June 1, 2021
De parte de La Haine
309 puntos de vista


Ha llegado el momento de Palestina :: La victoria o la derrota en las guerras de liberaci贸n nacional no puede medirse en funci贸n del n煤mero de muertos

El 鈥渓evantamiento palestino de 2021鈥 pasar谩 a la historia como uno de los acontecimientos m谩s influyentes de los que han configurado irreversiblemente el pensamiento colectivo en Palestina y fuera de ella. Solo otros dos sucesos pueden compararse con el que acaba de ocurrir en Palestina: el levantamiento de 1936 y la Primera Intifada de 1987.

La huelga general y la rebeli贸n de 1936-1939 fueron cruciales porque representaron la primera expresi贸n inconfundible de los objetivos pol铆ticos palestinos. A pesar de su aislamiento y de los humildes instrumentos de la resistencia, el pueblo palestino se alz贸 por todo el territorio para enfrentarse al colonialismo brit谩nico y al sionista.

La Intifada de 1987 tambi茅n tuvo car谩cter hist贸rico. Fue una acci贸n colectiva sostenible sin precedente que unific贸 Cisjordania y Gaza tras la ocupaci贸n israel铆 de lo que quedaba de la Palestina hist贸rica en 1967. A pesar de su alto precio en sangre y sacrificios, esa legendaria sublevaci贸n popular permiti贸 a los palestinos recuperar la iniciativa pol铆tica y, una vez m谩s, manifestarse como un solo pueblo.

Dicha intifada qued贸 finalmente frustrada tras la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993. Para Israel, Oslo fue un regalo de la direcci贸n palestina que le permiti贸 acabar con la intifada y utilizar a la reci茅n inventada Autoridad Palestina como un amortiguador entre el ej茅rcito israel铆 y los ocupados y oprimidos palestinos.

Desde esos d铆as la historia de Palestina ha seguido una trayectoria deplorable de desuni贸n, faccionalismo, rivalidad pol铆tica y, para unos pocos privilegiados, enorme riqueza. Se han desperdiciado casi cuatro decenios en un discurso pol铆tico derrotista centrado en las prioridades estadounidenses-israel铆es, en su mayor parte interesadas en la 鈥渟eguridad israel铆鈥 y el 鈥渢errorismo palestino鈥.

Se han reemplazado algunos t茅rminos anticuados pero de plena validez como 鈥渓iberaci贸n鈥, 鈥渞esistencia鈥 y 鈥渓ucha popular鈥, por un lenguaje m谩s 鈥減ragm谩tico鈥 que alude al 鈥減roceso de paz鈥, la 鈥渕esa de negociaciones鈥 y la 鈥渄iplomacia itinerante鈥. La ocupaci贸n israel铆 de Palestina, seg煤n este discurso enga帽oso, ha sido descrita como un 鈥渃onflicto鈥 y una 鈥渄isputa鈥, como si los derechos humanos b谩sicos pudieran ser objeto de interpretaci贸n pol铆tica.

Como era de esperar, el ya poderoso Israel se envalenton贸 mucho m谩s, triplicando sus colonias ilegales y el n煤mero de colonos en Cisjordania. Palestina fue fraccionada en diminutos y aislados 鈥渂antustanes鈥, como los existentes en la Sud谩frica del apartheid, cada uno de ellos en funci贸n de un c贸digo (脕reas A, B y C) y la movilidad de los palestinos en su propio pa铆s qued贸 condicionada a la obtenci贸n de permisos de diversos colores concedidos por el ej茅rcito israel铆. Las mujeres que dan a luz en los puestos de control de Cisjordania, los pacientes de c谩ncer que mueren en Gaza a la espera de un permiso para poder llegar al hospital y muchos m谩s casos parecidos se han convertido en la realidad cotidiana de los palestinos.

Manifestantes en EEUU protestan contra la ayuda militar al r茅gimen sionista.

Con el tiempo, la ocupaci贸n israel铆 de Palestina se convirti贸 en un asunto marginal dentro de la agenda de la diplomacia internacional. Mientras tanto, Israel consolidaba sus relaciones con numerosos pa铆ses de todo el mundo, incluyendo algunos del hemisferio sur que hist贸ricamente se hab铆an mantenido del lado palestino.

