December 8, 2020
De parte de La Haine
2,033 puntos de vista
08/12/2020 :: Nacionales E.Herria
x 脕lvaro Esteras, miembro de La Comuna.
A Roberto hoy, todav铆a, no se le puede hacer justicia.

El 3 de diciembre de 1970 comenz贸 el denominado “Proceso de Burgos”, un juicio (y sobre todo una farsa) contra diecis茅is militantes de ETA en el que se ped铆an seis penas de muerte. Este juicio se celebraba en el marco de un estado de excepci贸n, de enorme dureza, que encontr贸 como respuesta movilizaciones en toda Espa帽a.

En 脡ibar se llam贸 a la Huelga General, y la ciudad se paraliz贸 durante dos d铆as, tomada por la Polic铆a Armada, Guardia Civil y Brigada Pol铆tico Social, que se emplearon a fondo en la represi贸n de huelguistas y de manifestantes que salieron a la calle, siendo dispersados a tiros.

Roberto P茅rez J谩uregui, de 21 a帽os, electricista en la empresa Aguirre y Aranz谩bal, cay贸 mortalmente herido por disparos de las denominadas fuerzas de orden p煤blico (F.O.P.), el 4 de diciembre de 1970, en el curso de la manifestaci贸n de protesta. Testigos de los hechos 鈥揺ntre ellos, su hermano Jorge鈥 explicaron que, en la primera carga en Carmen Kalea, ya hubo disparos con un herido, el vecino de 脡ibar Manuel Gil Uriarte, a quien alcanz贸 una bala que rebot贸 contra la pared de un edificio. Poco despu茅s se produjeron otras cargas y, aunque algunos huyeron al monte, la manifestaci贸n no se disolvi贸 y Roberto, militante del Partido Comunista de Espa帽a (internacional) PCE (i), uno de los eibarreses que la encabezaba, fue alcanzado por disparos hechos pr谩cticamente a quemarropa. Disparos producto de la impotencia de la polic铆a en sus intentos de disolver la manifestaci贸n. Esos disparos, a tan corta distancia, s贸lo pod铆an tener como objetivo matar.

Los m茅dicos no pudieron hacer nada para salvar su vida ante las heridas que presentaba, y muri贸 el 8 de diciembre de 1970, tras cuatro d铆as de agon铆a.

Todos los indicios parecen indicar que el polic铆a que pudo ser el autor de los disparos que mataron a Roberto fue Jos茅 Ram贸n S谩nchez Pizarro, que estaba camuflado entre los manifestantes. Pero no se abri贸 ninguna investigaci贸n oficial y la familia de Roberto no pudo exigir responsabilidades, ni llevarlo ante los tribunales. Sin embargo, se cree que, en recompensa, el polic铆a fue promovido a la Brigada Pol铆tico Social de Valladolid. Puede que incluso le otorgaran una medalla pensionada.

Las autoridades intentaron que Roberto fuese enterrado en Donostia, 鈥揾ab铆a sido ingresado en la Ciudad Sanitaria de aquella ciudad鈥 para impedir las manifestaciones de apoyo y solidaridad, pero su familia consigui贸 enterrarlo en 脡ibar, su ciudad natal. Su amigo Jos茅 Alcoba explic贸, siete a帽os despu茅s, para La Uni贸n del Pueblo, las muestras de apoyo y solidaridad de 脡ibar: “La clase obrera eibarresa salt贸 al un铆sono, y prueba de ello es que dos horas antes del funeral los obreros sal铆an de las f谩bricas dejando sus puestos de trabajo. No ser铆a exagerado decir que hubo quince mil personas en el trayecto previsto hasta el cementerio; y esto, a pesar de que 脡ibar estaba militarmente tomada, y el miedo y la tensi贸n eran muy grandes”. Su padre ,Casimiro (Miro), y su madre, Alicia, explicaban en el mismo art铆culo que en el trayecto hacia a 脡ibar las carreteras estaban cortadas por fuertes contingentes de polic铆a que no dejaban entrar a nadie que no fuera de la ciudad. Al igual que la familia, el pueblo de 脡ibar se hab铆a opuesto con toda firmeza a que fuese enterrado fuera de su ciudad. Alicia y Miro sent铆an un enorme agradecimiento por la solidaridad recibida en aquel terrible momento de su vida.

