July 10, 2021
De parte de Indymedia Argentina
263 puntos de vista


A 205 a帽os de la Declaraci贸n de la Independencia, Argentina est谩 lejos de ser un territorio soberano. Pas贸 de una dependencia a otra y consolida un modelo econ贸mico agroexportador y extractivista. A partir de la divisi贸n internacional del trabajo, el pa铆s exporta naturaleza y refuerza el colonialismo interno.

Ilustraci贸n: Sebasti谩n Damen

El 9 de julio de 1816 ha venido a representar simb贸licamente el acta de nacimiento del Estado-Naci贸n argentino, cuando representantes de distintas provincias del entonces Virreinato del R铆o de la Plata firmaban en la Casa Hist贸rica de Tucum谩n un acta p煤blica declarando su independencia bajo el nombre de 芦Provincias Unidas en Sudam茅rica禄.

Pero ocurre que hoy, m谩s de 200 a帽os despu茅s (205, para ser exacto), todav铆a cabe preguntarnos por el significado real de ese acontecimiento al que los discursos pol铆ticos y los relatos escolares e historiogr谩ficos (en los que se reproduce a煤n una interpretaci贸n estatista y mitificada de la historia), se refieren como hecho pol铆tico absoluto, conformando lo que puede denominarse el 鈥渕ito de la soberan铆a鈥.

Y es que declarar algo y llegar a realizarlo son dos momentos diferidos, separados por un proceso objetivo en el que lo enunciado subjetivamente en el modo de la proclama o declaraci贸n, se revierte entonces como meta o finalidad a ser alcanzada. Es decir, tras la independencia de Espa帽a, la emancipaci贸n de la colonia de su metr贸poli, 驴hemos llegado al fin a esa libertad declarada? 驴O el acta de independencia result贸 ser un requisito formal para pasar de colonia a pa铆s semicolonial, por decirlo en los t茅rminos de Mari谩tegui y Lenin, dando lugar a una nueva forma de dependencia?

Pasaje que se consuma en 1825 con el tratado de libre comercio con el Reino Unido: observemos que el tratado es anterior a la Constituci贸n de 1826 en la que se defin铆a el sistema de gobierno como sistema representativo republicano; con lo que el acuerdo econ贸mico antecede de hecho a la conformaci贸n misma del sistema pol铆tico de gobierno.

Ya lo profetizaba Georges Canning en 1824: 鈥淟a cosa est谩 hecha. Hispanoam茅rica es libre; y si nosotros no desgobernamos tristemente nuestros asuntos, es inglesa鈥.

La independencia nacional se declara, pero no se termina de realizar o bien se realiza bajo el imperialismo brit谩nico, con lo que nos queda una independencia incompleta y por eso mismo abstracta, y esa abstracci贸n es sobre lo que quisiera reflexionar en este espacio, y que podr铆amos traducir en t茅rminos del 鈥減roblema de la soberan铆a鈥 o, mejor a煤n, del 鈥減roblema de la dependencia鈥.

Se trata de lo que podr铆a concebirse como formas de gobierno aut贸ctonas de soberan铆a imperfecta o soberan铆a superestructural, en tanto en los pa铆ses semicoloniales la soberan铆a perfecta es una soberan铆a imaginaria por cuanto s贸lo se realiza en el sistema de representaciones sociales y en el aparato jur铆dico y administrativo: las pol铆ticas econ贸micas y sociales del pa铆s contin煤an bajo el influjo directo de capitales y fondos de cr茅dito extranjeros (empresas multinacionales, tratados internacionales de comercio, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, etc.).

Lo que en su conjunto se traduce en la perpetuaci贸n del modelo econ贸mico agroexportador y extractivista, y de la divisi贸n internacional del trabajo en pa铆ses tecnoindustriales y pa铆ses que exportan naturaleza.

Estructura econ贸mica que nos regresa sin duda a una estructura de clases, a la oligarqu铆a terrateniente en cuyas manos hist贸ricamente se ha concentrado el poder econ贸mico (y que tiene capacidad de expresarse como poder pol铆tico) y a un Estado rentista alrededor del cual se ha conformado una burgues铆a estatal, pero tambi茅n a dos conceptos aparejados que nos permitir谩n proseguir con esta reflexi贸n: el 鈥渆xtractivismo鈥 de origen colonial y el 鈥渃olonialismo interno鈥.

El concepto de 鈥渆xtractivismo鈥 nos regresa a la idea de una sociedad que no s贸lo est谩 basada en la extracci贸n, producci贸n y exportaci贸n de materias primas (productos agr铆colas, hidrocarburos, minerales, madera, etc.) y la sobreexplotaci贸n de la fuerza de trabajo, sino, en un sentido m谩s profundo, de una sociedad que se basa en la erosi贸n y destrucci贸n progresiva de su propia naturaleza en este proceso extractivo (incluyendo la naturaleza interior, corporal, de las poblaciones humanas).

