June 21, 2021
De parte de SAS Madrid
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La Confederaci贸n de Salud Mental Espa帽a estima que entre el 3% y 5% de los actos violentos de la sociedad son atribuibles a personas diagnosticadas con trastornos mentales.

“La violencia es el 煤ltimo recurso del incompetente”. Es el lema del escritor ruso Isaac Asimov, pero tambi茅n el de 脕lvaro. Le apasiona escribir sobre referentes como Emilia Pardo Baz谩n, es amo de casa y quiere empezar un voluntariado de reparto de alimentos para las personas m谩s desfavorecidas. 脷nicamente tiene una incapacidad laboral desde 2015 cuando le diagnosticaron un trastorno esquizoafectivo y un trastorno de bipolaridad, aunque convive con 茅l desde hace 31 a帽os tras la muerte de su padre: “Con 23 a帽os, uno no es capaz de asimilar que, al 铆dolo de tu vida, enfermo de c谩ncer, le han atropellado”. Desde entonces, asegura que ha recibido un trato desigual en alguna tienda, le han despedido en el trabajo por decir que tomaba medicaci贸n y se ha llegado plantear quitarse la vida en varias ocasiones. “Lo primero que piensa una persona con esquizofrenia es quitarse de en medio, tirarse por la ventana, suicidarse y dejar de hacer da帽o a las personas con las que vive”.

Como 脕lvaro, m谩s de un mill贸n de personas padecen un trastorno mental grave en Espa帽a, seg煤n datos aportados por el Centro de Investigaci贸n Biom茅dica en Red de Salud Mental (Cibersam), 贸rgano dependiente del Instituto de Salud Carlos III. Esto es entre el 2,5% y 3% de la poblaci贸n espa帽ola. Mientras que una de cada cuatro personas en el mundo podr铆a sufrir alg煤n tipo de problema de salud mental a lo largo de su vida, seg煤n la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS). Los expertos hablan de un sufrimiento doble: el personal a la hora de aceptar la enfermedad y el originado por la sociedad a trav茅s del estigma. La peligrosidad y la impredecibilidad son los dos conceptos que se manejan cuando se habla de la estigmatizaci贸n de estas personas.

“El estigma es un proceso que lleva creencias err贸neas, emociones asociadas a esas creencias y comportamientos discriminatorios”, explica Sara Gonz谩lez, experta en estigmas en personas con trastornos mentales graves y psic贸loga del Centro de Rehabilitaci贸n Psicosocial Mart铆nez Campos en Madrid. Este lugar es uno de los 27 dispositivos especializados para los problemas mentales graves de la Comunidad que tiene como objetivo acompa帽ar en la recuperaci贸n de personas como 脕lvaro. Entre los principales objetivos, se centran en recuperar el m谩ximo grado de autonom铆a personal y social, promover su mantenimiento e integraci贸n en la comunidad, y luchar contra el estigma hacia la salud mental.

Un estigma que estas personas “terminan crey茅ndose”, asegura Carlos Salamero, director del centro. “Si yo tengo este pensamiento de m铆 mismo, no puedo escapar. Lo tienen interiorizado por lo que ellos mismos est谩n asustados y no pueden vivir”, a帽ade. Aunque esta realidad idealizada es diferente, seg煤n reflejan los datos. La Confederaci贸n de Salud Mental Espa帽a estima que entre el 3% y 5% de los actos violentos de la comunidad son atribuibles a personas diagnosticadas con trastornos mentales. Salamero confirma esta cifra con su propia experiencia: “Llevo trabajando en esto 33 a帽os y recuerdo cinco casos en donde haya delinquido. Sin embargo, en estos 煤ltimos cuatro o cinco a帽os, cinco personas del centro se han suicidado desgraciadamente”. Riesgo que aumenta en aquellos trastornos con cuadros afectivo-depresivos, esquizofrenias, alcoholismo y trastornos de personalidad.

En el centro de Rehabilitaci贸n Psicosocial Mart铆nez Campos realizan desde sesiones de recuperaci贸n cognitiva, a terapias sobre el manejo de las emociones o actividades asistida con animales con el fin de poder controlar el rechazo y las emociones, y las consecuencias que conllevan en la persona. Manuel, por ejemplo, asiste desde hace 13 a帽os, aunque convive desde hace m谩s de 20 con un trastorno esquizoafectivo con periodos de depresi贸n profunda. Al no alcanzar sus objetivos en la universidad, sufri贸 varios brotes “que me hicieron sufrir mucho y me hicieron sentirme aislado completamente”, dice. Explica que sus compa帽eros se olvidaron del Manuel que le gusta la inform谩tica, la m煤sica y el dibujo. Y 茅l mismo vio c贸mo las ilusiones y los sue帽os se esfumaron. “Casi de la noche a la ma帽ana, me di cuenta de c贸mo la gente te abandona”, lamenta todav铆a.

