May 18, 2022
De parte de Valladolor
228 puntos de vista

 

De las Cajas de Resistencia y Fondos de
Solidaridad: 

Su evoluci贸n y situaci贸n actual.


En 茅pocas anteriores, partiendo de la
resistencia de las guerrillas en la posguerra, pasando por las
primeras luchas obreras, la intensificaci贸n de las luchas
inmediatamente anteriores a la muerte de Franco hasta la posterior
legalizaci贸n de partidos y sindicatos, era habitual la creaci贸n y
el funcionamiento bien a nivel coyuntural o de forma permanente, de
las Cajas de Resistencia y Fondos de Solidaridad, con un contenido
fundamentalmente antirrepresivo y solidario de clase; hasta el
extremo de que la gran mayor铆a de las luchas contaban con un 贸rgano
de estas caracter铆sticas, bien para resistir y prolongar los
procesos combativos, o bien para paliar los efectos de la represi贸n
y la marginaci贸n que estos causaban.

El proceso de transici贸n, llevado a cabo en
base al pacto de reconciliaci贸n, lleva a los entonces principales
partidos de izquierda en la clandestinidad, a renunciar a sus
planteamientos de ruptura, a cambio de la participaci贸n del pastel
democr谩tico en parcelas burocr谩ticas del mismo.

Por otra parte, los sindicatos correas de
transmisi贸n de estos partidos, renuncian tambi茅n a su planteamiento
de conexi贸n entre la lucha reivindicativa y pol铆tica, as铆 como a
la v铆a de la confrontaci贸n, cambiando esta por la de negociaci贸n,
con manifiesta inferioridad en la correlaci贸n de fuerzas, a cambio
de una financiaci贸n proporcionada por el sistema, que les permite
burocratizar y profesionalizar a sus 茅lites.

Este planteamiento, adem谩s de la renuncia a
principios fundamentales tanto ideol贸gicos como de acci贸n, les
obliga autom谩ticamente a adoptar y poner en practica m茅todos
divisionistas, y sistemas de control de todas aquellas luchas
espont谩neas que escapen a sus planteamientos claudicantes, as铆 como
f贸rmulas de eliminaci贸n y destrucci贸n de las que se lanzan con
contenidos revolucionarios desde organizaciones contrarias al sistema
capitalista por ellos aceptado.

Dentro de esta pr谩ctica contrarrevolucionaria
y sin entrar en m煤ltiples facetas de su actuaci贸n, entra como
t谩ctica la eliminaci贸n y destrucci贸n de las Cajas de Resistencia y
Fondos de Solidaridad que, por su contenido unitario y su capacidad
de ayuda econ贸mica, moral y activa, podr铆an en cualquier momento
conflictivo poner en peligro ese control que el sistema les exige
para domesticar y desarticular las luchas obreras.

Para hacerse una idea de la labor destructiva
en este campo, diremos que, solo el Comit茅 de Solidaridad creado en
1972, entre esta fecha y 1976, trasvas贸 ayudas a 15 Cajas de
Resistencia y Fondos de Solidaridad de 9 provincias distintas, y
mantuvo relaci贸n con otras tantas a nivel de contactos e intercambio
de informaci贸n.

Si tenemos en cuenta que habitualmente s贸lo en
momentos de dura conflictividad, los Comit茅s y Cajas buscaban el
contacto con 贸rganos similares en el exterior de sus localidades, y
que el Comit茅 de Solidaridad de Valladolid por s铆 solo manten铆a
esa cantidad de relaciones, podemos darnos cuenta del numero de
贸rganos de Solidaridad en funcionamiento que en esa 茅poca exist铆an,
ya que al igual que el Comit茅 de Valladolid, otros manten铆an los
contactos con otras Cajas distintas.

Pues, todas ellas y m谩s, fueron paulatina y
sistem谩ticamente liquidadas o destruidas por los sindicatos
claudicantes, fundamentalmente CC.OO., U.G.T. y U.S.O.

