July 22, 2021
De parte de Indymedia Argentina
296 puntos de vista


Esta semana se cumplieron dos d茅cadas desde las grandes protestas anticapitalistas de G茅nova, Italia, y el 鈥渁pag贸n democr谩tico鈥 que implic贸 la brutal represi贸n desatada por Silvio Berlusconi que se cobr贸 la vida de Carlo Giuliani. Las heridas siguen abiertas en el activismo italiano, que conmemor贸 estos 鈥渢res d铆as que duraron veinte a帽os鈥 con una serie de jornadas que incluyeron la recuperaci贸n y puesta online del viejo sitio de Indymedia Italia.

Del 19 al 22 de julio de 2001 los mandatarios de Estados Unidos, Jap贸n, Alemania, Italia, el Reino Unido, Canad谩, Francia y Rusia -el Grupo de los 8 estados capitalistas m谩s poderosos- se reunieron en la ciudad italiana de G茅nova. El gobierno italiano prepar贸 para la cita un descomunal operativo represivo que moviliz贸 m谩s de 30.000 oficiales de Carabinieri .

Junto a la batalla de Seattle de 1999, las manifestaciones en G茅nova marcaron uno de los puntos m谩s altos de las protestas anticapitalistas del cambio de siglo. Tambi茅n fueron un punto de inflexi贸n para las experiencias de comunicaci贸n popular, de base y para la nuestra en particular, Indymedia.

La cita en G茅nova

M谩s de 300 mil personas de un ampl铆simo arco de organizaciones y movimientos se reunieron aquellos tres d铆as en G茅nova para realizar una contracumbre, debatir acciones ante problemas sist茅micos planetarios como el deterioro ambiental, la creciente desigualdad y el avance de pol铆ticas represivas y violatorias de los derechos humanos; as铆 como para manifestarse en las calles y expresar el rechazo a las pol铆ticas capitalistas del G8 y otros organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Video de Indymedia Italia.

En las semanas previas al encuentro, una sucesi贸n de amenazas de bomba crearon una tensi贸n creciente a lo largo de Italia. Luego se comprobar铆a que los servicios de inteligencia italianos hab铆an sido responsables de, al menos, la mayor铆a de estas amenazas para manipular a la opini贸n p煤blica.

A pesar del establecimiento al estilo militar de una 鈥淶ona Roja鈥 de exclusi贸n, y una 鈥淶ona Amarilla鈥 donde estaban prohibidas las protestas, impuestas a la poblaci贸n civil de G茅nova, hab铆a un atm贸sfera de carnaval en los primeros eventos organizados por el Foro Social de G茅nova (GSF), el nombre bajo el cual se agruparon las m煤ltiples organizaciones participantes de la contracumbre.

G茅nova militarizada. Fuente: Indymedia Italia

El jueves 19 de julio de 2001 m谩s 70 mil manifestantes participaron de una manifestaci贸n convocada como 鈥淪in fronteras, sin naciones鈥 y unos 30 mil asistieron a un recital con Manu Chao al caer la noche.

Marcha 鈥淣o Borders鈥. Fotos: Corresponsales populares de Indymedia Italia.

Arrestos, violencia y primeros auxilios

El 20 de julio de 2001 las manifestaciones fueron a煤n m谩s multitudinarias. Decenas de miles de personas, con gran participaci贸n de vecinas y vecinos de G茅nova, iniciaron la jornada con una serie de protestas para expresar su rabia contra el G8.

En ese marco la polic铆a italiana, los Carabinieri, empez贸 a atacar a les manifestantes de forma indiscriminada.

Cientos de personas fueron heridas por la violencia policial y terminaron hospitalizadas. Muchas otras cayeron bajo arresto, y sufrieron violencia y maltrato en las estaciones de polic铆a.

Las im谩genes registradas por los comunicadores populares de Indymedia y otros medios mostraban la brutalidad y el sadismo que se desataron a plena luz del d铆a. Berlusconi le hab铆a soltado el collar a los Carabinieri.

Capturas de video de Indymedia Italia.

