March 5, 2021
De parte de CNT-AIT
287 puntos de vista


8m dia internacional de la mujer trabajadora

Las mujeres hemos sido siempre despreciadas y relegadas a un segundo plano en todas las facetas de la vida. Durante esta crisis sanitaria, hemos sufrido el peso del trabajo, la limpieza y los cuidados sobre nuestros hombros, demostrando nuevamente nuestra capacidad de hacer frente a cualquier adversidad que se nos presenta, y como recompensa, el Patriarcado nos invisibiliza, estafa, infravalora y nos explota, reservando las condiciones m谩s precarias del mercado laboral para nosotras.

Decimos que las mujeres hemos sido invisibilizadas en todas las facetas de la vida: la ciencia, el arte, la literatura鈥 como tambi茅n en la participaci贸n en las luchas por la conquista de derechos sociales y laborales. Hemos sido despojadas de nuestro papel como sujeto pol铆tico e hist贸rico. Dentro del movimiento obrero, incluido el anarquismo, muchas mujeres militantes tuvieron que abrirse paso en un mundo pol铆tico masculino y reivindicar su espacio en la lucha social. Ello implic贸 que, en la mayor铆a de las ocasiones, tuvieran que confrontarse con sus compa帽eros varones que, por lo general, pensaban que la lucha de las mujeres divid铆a el movimiento obrero y que la lucha social deb铆a emprenderse en el siguiente orden: primero la emancipaci贸n de la clase trabajadora y despu茅s, la de las mujeres. Este fue el caso de numerosas agrupaciones de mujeres en todo el mundo. Podr铆amos remontarnos a la Revoluci贸n Francesa, cuando las mujeres marcharon junto a los hombres bajo el lema 鈥渋gualdad, libertad, fraternidad鈥 y m谩s tarde fueron nuevamente desplazadas de los espacios pol铆ticos y reprimidas por los hombres cuando 茅stos alcanzaron el Poder. Conviene recordar a las pioneras de lo que hoy llamamos feminismo anarquista, que ya advert铆an de estos problemas en el seno de las organizaciones masculinas desde el siglo XIX: en Francia, Louise Michel y la gran movilizaci贸n de mujeres trabajadoras y empobrecidas que defendieron La Comuna de Par铆s; en Espa帽a, Teresa Claramunt, Teresa Ma帽茅 o la agrupaci贸n Mujeres Libres en los tiempos de la guerra y la Revoluci贸n Social; en Argentina, Virginia Bolten con el peri贸dico La Voz de la Mujer, Juana Rouco Buela y otras muchas mujeres trabajadoras; en Bolivia, Petronila Infantes y el en茅rgico y fundamental movimiento de las Cholas; en Estados Unidos, mujeres como Voltairine de Cleyre y Emma Goldman (鈥渓a mujer m谩s peligrosa del mundo鈥); en Puerto Rico, Luisa Capetillo. Tantas mujeres de clase trabajadora y anarquistas organizadas en todo el mundo, en una lucha internacionalista por la emancipaci贸n no s贸lo de las mujeres, sino de toda la clase trabajadora y de todos los cuerpos en su conjunto. Luchando contra las opresiones m煤ltiples del patriarcado, el capital y el Estado.

El d铆a 8 de marzo se celebra el D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora. El 8 de marzo de 1857, las mujeres que trabajaban en f谩bricas textiles de Nueva York organizaron una huelga exigiendo subidas de salarios y fueron represaliadas por la polic铆a, perdiendo algunas de ellas la vida durante las protestas. Fue en 1911 cuando se celebra por primera vez el D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora con la intenci贸n de reconocerla como parte activa en las luchas por los derechos y la justicia social, no s贸lo de las mujeres, sino de toda la humanidad.