Una excepci贸n a nivel nacional se da entre la
clase trabajadora Asturiana, cuya tradici贸n, unida a la situaci贸n
de desindrustrializaci贸n que padece, y a pesar de la oposici贸n de
los sindicatos oficialistas, les lleva a crear en cada lucha de
cierta magnitud, una Caja de Resistencia coyuntural, que una vez
acabado el conflicto desaparece, perdiendo con ello la capacidad de
proyecci贸n del proceso solidario hacia otros trabajadores.

A partir de 1979 se constata que han
desaparecido la pr谩ctica totalidad de Cajas de Resistencia, Comit茅s
y Fondos de Solidaridad, quedando solo el Comit茅 de Solidaridad en
Valladolid (FASA), como 贸rgano de funcionamiento permanente,
impulsado por trabajadores anticapitalistas que, aunque
pertenecientes a diversas organizaciones, mantienen una independencia
entre su militancia en estas, y su actividad solidaria y
antirrepresiva en el Comit茅, que continua actuando desde un
planteamiento org谩nico semiclandestino y rechazando m茅todos de
legalizaci贸n integradores en el sistema.

No entramos a analizar la metodolog铆a
utilizada por las burocracias sindicales para la realizaci贸n de esta
labor destructiva, solo puntualizar que se utilizaron todos los
m茅todos imaginables, desde la apropiaci贸n de los fondos en muchas
de las Cajas que controlaban, hasta la utilizaci贸n del desprestigio
y la delaci贸n de aquellas que total o parcialmente escapaban a su
nefasta influencia.

As铆 transcurre un periodo de tiempo en que el
proceso divisionista, el corte de las luchas y la actitud de
expectativa en que los trabajadores se hayan sumidos, esperando que
los sindicatos ya legalizados sean los salvadores que den soluci贸n a
sus problemas, origina que los procesos de unidad y solidaridad que
impulsaban las desaparecidas Cajas y Comit茅s no se desarrollen, al
tiempo que impiden la nueva creaci贸n de otras.

Pero de un tiempo a esta parte la situaci贸n ha
cambiado, la represi贸n y el sistema de explotaci贸n como era
previsible, han aumentado a cotas extremas. Las expectativas obreras
con respecto a la actividad sindical tambi茅n han cambiado, al
haberse comprobado sobre la pr谩ctica, que con tanto acuerdo y pacto
regresivo, los sindicatos una vez tras otra no han hecho m谩s que
traicionar los intereses obreros, en aras de su propio beneficio como
organizaci贸n, hoy totalmente vendida y plegada al poder establecido
y al capitalismo que representa.

Fue el momento en que el Comit茅 de Solidaridad
de los Trabajadores tras haberse mantenido contra viento y marea,
consider贸 llegado el momento de volver a impulsar la creaci贸n de
Comit茅s y Cajas que posibiliten avivar las luchas obreras y crear
los lazos de Solidaridad y Unidad que el sindicalismo oficialista y
claudicante hab铆a roto.

El esfuerzo no ha sido bald铆o y despu茅s de un
corto periodo de tiempo se vuelven a crear Cajas y Comit茅s con los
que se mantienen contactos, algunos de ellos ya funcionan
permanentemente y con varios se han puesto en pr谩ctica programas de
unificaci贸n.

Se llega as铆 a 1998 en que, una vez creadas y
consolidadas algunas cajas con car谩cter permanente y funcionamiento
estable, se crea una coordinadora que funciona a nivel nacional con
una pr谩ctica de acci贸n anticapitalista y antirrepresiva.

Su planteamiento unitario que en un principio
se circunscrib铆a al sector obrero, se ha ampliado pasando a
considerar otros movimientos de lucha tambi茅n de contenido
anticapitalista y extralegal, que son tan duramente reprimidos por el
sistema como el sector obrero.

Pero la gran lucha que estos 贸rganos
solidarios tienen que desarrollar se ha duplicado, pues no solo es el
capitalismo y su sistema de explotaci贸n y represi贸n su 煤nico
enemigo, al se han sumado abiertamente sindicatos partidos y
organizaciones que participan y viven del sistema, que han renunciado
a cualquier planteamiento revolucionario de izquierda que contemple
la emancipaci贸n de la clase trabajadora, han aceptado 铆ntegramente
el capitalismo explotador y su econom铆a de mercado, as铆 como todos
sus 贸rganos y sus m茅todos represivos en algunos de los cuales
incluso participan.

