March 10, 2023
De parte de Materiales
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Gran  jolgorio, dimes, diretes, choques,  divisiones, campa帽as,  oposiciones entre  enfoques   existentes  en los medios   burgueses, pel铆culas, libros, charlas鈥. es el 8M.

Una excusa para las campa帽as burguesas del  feminismo, para lavar la cara al  Estado  capitalista   y sus Instituciones, para seguir manteniendo estatus  y negocios, para abrir otros nuevos鈥 y para  ocultar el  fracaso  de   sus  pol铆ticas  y  exagerar  su 茅xito  como    energ铆a   de remodelaci贸n  del    capitalismo鈥amuflado de   芦lucha  por   una sociedad  justa禄

Todo es  efectuado   sobre la  base de  una   presunta   lucha    activa contra  la  opresi贸n  de  鈥  las  mujeres鈥, mientras  la  divisi贸n  y  diferenciaci贸n de estatus  seg煤n sus  clases   de pertenencia es m谩s   patente   y  sangrante  todav铆a,  y mientras  el fracaso de las  鈥 pol铆ticas   de  igualdad鈥  y   鈥渃ontra la  violencia de  g茅nero鈥 es  manifiesto,  tan  grande  como sus propios intentos  de  maquillarlo  y  desdibujarlo鈥  el chupeteo   de  fondos    p煤blicos para el parasitismo  corporativo  de  numerosas entidades   feministas  y  de   reforma social. Pero   algunas  mujeres   ya no tragan f谩cilmente,  muchas  obreras ven esto  como algo distante   en su  vida   laboral y social   diaria. Incluso un porcentaje de    peque帽oburguesas  en  la  ciudad  y el campo ven contradicciones鈥ue     fuerzas  burguesas  oportunamente   oportunistas  aprovechan en su competencia  contra   otras   ,   ahora  las  liberales  y conservadores   frente a las variedades   de  izquierda.

Las  pol铆ticas   feministas , el corporativismo y el ciudadanismo democr谩tico que  las  acompa帽a  presentan  elementos comunes en todas  las tendencias del  movimiento feminista,  junto a  evidentes   diferencias. Las derechas tambi茅n se suben al carro con el  feminismo  mostrando su faz   liberal y  arrecian   con  sus  campa帽as de dimes  y  diretes, con declaraciones  de   禄  esto no  es   verdadero   feminismo禄鈥  que  se  basa en  el respeto  de la  libre  iniciativa personal.. etc.

Las  mujeres  burguesas   reclaman    medrar en  el  capitalismo  y  estos diversos  enfoques  y tendencias   sirven de  diversas  maneras  a este prop贸sito:  unas   lo dicen abiertamente, otras  lo  matizan y otras    se dedican a mistificar  su propia  funci贸n   present谩ndose  como  el mejor  feminismo  que se apoya en  las  鈥  excluidas  y   explotadas鈥. La  gran representaci贸n  contin煤a.

En la vida social la competencia es una  se帽al de identidad  de  la  sociedad  capitalista, penetra  en todos  sus poros  y es motivo de adorno  por  su medios  de  intoxicaci贸n de masas. Se  compite    por  los  recursos,  por  los negocios ,  inversiones  y ganancias, se  compite   por esferas de  influencia  y  en campa帽as militar  imperialistas,  se compite por hacerse un  hueco en  el   芦orden   mundial禄 y sus  desordenes  variados, se  compite por  los  puestos  de trabajo  en la base   y  los estatus    dirigentes  de  altura, por la  vivienda,  por la salud, por las  ayudas estatales y la asistencia   social donde  las  hay, se compite  tambi茅n  por el ocio y el placer, por el  amor  y el odio,   por   el  Dios   verdadero  y la moral  m谩s adecuada鈥 por 禄 salvar al mundo 禄  de las   consecuencias del capitalismo鈥.sin erradicar  y superar  hist贸rica   y materialmente sus causas . El caso es  competir   y asegurar al  mismo tiempo  que  el efecto de  esta   diseminada  actividad   competitiva  no desgarre   tanto  a  la  sociedad  como para impedir que  el  capitalismo se  reproduzca. Para eso est谩n leyes,  Estado y adecuaciones reformistas de las relaciones sociales.

