerito tejero franquismo

Mostr贸 鈥渟impat铆a鈥 hacia los golpistas. Esta es la impresi贸n que el entonces embajador alem谩n en Madrid, Lothar Lahn, transmiti贸 en un cable a las autoridades de su pa铆s. Lo capt贸 en una reuni贸n con Juan Carlos I el 26 marzo de 1981, un mes despu茅s del golpe de estado del 23 F. En aquella reuni贸n, el rey espa帽ol 鈥渘o mostr贸 ni repulsa ni indignaci贸n鈥 con los golpistas, sino m谩s bien 鈥渃omprensi贸n, cuando no simpat铆a鈥. Fueron unas palabras casi de disculpa con los militares sublevados, que cre铆an que s贸lo 鈥渉ab铆an querido lo mejor鈥. Este documento se pudo conocer porque en 2012 fue desclasificado por el Ministerio de Exteriores alem谩n.

De aquellos mismos d铆as de 1981 tambi茅n hay informes de la CIA, la inteligencia norteamericana. Ve铆a viabilidad a la operaci贸n militar: 鈥淓l intento de golpe de Estado de la semana pasada estuvo mucho m谩s cerca de prosperar de lo que el gobierno quiere admitir鈥. Y remaba en otra direcci贸n en referencia al monarca: 鈥淟os oficiales ultraconservadores creen que el rey ha traicionado al Ej茅rcito. Este sentimiento es compartido en el seno de los diferentes cuerpos policiales y militares, y muchos de sus oficiales pueden tener su lealtad dividida鈥.

Los a帽os 80 fueron unos a帽os convulsos a nivel pol铆tico, econ贸mico y tambi茅n militar, con varios intentos de golpe de estado y conspiraciones en marcha. El m谩s visible fue el del teniente coronel Antonio Tejero el 23 de febrero de 1981, cuando irrumpi贸 armado en el Congreso de los Diputados. Han pasado cuatro d茅cadas desde entonces, pero todav铆a sigue habiendo muchas sombras, especialmente sobre el papel de Juan Carlos I, a quien el relato oficial ha situado como el gran h茅roe. La realidad, sin embargo, es que hay relatos alternativos que cuestionan esta aura de salvapatrias e incluso denuncian la ambig眉edad y complicidad. No ayuda que gran parte de los documentos de aquel acontecimiento todav铆a est茅n clasificados. Ni que el sumario del juicio todav铆a se mantenga bajo secreto. Varios historiadores, consultados por ElNacional.cat, han intentado escarbar como han podido.

Durante los a帽os y meses previos se hab铆a extendido el malestar entre los militares, todos ellos provenientes de la dictadura militar del franquismo. El rumor de fondo eran los constantes atentados de ETA, que hab铆a fijado el Ej茅rcito como objetivo. Y la gota que colm贸 el vaso de su paciencia fue la aprobaci贸n de los Estatutos del Pa铆s Vasco y Catalunya, los dos en diciembre del 79. Fue en aquel momento que empezaron los movimientos, las reuniones, los planes por provocar un golpe de Estado que detuviera el proceso auton贸mico. En todos estos movimientos hay una figura destacada, el general Alfonso Armada, que tambi茅n sirve para explicar el papel del Rey aquel d铆a. No en balde, lleg贸 a ser secretario de la Casa del Rey.

No s贸lo es que Armada fuera uno de los cabecillas del 23 F. Es que hab铆a un plan, muy elaborado, que se bautiz贸 como la 鈥渟oluci贸n Armada鈥, que implicaba militares pero tambi茅n civiles. El objetivo era convertirlo en presidente de un gobierno de concentraci贸n nacional con miembros de todos los partidos y tecn贸cratas. Este ejecutivo tendr铆a cuatro ejes: la 鈥渞econducci贸n de las autonom铆as鈥, la lucha contra el terrorismo, el saneamiento econ贸mico y la reforma constitucional para limitar el t铆tulo VIII, justamente lo que habla del desarrollo econ贸mico. Por eso contact贸 y estableci贸 complicidades con las altas esferas pol铆ticas y econ贸micas e incluso el Rey. Todos ellos, incluido el monarca, compart铆an la animadversi贸n hacia el entonces presidente Adolfo Su谩rez.

El historiador Roberto Mu帽oz, autor del libro El 23 F y los otros golpes de la Transici贸n (Espada, 2021), ha tenido acceso al sumario completo del juicio (porque su familia era amiga del abogado de Tejero). En conversaci贸n con ElNacional.cat, explica que la soluci贸n Armada contemplaba dos variantes. La primera, la variante 鈥渃onstitucional鈥, contaba con el conocimiento del Rey. Consist铆a en llegar a la presidencia del Gobierno por los medios legales, a trav茅s del mecanismo de la moci贸n de censura. La segunda, la variante 鈥減seudoconstitucional鈥, se trataba de 鈥渁provechar鈥 una situaci贸n de excepcionalidad que forzara la formaci贸n de un gobierno de concentraci贸n nacional con un nuevo presidente. Esta fue la que se utiliz贸 el 23 F.

