December 21, 2021
De parte de La Haine
190 puntos de vista

El Partido est谩 hoy enfocado en la segunda fase: “consolidar un estado socialista poderoso y moderno”

El crecimiento econ贸mico y tecnol贸gico de China en los 煤ltimos cuarenta a帽os ha sido incomparable. Ese avance estuvo ayudado por la capacidad del pa铆s para adaptarse a diversos momentos hist贸ricos y entender las necesidades cambiantes del mundo que lo rodea, pero no estuvo totalmente libre de dificultades y contradicciones. En esta nota, el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, analiza pasado y futuro de la gran potencia del siglo XXI.

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El pasado mes de julio se cumplieron cien a帽os de la creaci贸n del Partido Comunista Chino, factor fundamental para entender las grandes transformaciones experimentadas por aquel pa铆s, esencialmente en los 煤ltimos a帽os del siglo pasado y en lo que llevamos de 茅ste. En menos de cuatro d茅cadas, a partir del despegue que supuso el inicio del proceso de reforma y apertura, China registr贸 un crecimiento vertiginoso y pas贸 de ser uno de los pa铆ses m谩s pobres del mundo a convertirse en una potencia global. La econom铆a china, empobrecida y mayoritariamente campesina, se transform贸, en un lapso comparativamente corto de tiempo, en otra de medianos y altos ingresos, urbana e industrial.

El “socialismo con caracter铆sticas chinas” ha mejorado de manera significativa la situaci贸n material del pueblo chino. Solo entre 1978 y 2018, China sac贸 de la pobreza extrema a m谩s de 800 millones de personas, al punto de anunciar, en febrero 煤ltimo, la eliminaci贸n total de dicho flagelo, diez a帽os antes del plazo establecido por la Agenda 2030 de Naciones Unidas y en medio de la peor recesi贸n econ贸mica que se recuerde a causa de la pandemia del COVID-19. No obstante, el camino recorrido desde que el Gran Timonel, Mao Zedong, fundase los cimientos de la Nueva China hasta nuestros d铆as, no ha estado exento de dificultades y contradicciones.

Continuidad y transformaciones

Para alcanzar los objetivos socialistas de hacer de China un pa铆s pr贸spero y moderno y devolverle su centralidad como potencia, el PCCh ha sabido adaptarse a la realidad hist贸rica de cada momento, d谩ndose las estrategias adecuadas para cada situaci贸n. Si la contradicci贸n principal que anim贸 el pensamiento de Mao -que vino a desterrar cien a帽os de oprobio y humillaci贸n al pueblo chino- se centr贸, en su momento, en la lucha de clases, la principal contradicci贸n en la era de reformas inaugurada por Deng Xiaoping estuvo puesta en las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo y en una producci贸n social que se encontraba entonces muy atrasada.

Con la implementaci贸n del programa de reforma econ贸mica y apertura comercial hacia finales de los a帽os 70 -con Deng proclamando la modernizaci贸n nacional como valor supremo-, China pas贸 de un modelo de econom铆a planificada a uno mixto y abierto, que conservaba muchos de los elementos del anterior, pero combin谩ndolos eficazmente con otros propios de un sistema de econom铆a de mercado. Desde aquel per铆odo inicial, la econom铆a china ha experimentado una de las evoluciones m谩s exitosas, lo cual la ha llevado a que algunos hablen actualmente de China como la “locomotora de la econom铆a mundial”.

Un hito en este proceso fue el ingreso de China a la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC) en septiembre de 2001, tras quince a帽os de negociaciones. Esto le permiti贸 al pa铆s la plena integraci贸n en la econom铆a mundial y apuntalar un alto nivel de desarrollo econ贸mico. Las posteriores reformas profundizaron el rumbo trazado en su momento por Deng.

Sin embargo, dicho proceso de crecimiento gener贸 nuevos desaf铆os. Como destaca Xulio R铆os, la desigualdad asom贸 como un efecto indeseado de la reforma, por lo que el “denguismo tard铆o”, encarnado por Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao, tuvo que prestar especial atenci贸n a la cuesti贸n social y encauzar sus esfuerzos en la edificaci贸n de una “sociedad armoniosa”, incorporando al nuevo y exitoso modelo de desarrollo chino principios propios de justicia social (1). Incluso antes, con Jiang Zemin, hubo intentos precoces por corregir las brechas internas de desarrollo derivadas del proceso de transformaci贸n econ贸mica y crecimiento, a trav茅s de la pol铆tica de “Go West” (2), reforzada y sostenida por los actuales l铆deres a trav茅s de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Del “Ensamblado en China” al “Creado en China”