Una y otra vez la guardia de infanter铆a italiana acorralaba a manifestantes y les hac铆a caer al piso, donde los golpeaba y pateaba repetidamente en forma grupal y cobarde. Las c谩maras tambi茅n registraban los rostros ensagrentados de activistas en shock por los golpes recibidos. Tambi茅n periodistas -populares o de medios hegem贸nicos- fueron atacados en las calles por la polic铆a.

El Foro Social de G茅nova (GSF)hab铆a montado un servicio m茅dico con voluntarios con formaci贸n sanitaria para brindar ayuda a las personas heridas, que no daban abasto. Adem谩s aunque estaban claramente identificados como equipo m茅dico, la polic铆a tambi茅n los atac贸, incluso en el acto de asistir a heridos.

Muchos manifestantes que hab铆an sido hospitalizados eran inmediatamente arrestados al intentar retirarse de los centros m茅dicos por la polic铆a italiana, que los llevaba a las estaciones donde volv铆an a apalearlos.

Carlo Giuliani.

La muerte de Carlo Giuliani

En este contexto de brutalidad neoliberal desatada, era cuesti贸n de tiempo para que la polic铆a se cobrara una v铆ctima mortal.

Foto: Dylan Mart铆nez, Reuters

Carlo Giuliani era un joven activista de 20 a帽os. Era, tambi茅n, uno de los muchos genoveses que se hab铆an sumado a las protestas. Mientras rechazaba la violencia policial recibi贸 un disparo a quemarropa en la cabeza efectuado por un Carabinieri. Tras caer al piso, le pasaron con un veh铆culo policial sobre su cuerpo, dos veces.

Al presenciar este hecho, los manifestantes avanzaron sobre la polic铆a intentando ayudarlo, pero la polic铆a contraatac贸. Alrededor de Carlo se desat贸 una batalla campal pero ya era tarde, cuando lleg贸 la asistencia m茅dica no pudo ayudarlo y perdi贸 la vida.

En medio del caos y la confusi贸n, empez贸 a correrse la voz de que hab铆a una persona fallecida y la noticia golpe贸 a los manifestantes. El activista italiano Blicero, que coordinaba la cobertura desde el Centro de Medios montado por Indymedia Italia en la sede del Foro Social y fue quien public贸 la noticia, cuenta ese momento: 鈥淩ecuerdo a la gente que estaba en la plaza volviendo al Centro de Medios y las reacciones en las escaleras. Gente conmocionada, con una rabia incontrolable鈥.

Tras saltar la noticia a los medios hegem贸nicos, las autoridades italianas -el primer ministro Silvio Berlusconi junto al presidente Carlo Azeglio Ciampi- ensayaron un mensaje de 鈥渄olor鈥 por la muerte de Giuliani.

Afuera, en las calles, los Carabinieri continuaban la cacer铆a de manifestantes, que los repudiaban al grito de 鈥渁ssassini!鈥.

Por su parte, los referentes de las distintas organizaciones del Foro Social se reunieron y luego de un debate, decidieron confirmar las protestas convocadas para el d铆a siguiente.

La venganza Carabinieri

El s谩bado 21, m谩s de 200 mil personas iniciaron una gran manifestaci贸n hacia el norte de la ciudad para sostener todas las demandas de la contracumbre y reclamar justicia para Carlo Giuliani. Sin embargo, repentinamente un operativo de los Carabinieri avanz贸 sobre la cabecera y empez贸 a reprimir sin mediaci贸n alguna con golpes y gases lacrim贸genos.

鈥淟a marcha fue disuelta con salvajes cargas por parte de la polic铆a que estaba gaseando y masacrando en el paseo mar铆timo鈥, describe Blicero, que junto a otros reporteros populares se hab铆an quedado haciendo base y tomando im谩genes desde la sede del Centro de Medios: 鈥渓a escena de la manifestaci贸n reventada y llena de gases lacrim贸genos鈥.

Gases sobre los manifestantes en la marcha del 21. Captura de video Indymedia Italia.

鈥淭rauma鈥 es una palabra que empezaba a repetirse en los reportes.

鈥淭errorismo de Estado en G茅nova鈥, escribir铆a minutos despu茅s otro corresponsal, Francisco Rojas. 鈥淨u茅 puedo decir. Llevo d铆a y medio sin poder escribir porque hay una avalancha interminable de personas traumatizadas que necesitan ayuda y est谩n dos veces cansadas, hambrientas y conmocionadas para encontrar las respuestas que necesitan鈥.

