August 26, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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Eldiario.es/Miguel Barluenga

Una demostraci贸n de la viabilidad de una sociedad libertaria

https://www.eldiario.es/aragon/85-anos-consejo-aragon-primer-ultimo-gobierno-libertario-mundo_1_8240410.html

  • Ubicada en la zona oriental de una comunidad aut贸noma partida en dos por la Guerra Civil, se defini贸 como una entidad administrativa aut贸noma que cont贸 con la aquiescencia de la Rep煤blica hasta que esta decret贸 su final en un plazo de apenas diez meses, entre octubre de 1936 y agosto de 1937

Bandera oficial del Consejo de Arag贸n.

Bandera oficial del Consejo de Arag贸n.

Fue el primer gobierno libertario reconocido en el mundo y, a la postre, una experiencia 煤nica. Una rep煤blica dentro de la Rep煤blica espa帽ola de vida ef铆mera. Con el inicio de la Guerra Civil como contexto y el avance de las tropas insurgentes en Arag贸n como tel贸n de fondo se fund贸 en octubre de 1936 el Consejo Regional de Defensa de Arag贸n. Durante 10 meses, hasta el 11 de agosto de 1937, se defini贸 como una entidad administrativa aut贸noma ubicada en la zona oriental y en la que se instal贸 una organizaci贸n econ贸mica basada en las colectividades y pol铆ticamente progresista; a la vez, trat贸 de encauzar el esfuerzo b茅lico. Dependiente de la Segunda Rep煤blica, esta decretar铆a su disoluci贸n 鈥榤anu militari鈥.

Se cumplir谩n ahora 85 a帽os de esta iniciativa, que cont贸 con su 贸rgano de gobierno: presidente, consejeros y capital. Fueron dos, primero en Fraga y despu茅s, de manera definitiva, en Caspe. En los primeros meses de la guerra, los golpistas entraron en Arag贸n por su vertiente occidental y pronto controlaron las tres cabeceras de provincia: Huesca, Zaragoza y Teruel. La l铆nea del frente separ贸 entonces aquella parte del territorio y la oriental, en la que se hizo fuerte la Confederaci贸n Nacional de Trabajadores (CNT). Tras avanzar desde Catalu帽a y la Comunidad Valenciana, los anarquistas determinaron la organizaci贸n econ贸mica y social del territorio que dominaban con la connivencia de los 贸rganos de gobierno locales.

Desde enero se sumaron al Consejo de Arag贸n los comunistas, Izquierda Republicana y UGT. La imposibilidad de preservar el tr谩fico comercial y el funcionamiento normal de las administraciones en una comunidad aut贸noma partida por mitad llev贸 al gobierno republicano a transigir con la situaci贸n. Todo ello en pos de una mayor coordinaci贸n, pues las milicias revolucionarias controlaban la zona y, seg煤n el parecer de algunos historiadores, lastraban de esta manera la supervivencia de los pueblos de la zona en pleno conflicto b茅lico. Ante esta necesidad, la CNT convoc贸 en septiembre de 1936 un plenario sindical en la localidad de Bujaraloz, en la sede del cuartel general de la Columna Durruti, en el que se dio forma a este Consejo presidido por el militante de la CNT Joaqu铆n Ascaso.

El pleno acord贸 la creaci贸n del Consejo Regional de Defensa de Arag贸n, en el que se recog铆an 450 colectividades rurales. Casi todas ellas en manos de la CNT y unas 20 a cargo de la UGT. Seg煤n el historiador Santiago Navascu茅s, 鈥渁l gobierno de la Rep煤blica nunca le gust贸 la idea de que el territorio quedara en manos de los anarquistas. Pero en diciembre no le qued贸 m谩s remedio que aceptar la situaci贸n y reconocer al Consejo de Arag贸n como 贸rgano del gobierno republicano en el 谩rea. Era eso o instaurar un vac铆o de poder y un caos que habr铆a sido aprovechado por el ej茅rcito franquista. Esto supuso que durante unos seis meses, en la pr谩ctica fuera un peque帽o estado independiente y revolucionario, con sus luces y sus sombras, dentro del estado republicano鈥.

La bandera, que aspiraba alg煤n d铆a a suceder a la cuatribarrada, representaba a todas las fuerzas antifascistas: el rojo y negro (CNT), el rojo (UGT) y el morado en alusi贸n a los partidos del Frente Popular. El escudo se divid铆a en cuatro cuarteles por una A de Arag贸n, en los que se representaban un olivo en relaci贸n a Teruel, el r铆o Ebro de Zaragoza y los Pirineos de Huesca. La cadena rota del centro simbolizaba el nuevo y libre Arag贸n. Coronaba el escudo un sol naciente, emblema del Arag贸n que brotaba sobre lo derruido por los enemigos de la libertad.

La tensi贸n y recelos evidentes entre los anarquistas y el resto de formaciones de izquierdas se suavizaron a partir de 1937 y tambi茅n se alcanz贸 una armon铆a que, sin embargo, no tuvo un peso determinante en el desarrollo de la guerra en el denominado 鈥楩rente de Arag贸n鈥. El Consejo se preocup贸 por la alfabetizaci贸n, inici贸 la construcci贸n de escuelas y puso en marcha campa帽as de lectura. Mantuvo buenas relaciones con Catalunya y Valencia y se estimul贸 el comercio con los excedentes de productos como cereales, aceite y frutos secos. Para Ledesma, 鈥渆s dif铆cil valorar la gesti贸n econ贸mica de las colectivizaciones anarquistas pero el historiador Hugh Thomas se帽al贸 que la producci贸n de carb贸n en las minas de Utrillas, tan s贸lo alcanz贸 la d茅cima parte de lo que se produc铆a antes de la guerra鈥.

El principio del final del Consejo de Arag贸n se fragu贸 desde dentro. El gobierno de la Rep煤blica no quer铆a que su ej茅rcito dependiera en gran medida de las milicias obreras. El desarrollo de la guerra lastr贸 esta iniciativa, y fruto de las disensiones internas el entonces presidente de la Rep煤blica, Juan Negr铆n, decret贸 el 18 de agosto de 1937 la disoluci贸n del Consejo de Arag贸n con el concurso de las tropas de Enrique L铆ster y nombr贸 gobernador general de Arag贸n a Jos茅 Ignacio Mantec贸n, militar de Izquierda Republicana. Joaqu铆n Ascaso y otros miembros del Consejo fueron detenidos y acusados entre otros cargos de contrabando de joyas.

El 煤ltimo aliento de este 贸rgano tambi茅n anticipaba los estertores republicanos. Los campesinos tomaron al asalto las colectividades, las oficinas del Comit茅 Regional de la CNT fueron ocupadas y sus archivos y registros confiscados por las autoridades republicanas. Otras unidades militares de tendencia comunista ocuparon diversas colectividades del valle del Ebro y el Alto Arag贸n y la c谩rcel fue el destino habitual de anarquistas que participaron en la puesta en marcha de una iniciativa pionera, de vida breve y sin herederos.




Fuente: Memorialibertaria.org