Incluso con las correcciones hechas por Hu, la din谩mica de crecimiento mostraba algunos signos de agotamiento y la necesidad de generar cambios en el horizonte de desarrollo. Fue necesario, entonces, un nuevo modelo orientado a la innovaci贸n tecnol贸gica y cient铆fica y a la productividad, pero comprometido a la vez con la reducci贸n de las desigualdades. Ya no era suficiente el “Ensamblado en China”. Para alcanzar los nuevos objetivos, que quedaron plasmados en la doctrina de la concepci贸n cient铆fica del desarrollo, el gobierno aprob贸 diversas reformas a las leyes de propiedad inmueble con la intenci贸n de facilitar la inversi贸n extranjera directa (IED) -en particular en las industrias de avanzada. Adem谩s, puso en marcha un conjunto de dispositivos para permitir la transferencia de tecnolog铆a desde las empresas multinacionales hacia las empresas chinas. Esto posibilit贸 que China pasase a exportar manufacturas con un “mayor valor agregado […] y productos de tecnolog铆a de informaci贸n y comunicaci贸n (TIC) en la d茅cada de 2000″(3). El trasfondo de este haz de iniciativas fue consolidar el sistema cient铆fico y tecnol贸gico chino e ir dando los primeros pasos para generar las condiciones materiales que permitiesen abandonar -pol铆tica, econ贸mica y tecnol贸gicamente- la sobredependencia china con relaci贸n al hemisferio occidental (4).

La mayor participaci贸n de las empresas chinas dentro de las cadenas globales de valor hizo que la econom铆a del gigante asi谩tico diese un salto cualitativo. En este per铆odo, como consecuencia de su ascenso global y la persistente acumulaci贸n de reservas, China fue dejando atr谩s cierta idiosincrasia “autosuficiente” que arrastraba de la primera etapa revolucionaria para expandir sus inversiones estrat茅gicas en distintas regiones del mundo, apuntalando el posicionamiento de sus grandes firmas y garantiz谩ndose a la vez la provisi贸n de materias primas.

En 2012, el XVIII Congreso Nacional del PCCh imprimi贸 un nuevo rumbo al desarrollo econ贸mico iniciando “la etapa decisiva de la culminaci贸n de la edificaci贸n integral de una sociedad modestamente acomodada” (5). Dentro de las acciones previstas para alcanzar dicha meta, el PCCh se propuso “profundizar la reforma del r茅gimen de ciencia y tecnolog铆a, impulsar la estrecha combinaci贸n de la una y la otra con la econom铆a, acelerar el fomento de un sistema estatal de innovaci贸n, y […] constituir un sistema de innovaci贸n tecnol贸gica en el que las empresas sean los protagonistas” (6). De este modo, China se enfoc贸 en la protecci贸n de algunas industrias emergentes que fueron definidas como estrat茅gicas, dentro de las que sobresalen la tecnolog铆a 5G, las energ铆as renovables, la industria aeroespacial, las tecnolog铆as de la informaci贸n y la biotecnolog铆a (7). Posteriormente, en 2015, el Consejo de Estado chino aprob贸 el programa Made in China 2025, a trav茅s del cual se propuso dar un nuevo salto, situando al desarrollo en ciencia y tecnolog铆a en el centro del modelo de desarrollo.

La “nueva” cuesti贸n social y la “prosperidad com煤n”

Con la innovaci贸n cient铆fico-tecnol贸gica como principal palanca, China va camino a convertirse en una superpotencia en 谩reas clave. El a帽o pasado invirti贸 2,4 billones de yuanes (372 mil millones de d贸lares) en investigaci贸n y desarrollo (I + D), un 10,2 por ciento m谩s que el a帽o anterior. El peso de inversi贸n de I + D en el PBI aument贸 0,16 puntos porcentuales en comparaci贸n con 2019, siendo la tasa de crecimiento m谩s alta en casi 11 a帽os (8). Sin embargo, queda un objetivo por cumplir: lograr un desarrollo equilibrado.

En julio, el actual presidente Xi Jinping anunci贸 que China hab铆a alcanzado su primer objetivo del centenario: la edificaci贸n integral de una sociedad “modestamente acomodada” en todos los aspectos, tal como hab铆a sido concebida por Hu Jintao en su discurso ante el XVII Congreso Nacional del PCCh el 15 de octubre de 2007. Pese a haber materializado el objetivo, la nueva etapa hist贸rica no est谩 libre de contradicciones. En este marco, una nueva cuesti贸n social inherente al crecimiento econ贸mico se hizo manifiesta, determinadas por un desarrollo desequilibrado e inadecuado y por las crecientes necesidades del pueblo por una vida mejor. Esto fue percibido por los miembros del Comit茅 Central del PCCh, para quienes el crecimiento econ贸mico por s铆 solo ya no era la soluci贸n: para resolver las actuales contradicciones el Partido se propuso entonces promover la “prosperidad com煤n”.