A pesar de todo esto, La ONU declar贸 en 1975 el 8M como d铆a Internacional De la Mujer, suprimiendo el adjetivo de 鈥渢rabajadora鈥. Pero es en estos 煤ltimos a帽os cuando se est谩 haciendo m谩s evidente la intenci贸n de eliminar el discurso de clase obrera, de este d铆a conmemorativo por parte de organizaciones como: CCOO, UGT, Intersindical, USO, Escola Valenciana, PSOE… A lo que se suman muchas organizaciones de mujeres y plataformas feministas ligadas a las instituciones del Estado, de raza blanca y de clase media alta, que prefieren celebrar simplemente el 鈥淒铆a de la Mujer鈥 ocultando y dando la espalda a reivindicaciones y luchas sociales propias de mujeres pobres de clase trabajadora, limitando las reivindicaciones a discriminaciones de car谩cter interclasista y que, en el mejor de los casos, luchan por romper los techos de cristal que les impide alcanzar importantes puestos ejecutivos, mientras necesitan explotar a otras mujeres precarizadas para que realicen por ellas las tareas de cuidados y del hogar.

Todo ello desvirt煤a y distorsiona el motivo principal por el cual se celebra el 8 de Marzo.

A nuestro juicio, sobran motivos para continuar reivindicando este d铆a como el de la mujer trabajadora, as铆 lo demuestra la lucha de las Kellys, las aparadoras del calzado, las trabajadoras de los almacenes de fruta, las temporeras del campo, las de enfermer铆a, las trabajadoras del hogar y de los cuidados鈥odos estos trabajos recaen mayoritariamente en mujeres y se desarrollan en condiciones miserables. Muchas veces sin contrato, expuestas a la precariedad de manera constante. No debemos olvidar tampoco, que las mujeres nos vemos atravesadas no s贸lo por las jerarqu铆as clasistas, sino tambi茅n por las raciales y coloniales. As铆, vemos c贸mo en Espa帽a las mujeres migrantes y racializadas, tras exiliarse de sus tierras, son las que desempe帽an los trabajos m谩s precarios, y se ocupan de los trabajos dom茅sticos y de cuidados de las mujeres blancas para que 茅stas puedan ocuparse de su emancipaci贸n; se enfrentan a los peligros de la deportaci贸n, del CIE, de la separaci贸n forzosa de sus familias, sus hijxs y sus vidas; se enfrentan a los chantajes y a los abusos sexuales por parte del patr贸n, como hemos podido ver recientemente. Ellas son las que llevan sobre sus espaldas una enorme parte del peso de esta sociedad configurada sobre los cimientos de la jerarqu铆a.

A todo esto, queremos a帽adir que la condici贸n de clase consiste en pertenecer a una clase social y no estrictamente en desarrollar un trabajo remunerado. Por tanto, de clase obrera somos igualmente las trabajadoras en activo como las paradas, estudiantes, jubiladas, pensionistas, etc. Con lo cual, existen razones de peso para que el 8M sea el altavoz de todas estas protestas y no un d铆a para felicitar a la mujer por el simple hecho de serlo, o por haber alcanzado un importante puesto ejecutivo en una gran multinacional explotadora. El 鈥済esto鈥 de eliminar el adjetivo 鈥渢rabajadora鈥 del 8 de marzo es mucho m谩s importante y significativo de lo que parece, pues no es sino una estrategia m谩s por parte de los Estados de Bienestar y las socialdemocracias, por absorber nuestras luchas emancipadoras hist贸ricas y vaciarlas de contenido. No es sino el intento de despojarnos de nuestra memoria de lucha contra el Poder; de aterciopelar las cadenas que, como anta帽o, nos asfixian hoy de una manera m谩s sofisticada; de que perdamos el horizonte por el que luchamos y nos sentemos en el banquete de los poderosos y consideremos como compa帽eras a nuestras explotadoras y tiranas.

No buscamos alcanzar el Poder, no buscamos vernos representadas en los Parlamentos ni en los cuerpos de Seguridad del Estado ni en la presidencia de una empresa explotadora. No buscamos dar una nueva capa de pintura a la vieja y oxidada estructura jer谩rquica sobre la que hist贸ricamente se asienta nuestra sociedad. Del Poder no esperamos m谩s que su abolici贸n.

