April 24, 2021
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Por Paula Viafora

El 22 de abril de 1985 comenz贸 el Juicio a las Juntas Militares que llegaron al poder mediante el golpe c铆vico militar de 1976 y estuvieron a cargo del gobierno argentino hasta 1983. Fueron juzgados nueve militares pero solo cinco recibieron condenas: Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera, Roberto Eduardo Viola, Armando Lambruschini y Orlando Ram贸n Agosti. 

El Juicio a las Juntas fue un hito en la construcci贸n democr谩tica y la lucha contra la impunidad en la Argentina. Durante casi ocho meses de audiencias declararon 839 familiares de v铆ctimas y sobrevivientes de la dictadura. Esos valientes testimonios fueron la columna vertebral de ese proceso judicial hist贸rico.

Apenas asumi贸 el poder, el 10 de diciembre de 1983, en medio del j煤bilo popular por la recuperaci贸n de la democracia, el gobierno de Raul Alfonsin se enfrentaba a los siguientes dilemas: 

  • Juzgar a los militares por haber dado un golpe de Estado o por violaciones a los Derechos Humanos. 

  • La elecci贸n del tribunal que deb铆a juzgarlos 驴Civil o militar?

  • Si lograr铆an que los militares lleven a juicio a sus compa帽eros y superiores

El gobierno hab铆a reformado el C贸digo de Justicia Militar, permitiendo que la c谩mara Federal se convirtiese en Tribunal de alzada. Del Consejo Supremo se pod铆a pasar a la C谩mara para apelar el fallo, pero tambi茅n podr铆a llevar adelante la causa si el Consejo dilataba injustificadamente su tratamiento.

Las audiencias comenzaron el 22 de abril de 1985 y se extendieron hasta el 11 de agosto, de lunes a viernes. Se desarrollaron en la Sala de Audiencias de la C谩mara Federal, dentro del Palacio de Tribunales de Talcahuano 550, Ciudad de Buenos Aires. M谩s de 650 periodistas se acreditaron para ingresar y seguir las audiencias, aunque no pod铆an entrar con grabadores. Las 900 horas de audiencia fueron 铆ntegramente grabadas por la televisi贸n p煤blica en 147 casetes. Las im谩genes que se permitieron difundir durante el juicio no ten铆an sonido.

Los delitos juzgados fueron: las violaciones a los derechos humanos de los detenidos (no fueron tema de este juicio el golpe, ni la Guerra de Malvinas), homicidios, torturas, privaciones ilegales de la libertad, secuestro y robos. La desaparici贸n de personas no se incluy贸 porque esa conducta no estaba tipificada como delito, ni en el derecho argentino, ni en ning煤n otro.

El 18 de septiembre, el fiscal Julio C茅sar Strassera pronunciar铆a las palabras finales del alegato, que desde entonces se citan de memoria: 鈥淨uiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el Pueblo Argentino. Se帽ores jueces: Nunca m谩s禄.

Finalmente, la sentencia fue le铆da el 9 de diciembre de 1985: el Tribunal 鈥攊ntegrado por los jueces Le贸n Arslani谩n, Jorge Torlasco, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma, Jorge Valerga Ar谩oz y Andr茅s D麓Alessio鈥 dict贸 sentencia fundada en 709 casos presentados en el juicio. Durante la primera jornada del 22 de abril, se movilizaron m谩s de 70 mil personas, convocadas por los Organismos de Derechos Humanos.

El primer testigo en declarar fue Italo Luder, quien hab铆a sido presidente interino durante el gobierno de Mar铆a Estela Mart铆nez de Per贸n, ya que durante su mandato se firm贸 el cuestionado decreto que inclu铆a la tristemente c茅lebre frase frase 鈥渁niquilar a la subversi贸n 鈥, como deber de las fuerzas armadas. Preguntado por el significado de la misma, aclar贸: 鈥淨uiere decir inutilizar la capacidad de combate de los grupos subversivos, pero de ninguna manera significa aniquilamiento f铆sico (…)鈥.

El abogado Pablo Llonto, en su libro 鈥淓l juicio que no se vio鈥, reflexion贸 sobre la importancia hist贸rica, moral, simb贸lica del juicio y sus testimonios: “Los testigos de aquel juicio ten铆an una enorme soledad, eran quienes ven铆an de C贸rdoba en tren, bajaban en Retiro y ah铆 preguntaban qu茅 colectivo deb铆an tomar para llegar a Tribunales. Sus declaraciones muchas veces eran de madrugada, y de ah铆 sal铆an y volv铆an a sus provincias”. Tambi茅n signific贸 una revancha personal, porque pudo cubrir el juicio para el Diario Clar铆n. Sus editores le dijeron que se limitara a realizar una cr贸nica de cada audiencia que cubr铆a; no pod铆a manifestar sus opiniones de todo lo que d铆a a d铆a iba registrando desde sus sentidos. 




Fuente: Agenciapacourondo.com.ar