“Cuando la gente habla sobre sus experiencias inusuales casi todo tiene que ver con el rechazo: ‘siento que me persigue’, ‘siento que hablan de m铆’, ‘siento que me dicen que no valgo nada”, manifiesta la psic贸loga Sara Gonz谩lez sobre los pensamientos que puede tener una persona como Manuel. Gonz谩lez adem谩s apela a la poca empat铆a y la necesidad de superioridad: “Quiz谩s una ansiedad si la puedo sentir, pero escuchar voces o ruidos -como le puede llegar a suceder a personas como Manuel o 脕lvaro- igual no lo he experimentado, por eso se帽alo m谩s el hecho de que yo soy lo bueno y esto es lo malo”.

Rechazo que tambi茅n ha llegado a la vida de Teresa que reconoce con una sonrisa que entrar en el centro hace siete a帽os “ha dado un giro completo” en su vida. Ahora sue帽a con poder escribir un libro en primera persona sobre sus 54 a帽os de experiencia con un trastorno bipolar. A煤n recuerda con temor esos ingresos en la octava planta del Hospital Cl铆nico de Madrid tras sufrir brotes y conductas autol铆ticas debido a su diagn贸stico. La muerte de sus padres y el suicidio de algunos de sus mejores amigos “me hundieron en un pozo sin luz”. Sufrimiento que ha ido acompa帽ado de cr铆ticas continuas por su condici贸n: “El da帽o lo pagamos con nosotros a trav茅s del aislamiento. No queremos salir, no queremos hacer da帽o a nadie, nos escondemos del mundo. Hubo una etapa que me escond铆a debajo de la mesa, imag铆nate”, explica. “Yo creo que la sociedad no est谩 preparada. Le falta mucha humanidad todav铆a”.

Gonz谩lez asegura que el concepto de inestabilidad que se tiene sobre estas personas es una alteraci贸n que “tenemos todos” y que “cuando se recibe la ayuda y atenci贸n adecuada para poder afrontar ese malestar, la inestabilidad que es temporal, cambia”. Un ejemplo es Miguel 脕ngel, que fue diagnosticado de un trastorno afectivo-at铆pico, originado por su orientaci贸n sexual, aunque lleva dos a帽os recuperado. “Dudaba de m铆 mismo, pensaba que pecaba al realizar un acto sexual y lloraba diciendo que iba a ir al infierno por el mero hecho de ser gay”, dice. “Nos menosprecian y nos consideran inestables porque no seguimos las pautas impuestas por la sociedad, pero somos personas que jam谩s har铆amos da帽o”, manifiesta mientras asegura c贸mo se han llegado a aprovechar de 茅l tanto f铆sica como psicol贸gicamente.

El sufrimiento antes que la enfermedad; la experiencia antes que los s铆ntomas

Los expertos consultados para este reportaje coinciden en que, al hablar de salud mental, hay que poner el foco en lo que estas personas est谩n experimentando, en lugar de utilizar t茅rminos psiqui谩tricos. “Si la gente realmente quiere comprender a alguien, que no sea definiendo la esquizofrenia, por ejemplo. Porque la esquizofrenia no es una cosa”, explica la psic贸loga Sara Gonz谩lez. “Lo importante es escuchar, que esta persona te hable de su vida, de sus fortalezas, del sufrimiento鈥 esa es la manera de poder entender a la persona que tiene un diagn贸stico, porque no hay dos casos iguales”, a帽ade.

Gonz谩lez lo ejemplifica con uno de los entrevistados: “Si me hablas de Manuel, lo primero que pienso es en c贸mo pinta Manuel, pienso en la sensibilidad de Manuel, en su ternura, puedo pensar hasta en su sufrimiento. La esquizofrenia est谩 demasiado vac铆a y Manuel est谩 demasiado lleno”. Etiquetas que terminan ‘despersonalizando’ a las personas y agrup谩ndolas en un mismo lugar “para discriminarlas y yo colocarme en una situaci贸n de superioridad”, asegura.

Un punto con el que concuerda el psic贸logo y director del centro, Carlos Salamero, que a帽ade que el resto podemos ser “igual” de inestables, impredecibles y peligrosos y apela a la importancia del contacto social a trav茅s de charlas en institutos y con la comunidad. “Conocer su realidad es de lo poco que puede diluir los prejuicios y la estigmatizaci贸n”.

“Permitir la diferencia, la diversidad es important铆simo. Tambi茅n permitir que la gente sea persona con su personalidad y su manera de ser, no con un diagn贸stico”, concluye Gonz谩lez.

Enlace relacionado CadenaSer.com 19/06/2021.




Fuente: Sasmadrid.org