June 16, 2021
De parte de Colectivo ContraInformativo SubVersion
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A 45 d铆as del estallido social en la regi贸n colombiana

*Art铆culo enviado a la Agencia de Noticias Anarquistas el pasado 13 de junio:
https://noticiasanarquistas.noblogs.org/post/2021/06/15/45-dias-de-agitacao-social-na-regiao-colombiana/.

En la regi贸n colombiana tiene lugar un estallido social que ya cumple 45 d铆as de movilizaci贸n permanente a lo largo y ancho del territorio. Como ha sucedido en diversas ocasiones, la movilizaci贸n ha estado marcada por el terrorismo de Estado que se ha tenido en diversas manifestaciones, pasando por la brutal represi贸n a las movilizaciones a manos de la Polic铆a Nacional, montajes judiciales y asesinatos sistem谩ticos. Desafortunadamente, estas situaciones no son nuevas en el pa铆s, pues el Estado colombiano se caracteriza por tener 铆ntimas alianzas con el paramilitarismo y el narcotr谩fico. Como ejemplo de lo anterior, podemos mencionar que, en el a帽o 2020 se ejecutaron 76 masacres con un saldo de 272 personas asesinadas, seg煤n las cifras oficiales la Oficina de la Alta Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH); desde el 28 de abril -d铆a en que inici贸 el paro nacional- hasta el 11 de junio, la Campa帽a Defender La Libertad indica que hay 78 personas asesinadas, 3086 detenciones arbitrarias, 84 personas desaparecidas, 79 v铆ctimas de heridas en los ojos y 106 casos de violencia sexual, cabe mencionar que, en su mayor铆a estas acciones han sido perpetradas por la fuerza p煤blica y civiles armados a trav茅s de estrategias paramilitares.  

Como respuesta al estallido social, el Estado en cabeza del presidente Iv谩n Duque ha establecido el gui贸n de siempre que refuerza el discurso del enemigo interno, se帽alando a lxs manifestantes como v谩ndalxs bajo ordenes de grupos armados ilegales. El tratamiento que se le da a la protesta social es crear un escenario de una guerra frontal contra las organizaciones 茅tnicas, campesinas, barriales, estudiantiles y sindicales que se han mantenido en movilizaci贸n constante contra a帽os de pol铆ticas criminales de los gobiernos de turno que han estado bajo el mandato de脕lvaro Uribe Velez, expresidente investigado m煤ltiples veces por cr铆menes de lesa humanidad como los mal llamados 鈥淔alsos Positivos鈥, es decir, ejecuciones extrajudiciales de civiles asesinados por las fuerzas militares para presentar resultados y obtener beneficios, la cual, seg煤n la Jurisdicci贸n Especial para la Paz (JEP), llega a una escandalosa cifra de 6402 asesinatos.

Las protestas que iniciaron con un llamado del Comit茅 Nacional del Paro, (plataforma que agrupa a algunos sectores gremiales de trabajadorxs, pensionadxs, maestrxs y campesinxs) han crecido en acciones, gracias en su mayor铆a a lxs j贸venes que han visto en la acci贸n directa en la calle su principal terreno de protesta.

Si bien la burocracia sindical representada en el Comit茅 Nacional del Paro est谩 en espacios de conversaci贸n y mediaci贸n con las instituciones del Estado, las calles han mantenido un nivel de beligerancia y organizaci贸n distantes de estos viejos m茅todos de conciliaci贸n propios de la burocracia, teniendo en cuenta adem谩s que, aquellxs 鈥渘egociadorxs鈥 hacen parte de partidos de 鈥渃entro鈥 y 鈥渃entro izquierda鈥. 

Partiendo de esto, se han organizado espacios de resistencia en distintos puntos del pa铆s como Cali, Bogot谩, Buga, Popay谩n, Bucaramanga y en carreteras del Suroccidente colombiano como en el nororiente, en los que los m茅todos de lucha pasan por la horizontalidad, la acci贸n directa y el apoyo mutuo. Es importante destacar la relevancia que tienen las primeras l铆neas como m茅todo de contenci贸n de la violencia policial, en estas se han organizado no solo j贸venes, sino tambi茅n profesorxs, madres y hasta sacerdotes; estos grupos han acumulado un nivel de resistencia y legitimidad bastante importante en esta coyuntura, incluso en lugares como Cali, son interlocutores leg铆timos y reconocidos frente a las autoridades gubernamentales.La situaci贸n hoy, luego de 45 d铆as, es agridulce, pues todav铆a se siguen contando personas muertas y heridas que son parte de las manifestaciones que terminan en confrontaciones con la fuerza p煤blica, adem谩s de la impunidad frente a pr谩cticas de guerra como las agresiones a las comisiones de verificaci贸n de Derechos Humanos en las calles y a las misiones m茅dicas que socorren a las personas heridas. El Estado ha hecho uso de m茅todos macabros para aterorizar como cortes de luz e internet, presiones por parte de grupos paramilitares, montajes judiciales a manifestantes y m茅todos de censura como restricciones a la difusi贸n en vivo de protestas. 

