March 3, 2022
De parte de Nodo50
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Por Ver贸nica Gago*. LQSomos.

Los vientos de huelga soplan en el mundo: un mapa de c贸mo se prepara el 8M

Despu茅s de dos a帽os de pandemia, de transformaciones profundas en el trabajo remunerado y en el trabajo dom茅stico no remunerado, la necesidad de volver a encontrarse con la potencia que despliega la calle es fundamental. Atravesadas por la coyuntura que impone la deuda externa en nuestro pa铆s pero que tambi茅n atraviesa vastos territorios de Am茅rica Latina, por las consecuencias de las pol铆ticas sanitarias y por la necesidad de ponerle el cuerpo a las urgencias; feministas de todos lados est谩n encontr谩ndose para que el 8M siga teniendo el car谩cter rebelde que recuper贸 desde 2017.

Esta huelga y movilizaci贸n del 8 de marzo no es cualquiera. Suceder谩 tras dos a帽os de pandemia que obligaron al movimiento feminista a reinventarse en los territorios de la urgencia, a tener menos posibilidades de ocupar las calles multitudinariamente, a sumergirse en formas menos visibles pero persistentes de organizaci贸n.

Eso hace que la propia movilizaci贸n no sea tan sencilla: hay que batallar contra el aislamiento, contra la mayor precarizaci贸n acumulada en los bolsillos y en los cuerpos y contra el agotamiento de un bienio excepcional. En segundo lugar, se trata de un 8M que se enjambra con coyunturas en las que el movimiento feminista est谩 interviniendo de modo ineludible: negociaci贸n de la deuda externa en Argentina, proceso constituyente en Chile, campa帽as frente a las elecciones en Brasil y en Colombia -隆con el flamante aborto libre!-, discusi贸n del refer茅ndum contra leyes de la coalici贸n gobernante en Uruguay, por nombrar algunas situaciones dilem谩ticas regionales.

En distintos pa铆ses de Europa, donde acaba de ser electa como presidenta del Parlamento Europeo una reconocida anti-abortista, la intervenci贸n antifascista es transversal, contra una derecha que se envalentona con discursos antifeministas y antimigrantes. Esto pone de relieve una constataci贸n: los feminismos no plantean meramente agendas aisladas y espec铆ficas, sino una pol铆tica de transformaci贸n social en disputa directa con estos tiempos reaccionarios.

驴C贸mo se prepara este 8M en distintas geograf铆as? 驴Cu谩les son, esta vez, 鈥渓as preguntas que hacen movimiento鈥, para evocar la preciosa f贸rmula de la feminista chilena Julieta Kirkwood? 驴Con qu茅 consignas se teje el texto de las calles? 驴En qu茅 se piensa cuando se llama a la huelga y a la jornada de lucha hist贸rica? 驴Qu茅 horizontes se plantean los feminismos para hacer futuro? Aqu铆 una cartograf铆a parcial para tramar orientaciones colectivas, compartir estrategias y, una vez m谩s, evidenciar la fuerza internacionalista que hace del movimiento feminista una marea de m煤ltiples ritmos y afluentes.

Recuperar tiempo y calle

Cuando la pandemia y sus rutinas trastocadas a favor de m谩s trabajo pago y no pago, mezclado con la penuria de la enfermedad y la muerte, parece aplastar el tiempo, los feminismos hablan en futuro. El 25 de noviembre pasado, circularon dos banderas que llamaron la atenci贸n por el verbo compartido. La Colectiva Feminista en Construcci贸n de Puerto Rico extendi贸 sobre un puente un enorme lienzo que dec铆a: 鈥淰endr谩n tiempos mejores, los estamos construyendo鈥 y desde la Coordinadora 8M de Chile levantaron pa帽uelos violetas con la consigna: 鈥淪e viene la huelga feminista. 8M鈥. No dejarse arrebatar lo que vendr谩, abrir desde el aqu铆 y ahora lo que viene es, sin dudas, una potencia pol铆tica. M谩s a煤n en un momento donde producir tiempo para organizarnos -y, por tanto, detener el flujo sin fin de tareas y preocupaciones, reflexionar juntes y evaluar hacia d贸nde vamos- es una de las tareas m谩s dif铆ciles.