8 de Marzo: d铆a de la Mujer Trabajadora.

Ni amas ni esclavas: Anarcofeministas siempre

Catal脿:

8M Dia internacional de la dona treballadora

dia internacional dona treballadora 8m

Les dones hem sigut sempre menyspreades i relegades a un segon pla en totes les facetes de la vida. Al llarg d’aquesta crisi sanit脿ria, hem patit el pes del treball, la neteja i les cures, demostrant de nou la nostra capacitat de fer front a qualsevol adversitat que se’ns presenta, i com a premi, el Patriarcat ens invisibilitza, estafa, menysprea i ens explota, reservant les condicions m茅s prec脿ries del mercat laboral per a nosaltres.

Diem que les dones hem sigut invisibilitzades en totes les facetes de la vida: la ci猫ncia, l’art, la literatura鈥, aix铆 com en la participaci贸 a les lluites per la conquesta de drets socials i laborals. Hem sigut despla莽ades del nostre paper com a subjecte pol铆tic i hist貌ric. Dins del moviment obrer, incl貌s l’anarquisme, moltes dones militants van haver d’obrir-se pas en un m贸n pol铆tic mascul铆 i reivindicar el seu espai en la lluita social, fet pel qual, molt sovint hagueren de confrontar-se amb els seus companys homes que pensaven que la lluita de les dones dividia el moviment obrer i que la lluita social havia d’emprendre’s en el seg眉ent ordre: primer l’emancipaci贸 de la classe treballadora i despr茅s, la de les dones. Aquest va ser el cas de nombroses agrupacions de dones a tot el m贸n. Podr铆em assenyalar la Revoluci贸 Francesa, quan les dones van marxar al costat dels homes sota el lema 鈥渋gualtat, llibertat, fraternitat鈥 i m茅s tard van ser novament despla莽ades dels espais pol铆tics i reprimides pels homes quan aquests van assolir el Poder. Caldria esmentar a les pioneres del que avui diem feminisme anarquista, que ja advertien d’aquests problemes en el si de les organitzacions masculines des del segle XIX: a Fran莽a, Louise Michel i la gran mobilitzaci贸 de dones treballadores i empobrides que van defensar La Comuna de Par铆s; a Espanya, Teresa Claramunt, Teresa Ma帽茅 o l’agrupaci贸 Dones Lliures en els temps de la guerra i la Revoluci贸 Social; a l’Argentina, Virg铆nia Bolten amb el peri貌dic La Voz de la Mujer, Juana Rouco Buela i moltes altres dones treballadores; a Bol铆via, Petronila Infantes i l’en猫rgic i fonamental moviment de les “Cholas”; als Estats Units, dones com Voltairine de Cleyre i Emma Goldman (鈥渓a dona m茅s perillosa del m贸n鈥); a Puerto Rico, Luisa Capetillo. Tantes dones de classe treballadora i anarquistes organitzades a tot el m贸n, en una lluita internacionalista per l’emancipaci贸 no sols de les dones, sin贸 de tota la classe treballadora i de tots els cossos en el seu conjunt. Lluitant contra les opressions m煤ltiples del patriarcat, el capital i l’Estat.

El dia 8 de mar莽 se celebra el Dia Internacional de la Dona Treballadora. El 8 de mar莽 de 1857, les dones que treballaven en f脿briques t猫xtils de Nova York van organitzar una vaga exigint pujades de salaris i van ser represaliades per la policia, perdent algunes d’elles la vida durant les protestes. Va ser en 1911 quan se celebra per primera vegada el Dia Internacional de la Dona Treballadora amb la intenci贸 de recon猫ixer-la com a part activa en les lluites pels drets i la just铆cia social, no sols de les dones, sin贸 de tota la humanitat.