鈥淗emos conseguido, con mucha dificultad, instalar una mesa informativa frente a la sede de Indymedia para intentar responder a todas las preguntas que la gente tiene y anotar los res煤menes m谩s breves de los hechos que conocen鈥. La sede del Foro Social y de Indymedia se hab铆an montado en la escuela Pertini, frente a otro colegio, la escuela D铆az, que funcionaba de hospedaje. Ambos edificios hab铆an sido cedidos por el Consejo municipal de G茅nova a los movimientos sociales.

鈥淎qu铆 somos una isla de relativa tranquilidad y somos una meca para la gente que busca refugio鈥, contaba Rojas. 鈥淗e visto a demasiadas personas que han sido tra铆das en camillas, cojeando con vendas en la cabeza, con los p贸mulos y la nariz fracturados, todas ellas llevadas a la enfermer铆a de abajo. La polic铆a ha estado lanzando gases lacrim贸genos a las multitudes en momentos tranquilos al azar para tener una excusa para atacar鈥.

El ataque policial a la Escuela D铆az. Capturas de video Indymedia Italia.

Al caer el sol del s谩bado 21, muchos asistentes al Foro hab铆an dejado la ciudad. Sin embargo, a煤n muchos permanec铆an en G茅nova, entre ellos las y los comunicadores populares. Algunos dorm铆an en la escuela D铆az, otros continuaban trabajando en el centro de medios. La tensi贸n era enorme. 鈥淓l material que tenemos, lo hacemos desaparecer. Sale una famosa mochila llena de material de v铆deo, fotos y discos duros鈥 relata Blicero, en un acto de previsi贸n que demostrar铆a pronto su valor.

Entrada la noche y sin aviso llegaron m贸viles policiales. Una turba de Carabinieri entr贸 a la escuela D铆az y empez贸 a golpear brutalmente a cualquiera que se topaban, incluyendo a quienes estaban durmiendo en el piso, dejando decenas de heridos. Al mismo tiempo la polic铆a allan贸 las oficinas del GSF y la sala de medios, forzando a todos contra la pared, y procedieron a requisar y destruir todo el equipamiento que encontraron.

鈥淓ntran, nos tiran sillas, nos dan unos cuantos golpes y nos colocan boca abajo en el gimnasio鈥, recuerda Blicero. 鈥淟uego destrozan todo lo que encuentran en los pisos y toman a las personas que encuentran y las hacen permanecer de pie a lo largo de los pasillos con la cara hacia la pared. Sin embargo, el recuerdo m谩s claro es el de los gritos de la gente de D铆az. Estamos tumbados en el suelo y o铆mos, a unos metros de distancia, c贸mo golpean a la gente. Y no puedes hacer nada al respecto鈥.

Decenas de activistas fueron retirados en camillas de la Escuela D铆az. Captura de video Indymedia Italia.

El ataque policial contra organizadores y comunicadores fue con premeditaci贸n y alevos铆a: los hospitales locales hab铆an sido pre-avisados que decenas de j贸venes heridos llegar铆an en las pr贸ximas horas.

Una de las autoridades m茅dicas del Hospital San Marino de G茅nova relat贸 que las y los heridos 鈥渓legaron en terribles condiciones: con heridas en las cabezas, manos quebradas, brazos quebrados y muchos otros tipos de heridas. Era una situaci贸n tremenda y sin precedentes para todo el equipo del Hospital San Marino. Era muy claro para nosotros que se trat贸 de un ataque deliberado鈥.

Fueron a vengarse.

Los procesos judiciales

Con el paso de los meses se fue volviendo evidente que la agresi贸n del Estado italiano no hab铆a quedado reducida a esos tres d铆as de julio de 2001. Con una serie de allanamientos a centros sociales y sedes de organizaciones populares en febrero de 2002, se empez贸 a constatar que la Fiscal铆a de G茅nova estaba est谩 poniendo en marcha un ampl铆simo dispositivo coordinado para construir una acusaci贸n sustancial contra los manifestantes.