En un discurso reciente, Xi enunci贸 que la prosperidad com煤n es el requisito esencial del socialismo y una caracter铆stica importante de la modernizaci贸n al estilo chino (9). El concepto, con profundas ra铆ces en el PCCh, ya hab铆a sido utilizado en los a帽os 50 y a finales de los 70 bajo diferentes liderazgos. Ahora ha sido resignificado en otro contexto, asociado a la idea de crecimiento centrado en las personas y en la b煤squeda de un desarrollo de alta calidad. No se trata de plantear un igualitarismo absoluto a lo Mao; de hecho, una lectura atenta de Marx y Engels nos har铆a desechar esa opci贸n (10). Pero tampoco de volver a un estadio caracterizado por un desarrollo con desigualdad, como en los a帽os 80 y 90. Se trata, en cambio, de generar “condiciones m谩s inclusivas y justas para que la sociedad tenga acceso a una mejor educaci贸n y ampl铆e sus capacidades de desarrollo, as铆 como la generaci贸n de un entorno econ贸mico que ofrezca oportunidades para que m谩s personas se enriquezcan” (11), lo cual implica un Estado y un Partido presentes en la definici贸n y apuntalamiento de las pol铆ticas estatales a largo plazo.

El gato que cazaba ratones

La transformaci贸n china no fue un milagro. El aforismo acu帽ado por Deng (“No importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones, es un buen gato”) para justificar las exitosas reformas econ贸micas puestas en pr谩ctica por el pa铆s asi谩tico desde fines de los 70 e identificar asimismo las contradicciones reales de dicha etapa, en un claro ejercicio de pragmatismo y el realismo, viene a cuenta para poner en relieve algo obvio: no cualquier gato caza ratones.

Centr茅monos en la praxis estatal de los pa铆ses occidentales: como expres茅 en un art铆culo anterior (12), para la mayor铆a de ellos el Estado solo tiene que estar presente ante la excepcionalidad. En este sentido, para el gato “occidental” ser铆a inveros铆mil -y hasta absurdo- pensar siquiera en la posibilidad de un modelo como el chino, d贸nde la planificaci贸n estatal centralizada sigue cumpliendo un rol crucial. En China la presencia estatal, bajo la gu铆a del Partido, es la “normalidad”, no la excepci贸n. Por eso, quiero insistir con una idea: “El gato que caz贸 los ratones es un gato rojo” (13). El sujeto pol铆tico que logr贸 transformar China a trav茅s de una versi贸n sinizada del marxismo es el PPCh, que recientemente celebr贸 sus cien a帽os de vida.

El primero de julio, en el marco de las celebraciones del centenario del PCCh, muchos embajadores y otros invitados especiales escuchamos las estrofas de un c谩ntico patri贸tico entonado por m谩s de 70 mil personas al Partido y su l铆der: M茅i y?u G貌ng ch?n d?ng ji霉 m茅i y?u x?n Zh?ng gu贸 (sin el Partido Comunista no existir铆a una Nueva China). Esa consigna sintetiza el reconocimiento a los logros obtenidos bajo la conducci贸n del Partido, hoy enfocado en la segunda fase: “consolidar un estado socialista poderoso y moderno”.

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Notas:

1. “La ‘prosperidad com煤n’ de Xi Jinping”, Observatorio de la Pol铆tica China, 30-9-21, https://politica-china.org/areas/sociedad/la-prosperidad-comun-de-xi-jinping

2. La pol铆tica de “Go West” representa un intento de llevar prosperidad a las zonas menos favorecidas del centro y el oeste de China, con la finalidad de lograr un reequilibrio entre estas y la m谩s pujante zona litoral.

3. Gustavo Girado, El escalamiento tecnol贸gico chino en las cadenas globales de valor (CGV), 7掳 Simposio Internacional sobre Pol铆tica China, 1-3-16, http://www.asiared.com/es/downloads2/16_2-s_gustavo_girado.pdf.

4. Para una ampliaci贸n de la idea, v茅ase el reciente libro de Gustavo Girado Un mundo Made in China, editado por Capital Intelectual (2021).

5. Hu Jintao, “Texto 铆ntegro del informe presentado por Hu Jintao ante el XVIII Congreso Nacional del PCCh”, Observatorio de la Pol铆tica China, 17-11-2012, https://politica-china.org/secciones/documentacion/texto-integro-del-informe-presentado-por-hu-jintao-ante-el-xviii-congreso-nacional-del-pcch

6. Ibidem.

7. En la 煤ltima d茅cada, las industrias emergentes contribuyeron en m谩s de un 20% al crecimiento del PBI chino.

8. “China’s R&D spending narrows gap with US, ranking second in world: NBS”, Global Times, 23-9-2021, https://www.globaltimes.cn/page/202109/1234914.shtml?id=11

9. Xi Jinping, “Promover s贸lidamente la prosperidad com煤n”, China Daily Online, 15-10-21, http://politics.people.com.cn/n1/2021/1015/c1024-32255092.html

10. Manifiesto comunista, Prometeo libros, Buenos Aires, 2003. Los autores plantean el car谩cter reaccionario de la literatura proletaria fundada en un “ascetismo universal y en un torpe y vago igualitarismo” (p.58).

11. Xulio R铆os, op. cit.

12. V茅ase “Nuevo liderazgo global”, Le Monde diplomatique, edici贸n cono sur, mayo de 2020.

13. Disertaci贸n realizada en el Foro de Desarrollo China Xinjiang, 15-11-2021.

Le Monde Diplomatique




Fuente: Lahaine.org