March 11, 2023
De parte de IWW Solidaridad
1,565 puntos de vista

Hay un movimiento global de sindicatos y movimientos sociales que est谩n exigiendo a los gobiernos que protegan a la gente en los lugares de trabajo. Algunos se han unido a la campa帽a de ratificaci贸n de la Convenci贸n C-190 de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) con el objetivo de prevenir la violencia de g茅nero y acoso en el lugar de trabajo sea f铆sico, g茅nero, verbal o cibern茅tico. 

La Convenci贸n fue declarada vigente el 25 de junio de 2021 a nivel internacional. La Convenci贸n fue negociada durante 2018-2020. Ahora, los estados tienen que ratificarla e integrarla en sus leyes nacionales. Hasta el momento, la Convenci贸n est谩 en vigor legalmente en 11 estados y ha sido ratificada por 14 de los 193 estados del mundo.

De los 11 pa铆ses que ya la integraron en sus leyes nacionales y est谩 en vigor, hay tres de las Am茅ricas: Argentina, Ecuador y Uruguay. En el Caribe lo hicieron Antigua y Barbuda, Bahamas, y Barbados. Otros ratificadores de las Am茅ricas son El Salvador, M茅xico, Panam谩 y Per煤 en 2022 y Canad谩 en enero de 2023. Hasta ahora, los dos pa铆ses m谩s poblados de las Am茅ricas 鈥 los Estados Unidos y Brasil 鈥 no han ratificado la Convenci贸n. 

La Convenci贸n define la violencia y el acoso como 鈥渦n conjunto de comportamientos y pr谩cticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y pr谩cticas, ya sea que se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto, que causen o sean susceptibles de causar, un da帽o f铆sico, psicol贸gico, sexual o econ贸mico, e incluye la violencia y el acoso por raz贸n de g茅nero.鈥

Tambi茅n define 鈥渓a violencia y acoso por raz贸n de g茅nero鈥 como los que 鈥渧an dirigidos contra las personas por raz贸n de su sexo o g茅nero, o que afectan de manera desproporcionada a personas de un sexo o g茅nero determinado, e incluye el acoso sexual.鈥

El lenguaje usado es amplio para que se pueda aplicar no solamente a las personas heterosexuales, sino tambi茅n a personas con identidades de g茅nero diversas, como la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad. Es una Convenci贸n que tiene una tendencia interseccional ajena a los sistemas de justicia de muchos de los estados del mundo.

El alcance de la Convenci贸n es amplio y se aplica no solamente a los lugares de trabajo sino fuera del lugar de trabajo. Por lo tanto, se aplica a la violencia y el acoso que ocurren en 鈥渆l lugar de trabajo, inclusive en los espacios p煤blicos y privados; en los lugares donde se paga al trabajador, donde 茅ste toma su descanso o donde come, o en los que utilizan las instalaciones sanitarias o de aseo y en los vestuarios; en los desplazamientos, viajes, eventos o actividades sociales o de formaci贸n relacionados con el trabajo; en el marco de las comunicaciones que est茅n relacionadas con el trabajo, incluidas las realizadas por medio de tecnolog铆as de la informaci贸n y de la comunicaci贸n; en el alojamiento proporcionado por el empleador, y en los trayectos entre el domicilio y el lugar de trabajo.鈥

El 谩mbito de la Convenci贸n incluye a toda la gente involucrada en el mundo del trabajo, no solamente los que son asalariados. Incluye 鈥渁 las personas que trabajan, cualquiera que sea su situaci贸n contractual, las personas en formaci贸n, incluidos los pasantes y los aprendices, los trabajadores despedidos, los voluntarios, las personas en busca de empleo y los postulantes a un empleo, y los individuos que ejercen la autoridad, las funciones o las responsabilidades de un empleador.鈥

La responsabilidad del estado es prever sanciones para violaciones y proteger a los trabajadores afectados, 鈥渧elar por que las v铆ctimas tengan acceso a v铆as de recurso y reparaci贸n y a medidas de apoyo鈥, y garantizar 鈥渁lejarse de una situaci贸n de trabajo sin sufrir represalias u otras consecuencias indebidas.鈥 

En efecto, la Convenci贸n reconoce que la violencia, la violencia de g茅nero y el acoso son amenazas a la salud y seguridad de los trabajadores. Este reconocimiento a nivel internacional es nuevo. Es la 煤nica Convenci贸n que reconoce el impacto de la violencia dom茅stica en los lugares de trabajo. 

La convenci贸n complementa el trabajo nacional de sindicalistas y movimientos sociales exigiendo el fin del femicidio que est谩n sufriendo todos los pa铆ses de las Am茅ricas. En las Am茅ricas, la lucha contra el femicidio 鈥 el asesinato de mujeres y ni帽as por su g茅nero femenino, en la mayor铆a perpetrado por conocidos y familiares 鈥 ha lanzado varios movimientos de protesta en pa铆ses como Chile, Argentina, Honduras y M茅xico. Mientras tanto los ataques contra el derecho al aborto han preocupado a los movimientos sociales en los EEUU.

El femicidio no para. El Observatorio de Femicidios de La Casa del Encuentro report贸 que en los primeros dos meses de 2023 en Argentina, se produjeron 51 femicidios, 1 trans/trasvesticidio y 4 femicidios vinculados de varones adultos y ni帽os, cometidos para castigar a una mujer. 鈥淒etr谩s de cada n煤mero hay una mujer o compa帽era trans asesinada, una familia devastada e hijos e hijas sin su madre. No se puede prevenir algo de lo que no se habla. Exigimos que el tema en agenda siempre y no solo cuando la noticia nos horroriza porque llegamos tarde. El abordaje de esta problem谩tica es un tema de Derechos Humanos, no es un tema de inseguridad,鈥 seg煤n el informe. 