En Argentina varias reuniones, asambleas y coordinaciones ya arrancaron. 驴Volvemos a las calles? 驴Nunca nos fuimos? Alrededor de ese eje giran algunas conversaciones. Desde el sindicalismo, Ana Lemos, Secretaria de Interior de la Uni贸n Obrera Ladrillera de la Rep煤blica Argentina (UOLRA) dice: 鈥淣unca dejamos la calle porque estuvimos poniendo el cuerpo de otras maneras, desde otro lugar, despu茅s de dos a帽os realmente necesitamos esta movilizaci贸n. Volver a encontrarnos y movilizarnos nos parece central y nos va a servir para marcar y ampliar una agenda feminista a lo largo del tiempo. Cada 8M nos sirve para generar m谩s organizaci贸n鈥.

Ese diagn贸stico lo hace tambi茅n Dina S谩nchez de la UTEP: 鈥淟a pandemia a la vez nos detuvo y sin embargo no dejamos de ponerle el cuerpo鈥, dijo la referente que hoy sostiene el debate cada vez que se habla de 鈥渃onvertir鈥 los planes sociales en trabajo 鈥済enuino鈥. 鈥淪iguen creyendo que el cuidado no es trabajo鈥, agreg贸. Johana, de La Garganta Poderosa y referente de la Casa de la Mujer de la Villa 31, se帽ala la importancia de reclamar salario para las trabajadoras comunitarias, y resalta que nadie se pregunta qui茅n cocina las toneladas de comida que gestionan los comedores. Contar lo que sucedi贸 en la pandemia, como pasa en cada encuentro feminista cuando se vuelve a la presencialidad, es parte de listar colectivamente qu茅 se hizo, d贸nde se estuvo y, a la vez, narrar por qu茅 es necesario volver a un encuentro en la movilizaci贸n colectiva.

Desde Neuqu茅n, Ruth Zurbriggen, de la colectiva La Revuelta que ya viene realizando sus reuniones, explica: 鈥淣ecesitamos reconstruir la trama, esto tiene que ser parte de lo que nos mueva hacia el 8M para ocupar las calles con esa telara帽a potente que desde los feminismos sabemos producir para insistir intergeneracionalmente con todo lo que nos deben鈥. Si la huelga durante estos a帽os fue un proceso de m煤ltiples formas, hoy esa din谩mica se ve impactada por espacios dom茅sticos m谩s cargados, con tarjetas SUBE sin cr茅dito, con un cansancio producido por no parar de atajar emergencias cotidianas y de hacer malabares para estirar el dinero. 鈥淣os toca intervenir en medio de un debate que parece envenenado sobre el pago de la deuda externa, una deuda que a todas luces no pagar谩n quienes se fugaron los millones del pr茅stamo鈥, agrega Ruth.

Los ejes que ya se debaten en muchos espacios tienen a la deuda en el centro. 鈥淟a deuda es con nosotres鈥 es una consigna que se levanta desde 2020 para conectar reclamos laborales, territoriales, econ贸micos y contra las violencias, en saga desde 2018 con 鈥渧ivas, libres y desendeudadas nos queremos鈥. Pero ahora es m谩s urgente que nunca, en medio de la negociaci贸n con el FMI. Luci Cavallero, desde el colectivo Ni Una Menos, se帽ala: 鈥淟a denuncia del endeudamiento externo no es nueva, desde el 2018 cuando el gobierno de Mauricio Macri nos llev贸 al peor proceso de endeudamiento de nuestra historia, los feminismos hemos planteado que la deuda externa es una guerra contra la posibilidad de vivir una vida libre de violencias, contra la posibilidad de aumentar los presupuestos para pol铆ticas de g茅nero y que reparen las desigualdades que arrastramos. Por eso el marco de este 8M es especial, tenemos un enemigo que a todos luces va intentar recortar derechos y se llama Fondo Monetario Internacional. Hay que discutir la deuda en todas sus dimensiones (su legitimidad, sus c贸mplices locales que se enriquecieron y fugaron ese dinero, sus formas de chantaje en el d铆a a d铆a) y no solo el 8 de marzo, sino hasta que no quede ni un solo funcionario del FMI en Argentina鈥.