No obstant aix貌, L’ONU va declarar en 1975 el 8M com a dia Internacional De la Dona, llevant-li l’adjectiu de ” treballadora鈥. Per貌 茅s en aquests 煤ltims anys quan s’est脿 fent m茅s evident la intenci贸 de eliminar el discurs de classe social d’aquest dia commemoratiu per part d’organitzacions com: CCOO, UGT, Intersindical, USO, Escola Valenciana, PSOE,… al que se sumen moltes organitzacions de dones i plataformes feministes lligades a les institucions de l’Estat, de ra莽a blanca i de classe mitjana alta, que prefereixen celebrar simplement el 鈥淒ia de la Dona鈥 ocultant i donant l’esquena a reivindicacions i lluites socials pr貌pies de dones pobres de classe treballadora, limitant les reivindicacions a discriminaciones de car脿cter interclasista que en el millor dels casos, lluiten per trencar els sostres de cristall que els impedeix aconseguir importants llocs executius, mentre necessiten explotar a altres dones precaritzades que han de fer per elles les tasques de cures i de la llar.

Tot aix貌 desvirtua i distorsiona el motiu principal pel qual se celebra el 8 de Mar莽.

Al nostre parer, cal continuar reivindicant aquest dia com el de la dona treballadora, aix铆 ho demostra la lluita de les Kellys, les aparadores del cal莽at, les treballadores dels magatzems de fruita, les temporeres del camp, les d’infermeria, les treballadores de la llar i de les cures鈥ots aquests treballs recauen majorit脿riament en dones i es desenvolupen en condicions miserables. Moltes vegades sense contracte, exposades constantment a la precarietat. No hem d’oblidar que les dones ens veiem sotmeses a m茅s de per les jerarquies classistes, per les racials i colonials. Aix铆, veiem com a Espanya les dones migrants i racialitzades, despr茅s d’exiliar-se de les seues terres, s’encarreguen dels treballs m茅s precaris, i a m茅s han de fer els treballs dom猫stics i de cures de les dones blanques perqu猫 aquestes puguen ocupar-se de la seua emancipaci贸; s’enfronten als perills de la deportaci贸, del CIE, de la separaci贸 for莽osa de les seues fam铆lies, les seues filles i fills i les seues vides; s’enfronten als xantatges i als abusos sexuals per part del patr贸, com hem pogut veure recentment. Elles s贸n les que dia rere dia sostenen una gran part del pes d’aquesta societat configurada sobre els fonaments de la jerarquia.

Volem afegir que la condici贸 de classe consisteix a pert脿nyer a una classe social i no estrictament a desenvolupar un treball remunerat. Per tant, de classe obrera som igualment les treballadores en actiu com les parades, estudiants, jubilades, pensionistes, etc. Per la qual cosa, existeixen raons de pes per fer del 8M, l’altaveu de totes aquestes protestes i no un dia per a felicitar la dona nom茅s pel fet de ser-ho, o per haver assolit un important lloc executiu en una gran multinacional explotadora. El 鈥済est鈥 d’eliminar l’adjectiu 鈥渢reballadora鈥 del 8 de mar莽 茅s molt m茅s important i significatiu del que sembla, perqu猫 no 茅s sin贸 una estrat猫gia m茅s per part dels Estats del Benestar i les socialdemocr脿cies, per absorbir les nostres lluites emancipat貌ries hist貌riques i buidar-les de contingut. No 茅s sin贸 l’intent de despullar-nos de la nostra mem貌ria de lluita contra el Poder; d’amagar les cadenes que ens asfixien avui d’una manera m茅s sofisticada; que perdem l’horitz贸 pel qual lluitem i ens asseguem en el banquet dels poderosos i considerem com a companyes a les nostres explotadores i tiranes.

No volem assolir el Poder, no volem veure’ns representades als Parlaments als cossos de Seguretat de l’Estat ni a la presid猫ncia d’una empresa explotadora. No volem donar suport a la vella i oxidada estructura jer脿rquica sobre la qual hist貌ricament s’assenta la nostra societat. Del Poder no volem m茅s que la seua abolici贸.

8 de Mar莽: dia de la Dona Treballadora.

Ni mestresses ni esclaves: Anarcofeministes sempre.




Fuente: Cnt-ait.org