June 16, 2021
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Un polic铆a se prepara para disparar una bala de goma contra unos manifestantes en Madrid. 脕LVARO MINGUITO

Obtener informaci贸n sobre el uso y proliferaci贸n de las balas de goma entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es enormente dif铆cil. Las razones aducidas por las diferentes administraciones para esta falta de transparencia apelan a cuestiones de seguridad nacional y de seguridad p煤blica. Sus efectos, en cualquier caso, son palpables: desde 1976 han muerto en territorio espa帽ol 23 personas por el impacto de estos proyectiles. A ellas hay que a帽adir a los 14 migrantes muertos en aguas cercanas a la playa del Tarajal (Ceuta), reducidos a pelotazos y hasta el ahogamiento por la Guardia Civil cuando intentaban alcanzar la costa a nado.

Las organizaciones Ir铆dia (Centro de defensa de Derechos Humanos) y Novact (Instituto Internacional para la Acci贸n Noviolenta) han presentado su informe Stop Balas de Goma sobre el empleo y el impacto de este tipo de munici贸n en nuestro pa铆s en el periodo 2000-2020. En ese intervalo, 40 personas se vieron afectadas gravemente. El cuerpo policial que m谩s lesiones provoc贸 fue la Guardia Civil, seguido de los Mossos d鈥橢squadra.

El 45% de estas lesiones se ha producido en la frontera de Ceuta. En cuanto al contexto en el que tienen lugar estos hechos, le siguen las protestas ciudadanas (27,5%) y las celebraciones futbol铆sticas (27,5%).

Un evento futbol铆stico fue el marco, precisamente, de la 煤ltima muerte provocada por el uso de las balas de goma. Ocurri贸 en abril de 2012, en Bilbao, y le cost贸 la vida a I帽igo Cabacas, de 28 a帽os, que falleci贸 tras recibir el impacto de uno de estos proyectiles en la cabeza. “Es muy triste que alguien pierda la vida por ejercer un derecho como el de manifestaci贸n o por acudir a un partido de f煤tbol”, declar贸 Ana茂s Franquesa, abogada y codirectora de Ir铆dia, en la presentaci贸n del informe.

Tenemos un grave problema de fiscalizaci贸n de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y ese problema, a fin de cuentas, se llama impunidad”, a帽adi贸 Franquesa. Con ello evidenciaba la falta de transparencia con la que se manejan las fuerzas policiales y la ausencia de penas impuestas a los responsables. En los 煤ltimos 20 a帽os, en ninguno de los incidentes saldados con lesiones graves se ha condenado al autor material de los hechos. S贸lo se ha condenado a dos a帽os de prisi贸n (pena que normalmente no se llega a ejecutar si no hay antecedentes) al mando de la Ertzaintza que supervis贸 la operaci贸n que acab贸 con la vida de Cabacas. Los otros cinco agentes acusados de “homicidio imprudente” fueron absueltos.

Caracter铆sticas de las balas de goma

El informe Stop Balas de Goma hace un exhaustivo repaso por los protocolos que el derecho internacional impone para el uso de las balas de goma y otros proyectiles de energ铆a cin茅tica (y que Espa帽a, habitualmente, no cumple), por las estad铆sticas de afectados (siempre dif铆ciles de obtener por la falta de colaboraci贸n de las autoridades) y por las caracter铆sticas del armamento utilizado.

Las escopetas que usa el Cuerpo Nacional de Polic铆a son de la marca italiana Franchi, concretamente el modelo SPS 350 PN, seg煤n ha podido saberse por una presentaci贸n gr谩fica elaborada por el Ministerio del Interior. Los proyectiles que se lanzan con ellas son pelotas de caucho natural vulcanizado. Se trata del mismo material empleado en la fabricaci贸n de neum谩ticos, con dureza y resistencia similares.

Las pelotas de goma tienen un di谩metro de 54,30 mm, pero, por su composici贸n el谩stica, al dispararse se deforman por la velocidad (que puede alcanzar los 720 kil贸metros/hora) y adquieren forma ovoidal. Sometida a esta tensi贸n, la parte puntiaguda de la pelota aumenta el peligro de afectaci贸n en partes delicadas del cuerpo, como los ojos. Estos proyectiles no cuentan con ning煤n marcador o n煤mero de serie. La trazabilidad, por tanto, es imposible: as铆 se impide que pueda conocerse la identidad del agente que lo dispar贸.

La particularidad m谩s siniestra de estas armas es su imprecisi贸n: al dispararlas no se se sabe exactamente d贸nde puede impactar el proyectil, con lo que acudir a una manifestaci贸n, en determinadas circunstancias, puede convertirse en una loter铆a funesta. “Estas armas no s贸lo suponen una respuesta desproporcionada, es que son armas obsoletas, armas del siglo pasado”, se帽al贸 Franquesa.

A la presentaci贸n del informe acudi贸 tambi茅n Ester Quintana, que perdi贸 un ojo en Barcelona en el transcurso de la huelga general europea de 2012. Adem谩s de la lesi贸n sufrida, Quintana hizo hincapi茅 en las secuelas psicol贸gicas que le produjo el impacto de la bala de goma. “Trunc贸 mi vida”, sentenci贸. Tras el traumatismo sufrido y a煤n afectada por el shock emocional, inici贸 una campa帽a para prohibir estos proyectiles. Su cruzada tuvo 茅xito en Catalunya: la Generalitat los prohibi贸 en 2014 (los Mossos usan ahora balas de foam, unos proyectiles viscoesl谩sticos m谩s precisos pero tambi茅n muy peligrosos). Quintana, implicada a fondo en la plataforma Stop Bales de Goma, ampl铆a el per铆metro de su reivindicaci贸n: “Hay que conseguir una prohibici贸n total en todo el Estado espa帽ol”.

La pol茅mica sobre el uso excesivo de la fuerza empleada contra los manifestantes ha tenido un gran eco en Francia en el marco de las reivindicaciones de los chalecos amarillos. All铆, s贸lo entre noviembre de 2018 y febrero de 2020, 27 personas perdieron un ojo. En Espa帽a, la 煤ltima afectaci贸n grave data del 1 de octubre de 2017, en la operaci贸n policial destinada a impedir el refer茅ndum de independencia de Catalunya. El m煤sico y activista Roger Espa帽ol perdi贸 un ojo ese d铆a por el impacto de una bala de goma disparada por un polic铆a nacional.

Este tipo de proyectiles ha dejado de usarse en Austria, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Noruega, Ruman铆a y Suecia.




Fuente: Lamarea.com