鈥淐uando se conoci贸 oficialmente, en torno a la vista preliminar contra los 25 manifestantes detenidos en diciembre de 2002 y acusados de devastaci贸n y saqueo, los abogados pidieron ayuda a Indymedia para gestionar la ingente cantidad de material relacionado con el juicio鈥, recuerda Blicero. 鈥淐omo Indymedia nos parece claro que tenemos que gestionar esto y por eso un grupo de personas nos trasladamos a G茅nova y empezamos a hacer este trabajo de an谩lisis y catalogaci贸n de todo este material. Estamos hablando de decenas de miles de fotos, cientos de horas de grabaci贸n, cientos de miles de p谩ginas de documentos. Y as铆, durante casi dos a帽os, vivimos d铆a y noche en este espacio de Via San Luca鈥.

El Apoyo Legal se convirti贸 en un proyecto aut贸nomo y gracias a su trabajo se lograron revertir muchas acusaciones, pero no todas. 鈥淭ras la sentencia de primera instancia hay un par茅ntesis en el que seguimos organizando manifestaciones en G茅nova para que no se olvide que hay gente que paga por todos y que si no hay una fuerte presencia de los movimientos las sentencias ser谩n a煤n m谩s duras. Estamos pasando de ser un sujeto pol铆tico que interact煤a con los abogados a un sujeto que organiza y coordina la solidaridad activa: manifestaciones y recaudaci贸n de fondos. Esto llev贸 a la organizaci贸n de la gigantesca manifestaci贸n en G茅nova el 17 de noviembre de 2007 鈥楲a storia siamo noi鈥 (La historia somos nosotros), en la que marcharon 100.000 personas, hasta el paso final de proporcionar ayuda concreta a los presos, que seguimos proporcionando hoy鈥, se帽ala Blicero. 鈥淪upporto Legale es esta historia鈥.

En el marco de las actividades realizadas esta semana, Supporto Legale present贸 este martes 鈥淓n campo enemigo鈥, un documental que narra sus veinte a帽os de historia.

Balances, consecuencias y legados

鈥淢uchos dejaron G茅nova asustados e intimidados, pero el sentido de desaf铆o era fuerte鈥, relataban poco despu茅s desde el Colectivo Indymedia Italia en el video que acompa帽a este art铆culo. 鈥淚nsoportables diferencias entre los ricos y pobres, poderosos y desempoderados contin煤an en su lugar. M谩s a煤n, el medioambiente est谩 luchando para soportar la presi贸n que le aplica un sistema construido sobre la codicia y no sobre las necesidades. En tanto que esas realidades fundamentales contin煤en, el movimiento continuar谩 creciendo鈥.

Pero no se equivocaba Rojas al hablar de las y los compa帽eros traumatizados. 鈥淟a generaci贸n perdida de G茅nova鈥 titulaba hace pocos d铆as un medio europeo al rese帽ar otro documental, Discomfort (s) ration, de Alexis Mital Toledo y Eric Jozsef, realizado en 2002 que argumentaba que 鈥渓a represi贸n policial ha abrumado a una nueva generaci贸n de activistas鈥.

鈥淯na violencia que ha demostrado que la democracia puede suspenderse en cualquier momento y que ha cambiado la relaci贸n de muchos italianos con la vida pol铆tica y el compromiso civil鈥, indicaba.

Ciertamente, dos meses despu茅s, al amparo del 11-S, Estados Unidos y otros pa铆ses del G8 disparar铆an una serie de medidas draconianas tendientes a incrementar la vigilancia, limitar los derechos civiles e invadir la privacidad de los ciudadanos en todo el mundo -tendencias que contin煤an ininterrumpidamente hasta el d铆a de hoy- adem谩s de lanzar nuevas aventuras imperialistas como las invasiones de Afganist谩n e Irak.

En ese panorama es que las protestas argentinas del 19 y 20 de diciembre de 2001, de las que pronto se cumplir谩n tambi茅n 20 a帽os, despiertan tanto entusiasmo en la militancia de todo el mundo.

En relaci贸n al movimiento mismo, 鈥渁nti-globalizaci贸n鈥 y 鈥渁ltermundista鈥 que ten铆a su momento ascendente en esos a帽os entre Seattle y G茅nova, y que a煤n logr贸 organiz贸 enormes marchas contra la intervenci贸n estadounidense en Irak en 2003, empez贸 a perder impulso.

