March 1, 2021
De parte de Paco Salud
338 puntos de vista



47
años del asesinato de SALVADOR PUIG ANTICH

Salvador Puig Antich nació en
Barcelona, Cataluña (España), el 30 de mayo de de 1948. Hijo de una familia
trabajadora con una ideología burguesa, cristiana y progresista, Salvador era
el tercero de seis hermanos. Su padre, Joaquín Puig, había sido militante de
Acció Catalana durante la República; exiliado en Francia en el campo de
concentración de Argelès-sur-Mer, a su vuelta a España fue condenado a muerte e
indultado en el último momento. Su madre, Immaculada Antich, era una mujer
activa con una amplia vida social, de temperamento extrovertido y alegre,
referente de la vida familiar.

La madre y la abuela de Salvador,
junto a la figura de su hermano mayor Joaquim, fueron de gran influencia
durante su infancia. Su padre, por lo contrario, siempre se mantuvo un tanto al
margen de su educación.

Juventud

El joven Salvador empezó a estudiar en
el colegio religioso La Salle Bonanova junto a su hermano Joaquim hasta que fue
expulsado por indisciplina (por pegar a un profesor que había faltado a un
compañero de clase). Después estudió en los Salesianos de Mataró en régimen de
internado, tras haber pasado por la escolanía de los capuchinos de la Iglesia
de Pompeya, donde, como otros compañeros, compaginó con algún trabajo
esporádico.

A partir de los dieciséis años
compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos del Bachillerato
y preuniversitario en el Instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier
Garriga y los hermanos Solé Sugranyes, Oriol e Ignacio), todos ellos futuros
compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL). Serían Ignacio y Javier
quienes iniciaría a Salvador en la política. Javier era militante de las
Fuerzas Socialistas Federadas (FSF) e Ignacio de Acción Comunista, donde
también militaba Santi Soler, quien luego sería uno de los ideólogos del MIL.

Militancia

Los episodios del “Mayo
francés” de 1968 y la muerte del estudiante Enrique Ruano en la Dirección
General de Seguridad en 1969 fueron decisivos para que Puig Antich decidiera
implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera
militancia sería en 1967 en las plataformas de Comisiones Obreras del barrio
Sant Josep Oriol, formando parte de la Comisión de Estudiantes del Instituto
Maragall. Ideológicamente, pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas, que
rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones
políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación.
Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hace el servicio
militar en Ibiza, donde es destinado a la enfermería del cuartel. Una vez
licenciado, se incorpora al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL),
integrándose en su rama armada, en lucha contra el capitalismo. Los MIL no se
consideraron un grupo en la línea del FRAP o ETA. Nunca atentaron contra
fuerzas de seguridad ni pusieron bombas.

Puig Antich y sus compañeros se movían
con facilidad en el mundo de la lucha clandestina. Puig participa, haciendo de
chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a
bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas
del grupo. Crearon la revista “CIA” [Conspiración Internacional
Anarquista] y la editorial “Mayo 37”. También se ofrecieron para
ayudar económicamente a huelguistas, pero a éstos les daba miedo recibir un
dinero proveniente de los atracos. Viajaban a menudo al sur de Francia, donde
se relacionaban con viejos militantes cenetistas.

El 2 de marzo de 1973 un contable de
la sucursal del Banco Hispanoamericano de Barcelona resultó herido de gravedad
durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean Marc Rouillant,
José Luis Pons Llobet y Jordi Solé Sugranyes. A partir de entonces la policía
creó un grupo especial para desarticular esta banda. La nueva situación creó
dudas y contradicciones en el seno del MIL. En agosto de 1973, en una reunión
en Francia, la mayoría de sus miembros, descontentos con la trayectoria del
grupo, decidieron su disolución. Sin embargo, Puig Antich, los hermanos Solé
Sugranyes y José Luis Pons decidieron continuar.

Detención

El 15 de septiembre de 1973, en lo que
fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdaña la Guardia Civil detuvo a
Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a
Francia. Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler
que, al ser interrogado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de
septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular. Se preparó un operativo
para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de
Puig Antich, finalmente los dos anarquistas son abordados. Garriga iba
desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistía al arresto, por lo que entre
los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de
reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de
las pistolas.[cita requerida] En ese momento le ocuparon una pistola Kommer,
calibre 6,35 milímetros, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó
y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el
número 70 de la calle Girona. En ese momento se escuchó un disparo, que
aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías
Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras
tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich,
Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto
el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.

Según Jean-Marc Rouillan, uno de sus
compañeros que le esperaba en un coche cuando se produjo la emboscada policial,
Puig Antich disparó a los policías que le detuvieron.

Proceso
judicial y ejecución

Puig Antich fue encarcelado, acusado
de ser el autor de los disparos que causaron la muerte a Anguas Barragán y,
posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a la pena capital
“por la muerte de un funcionario público por razones políticas”.
Partidos políticos, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros,
como el Vaticano o el canciller alemán Willy Brandt pidieron su indulto. Los
abogados, hermanas y novia de Puig Antich coinciden en afirmar que los partidos
y sindicatos tradicionales de oposición no se movilizaron para pedir el perdón
del sentenciado y así evitar su muerte o, al menos, buscar postergarla. Salvador
pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue
ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de
Madrid, Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de
marzo de 1974 a las 9:20 horas de la mañana, certificando su muerte un capitán
médico a las 9:40 horas. En muchos países de Europa se organizaron
manifestaciones como protesta por la ejecución.