La lucha de Roberto, junto a la de miles de dem贸cratas de todo el pa铆s, 鈥 y las masivas movilizaciones de solidaridad en muchas ciudades europeas – sirvi贸 para que aquellas penas de muerte no se ejecutaran, y fueran conmutadas por las de cadena perpetua. Los presos condenados en el Proceso de Burgos finalmente ser铆an amnistiados, entre ellos los vecinos de 脡ibar Mario Onaind铆a, Enrique Gesalaga y Ion Etxabe.

En la clandestinidad, en las publicaciones de la organizaci贸n donde militaba, (si las condiciones permit铆an su edici贸n, lo que no era siempre posible), aparec铆a cada mes de diciembre un peque帽o homenaje, una menci贸n, un recuerdo. Ya en diciembre de 1977 se pudo hacer en 脡ibar un acto de reconocimiento a Roberto, el primero en libertad, con asistencia de m谩s de 3.000 personas donde, adem谩s de miembros de la direcci贸n del PTE, intervinieron Mario Onaind铆a y Xabier Larena, dos de los seis condenados a muerte, a los que Roberto contribuy贸 a salvar, y Ion Etxabe, que hab铆a sido condenado a una larga sentencia de c谩rcel.

A帽os despu茅s, en 2008, el Ayuntamiento de 脡ibar -de mayor铆a socialista- “olvid贸” a Roberto en el homenaje que se hizo a las v铆ctimas del terrorismo de la ciudad. Su hermano Jorge, en una carta dirigida al Ayuntamiento y publicada en el Diario Vasco, expresaba su dolor y preguntaba “驴Y os atrev茅is a decir que ni Roberto ni nosotros, su familia, somos v铆ctimas del terrorismo?. Como si Roberto no hubiera sido asesinado por una banda terrorista convertida en Estado ilegal”. Y a帽ad铆a: “por quien m谩s lo siento es por mi padre Casimiro, y casi me alegro de que mi madre Alicia no est茅 entre nosotros y no tenga que ver la desfachatez de este Ayuntamiento”.

En diciembre de 2010, el reconocimiento p煤blico a su figura, como v铆ctima de la represi贸n franquista, vino de la mano del Colectivo Independiente de Vecinos de 脡ibar, una plataforma que trabaj贸 para rendir, junto a su familia, homenaje p煤blico a Roberto, y de la Asociaci贸n AHAZTUAK 1936-1977 y as铆 rescatarle del olvido; unos actos especialmente emotivos para Miro y Jorge.

El ayuntamiento de su ciudad sigui贸 sin hacer nada para recordar a Roberto como v铆ctima de la represi贸n franquista. Su alcalde, Miguel de los Toyos Nazabal, se limit贸 a asistir a t铆tulo individual, desde un rinc贸n, a alguno de los actos, sin implicarse en absoluto, ni hablar con la familia. 隆Ni un gesto institucional que comprometiera al Ayuntamiento!. C贸mo nos gustar铆a que hubiera habido una rectificaci贸n.

A Roberto, igual que a quienes cayeron luchando por la libertad durante el franquismo y la transici贸n, ahora solo le queda el derecho a ser considerado v铆ctima de un monstruoso Estado ilegal e ileg铆timo que reprimi贸, encarcel贸 y asesin贸 hasta el 煤ltimo momento a incontables hijos del pueblo, olvidados por los que negociaron la transici贸n. “V铆ctimas sin inventariar”, los llama el historiador I帽aki Ega帽a. V铆ctimas permanentes en la memoria de su familia, de sus camaradas de militancia, y de todos los dem贸cratas que seguimos exigiendo que se haga justicia.

Roberto era un joven que luchaba para acabar con la dictadura, por conquistar la democracia, la libertad y el socialismo, y que muri贸 peleando una lucha enormemente desigual: contra la pena de muerte, la venganza infame y cobarde que el r茅gimen franquista utiliz贸 hasta el 煤ltimo momento.

Con la Ley de la Memoria Hist贸rica del 2007, que le reconoci贸 como v铆ctima del franquismo se sigue sin poder llevar ante la justicia ni a los que promocionaron la represi贸n, ni a los autores materiales del asesinato de Roberto y de tantos antifascistas.

A Roberto hoy, todav铆a, no se le puede hacer justicia.

https://blogs.publico.es/verdad-justicia-reparacion/2020/12/05/a-50-anos-del-asesinato-de-roberto-perez-jauregui-y-del-proceso-de-burgos/




Fuente: Eh.lahaine.org