November 26, 2020
De parte de AntiCapitalistas
492 puntos de vista

Comunicado de Anticapitalistas

Este 25 de Noviembre viene marcado por la situaci贸n de crisis sanitaria, social y econ贸mica del covid-19. La pandemia mundial ha puesto en evidencia las costuras de un sistema capitalista, patriarcal y racista que atenta contra la reproducci贸n de la vida, que desmantela, precariza y privatiza lo p煤blico y los cuidados. El covid-19 s铆 entiende de clases y de g茅nero. La desigualdad es violencia y ambas se agudizan en las crisis. Somos las m谩s precarias, las racializadas y migrantes, las trans, las m谩s expuestas a estas violencias, cada d铆a y a煤n m谩s en cada crisis.

El covid-19 ha desplazado la urgencia de la atenci贸n a las v铆ctimas de violencias machistas. Si la atenci贸n a las v铆ctimas ya era insuficiente, la crisis sanitaria a煤n complica m谩s la necesidad de ofrecer alojamiento, protecci贸n y acompa帽amiento a las v铆ctimas independientemente de su pasaporte o de si tienen o no papeles. El sistema dej贸 solas, encerradas en casa con sus maltratadores, a miles de mujeres. En el mes de abril de 2020, en pleno confinamiento, las llamadas al 016 aumentaron un 60% respecto a abril de 2019. La cifra a煤n es m谩s espeluznante sabiendo que convivir veinticuatro horas con tu maltratador hace casi imposible llamar sin que te vea o te oiga. Desde el movimiento feminista se puso el acento en la necesidad de cuidarnos, de estar atentas, de no dejar solas a nuestras vecinas. Algo fundamental contra las violencias machistas y contra las desigualdades que las sostienen: construir lazos, construir comunidad.

La crisis provocada por el covid-19 ha vuelto a invisibilizar nuestro trabajo y a encerrarnos en los roles de g茅nero. Somos nosotras quienes hemos tomado las medidas para cuidar: dejando nuestros trabajos, reduciendo nuestras jornadas, precarizando nuestro salario y condiciones laborales. La nueva normalidad refuerza la vieja normalidad: refuerza la idea patriarcal de las mujeres como cuidadoras principales, 鈥渘aturales鈥. Los trabajos esenciales vuelven a ser invisibles, lo que supone un ataque a las conquistas del movimiento feminista y a la visibilizaci贸n de las luchas de los sectores m谩s precarios de las mujeres.

Juntas entre nosotras, en la calle, en los barrios, en el movimiento, en las asambleas, en nuestros trabajos, hemos aprendido que el feminismo nos hace m谩s fuertes, m谩s visibles. No podemos permitir que se imponga la 鈥渄octrina del shock鈥, aprovechando la pandemia, debemos seguir organizadas y con nuestras demandas. Seguimos exigiendo pol铆ticas que pongan la vida en el centro frente a esta crisis sanitaria, frente al cambio clim谩tico, frente al capitalismo.

El endurecimiento de las leyes no resolver谩 el problema de fondo. La criminalizaci贸n, la estigmatizaci贸n y la censura de la prostituci贸n o de la pornograf铆a tampoco resolver谩n los problemas de fondo: las desigualdades que solo se atajan con medidas estructurales, garantizando salario, empleo, vivienda, atenci贸n sanitaria, educaci贸n鈥 y exigiendo tambi茅n una educaci贸n afectivo-sexual que se centre en la prevenci贸n y en el empoderamiento de las mujeres como sujetos de deseo y placer y no como objetos sexuales para otros, que nos reconozca como personas con derechos sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, sin subordinar ni nuestro deseo ni nuestro tiempo ni nuestro trabajo al de otros, y en la que la responsabilidad contra las violencias no recaiga s贸lo en las mujeres.

Nos quieren sumisas y con miedo, nos tendr谩n organizadas y desobedientes. Juntas somos m谩s fuertes, juntas respondemos ante las violencias machistas desde la autodefensa colectiva.

Ante las violencias machistas: resistencia colectiva, apoyo mutuo y organizaci贸n feminista.





Fuente: Anticapitalistas.org