En la competencia la astucia y el oportunismo mejoran cuando mejor se dise帽an y ejecutan, cuando  m谩s medios   materiales  y  tienen   de  su lado y cuanta m谩s cultura legitimadora son capaces  de  generar  y emplear.  Y claro quienes no detentan y  gestionan adecuadamente estas  exigencias  y estas componentes de la vida social, est谩n en la diana, apandando  frecuentemente  de diversas maneras la  divisi贸n social y sexual del trabajo y las funciones sociales hace el resto.

Y claro hay heridas y traumatismos鈥. por doquier, y en el  plano de  la  violencia y el  maneje sexual  las   mujeres  llevan la peor parte  ante  un machismo inveterado que el capitalismo remodela en sus lugares  de  mayor dinamismo econ贸mico, pero que no suprime.

Pero al  machismo le ha  salido al paso  el  hembrismo, que el feminismo camufla  al decir que pretende la igualdad de todas  las personas鈥.

 A  escala  femenina unas compiten con  otras por el trabajo, as铆 como  con los  hombres de la clase  obrera. Compiten tambi茅n en los 谩mbitos peque帽oburgueses de la gesti贸n  empresarial y estatal, en  la  ense帽anza  y los centros de   investigaci贸n,  en la   vida editorial y  cinematogr谩fica. En la  alta    burgues铆a   las  mujeres   adscritas   exigen y presionan por mejor  y mayor reconocimiento,  hablan con desparpajo  y su presencia es notoria, como la de   famosas  que  pugnan por  ense帽arse  con sus  vestidos  y  poses  competitivas鈥 que  intentan  maquillar  con declaraciones   feministas. Ahora   cosificarse  sexualmente es expresi贸n de empoderamiento y capacidad de  iniciativa  y control  sobre sus   vidas鈥. blablabla.

Ahora dirigir  y explotar mano de obra es signo de  avance  femenino. Ahora  dedicar recursos a sus organismos  subvencionados  es  mejorar  la sociedad,  buscando maneras de ser m谩s  efectivas  ante  lacras que,  hay!,  siguen  manifest谩ndose鈥os  Ayuntamientos celebran actos    reivindicativos y concentraciones  cuando  una mujer  es asesinada, lo cual se  va  reproduciendo a  otras  escalas  institucionales 鈥 El caso es hacer creer que se hace  algo reparativo, que se va  asegurar   justicia  y soluci贸n social  ante la cr贸nica de sucesos, muertes, agresiones  y  vejaciones. Por supuesto  las que se dan a nivel  de  poblaci贸n masculina pasan a un segundo plano , desde  violencias , accidentes  a  suicidios鈥h铆 el presunto  patriarcado pincha  como coartada explicativa鈥.

La lucha competitiva en el mercado social es intensa  y diseminada  ,y claro  tiene   sus  expresiones  en  la  lucha   por el sexo  y   por captar  cari帽o,  por el consumo del placer   y el placer  del  consumo. En toda lucha  necesariamente  hay momentos con  golpes y  sangre, hay procesos  de confrontaci贸n  y  por tanto  obviamente  excesos ,  hay violencia  sexual, asedios,  cercos,  intentos  de  conquista y rifirrafes  continuos. Hay  estrategias directas  e indirectas  para conseguir los objetivos, hay  astucia y su contrario鈥

Hay   competencia   interburguesa  para   explotar  a  la  mano de obra   proletaria  y mantener   el estatus de  芦los cuidados禄, donde  las  mujeres   proletarias    pringan  denodadamente鈥 demandan  asistencia   estatal y social鈥ero  el  feminismo demanda  soluci贸n  a  los  cuidados,   es decir  acceso  a  servicios    de cuidados subsidiados o de pago  directo鈥 donde  la mayor铆a  de  quienes trabajan   y son dirigidas鈥 son mujeres   del proletariado鈥.