El mismo día, casi simultáneamente y
por el mismo método fue ejecutado en Tarragona Georg Michael Welzel (alias
Heinz Chez) en lo que se consideró un intento de las autoridades franquistas de
distraer la atención respecto a la ejecución de Puig Antich.[cita requerida]
Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho
2737).

El 31 de octubre del 2014, la jueza
argentina María de Servini, instructora de la causa penal contra el franquismo,
y basándose en el Principio de justicia universal, envía una orden de detención
internacional contra varios cargos de la dictadura franquista implicados en su
ejecución, solicitando su extradición con el objetivo de interrogarles.
Imputados, entre otros delitos, por firmar la sentencia de muerte de Salvador
Puig Antich están los ex-ministros franquistas Antonio Carro Martínez, José
Utrera Molina, Antonio Barrera de Irimo y Licinio de la Fuente.6

Cine,
literatura, teatro, pintura y música

En 1974 mientras Salvador esperaba su
ejecución y el mundo se movilizaba para conseguir su indulto, Joan Miró pintó
la serie La esperanza del condenado a muerte.

El grupo de teatro Els Joglars produjo
en 1977 la obra La torna que trataba sobre la ejecución de Heinz Chez como
distracción del caso Puig Antich. Por esa obra el grupo fue sometido a un
Consejo de Guerra que generó un fuerte movimiento a favor de la libertad de
expresión. Lluís Llach dedicó a su memoria el tema “I si canto
trist”, que daba título al disco publicado el mismo año 1974. Años más
tarde el cantautor participó en la banda sonora de la película Salvador. El
también cantautor Joan Isaac compuso en 1976 su tema “A Margalida” en
homenaje a Puig Antich y a su compañera. En 2005 Loquillo hizo también una
canción dedicada a su memoria en el disco “Mujeres en pie de guerra”
llamada “El año que mataron a Salvador”.

En 1985, se publicó el primer libro de
investigación sobre el tema: “La torna de la torna. Salvador Puig Antich i
el MIL”, Editorial Empúries, obra del colectivo Carlota Tolosa, integrado
por Ramon Barnils, Elisabet Bonshoms, Montse Majench, Xavier Montanyà, Margarida
Palomar, Carles Ruiz, Elisabet Sabartés, Rosa Serra, Carles Serrat y Dolors
Tubau.

En 1996 el Ateneu Enciclopèdic Popular
de Barcelona publica el libro “Antologia Poètica a la Memòria de Salvador
Puig Antich”, selección y prólogo de Ricard Vargas Golarons, que incluye
poemas anónimos y firmador de autores como Ferran Aisa, Neil Amaro, Víctor
Esteban, Vicent Andrés Estellés, Antoni Dalmases, Pere Gimferrer, Valentí Gómez
i Oliver, José Agustín Goytisolo, Sara Guillén, Joan Isaac, Gerard Jacas, Lluís
Llach, Ramon Muns, Agustí Pons, Marcel·lí Reyes, Anton Sala-Cordanó, Segimon
Serrallonga, Josep-Miquel Sevià, Ricard Vargas Golarons, Andreu Vidal…

En 2001, el periodista catalán
Francesc Escribano escribió el libro Cuenta atrás. La historia de Salvador Puig
Antich, en el que cuenta los hechos que llevaron a la ejecución de Puig Antich.
En septiembre de 2006, con guion basado en el libro de Escribano, se estrenó la
película española Salvador, protagonizada por Daniel Brühl y dirigida por
Manuel Huerga. Tanto el libro como la película han recibido fuertes críticas
por parte de antiguos militantes del MIL, compañeros de militancia de Salvador,
que afirman que ambos vacían de contenido político el personaje de Puig Antich,
al tiempo que dignifican falsamente las imágenes de su carcelero, Jesús Irurre,
del juez militar que lo condenó y de los miembros de la Brigada Político-Social
de la policía franquista.

Homenajes

El 5 de marzo de 2016 la alcaldesa de
Barcelona Ada Colau inauguró un mirador con vistas a la ciudad en el barrio de
Roquetes con su nombre. En la plaza se ha colocado un monumento en memoria del
joven anarquista, obra del arquitecto Nicolás Aparicio y Gerard Cuartero.​
Colau reivindicó en su intervención la memoria anarquista de la ciudad de
Barcelona y reclamó la Barcelona “anticapitalista, feminista y
antisistema”. También condenó la impunidad de los crímenes del franquismo.
Asistieron también al homenaje sus hermanas, el ex-alcalde Xavier Trias, la
presidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell y el cantante Joan Isaac
que interpretó varias de sus canciones, entre ellas “A Margalida”
dedicada al joven anarquista.​

En Madrid, horas antes, el 4 de marzo,
se organizó un homenaje en Centro Cultural Casa del Reloj, en el que intervino
su hermana Merçona y se leyeron en el escenario tres de las cartas que Salvador
escribió desde la prisión. 42 años después de su ejecución, fue el primer
homenaje que se celebra para honrar su memoria.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Puig_Antich




Fuente: Pacosalud.blogspot.com