Actuar en tiempos turbulentos

La cuesti贸n del trabajo atraviesa tambi茅n los diagn贸sticos y reclamos: reconocimiento salarial para los cuidados, debates por c贸mo los empleos que se empiezan a 鈥渞ecuperar鈥 despu茅s de la pandemia son m谩s precarios, paritarias, y la sobrecarga ps铆quica de sost茅n en la pandemia que no desaparece con la vuelta a la presencialidad. La urgencia anti extractivista es tambi茅n clave en esta coyuntura, como responsable de las sequ铆as y los incendios in茅ditos que en los 煤ltimos tiempos surcan todo el pa铆s y afectan directamente a los precios de los alimentos. 鈥淓ste a帽o no podremos hacer verdurazo para el 8M -anunci贸 Rosal铆a Pellegrini de la Secretar铆a de G茅nero de la Uni贸n de Trabajadorxs de la Tierra- porque la sequ铆a nos redujo much铆simo lo que pudimos cosechar鈥. A nivel regional se cruza transversalmente la impugnaci贸n a la violencia patriarcal del sistema judicial y de la reacci贸n conservadora, anti derechos lgbtqli y anti migrante. NiUnaMigranteMenos har谩 intervenciones al respecto este 8M en la propia movilizaci贸n, visibilizando reclamos transfronterizos; tambi茅n la campa帽a por 鈥渓ibertad a Laura Villalba, la aparici贸n con vida de Lichita, y por justicia por las dos ni帽as asesinadas鈥 en Paraguay.

En Chile, la huelga feminista tendr谩 como consigna 鈥溌amos por la vida que nos deben!鈥. Se viene cocinando en el encuentro plurinacional de las que luchan. Por eso, Wayra Villegas, nueva vocera de la Coordinadora 8M, subraya que la preparaci贸n de la huelga 鈥渆s un proceso colectivo y continuo que desemboca en el 8M鈥. 驴Qu茅 anhelan a d铆as de que asuma Gabriel Boric la presidencia? En una lista hecha a mano en una de las asambleas de estos d铆as se le铆a que esperan 鈥渟er marea en las calles鈥, 鈥渘ueva constituci贸n鈥, 鈥渓legar a todos los territorios鈥, 鈥渃ontra la impunidad de Pi帽era鈥, entre otras. 鈥淯na de las grandes preguntas movilizadoras, para citar a Kirkwood, es por esa dicotom铆a entre institucionalidad y movimientos sociales, porque el reto es entrar y transformar esta institucionalidad tan patriarcal, ahora estamos en la primera fila y nuestra fuerza implica una apuesta a una democracia paritaria, plurinacional, sin techo, para superar el modelo neoliberal. Esto nos lleva a estar en la instituci贸n como un ejercicio constante para transformar el pa铆s鈥, agrega.

鈥淟a coyuntura que nos toca est谩 marcada por un ciclo de movilizaciones que se han visto intervenidas por el contexto pand茅mico y por eso estamos en un proceso de recuperaci贸n de las calles, del espacio p煤blico y de la movilizaci贸n. De modo m谩s pr贸ximo, enfrentamos el fin del gobierno de Pi帽era que se va con completa impunidad despu茅s de haber violado sistem谩ticamente los derechos humanos. Estamos tambi茅n a puertas al cambio de mando que es posible entre otras cosas por la fuerza feminista, de mujeres y disidencias que tuvieron una potencia mayoritaria para detener el avance de la extrema derecha a la que nos vimos enfrentadas en la segunda vuelta. Por 煤ltimo, estamos en medio del proceso constituyente del que somos parte, construyendo una alternativa de los pueblos, donde ir articulando horizontes emancipadores que abran paso a un Chile plurinacional, post extractivista, con un protagonismo popular y feminista en su coraz贸n鈥, agrega Javiera Manzi, tambi茅n militante de la coordinadora e involucrada en la constituyente.