El feminismo y el ciudadanismo democr谩tico  no cargan responsabilidades en esta  din谩mica competitiva   inherente  al   capitalismo,   diseminada  y exacerbada  por  su propio desarrollo,   sino  que  lo hacen contra  un presunto dominio general y  social masculino, que   una mayor铆a    feminista  denomina  patriarcado, un    鈥渟istema social organizado鈥  que dar铆a derecho a  鈥渓os  hombres鈥 a  usar  y agredir a  鈥渓as  mujeres 鈥. Las liberales y conservadoras  suelen  hablar  de  machismo, no de patriarcado,  y quieren  verse compensadas鈥. sobre  todo en puestos directivos en empresas, en  la  pol铆tica  y la   jurisprudencia, en  la  cultura  y sus negocios, en el deporte鈥 Una intensa  ola  de  victimismo subjetivista   se   suma a  la  realidad de  muchas  v铆ctimas,   emborron谩ndolo todo y  detrayendo para fines espurios y  oportunistas  dineros  y recursos   estatales鈥.Hay notoria  carencia de ayudas  para  mujeres  maltratadas鈥 eso lo reconocen todos-as鈥.

Las   variedades   y formas  de   la  divisi贸n   social y sexual  del trabajo y las  actividades  no pueden ser negadas  y son dif铆cilmente encubiertas  en la   vida  cotidiana,  as铆 que   el feminismo  y el ciudadanismo   democr谩tico  las    explican en  general   por   la  falta de actitudes  modernas,   con sus prejuicios , as铆  como  por la  falta  de   conducta  antipatriarcales, por  el machismo que  determinados  monstruos siguen empe帽ados en ejecutar 鈥ado que  no se dejan educar  adecuada  y modernizadamente鈥. Hay que  proseguir  por  tanto en esta  cruzada de reforma  moral y  芦de  g茅nero禄鈥

Pero las  violencias  emanan  de  las  simples   relaciones    cotidianamente  reproducidas, se distribuyen  d铆a  a  d铆a  para  insertarse  en   la competencia  social  鈥 se  vinculan con  pr谩cticas  no   violentas  pero  s铆  funcionalmente  adaptadas  a este  ruido de fondo y a este   ritmo    de la sociedad  capitalista

Violencias que    dineros   p煤blicos,  campa帽as   institucionales  y de las  ONGs    feministas,   proyectos educativos  y  ch谩charas  divulgadas  por los  medios  de  desinformaci贸n de masas , en   lucha contra la  鈥渙presi贸n  y discriminaci贸n鈥, contra la  鈥渂recha de  g茅nero鈥, contra   los  鈥渢echos de cristal鈥  y los  鈥渟uelos  pegajosos鈥, etc, etc鈥o  logran parar鈥.como  no logran que    desaparezca la  prostituci贸n, entre diatribas entre presuntas  abolicionistas  y reales   regulacionistas   .

En el frente  dom茅stico  sigue   predominando  una  cl谩sica  鈥  funci贸n   femenina鈥, aunque  est谩  enfrentada  con la realidad  del movimiento de  salarizaci贸n capitalista de mano de obra  femenina. Pero la   maternidad,  el  embarazo y la  crianza y todo lo que  est谩 en su entorno,   siguen siendo  un ancla para las  mujeres  del proletariado y de la  burgues铆a, con la  diferencia de que las  burguesas detentan m谩s medios para salariar a  otras  mujeres para asistencia   dom茅stica. En sus carreras   lo  notan,  y exigen  paridad  y  apoyo legal  para  atenci贸n  de  su  descendencia. Quienes dedican unos a帽os  a  sus  hijos-as  ven como  otras que no lo hacen les  pueden pasar  por  delante鈥