Se puede argumentar que 鈥渁nti-globalizaci贸n鈥 y 鈥渁ltermundista鈥 se refieren a aspectos diferentes del movimiento de masas de aquellos a帽os: el 鈥渁ntiglobalizaci贸n鈥 de protesta, acci贸n directa y confrontaci贸n, y el 鈥渁ltermundista鈥 m谩s ligado al pacifismo y al 谩rea de talleres y debates de las contracumbres, es decir, los Foros Sociales en s铆.

En relaci贸n al Foro Social, Eric Toussaint del CADTM 鈥 Comit茅 para la Abolici贸n de las Deudas Ileg铆timas, establec铆a la siguiente evaluaci贸n al escribir en 2016 sobre los quince a帽os desde G茅nova: 鈥淓l Foro Social Mundial, el Foro Social europeo, el Foro Social latinoamericano, el Foro Social africano, al Foro Social asi谩tico comenzaron a declinar a partir de 2005-2006, especialmente cuando algunos de los movimientos que formaban parte de los mismos moderaron fuertemente su posici贸n, al comprometerse en el apoyo a gobiernos como el de Lula en Brasil (a partir de 2003), el del partido del Congreso en la India (2004-2009), el de Romano Prodi en Italia (2006-2008). De todas maneras el FSM tuvo unos momentos de recuperaci贸n como en Belem en el a帽o 2009, en Dakar en 2012, en T煤nez tanto en 2013 como en 2015, pero su declive contin煤a sin que ninguna otra estructura emerja鈥.

El 煤ltimo enero en el marco de la pandemia y la fenomenal crisis actual, el Foro Social Mundial realiz贸 en forma virtual una nueva edici贸n.

Otro elemento -inesperado y escasamente evaluado- del legado del movimiento antiglobalizaci贸n se encuentra en el otro extremo del espectro pol铆tico: los servicios de inteligencia de los pa铆ses del G8, particularmente los de Estados Unidos, aprendieron a copiar las t谩cticas e incluso la est茅tica de las protestas antiglobalizaci贸n, para darle apariencia de protesta popular a operaciones teledirigidas de cambio de r茅gimen. Un ejemplo es el caso de Juan Guaid贸, el t铆tere venezolano que se hizo conocido en 2019 de la mano de Donald Trump, pero que tiene su origen a帽os antes en las guarimbas dise帽adas por el grupo Canvas (ex Otpor), financiado por la NED y la CIA. Otro ejemplo entre muchos es el caso ucraniano y el maquillaje medi谩tico desplegado sobre los que se terminaron revelando como grupos paramilitares de la ultraderecha neonazi. All铆, a diferencia de Venezuela, lograron su objetivo de cambio de r茅gimen.

Colombia 2021.

Justo antes de que el COVID-19 empezara a recorrer el planeta, un nuevo ciclo de estallidos y revueltas estaba creciendo en el mundo. Despu茅s de la pausa forzada por las cuarentenas, est谩n volviendo con una furia renovada, de Colombia a Sud谩frica, recargadas por los padecimientos sociales y econ贸micos causados por la pandemia. Tambi茅n en el coraz贸n del imperio con las enormes protestas contra el racismo en 2020, aunque la presidencia de Biden intenta encausar pol铆ticamente el malestar profundo de su pa铆s, en una apuesta de final abierto. M煤ltiples din谩micas refuerzan la crisis de la actualidad, centralmente el deterioro ambiental que se discut铆a en el Foro Social de G茅nova y que se acelera a ojos vista con consecuencias graves y cada vez m谩s inmediatas.

El futuro es imprevisible y nos demandar谩 m谩s de lo que podemos prever. Lo que es seguro es que no nos espera ning煤n regreso a la 鈥渘ormalidad鈥 duradero. Las ense帽anzas de G茅nova son muchas, la fuerza de la apuesta colectiva para enfrentar a la violencia capitalista con creatividad y alegr铆a como en las primeras marchas de aquellos d铆as, con rabia y coraje como termin贸 siendo al final, y tambi茅n con una solidaridad enorme para sostener a quienes quedaron individualizados por la maquinaria legal del Estado para dar el ejemplo punitivo en los a帽os, y las d茅cadas siguientes, son quiz谩s algunas.