Este 2022 viene con un cronograma electoral cargado, pero decisivo en Brasil. 鈥淎qu铆 atravesamos la pandemia con un gobierno negacionista, que dej贸 al pueblo a su propia suerte. Hoy tenemos m谩s de 600 mil muertxs por Covid, r茅cord de desempleo, aumento de la violencia contra las mujeres, hambre y miseria. Enfrentar esta realidad tiene que pasar directamente por la derrota de Bolsonaro y de su proyecto mis贸gino, racista y excluyente鈥, dice a Las/12 M贸nica Benicio, compa帽era de Marielle Franco, legisladora feminista y lesbiana. 鈥淧or eso, en este 8 de marzo vamos a gritar #fuerabolsonaro por las cuatro esquinas del pa铆s!鈥, se entusiasma. Otra red de colectivas en Brasil tambi茅n convoca al 8M con la propuesta 鈥淢area feminista Fuera Bolsonaro鈥 y argumentan lo mismo: en el a帽o electoral, derrotar al actual presidente es la tarea m谩s importante y la lista de razones es conocida pero impacta volver a leerla. Destacan que el Ministerio de las Mujeres, a cargo de la anti abortista Damares Alves, ha sido transformado en un 鈥渃entro de odio鈥, orientado por pol铆ticas anti-g茅nero y fundamentalistas contra el aborto legal; a la vez que ha aumentado el asesinato de personas negras en sus comunidades, en los trabajos y en los supermercados 鈥減or el incentivo de las declaraciones racistas presidenciales鈥.

En Uruguay,  integrado por colectivas feministas, compa帽eres de sindicatos, cooperativas de vivienda, del arte, la comunicaci贸n, la educaci贸n, vienen reuni茅ndose en plazas y haciendo distintas actividades de 鈥減reparaci贸n鈥. Han consensuado hacer huelga y marchar hacia el mar: 鈥淣uestra huelga es de trabajo productivo y reproductivo, nuestro deseo es disponer de tiempo para nosotraes y entre nosotras y nosotres. Este a帽o elegimos enfatizar adem谩s que nuestra lucha es anti extractivista, porque nos preocupa el ecocidio y los m煤ltiples despojos sobre nuestros territorios, y porque sabemos que la vida se sostiene desde la interdependencia. Por eso este 8M nos convocamos a marchar hacia el mar y decimos que 鈥淪omos agua cuando la realidad es piedra鈥. La central obrera PIT-CNT convoc贸 a huelga general para el 8M lo que ha abierto una pol茅mica. El argumento es que es una medida de fuerza frente al refer茅ndum para derogar 135 art铆culos de la Ley de Urgente Consideraci贸n (una ley neoliberal promovida por el actual gobierno y aprobada en pandemia) que ser谩 el 27 de marzo. Dicen desde Tejido Feminista: 鈥渓a convocatoria del movimiento sindical a realizar un paro mixto ha habilitado y reforzado los discursos que pretenden negar nuestra autonom铆a y potencia, despolitizar la huelga y colocarnos como un tema espec铆fico de una agenda supuestamente m谩s amplia鈥.

En Ecuador, mientras tanto, la primera asamblea por el 8M es hoy. El contexto es dif铆cil: este 煤ltimo tiempo las fuerzas del movimiento feminista se concentraron en una ley que legalice aborto por violaci贸n que sea 鈥渏usta y reparadora鈥. 鈥淪i bien se aprob贸 la ley, no cumple con lo que el movimiento buscaba, se establecen plazos de 12 semanas para adultas y excepcionalmente 18 semanas a ni帽as, adolescentes y mujeres de la ruralidad. Adem谩s de que aun el presidente puede vetarla鈥, se帽ala Ana Mar铆a Morales, de la colectiva Amazonas.

Diagn贸stico de la crisis

En Italia, desde NonUnaDiMeno han elaborado una carta abierta de convocatoria que cierra con la consigna 鈥淟a huelga feminista y transfeminista es para todes鈥, con evocaciones que parecen homenajear a bell hooks y su apuesta por un feminismo para todo el mundo. Los temas de vivienda, gastos acumulados por salud, precarizaci贸n laboral y violencia sexual se entrelazan. Dice Maia Pedull脿, de NonUnaDiMeno de G茅nova: 鈥淓s una huelga contra la violencia patriarcal en todas sus formas, en la que una de las palabras clave es la ruptura del aislamiento鈥. Y agrega: 鈥淓ste a帽o hemos decidido convocar a los sindicatos de base, lo cual no era del todo previsible, y es una se帽al de relaciones pol铆ticas y de reconocimiento acumulado. Pero hay que tener en cuenta que estamos en una situaci贸n de fuerte crisis social, con pobreza y precariedad crecientes. En Italia, la inflaci贸n est谩 en su nivel m谩s alto desde 1996, y la crisis energ茅tica se traduce en el aumento de las facturas de electricidad y de gas; adem谩s, soplan vientos de guerra desde la no lejana Ucrania鈥.