La   doble  jornada  para  las  mujeres  obreras  y muchas peque帽oburguesas sigue siendo notoria, aunque  se aten煤a  con    mayor   actividad masculina, aunque  no paritaria  por diversos  motivos , que  no necesariamente son machistas . La  familia en su diversas formas sigue siendo  un intento de refugio  ante  los  vientos   inclementes   de la   sociedad  y  la soledad  pura  y dura  como realidad  y como fantasma  en la sociedad que  fomenta la   atomizaci贸n  concurrencial y  que al mismo tiempo reclama , dinamismo, jovialidad  y sociabilidad鈥

Pero hay que competir en el mercado y  el consumo de otros-as  es  algo  estandarizado.  Claro, todo   este  jolgorio  trae  consecuencias. La  sociedad de la objetivaci贸n mercantil pasa  factura鈥

Afrontar   todo   esto de manera ciudadanista y feminista supone para las  mujeres  del proletariado  permanecer  subordinadas  y atadas  a  proyectos   burgueses  ,  creyendo que el  objetivo es  que    鈥  todas  las mujeres鈥  deben mejorar su situaci贸n. As铆 la burgues铆a fomenta   una  mayor  divisi贸n en las filas obreras,  una  fundamental  entre sus  integrantes mujeres y   hombres.

Ahora el queer,  como pegamento com煤n a la reivindicaciones del  鈥 colectivo鈥  LGTBIQ a帽ade  m谩s subjetivismo  y  m谩s divisiones, gener谩ndose  un suculento negocio en movimiento  que en    el caso espa帽ol es captado por  UP  y sus  socios  como nicho de  votantes   del presente  y el  futuro. La peque帽a  burgues铆a   indignada  y el  medio pol铆tico que   la encuadra    se  basan  en   la defensa  de  lo  鈥  trans鈥  donde   todo se indiferencia, sexo,  g茅nero,  problemas,  subjetividades  alteradas , aspiraciones  y   mistificaciones   distribuidos  por las  redes  sociales como  base  de  un   edificio que  llega  al  Ministerio de  igualdad  y  el Parlamento. Y hay roces diarios con otras   feministas  y entre fuerzas parlamentarias y burguesas.

El viejo feminismo  rechaza  esta  amenaza  competitiva muy activa  y capacitada, se  atemorizan  por  el  鈥渂orrado  de las mujeres鈥  que   trae  consigo  y ataca como puede, en  el poder estatal   y  en la  sociedad. Es  otra manera de defender los intereses femeninos burgueses  y  tratar de   atraer  como masa de maniobra  al mayor n煤mero  posible de   mujeres  obreras.

En estas condiciones anda  el tinglado capitalista y sus tormentas  sociales.

脷nicamente  la   revoluci贸n social   internacional  de la  clase proletaria  puede afrontar  los  problemas que   est谩n en la  base de todo  este  merdel,  las relaciones, estructuras   e  intereses   capitalistas  que  moldean  la  existencia  social, donde la  burgues铆a  mantiene  el control  de los  medios de  producci贸n, la extracci贸n de la  plusval铆a extra铆da  al trabajo obrero   y su  uso para valorizar el capital. No es cuesti贸n  de   ganar derechos para transformar  radicalmente  el  mundo , sino  de  hacerlo y  ganar  derechos鈥 eliminando violenta, consciente  y organizadamente  los   derechos    del capital, sus  libertades  que  arrasan y   erosionan    la  vida    del proletariado,  lo atan a sus   condiciones laborales  o al desempleo, y  degradan el metabolismo social    con  la naturaleza鈥 mientras  crece  el  militarismo del capitalismo  imperialista  internacional鈥 y  suenan tremendos  tambores de guerra presentes  y  cara al futuro, planes de econom铆a de guerra,  ideolog铆as de nacional  chovinismo colectivo para tender  lazos que enganchen a los esfuerzos  y pr谩cticas de guerra de  los   bloques imperialistas  del capital  .

Al  margen y  contra tal   necesaria revoluci贸n radical  y  comunista鈥. todo este  jolgorio  reformista.

Por Anibal Inter-rev




Fuente: Materialesxlaemancipacion.espivblogs.net