Incluso el movimiento internacional de solidaridad por los derechos de los palestinos parec铆a confundido y fragmentado, como expresi贸n directa de la propia confusi贸n y fragmentaci贸n palestina. En ausencia de una voz unificada capaz de superar la prolongada enemistad pol铆tica de los palestinos, muchos se tomaron la libertad de darles lecciones sobre c贸mo resistir, cu谩les eran las 鈥渟oluciones鈥 por la que deber铆an luchar y c贸mo comportarse pol铆ticamente.

Daba la impresi贸n de que Israel hab铆a conseguido finalmente ventaja, esta vez, definitivamente.

Desesperados por ver alzarse de nuevo a los palestinos, muchas personas propon铆an una tercera intifada. En realidad, a lo largo de muchos a帽os, intelectuales y l铆deres pol铆ticos la defendieron, como si el curso de la historia, en Palestina o en otros lugares, se ajustara a nociones acad茅micas fijas o pudiera forzarse solo porque as铆 los exijan algunos individuos u organizaciones.

La respuesta racional era, y lo sigue siendo, que solo el pueblo palestino determinar谩 la naturaleza, alcance y direcci贸n de su acci贸n colectiva. Las revueltas populares no son el resultado del deseo sino de las circunstancias, y el punto de inflexi贸n de las mismas solo puede decidirlo el propio pueblo.

Puede que ese punto de inflexi贸n haya sido mayo de 2021. Los palestinos se han levantado al un铆sono desde Jerusal茅n hasta Gaza y todos los rincones de la Palestina ocupada, incluyendo las comunidades de refugiados palestinos esparcidas por todo Oriente Pr贸ximo y, con ello, han resuelto asimismo una ecuaci贸n pol铆tica imposible.

El 鈥減roblema鈥 palestino ya no era solo el de la ocupaci贸n israel铆 de Cisjordania, Gaza y Jerusal茅n Este, sino tambi茅n el del racismo y el apartheid que afecta a las comunidades palestinas del interior de Israel. Adem谩s, era tambi茅n una crisis de liderazgo y motivada por el arraigado faccionalismo y la corrupci贸n pol铆tica.

Cuando el primer ministro israel铆 Benjamin Netanyahu decidi贸 el 8 de mayo lanzar a las hordas de polic铆a y extremistas jud铆os contra los fieles palestinos en la mezquita Al-Aqsa, que protestaban por la limpieza 茅tnica que estaba teniendo lugar en el barrio de Sheikh Jarrah en Jerusal茅n Este, su 煤nica intenci贸n era ganar puntos entre los votantes derechistas israel铆es m谩s chovinistas. Pretend铆a adem谩s mantenerse en el poder o, al menos, evitar la prisi贸n como resultado del juicio al que est谩 siendo sometido por corrupci贸n.

Pero no anticipaba que iba a desencadenar uno de los acontecimientos de mayor relevancia hist贸rica en Palestina, que en 煤ltimo t茅rmino resolver铆a el aparentemente imposible dilema palestino. Es cierto que la guerra de Netanyahu contra Gaza ha matado a cientos y herido a miles y que la violencia desarrollada en Cisjordania y en los barrios 谩rabes de Israel ha matado a decenas m谩s. Pero el 20 de mayo fueron los palestinos quienes clamaron victoria, cuando cientos de miles se echaron a las calles para expresar su triunfo como una naci贸n unificada y orgullosa.

La victoria o la derrota en las guerras de liberaci贸n nacional no puede medirse en funci贸n del n煤mero de muertos o del grado de destrucci贸n causado por cada bando. Si as铆 fuera, ninguna naci贸n colonizada habr铆a logrado su libertad.

Los palestinos han ganado porque, una vez m谩s, han surgido de los escombros producidos por los bombardeos israel铆es como un todo, como una naci贸n resuelta a conseguir su libertad a cualquier precio. Este logro qued贸 simbolizado en las multitudes palestinas que celebraron el fin de esta guerra agitando los estandartes de todas las facciones pol铆ticas, sin prejuicios y sin excepci贸n.

Por 煤ltimo, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que la resistencia palestina se ha apuntado una importante victoria, tal vez sin precedentes en su orgullosa historia. Es la primera vez que Israel se ha visto obligado a aceptar que las reglas del juego han cambiado, posiblemente para siempre. Ya no es la 煤nica parte que determina los resultados pol铆ticos en la Palestina ocupada, porque el pueblo palestino es por fin una fuerza a la que hay que tener en cuenta.

counterpunch.org. Traducido para Rebeli贸n por Paco Mu帽oz de Bustillo. Extractado por La Haine




Fuente: Lahaine.org