Cajas de Resistencia y Comit茅s de
Solidaridad como herramientas de lucha.

Sabido es que una de las m谩ximas seguidas por
nuestros explotadores es la de divide y vencer谩s, cuesti贸n que es
relativamente f谩cil de conseguir, cuando al conjunto de los
trabajadores no le gu铆a una t谩ctica y estrategia com煤n, frente a
un objetivo com煤n. Pero es incuestionable le necesidad de la unidad
entre la clase trabajadora y particularmente importante la toma de
conciencia unitaria a trav茅s de la solidaridad, llegando a
comprender y asumir la lucha de cualquier trabajador como nuestra
propia lucha como clase explotada, ya que la divisi贸n ideol贸gica
insertada entre los partidos y sindicatos debido a la integraci贸n de
muchos de estos en el sistema, impiden esa toma de conciencia en
torno a las luchas, sean estas de car谩cter reivindicativo o
pol铆tico, ya que incluso estos conceptos los tienen divididos.

En el proceso combativo tanto trabajadores
organizados como no organizados, comprometidos o no en la lucha
sufrimos la represi贸n, ya que para su aplicaci贸n el sistema no
diferencia organizaciones ni siglas, s贸lo valora hechos o
indiscriminadamente ejemplifica.

Esta represi贸n en uno u otro plano, se
materializa por medio de la aplicaci贸n de multas, detenciones,
encarcelamientos, torturas, etc. a un nivel selectivo, y a nivel
general con despidos, sanciones o los m谩s sofisticados medios de
explotaci贸n y alienaci贸n, y esta pr谩ctica represiva cumplir谩 con
sus objetivos de amedrentamiento y aislamiento de los represaliados,
si la solidaridad y ayuda econ贸mica y moral no fluyera de los
compa帽eros de clase.

Estas dos motivaciones, Unidad en la lucha
frente a la divisi贸n ideol贸gica a trav茅s de la Solidaridad frente
al proceso represivo, ya son por s铆 solas lo suficientemente
importantes, para justificar la validez de la existencia y
funcionalidad de Comit茅s y Cajas de Solidaridad, que organicen esta
labor sin tener en cuenta ni los principios ideol贸gicos, ni la
filiaci贸n de los represaliados (a no ser que estos est茅n
significados por una trayectoria de traici贸n a la clase o servilismo
al sistema).

Pero existen m谩s motivaciones aun, pues la
practica negociadora de los sindicatos oficialistas, basada en la
continua claudicaci贸n justificada con lo que ellos llaman la
aceptaci贸n del mal menor, junto a la actuaci贸n de sus dirigentes
(que viven a costa de los privilegios que les concede la
administraci贸n y los capitalistas), impiden las alternativas de
lucha o el desarrollo de las mismas, y en este plano de intervenci贸n
tambi茅n los Comit茅s y Cajas de Solidaridad deben actuar tanto, para
impulsar, como para apoyar las mismas desde planteamientos
revolucionarios, generando confianza y solidaridad en torno a estas,
as铆 como utilizando y desarrollando un fluido y extenso servicio de
informaci贸n, que llegue a la clase trabajadora y contrarreste la
desinformaci贸n o la escasa y tendenciosa informaci贸n oficial y
sindical.

Unidad y solidaridad

En este planteamiento ideol贸gico y de acci贸n
se encuentra hoy todo el quehacer del Comit茅 de Solidaridad de los
Trabajadores que desarrolla su funci贸n unitaria, solidaria y
anticapitalista dentro de un marco extralegal, no participando ni
aspirando a participar ni colaborar en 贸rganos ni
representatividades creados y tolerados por el sistema y por lo tanto
bajo su control, sino fuera de ellos y contra toda su actividad
represiva y en apoyo de los represaliados.



Comit茅 de Solidaridad de los Trabajadores
(Valladolid).

 

 

 

 

[Este texto apareci贸 publicado en la revista SOLIDARIDAD DE CLASE, N潞6, en 2009]

 


 




Fuente: Valladolorentodaspartes.blogspot.com