La mayor铆a de los golpistas del 23-F.

Incluso hab铆a llegado a elaborar la composici贸n de su hipot茅tico gobierno de concentraci贸n. Algunos de los nombres m谩s destacados eran Felipe Gonz谩lez como vicepresidente, Manuel Fraga como ministro de Defensa, Jordi Sol茅 Tura como ministro de Trabajo, el general Jos茅 Antonio Sa茅nz de Santamar铆a como ministro de Autonom铆as y Regiones o el periodista Luis Maria Ans贸n como ministro de Informaci贸n, adem谩s de miembros de la CEOE. La v铆a 鈥減seudoconstitucional鈥 incluso preve铆a el traslado de Tejero en un pa铆s sin tratado de extradici贸n con Espa帽a y su futuro econ贸mico asegurado.

Un hecho inesperado, sin embargo, hizo frustrar la v铆a de la moci贸n de censura: Adolfo Su谩rez present贸 su dimisi贸n el 29 de enero. Todo se alter贸. Menos de un mes despu茅s estallaba el 23 F. A las seis y media de la tarde, el teniente coronel Tejero irrump铆a con 200 hombres armados en el Congreso de los Diputados al grito de 鈥渜uieto todo el mundo鈥. Milans del Bosch sacaba los tanques en las calles de Valencia. La Divisi贸n Acorazada Brunete hac铆a lo mismo en Madrid, la capital del Estado. Y el general Alfonso Armada calentaba en la banda. Mientras tanto, 驴qu茅 pas贸 aquella noche en el Palacio de la Zarzuela? 驴Qu茅 papel asumi贸 el Rey antes de su mensaje de madrugada? 驴Era conocedor de los planes?

驴Qu茅 pas贸 la noche del 23 F a La Zarzuela? El historiador Alfonso Pinilla, autor de Golpe de tim贸n: desde la dimisi贸n de Su谩rez al 23 F, explica que los hechos demuestran que aquella noche del 23 F el Rey contemplaba todas las posibilidades. 鈥淭iene todas las opciones encima de la mesa, incluyendo la posibilidad del gobierno de concentraci贸n que hab铆a conocido a lo largo de 1980鈥, apunta el tambi茅n profesor de la Universidad de Extremadura. Armada, insistente, consigue ir al palacio real. Y contin煤a el relato: 鈥淎 medianoche, cuando la situaci贸n es muy complicada y Armada no para de decirle que puede convertirse en un ba帽o de sangre, el Rey da luz verde a Armada para que proponga el gobierno de concentraci贸n鈥. Eso s铆, lo advierte: 鈥淗azlo a t铆tulo personal. La Corona no lo pide鈥. Y se fue al Congreso de los Diputados ocupado por Tejero a proponer su soluci贸n. Esta versi贸n tambi茅n fue corroborada por Sabino Fern谩ndez Campo, secretario de la Casa Real, durante el juicio. Parad贸jicamente, a帽ade Pinilla, es la oposici贸n del teniente coronel de la Guardia Civil a un gobierno con socialistas y comunistas la que frustra los planes.

Si el Rey sab铆a o no lo que hab铆a en marcha, sigue siendo hoy un misterio. Lo que s铆 que se sabe es que el 13 de febrero, diez d铆as antes, hubo una reuni贸n entre Juan Carlos I y el general Armada. De hecho, cuando fue procesado, Armada pregunt贸 al monarca si pod铆a utilizar parte de aquella conversaci贸n en La Zarzuela. Pero el jefe del Estado se lo prohibi贸. 驴Qu茅 pas贸 en aquella audiencia? Despu茅s de analizar ingente documentaci贸n, Roberto Mu帽oz plantea su hip贸tesis: 鈥淟a hip贸tesis que yo planteo es que Armada le explic贸 al Rey que hab铆a varias operaciones en marcha y que 茅l ten铆a un plan para reconducirlas. Y el Rey lo autoriz贸 a reconducirlas si se produc铆a un golpe de Estado鈥. El problema llega, seg煤n el historiador, cuando se descubre que Armada est谩 detr谩s del 23 F.

Durante el juicio oral hubo versiones contrapuestas. Milans del Bosch declar贸: 鈥淓l general Armada me estuvo dando las 煤ltimas entrevistas que hab铆a tenido con Su Majestad el Rey. Naturalmente que le di cr茅dito absoluto. Me cont贸 en la disposici贸n que estaba. Me dijo que realmente estaba ya harto del se帽or Su谩rez, que estaba decidido a cambiarlo, que en unas conversaciones que duraron m谩s de seis horas, creo, no s茅 si exactamente cinco o seis horas, con el Rey y la Reina, hab铆a pasado revista a qui茅n pod铆a ser鈥.