Por otro lado, los motivos del Paro Nacional se han extendido, as铆 como se pueden contar como logros de la movilizaci贸n el retiro de la Reforma Tributaria con la cual iniciaron las protestas, tambi茅n el retiro de la Reforma a la Salud (atentado a las clases bajas), y la renuncia de 3 altos cargos del gobierno (Ministro de Hacienda, Ministra de relaciones Exteriores y el Alto comisionado para la paz). Aunque contamos estos como peque帽os logros, sabemos que el gobierno presionado por los grandes empresarios siempre buscar谩n efectuar reformas para alimentar y respaldar sus intereses de clase mientras lxs trabajadorxs y sus familias siguen padeciendo la pobreza; en Colombia de m谩s del 40% de la poblaci贸n se encuentra en condiciones de pobreza (cifras del DANE). Las exigencias que se escuchan en las calles y carreteras van desde el pedido de renuncia a Ivan Duque y todo su gabinete, la desmilitarizaci贸n de los territorios, reformas estructurales a las fuerzas militares y de polic铆a, la no judicializaci贸n de las personas que han sido capturadas en el marco de la protesta social, la implementaci贸n efectiva de los acuerdos de paz firmados entre las FARC-EP y el Gobierno, garant铆as para los lideres sociales y ambientales en territorios rurales y urbanos, detener las aspersiones con glifosato y el fracking, entre muchas otras.

Sabemos que estamos viviendo un momento hist贸rico, resultado de a帽os de terrorismo de Estado y pol铆ticas criminales de precarizaci贸n de las condiciones de vida de millones de personas en campos y ciudades. En este momento se ven los acumulados de los paros del 2018, 2019 y el estallido social del 2020 en el mes de septiembre, brutalmente reprimido. Ahora, la protesta social ha fijado su atenci贸n en los procesos sociales, se ha trabajado en el fortalecimiento del tejido social en barrios, veredas, municipios y ciudades enteras realizando actividades con vecinas y vecinos, construyendo asambleas o mesas de trabajo de acuerdo a sus necesidades concretas poco a poco, paso a paso, porque a煤n las formas de organizaci贸n est谩n muy dispersas y sin un horizonte claro, pero la rabia y los m茅todos asamblearios se ven latentes en un pueblo que busca cambiar su condenada historia en busca de un buen vivir, de condiciones dignas de vida.

No podemos olvidar el papel fundamental que han tenido las comunidades ind铆genas organizadas en el Consejo Regional Ind铆gena del Cauca (CRIC) y en las Autoridades Ind铆genas del Sur-Occidente (AISO), quienes con su aguante y berraquera han dado impulso y ox铆geno a la movilizaci贸n social, adem谩s, nos han invitado a cuestionar la parte de la Historia que siempre nos han contado, la que ve a los conquistadores como h茅roes y a los pueblos nativos como salvajes. 

Por 煤ltimo, extendemos una invitaci贸n a seguir de cerca el proceso que est谩 viviendo Colombia, pues las garant铆as de protesta y vida para el Estado s贸lo existen en el papel y, muestra de ello, es la negaci贸n del tratamiento de guerra que se le ha dado a la protesta social por parte del ministro de Defensa, comandante del ej茅rcito y de la Polic铆a. Solo la organizaci贸n popular y lxs veedores internacionales pueden registrar la masacre que el Estado est谩 cometiendo en estos momentos. La difusi贸n y las acciones internacionalistas de presi贸n al Gobierno de Duque son imprescindibles para el proceso que estamos viviendo.

隆Ante la represi贸n estatal, organizaci贸n popular!

隆Arriba las que luchan!

Colectivo Contrainformativo SubVersi贸n




Fuente: Ccsubversion.wordpress.com