A pesar de la reputaci贸n internacional de Uruguay como un estado progresista, Elbia Pereira,

la secretaria general del PIT-CNT, la central de los trabajadores uruguayos, no tiene ilusiones que la firma del gobierno de Uruguay en la Convenci贸n cambiar谩 sin una reorientaci贸n fuerte de la cultura patriarcal.

鈥淟o que los gobiernos vayan decidiendo en materia de derechos posibilitar谩 que los pasos de construcci贸n cultural se vayan dando con mayor o menor agilidad. En Uruguay vemos que la agenda de derechos de las mujeres no est谩 contemplada por el gobierno. No existe preocupaci贸n gubernamental y queda claro con lo que est谩 sucediendo con el Sistema de Cuidados, el retroceso que se est谩 viviendo impacta directamente en las mujeres. A nivel internacional vemos que nuestro pa铆s fue el primero en ratificar el convenio de OIT y sin embargo, a煤n existen amenazas de parte del gobierno para intentar reglamentarla el convenio. Lo que de alguna manera pondr铆a en duda el esp铆ritu central del convenio,鈥 dijo Elbia Pereira.

De todos modos, los sindicalistas siguen con una campa帽a continental de educaci贸n al p煤blico y a los legisladores y empleadores, sobre la violencia y el acoso que existe en el 谩mbito laboral y necesita alg煤n remedio.

La Confederaci贸n Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Am茅ricas y sus 48 sindicatos afiliados en 21 pa铆ses en las Am茅ricas est谩 usando el hashtag #RatificarC190 y #RatifyC190 para difundir la campa帽a por los medios sociales. Es una afiliada de la Confederaci贸n Sindical Internacional (CSI), la federaci贸n de sindicatos m谩s grande del mundo.

El feminicidio sigue siendo un problema grave en pa铆ses de las Am茅ricas y el Caribe, no solo en Argentina. El Observatorio de Igualdad de G茅nero analiz贸 que en 2021, hubo 1 femicidio por cada 100,000 mujeres en cada uno de los siguientes pa铆ses: Argentina, Bolivia, Brasil, Guatemala, M茅xico, Panam谩, Paraguay y Uruguay. A煤n m谩s preocupante son los niveles de femicidio de Honduras (4.6), Belice (3.5), Rep煤blica Dominicana (2.7) y El Salvador (2.4).

Uno de los resultados esperados de la Convenci贸n es responsabilizar a los empleadores de proteger a sus empleados de la violencia de g茅nero en el lugar de trabajo. Tambi茅n significa que cuando se dan incidentes de violencia dom茅stica y acoso de individuos del p煤blico, es responsabilidad del empleador proteger a las v铆ctimas. El modismo que <<el cliente tiene todo el derecho>> no deber谩 valer cuando se trata de violencia ni acoso. 

La campa帽a p煤blica e internacional crea un reto a los empleadores que no quieren aparecer insensibles a la violencia de g茅nero. Pero al mismo tiempo, no quieren tener m谩s responsabilidad legal para asegurar el bienestar de sus empleados y los gastos que requieren nuevas medidas de seguridad. Hay muy pocos empleadores que se quieren oponer a la convenci贸n abiertamente por miedo a da帽ar su im谩gen p煤blica y diminuir la voluntad de los clientes de comprar sus productos o servicios. 

La debilidad de la estrategia de la campa帽a de ratificaci贸n e implementaci贸n de la Convenci贸n es que pone mucha fe en los legisladores. Cualquier ley modificada o nuevas leyes resultado del proceso tendr谩n sus dificultades y compromisos. El diablo se oculta en los detalles.

Para los empleadores que quieren resistir al cambio, los legisladores son su 煤ltima l铆nea de defensa para sostener las normas patriarcales en sus lugares de trabajo. Entonces, ser谩 complicado rastrear y analizar el progreso de la campa帽a. Mantener una perspectiva sobre los legisladores de 35 pa铆ses no es f谩cil, a煤n m谩s dif铆cil por la variedad de sistemas de gobierno y sistemas legales en la regi贸n. Desde luego, ser谩 clave exigir la transparencia sobre todo en los grupos de cabildeo quienes representan a los grupos industriales de empleadores. Asimismo, trastiendas que los empleadores pueden usar como palancas de poder, como amenazar con una disminuci贸n del n煤mero de trabajos en un pa铆s o reducir la inversi贸n.
Lo importante es reconocer que ninguna de las 454 millones de mujeres y ni帽as de las Am茅ricas est谩n seguras ni los miles de homosexuales, bisexuales, trans, o los que tienen un g茅nero diverso. La cultura patriarcal de cada pa铆s tiene rasgos comunes incluyendo la cultura machista con su caracter铆stica de masculinidad violenta que hiere y asesina a miles de personas al a帽o en la regi贸n. Es posible que la Convenci贸n 190 ayudar谩 a aumentar la seguridad y la justicia en los lugares de trabajo. Sin embargo, la estructura jer谩rquica y no democr谩tica de los lugares de trabajo de hoy representa una amenaza a la seguridad y sanidad de los trabajadores.

Foto por Carol Crisosto Cadiz de una manifestaci贸n contra el feminicidio en Chile en 2018. (CC BY-SA 4.0).

El grafico por CEPAL, Observatorio de Igualdad de G茅nero de Am茅rica Latina y el Caribe.

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Fuente: Iwwsolidaridad.org