June 11, 2021
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De Chiapas a Rojava - más que sólo coincidencias | CGT Chiapas

LA LUCHA ZAPATISTA Y KURDA PARA PALESTINA Y EL MUNDO

  Mientras somos testigos en vivo y en directo de un nuevo episodio en la historia colonial del Estado de Israel contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza, la cual ha dejado a m├ís de 219 personas muertas, de los cuales han sido 63 ni├▒os, la impunidad del gobierno sionista de Benjam├şn Netanyahu se vuelve una costumbre y la hipocres├şa de la llamada comunidad internacional con respecto a este genocidio pasa a ser m├ís de lo mismo.

Si bien se ha hablado y escrito mucho sobre la ocupaci├│n ilegal del Estado de Israel sobre territorios palestinos, la expansi├│n de un colonialismo de asentamientos y la imposici├│n de pol├şticas de apartheid y limpieza ├ętnica, desde la Nakba de 1948, la discusi├│n sobre salidas a esta brutalidad, se han centrado, ya sea en la negaci├│n del otro o en el mejor de los casos a garantizar la creaci├│n de dos Estados independientes.

De ah├ş que buena parte de las corrientes m├ís progresistas, de izquierda y antisionistas en el mundo, sigan apostando a que la soluci├│n pasar├şa por la retirada del Estado de Israel de los territorios ocupados y en un reconocimiento oficial de parte de ├ęste a un nuevo Estado de Palestina.

En otros casos, en mucha menor medida, tambi├ęn se plantea la idea de un Estado Binacional (israel├ş-palestino) o de crear incluso un Estado Plurinacional, que incluya a una diversidad de comunidades de distinto tipo, no solo israel├şes y palestinos, en donde haya distintas autonom├şas territoriales.

No obstante, se ve cada vez m├ís improbable una alternativa as├ş, mientras la ultraderecha racista israel├ş siga gobernando aquel pa├şs y el integrismo isl├ímico de Hamas siga controlando Gaza autoritariamente, a trav├ęs del terror.

Por eso, pareciera que nos estamos dando vueltas en alternativas modernas que han fracasado no solo en aquel lado del mundo, mal llamado Oriente Medio por el discurso euroc├ęntrico, sino tambi├ęn en Am├ęrica Latina (Abya Yala), en donde la profundizaci├│n del capitalismo, colonialismo y patriarcado se han ampliado por todos los territorios.

Planteo esto, ya que alternativas sostenibles desde los territorios y por fuera del Estado moderno hace rato se vienen tejiendo, pero siguen siendo muy invisibilizadas por las grandes corporaciones mediáticas privadas y estatales, las cuales prefieren continuar con disputas que solo benefician a pequeños grupos de poder.

Los casos de la lucha en las ├║ltimas d├ęcadas del movimiento zapatista (Ej├ęrcito Zapatista de Liberaci├│n Nacional-EZLN) y del movimiento kurdo (Partido de los Trabajadores de Kurdist├ín ÔÇô PKK), son un claro ejemplo de c├│mo es posible construir formas de organizaci├│n horizontal, no estatales, en donde convergen miradas ecologistas, anarquistas, ind├şgenas, feministas y anticoloniales desde las mismas bases.

En ambos procesos pol├şticos, muy influenciados por personas como Carlos Monsiv├íis y Murray Bookchin, hay una ruptura con la izquierda hist├│rica de car├ícter centralista, patriarcal, productivista, antropoc├ęntrica y euroc├ęntrica, en donde la toma del Estado, a trav├ęs de la guerrilla, fue usada durante todo el siglo XX como forma de hacer transformaciones profundas, frente a la expansi├│n del capitalismo global.

No obstante, la experiencia totalitaria de los socialismos reales, las persecuciones, encarcelamientos y p├ęrdida de vida de millones de seres humanos, la expansi├│n de un modelo industrial depredador de la Madre Tierra y la creaci├│n de grandes estructuras burocr├íticas, manejadas por caudillos y una partidocracia corrupta y llena de privilegios, se hizo cada vez m├ís evidente.

Ante esto, se vuelve muy revolucionario lo impulsado a trav├ęs de los Caracoles y Juntas de Buen Gobierno (JBG) de parte del movimiento zapatista, en donde a trav├ęs del mandar obedeciendo, se han dedicado a gobernar media docena de municipios de manera rotativa, en donde quienes lo ejercen est├ín obligados a rendir cuentas y ser revocados en cualquier momento, al ser en la pr├íctica servidores y no gobernantes del pueblo.

Lo mismo con respecto al Confederalismo Democr├ítico del movimiento kurdo, el cual al igual que la forma de organizaci├│n zapatista, se impulsa un municipalismo libertario por fuera del estadoc├ęntrico tradicional, a trav├ęs de distintos consejos de mujeres y de juventudes, en donde a trav├ęs de la autogesti├│n se construye una econom├şa comunal basada en la no acumulaci├│n ni sobreproducci├│n.

Si bien los nombres de Rafael Guill├ęn en el movimiento zapatista (ex Subcomandante Insurgente Marcos y actual Subcomandante Galeano) y Abdullah ├ľcalan en el movimiento kurdo (Presidente del PPK y encarcelado a cadena perpetua por el Estado de Turqu├şa y el criminal de Recep Tayyip Erdo─čan) han sido fundamentales, solo han sido vocer├şas de movimientos colectivos, en donde prima lo relacional y colectivo por sobre liderazgos individuales.

De ah├ş la importancia de la rotaci├│n de vocer├şas, la participaci├│n activa de mujeres y que ├ímbitos como la salud, educaci├│n, justicia y alimentaci├│n no se delegue a representantes finalmente, sino que se trabaje siempre desde los territorios y de manera directa a trav├ęs de la comunidad, lo que lo hace algo completamente distinto a como los Estados naci├│n modernos, sean estos europeos, latinoamericanos, ├írabes, de izquierda o derecha, han construido y distribuido el poder pol├ştico.

Frente a esto, ambas experiencias pueden convertirse en un horizonte sostenible de muchos pueblos en el mundo oprimidos y en resistencia, como el palestino por ejemplo. Me parece que la situaci├│n en Gaza y Cisjordania en la actualidad no da para m├ís, por lo que se necesitan pensar formas distintas de gobernar, ya que nos han mal acostumbrado partidos y organizaciones palestinas e israel├şes corruptas y criminales, que solo buscan imponer su fuerza a sus respectivos pueblos.

Si bien los casos zapatista y kurdo son solo ejemplos y no recetas pol├şticas para aplicar en Palestina para colectivos de jud├şos, cristianos y musulmanes, podr├şan comenzar a ser referencias transformadoras para esos millones de seres humanos, condenados a vivir de las migajas de Estados y autoridades para s├ş mismas, que poco y nada les interesa el bienestar de las comunidades y territorios.

Fuente: Andr├ęs Kogan Valderrama




Fuente: Rojavanoestasola.noblogs.org