Estas 煤ltimas semanas, el colectivo Indymedia Italia, que se separ贸 en 2006, se volvi贸 a reunir para poner en l铆nea nuevamente el viejo sitio web, que condensa la memoria hist贸rica de las protestas contra el G8. Tambi茅n setearon una cuenta en Twitter y otra en Telegram para revivir cronol贸gicamente los hechos; y editaron un libro coral sobre Indymedia, junto a otros materiales impresos y audiovisuales que se presentaron esta semana en el marco de las jornadas realizadas en G茅nova.

Al compa帽ero Blicero de Indymedia Italia le preguntaron hace pocos d铆as, en la entrevista publicada hoy tambi茅n en nuestro sitio:

鈥-驴Qu茅 te han dejado los d铆as de G茅nova, veinte a帽os despu茅s?鈥

Blicero respondi贸:

鈥淨ue se pueda practicar el horizonte de la autodeterminaci贸n de la vida de las personas. Si nosotros lo hicimos, alguien m谩s puede hacerlo tambi茅n. En otros momentos y en otros lugares. G茅nova, en esto, es un manifiesto de lo posible.
De hecho, la gran diferencia entre nuestra generaci贸n y las actuales es precisamente la posibilidad que tuvimos de experimentar con la autogesti贸n de nuestras vidas. De considerar la autogesti贸n un elemento fundador. Es decir, salirse del esquema ya predefinido de escuela-trabajo-familia-pensi贸n. Los j贸venes de hoy no pueden desviarse de este modelo y tomar un camino alternativo. Las rutas ya est谩n preconfeccionadas. Pero esto no es culpa de las nuevas generaciones. Lo veo m谩s bien como un fallo nuestro. Estoy deseando que me sorprendan las trayectorias inesperadas. Eso es lo m谩s bonito de hacer pol铆tica. Encontrar tu legado donde no lo esperas y sin formar parte de 茅l. Tambi茅n es la larga ola de relaciones y acciones pol铆ticas nacidas en aquellos d铆as la que me dio la oportunidad de viajar por el mundo en los lugares m谩s inveros铆miles, acogido por gente como yo desde San Francisco a Palestina o Argentina. Ahora parece trivial porque en un segundo est谩s conectado a todo. Entonces no era as铆. Y hoy est谩s conectado a todo, pero est谩s conectado por un hilo que est谩 salpicado de dinero. Vas a todas partes y consigues un Airbnb, vas a todas partes y utilizas redes sociales ajenas, te mueves y adquieres experiencia con asociaciones financiadas por fundaciones. No es lo mismo que ganar experiencia viviendo con ellos, los que viven esas situaciones cada d铆a. Pero, por supuesto, no es s贸lo culpa nuestra, tambi茅n est谩n los que est谩n en contra nuestra. La historia es dial茅ctica!鈥.

El Estado capitalista es capaz suspender la democracia en cualquier momento, en cualquier ciudad, en cualquier barrio, en cualquier calabozo, lo sabemos bien en nuestros sures. Que con solidaridad y conciencia colectiva somos capaces de enfrentar la violencia y la injusticia, y -aunque no haya garant铆as- conseguir victorias para los desapoderados y las mayor铆as, tambi茅n.

Carlo Vive, uno di Noi!


Esta cr贸nica est谩 basada en la cobertura de activistas de todo el mundo reunidos en G茅nova en el centro de medios organizado por Indymedia Italia y en la traducci贸n al castellano realizada en aquel momento desde Buenos Aires por Indymedia Argentina.

Links:
Indymedia 鈥 G8 Genova luglio 2001: https://www.youtube.com/watch?v=fnRHVPleY98

Cobertura de Indymedia Argentina: https://web.archive.org/web/20010722010912/http://argentina.indymedia.org/

Indymedia Italia Time Machine: https://italy.indymedia.org/indymedia-time-machine.html

Archivo de Indymedia Italia: https://italy.indymedia.org/

G茅nova 2001, manifiesto de lo posible: https://argentina.indymedia.org/2021/07/22/genova-2001-manifiesto-de-lo-posible/




Fuente: Argentina.indymedia.org