Los puntos urgentes que singularizan los reclamos de este 8M subrayan los despidos a las trabajadoras que tuvieron que quedarse en casa para cuidar hijes y adultos mayores: 鈥淓sta es una de las cifras m谩s macrosc贸picas de la tendencia pand茅mica, junto con el aumento de la violencia machista. Tambi茅n reclamamos por los derechos de las personas lgbtqa+, que este a帽o han visto c贸mo se rechazaba en el Parlamento una ley contra los delitos de odio y que llevan meses agitando las calles del pa铆s鈥.

Desde la Women鈥檚 Strike Assembly de Inglaterra, planean movilizaci贸n nacional con protestas en varias ciudades con la consigna 鈥溌ivas nos queremos!鈥. En Londres, en particular, se llama a huelga para denunciar 鈥渓as violencias policiales y estatales, y contra las trabajadoras sexuales鈥.

En Berl铆n, la colectiva Alianza de Feministas Internacionalistas empuja la consigna 鈥淩ompemos las fronteras. Destruimos al fascismo鈥. Elles nos cuentan: 鈥淓n Berl铆n siempre tenemos dos marchas el 8M: una que es m谩s grande donde tambi茅n van partidos y sindicatos, mixta, con demandas expl铆citamente feministas y otra protagonizada por las colectivas migrantas y mujeres racializadas que toman el liderazgo en una apuesta de car谩cter internacionalista, anticapitalista, anticolonial y antiracista. Organizamos marchas para mujeres, lesbianas, travesti, trans y no binaries el 8M y el 25N focalizando en el racismo y los cr铆menes cometidos en las fronteras, las exportaciones de armas de Alemania, y las continuidades coloniales en estas crueldades. Por eso, para nosotres la solidaridad y resistencia internacionalista es clave鈥.

Cultivar el internacionalismo

En Espa帽a, la activista feminista Justa Montero explica: 鈥淓l contexto en el que se viene gestando este a帽o el 8M aqu铆 es la puesta en evidencia de los efectos de la crisis sanitaria superpuesta a la crisis sist茅mica que ya ven铆a marcando nuestras vidas: hablamos de la precariedad en todas las esferas de la vida, econ贸mica, medioambiental, y la precariedad de las vidas marcadas por las violencias, las brutales violencias machistas y la violencia social que supone la desposesi贸n de recursos, de vivienda, de derechos, de servicios, de tierra, de dignidad鈥. Para Montero, 鈥渓os discursos y pr谩cticas antifeministas de la derecha y la extrema derecha tan presentes en la pol铆tica 鈥渆spa帽ola鈥 buscan criminalizar este potente movimiento feminista. Como todos los a帽os, se est谩n levantando muchos lemas pero destacar铆a uno, que es el de la convocatoria de la manifestaci贸n de Madrid: 鈥淒erechos para todas, todos los d铆as. Aqu铆 estamos las feministas鈥. 驴D贸nde est谩n las feministas? 鈥淚mpugnando al sistema y tratando de abrir alternativas para hacer que nuestras vidas sean vidas dignas鈥, agrega. En unas jornadas recientes sobre sindicalismo feminista en Madrid tituladas 鈥淥rganizarnos es empezar a vencer鈥 han puesto en com煤n los aprendizajes de las huelgas feministas junto a las luchas en pandemia, protagonizadas por trabajadoras de hogar, jornaleras de la fresa, migrantes, docentes, trabajadoras sexuales, trabajadoras de la sanidad, e inquilinas amenazadas de desalojos. Rafaela Pimentel, de Territorios Dom茅sticos, hizo una s铆ntesis pensando en c贸mo reactivar: 鈥渘ecesitamos feminismos que sean reivindicativos y combativos pero tambi茅n creativos. El ejercicio de contar la huelga nos vuelve a estremecer con lo que hemos hecho y nos permite pensar hacia d贸nde queremos ir鈥. El 8M est谩 en proceso.

#8M2022 #Feministas #8Marzo

Las mujeres trabajadoras estamos desbordadas. Y estamos hartas
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Fuente: Loquesomos.org