April 7, 2021
De parte de Rojo Y Negro
255 puntos de vista


La pandemia ha dejado al descubierto las enormes carencias existentes en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo. La precariedad laboral, una vez m谩s, ha sido el detonante de numerosos da帽os a la salud y a la vida de miles de trabajadores y trabajadoras.

Personal sanitario que se ha visto obligado a realizar sus funciones sin equipos de protecci贸n individual, hospitales llenos de trabajadores y trabajadoras procedentes de supermercados, call centers o servicios de reparto a domicilio, entre otras much铆simas profesiones, y centros de trabajo saturados, que no han cumplido las m谩s elementales medidas higi茅nicas y de distancia de seguridad.

Por otra parte, las autoridades han considerado que la COVID no era un riesgo laboral. Esto ha propiciado que las empresas 鈥渟e laven las manos鈥 cuando, en realidad, en la mayor铆a de los casos, la gente se contagiaba en los centros de trabajo o en el transporte, tambi茅n saturado.

Por otra parte, la promulgaci贸n de diversos Reales Decretos para ordenar este caos tampoco ha sido efectiva. Cuando se plante贸 el cierre de todo lo que no fueran actividades esenciales para la comunidad, fueron los empresarios quienes decidieron finalmente qu茅 era esencial y qu茅 no.

Porque la inspecci贸n de trabajo se declar贸 incompetente a la hora de cerrar los centros de trabajo que no cumplieran con dicha normativa y, finalmente, las Consejer铆as de Sanidad, en quienes reca铆a dicha responsabilidad, tampoco actuaron. Eran las fechas en que se superaba el millar de muertos diario.

Porque se ha antepuesto la econom铆a a la vida de las personas. Todo el sistema estaba orientado hacia eso y no han bastado las directrices del Ministerio de Sanidad o las normas promulgadas para alterar dicha l贸gica, que llevaba ya demasiado tiempo instaurada en la organizaci贸n del trabajo de la mayor铆a de las empresas de este pa铆s. Por eso la pandemia nos ha cogido a contrapi茅. Porque nada o casi nada de lo que imperaba en la cultura preventiva de este pa铆s funcionaba antes.

Este a帽o no contamos con cifras fidedignas que nos ayuden a analizar el aumento de la siniestralidad laboral. La Covid no entrar谩 en los registros porque no se ha considerado un riesgo laboral. Sin embargo, para todas aquellas personas que no han podido trabajar desde sus domicilios, s铆 que ha sido un riesgo al que se han expuesto por causa y con motivo del trabajo.

Debemos trabajar para cambiar esa cultura en la que el dinero est谩 por encima de la vida de las personas. Integrar la prevenci贸n dentro de la actividad laboral, que no sea simplemente un requisito para 鈥渢ener la documentaci贸n en regla鈥, para esquivar la acci贸n inspectora y ahorrarse unas sanciones que, en demasiadas ocasiones, ni tan siquiera son propuestas, contrariamente a lo expresado en la normativa en vigor, que indica que la inspecci贸n de trabajo debe proponer sanci贸n siempre que se menoscabe la seguridad y salud de las personas trabajadoras.

Debemos trabajar para que la prevenci贸n de riesgos se convierta en un conjunto de medidas reales y efectivas -reales y efectivas, repetimos, no papel mojado- para proteger la seguridad y salud de las personas.

Trabajo sin riesgo

Salud para todas




Fuente: Rojoynegro.info