Antonio Tejero declar贸 que recibi贸 el visto bueno de Armada para utilizar el nombre del Rey. Seg煤n el teniente coronel, eso le dijo el general dos d铆as antes: 鈥淭煤 entras en nombre del Rey, por la Corona y la democracia. La democracia es muy importante鈥 Eso es una operaci贸n nacional que respalda Su Majestad el Rey para robustecer la monarqu铆a porque est谩 da帽ada鈥.

En cambio, Armada se neg贸 a admitir, al menos en el juicio, que el Rey tuviera ning煤n conocimiento de la operaci贸n en marcha. Ahora bien, veinte a帽os m谩s tarde, el general reconoci贸 que el Rey lo sab铆a: 鈥淓l Rey no cre贸 el 23 F. Ahora bien, el Rey conoc铆a que hab铆a una serie de inquietudes, de follones, de conspiraciones, si se quieren llamar as铆鈥; lo sabia, sab铆a lo mismo que yo, o al menos ten铆a la misma idea que yo. Quiz谩s alg煤n detalle no el supiera, porque todo, todo, nunca se cuenta, pero el Rey estaba, en general, informado鈥.

Los dos historiadores coinciden en un hecho bastante contrastado: la buena relaci贸n que hab铆a entre el Rey y Armada, que lleg贸 a ser jefe de la Secretar铆a del Pr铆ncipe y, con la muerte del dictador, secretario general de la Casa del Rey. Era uno de sus consejeros de cabecera. 鈥淗asta el 23 de febrero, la relaci贸n entre los dos era muy buena, era excelente鈥, confirma Roberto Mu帽oz. Y los dos compart铆an la animadversi贸n hacia el presidente Adolfo Su谩rez. En el caso de Juan Carlos I, 鈥渘o era tanto una cuesti贸n personal, sino m谩s bien pol铆tica鈥, se帽ala el historiador. 鈥淓staba convencido de que Su谩rez llevaba Espa帽a a la ruina, porque hab铆a agotado su capacidad de dirigir el proceso de cambio pol铆tico鈥, desarrolla.

23f Borbon emerito tejero franquismo
Gracias a la manipulaci贸n del em茅rito, estos dos elementos se han aprovechado para continuar la herencia franquista recibida de la criminal dictadura.

Alfonso Pinilla habla del 鈥渞ey de cristal鈥. El profesor de Historia Contempor谩nea explica su met谩fora: 鈥淟a soluci贸n Armada pasa por la Corona como el rayo de sol pasa por el cristal de una ventana, sin romperla, sin mancharla鈥. El rey Juan Carlos I est谩 en el medio pero sale con las manos limpias: 鈥淒e madrugada, se pone de manifiesto. Le dice ve si puedes solucionar la situaci贸n con tu gobierno de concentraci贸n bajo el brazo. Si crees que eso lo puede solucionar, proponte como presidente鈥. La Casa Real 鈥渄eja hacer pero no se implica, no se inmiscuye; simplemente da luz verde鈥.

Roberto Mu帽oz pone el foco en c贸mo se construy贸 una versi贸n oficial de los hechos, diferente a la real. 鈥淓l grave problema radica en que hab铆a muchas personas con complicidad con Armada para que fuera presidente del gobierno de forma legal. Y se asustan cuando se enteran de que est谩 detr谩s del golpe鈥, explica el historiador. Por eso, 鈥渟e cre贸 una versi贸n oficial del golpe de estado, para tapar a todas las personas que hab铆an dado apoyo a la soluci贸n Armada鈥. Los apoyos que hab铆a recibido, concluye, eran 鈥渢otales鈥, desde los poderes pol铆ticos hasta los econ贸micos, pasando por la embajada de los Estados Unidos e incluso el Vaticano. El sumario judicial, seg煤n el historiador, es una enmienda a este relato que se ha vendido.

Ya han pasado cuarenta a帽os desde el intento de golpe de Estado fallido del teniente coronel Tejero y el general Armada. No obstante, estos son s贸lo unos pocos elementos para intentar discernir cu谩l fue realmente el papel del Rey, hoy em茅rito y huido en los Emiratos 脕rabes, en aquellos acontecimientos. El general Armada lo inform贸 de sus planes planos. En 1980, el CESID tambi茅n remiti贸 a Moncloa y Zarzuela un informe sobre las 鈥渙peraciones en marcha鈥 para tumbar a Su谩rez. Pero el rol del Rey sigue teniendo muchas sombras, sigue siendo un secreto de Estado.

Fuente: Nicolas Tom谩s (El Nacional)

Autor: fargov

Interesado en temas sociales y m谩s concretamente en la solidaridad, el apoyo mutuo, los derechos humanos y todo aquello que represente una mejora para la sociedad.




Fuente: Oiradilos.wordpress.com