Con lo que, en una l贸gica circular, las instituciones del gobierno civil dependen cada vez m谩s de las rentas, regal铆as e ingresos fiscales generados por las 鈥渆conom铆as de enclave鈥 (las grandes plantaciones, los enclaves mineros, etc.) para gobernar y hacer frente a las crisis econ贸micas peri贸dicas que resultan de una econom铆a falseada, lo que a su vez conlleva a una profundizaci贸n progresiva del mismo modelo extractivo que produce el empobrecimiento y endeudamiento relativos del pa铆s con respecto a los pa铆ses centrales en los que se concentran los flujos de materia, energ铆a, dinero y trabajo.

Con lo que el concepto de 鈥渆xtractivismo鈥 aparece como un concepto clave para pensar el problema de la dependencia o de la soberan铆a imaginaria: nuestra sociedad produce una imagen de soberan铆a pero su estructura econ贸mica contin煤a siendo una estructura colonial, sostenida por el pacto colonial entre las burocracias administrativo-pol铆ticas estatales, las 茅lites locales y las corporaciones trasnacionales, al tiempo que la estructura social refleja las pol铆ticas de despoblaci贸n del espacio rural y concentraci贸n creciente de las poblaciones en manchas urbanas.

Por otro lado, el concepto de 鈥渃olonialismo interno鈥 nos ayuda a pensar c贸mo es que se ha organizado el espacio nacional en funci贸n a los proyectos extractivos, es decir, el colonialismo interno como un dispositivo espacial, una estructuraci贸n econ贸mico-pol铆tica del espacio por el que la l贸gica sist茅mica del capitalismo se convierte en raz贸n de Estado.

Por ejemplo, volvamos al Siglo XIX, a la segunda mitad del Siglo XIX: tanto el caudillo catamarque帽o Felipe Varela como el intelectual tucumano Juan Bautista Alberdi (autor nada menos que de las Bases para la Constituci贸n de 1853) hablaban entonces del centralismo o 鈥渃oloniaje porte帽o鈥, denunciando que hab铆a tenido lugar 鈥渦na reforma del coloniaje y no su abolici贸n鈥, en la que la ciudad portuaria de Buenos Aires, tras una larga y sangrienta guerra civil, hab铆a logrado al fin someter a las 鈥渕ontoneras鈥 del interior en nombre de la civilizaci贸n; de la 鈥渃ivilizaci贸n del cuero鈥, como dec铆a Milc铆ades Pe帽a, la civilizaci贸n de la lana, del trigo, de la soja y, ahora, civilizaci贸n del cerdo y de las sales de litio.

Luego, seguir铆a la guerra contra el 鈥渋ndio鈥, tambi茅n en nombre de esta civilizaci贸n agraria, que de hecho hab铆a comenzado ya en 1821 con el gobernador Mart铆n Rodr铆guez y continuado durante el gobierno de Rosas, pero que con la Campa帽a del Desierto (1878-1885) y la Campa帽a al Gran Chaco (1884) alcanza su m谩xima expresi贸n, coincidiendo con la etapa final del llamado 鈥淧roceso de Organizaci贸n Nacional鈥 (1852-1880).

En fin, todo el territorio nacional se organiz贸 en funci贸n de los intereses y apetitos de la ciudad de Buenos Aires: el antiguo sue帽o portuario, atl谩ntico, del Siglo XVIII, se hab铆a vuelto realidad.

El control monop贸lico de la aduana y el comercio atl谩ntico, el ferrocarril y el sistema circulatorio de las redes ferroviarias que lo llevaban todo al puerto, punto de embarque de materias primas y de desembarque de productos manufacturados, el lujo olig谩rquico y, luego, el desarrollo de las industrias primarias en lo que fue la pol铆tica de sustituci贸n de importaciones; todo eso vino a consolidar el centralismo porte帽o y la estructura centro-periferia con respecto a las provincias, es decir, en resumidas cuentas, el pa铆s para Buenos Aires.

Volviendo ahora sobre la cuesti贸n de la independencia nacional, hay al menos dos puntos fundamentales a los que nos lleva esta reflexi贸n. En primer lugar, que la dependencia es un fen贸meno total, que no se circunscribe a lo econ贸mico o lo tecnol贸gico, sino que tambi茅n atraviesa lo social, lo pol铆tico y lo cultural o ideol贸gico, o, en otras palabras, que un pa铆s semicolonial, extractivista, s贸lo puede tener una soberan铆a imaginaria. Y, en segundo lugar, que la idea de la independencia nacional encubre un colonialismo interior, que est谩 en abierta contradicci贸n con lo que fuera el esp铆ritu del Congreso de Tucum谩n. No es casual que Bernardino Rivadavia haya querido subsumir el 9 de julio al 25 de mayo; despu茅s de todo era una anomal铆a o cuanto menos una desprolijidad que el acta de nacimiento del pa铆s no diga Buenos Aires. Felizmente que no fue as铆.

*Investigador del Instituto Interdisciplinario Pune帽o y Escuela de Arqueolog铆a 鈥 Universidad Nacional de Catamarca.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/9-de-julio-notas-sobre-una-independencia-incompleta/




Fuente: Argentina.indymedia.org