March 6, 2023
De parte de Paco Salud
1,080 puntos de vista



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MARZO – EL PATRIARCADO MATA. EL CAPITALISMO REMATA.

El d铆a 8 de Marzo se celebra el d铆a de
la mujer trabajadora, un d铆a hist贸rico que reivindica la lucha de las mujeres
trabajadoras en favor de la igualdad y la justicia social, algo que es tan importante
reivindicar hoy como lo fue hace ya m谩s de 150 a帽os, cuando las mujeres
trabajadoras de las f谩bricas textiles de Nueva York organizaban huelgas
reivindicando subidas salariales y eran represaliadas por la polic铆a.

 En Catalu帽a, durante las primeras d茅cadas del
siglo XX, la precarizaci贸n de la industria textil sac贸 a las obreras a la
calle. O como las trabajadoras de las f谩bricas de f贸sforos, en Londres, que
luchaban contra jornadas interminables de trabajo, 茅stas y muchas m谩s, son
luchas que se han extendido y han continuado hasta nuestros d铆as, momento en
que la explotaci贸n de la mujer continua a la orden del d铆a.

Actualmente siguen siendo muchas las
asignaturas pendientes para que la mitad del g茅nero humano deje de estar en
situaci贸n de vulnerabilidad frente a la otra mitad, y donde mejor se ve
reflejada esa desigualdad es en el mundo del trabajo. Las empresas son un
reflejo de la sociedad patriarcal, menosprecian a las mujeres y eso se
evidencia en la discriminaci贸n que sufren tanto en el acceso a la promoci贸n
como en salario. Durante el pasado a帽o, la brecha salarial entre hombres y
mujeres fue del 9,4% en Espa帽a, y en el conjunto de la Uni贸n Europea las
mujeres cobran un 13% menos por hora trabajada que los hombres, lo que equivale
aproximadamente a un mes y medio de salario al a帽o.

 Lo mismo ocurre con las posibilidades de
encontrar empleo: en el 煤ltimo trimestre de 2022 aument贸 la cifra de paradas en
Espa帽a, situ谩ndose la tasa de paro entre las mujeres en un 4% superior a la de
los hombres, y en el caso de las mujeres trans, alcanzando la inaceptable cifra
del 80%

Otro problema al que se enfrentan las
mujeres en el trabajo es el del acoso sexual. Da igual que venga de un jefe,
compa帽ero de trabajo o un cliente. Todo esto trae consigo tanto problemas
psicol贸gicos como un clima laboral en el que la v铆ctima se ve forzada o bien a
ceder a costa de su propia salud o bien a abandonar su trabajo, con la
consiguiente repercusi贸n en su vida laboral, econ贸mica y social.

Entre las mujeres de clase trabajadora
no hay muchas m谩s opciones. O te sometes a un mercado laboral al que no le
importan ni tus derechos ni tu dignidad, o te quedas sin poder pagar facturas.
Hay que conciliar la vida entre un trabajo que te explota y te desprecia, y un
tiempo que no tienes, pero que te obliga a estar siempre disponible para las
necesidades de quienes te rodean, con lo cual, las jornadas son dobles, las de
dentro y las de fuera de casa. En los cuidados hay una responsabilidad que
mayoritariamente recae siempre en las mujeres. Esta es una realidad que
repercute directamente en los problemas que hemos se帽alado anteriormente:
incapacitan a las mujeres para salir al mercado laboral y le impiden el acceso
a una buena formaci贸n que les permita acceder a un mejor puesto de trabajo bien
remunerado. Es un c铆rculo vicioso del que solo podemos salir rompiendo con este
modelo de sociedad patriarcal y capitalista que promueve las clases sociales y
el injusto reparto de la riqueza. Por esa raz贸n es importante desarrollar un
discurso que rompa con las desigualdades de g茅nero, pero tambi茅n con las
desigualdades de clase social.

Desde el feminismo burgu茅s se
reivindica una igualdad que permita a mujeres alcanzar el mismo nivel y estatus
social que los hombres que manejan el poder, dirigir empresas y ponerse al
frente de las instituciones que el Estado utiliza para reprimir y someter a la
mayor铆a de la poblaci贸n. Somos trabajadoras y pobres y desde el anarcofeminismo
no buscamos equipararnos a los hombres en el ejercicio del poder, ni pretendemos
dirigir las empresas del modelo productivo capitalista, ni vestir uniformes con
los que reprimir, castigar y encerrar a aquellas personas que quedan fuera de
los m谩rgenes de la ley.

 No queremos tener nada que ver con el Estado
porque son sus instituciones las que nos han estado sometiendo desde hace
centenares de a帽os. Este 2023 volvemos a reivindicar el 8M como D铆a
Internacional de la Mujer Trabajadora. Rechazamos todos aquellos discursos
esgrimidos desde sindicatos, partidos pol铆ticos y otras organizaciones, que
bajo la falacia de la 鈥減luralidad鈥 ocultan el adjetivo 鈥渢rabajadora鈥 y
homenajean con paternalismo a las mujeres por ser mujeres. De este modo, dichos
voceros del poder eliminan el componente de clase social de esta jornada
reivindicativa tan importante que, precisamente, se origina a ra铆z de las
luchas de mujeres de clase obrera. He ah铆 la estrategia burguesa: no nombrar
los episodios hist贸ricos los vuelve transparentes, como si jam谩s hubieran
existido, entre la desmemoria y el revisionismo. Contra el olvido de nuestras
referentes, las que nos antecedieron en la lucha, nosotras alzamos nuestra voz.
Mujeres trabajadoras, mujeres en lucha.

Es delirante reivindicar la igualdad
entre hombres y mujeres y no cuestionarse las evidentes diferencias sociales y
econ贸micas que existen entre una empresaria y sus trabajadoras, entre exitosas
mujeres de negocios y sus empleadas dom茅sticas, entre las que tienen la
oportunidad de acceder a puestos de trabajo que les permitan alcanzar un buen
nivel de vida y las que acaban en garras de la precariedad, con trabajos en el
campo o en la hosteler铆a, o directamente excluidas y criminalizadas como
mujeres trans o las mujeres racializadas.

No
queremos igualdad de oportunidades para competir con los hombres en su podrido
y obsoleto sistema patriarcal capitalista, simplemente queremos destruirlo para
poder construir un modelo basado en la igualdad, la justicia social y en un
justo reparto del trabajo y la riqueza.

Marzo
2023

CNT
– AIT




Fuente: Pacosalud.blogspot.com