August 5, 2021
De parte de La Haine
245 puntos de vista


Desfigurada, convertida en modelo, reducida a receta, juzgada desde las tarimas m谩s diversas; durante m谩s cien a帽os la Revoluci贸n Rusa fue cubierta y recubierta por m煤ltiples interpretaciones que, salvo algunas excepciones, tendieron a relegar a un segundo plano la fidelidad a los sujetos que la protagonizaron. Algo absolutamente l贸gico desde la misantrop铆a propia de las posiciones anti-revolucionarias. En otros casos, se trata del viejo y burocr谩tico vicio de las y los que, por pretender acelerar la 鈥渧enida del reino鈥, no tienen reparos en dejar afuera al 鈥減r贸jimo鈥.

De este modo, los mejores flancos e instantes de la Revoluci贸n Rusa, los m谩s radiosos, se fueron tornando invisibles, cuando no despreciados: su capacidad de refutar un orden y un sentido de la historia e instituir otros; su universalidad espont谩nea y no coactiva; su car谩cter plebeyo; sus entornos de auto-actividad popular (autogesti贸n, autogobierno, deliberaci贸n); el 鈥渆sp铆ritu de escisi贸n鈥 de sus protagonistas; la potencia y la creatividad emanada de la articulaci贸n del deseo de las y los de abajo con la creatividad y la versatilidad de unas vanguardias pol铆ticas l煤cidas, sensibles y tenaces, diestras en el impulso o en el acompa帽amiento, capaces de devenir retaguardia; su perspectiva plurinacional e internacionalista; sus impulsos anti-patriarcales, su horizonte centrado en la abolici贸n del capitalismo, etc茅tera.

Aldo Casas hace a un lado la hojarasca (ya sea 鈥渃onspirativa鈥 o 鈥渆structural鈥, invariablemente pseudo-hist贸rica) y posa su mirada en lo que realmente importa. Luego, generosamente, lo pone en evidencia con copiosa documentaci贸n, esmerada erudici贸n e inusual claridad. Nos muestra la Revoluci贸n Rusa descarnada, m谩s all谩 de las ortodoxias y las definiciones instituidas que la recubrieron y la recubren. Un verdadero ejercicio de representaci贸n de realidades efectivas experimentadas, de certezas existenciales y fundamentos subterr谩neos. Un camino para restituirle el futuro a la Revoluci贸n Rusa y para redescubrirla; para componerla como 鈥渘uestra Revoluci贸n Rusa鈥. Una incitaci贸n constante a la perplejidad de las lectoras y los lectores.

A diferencia de adoratrices y adoradores, de detractoras y detractores, Aldo ilumina los sectores m谩s oscurecidos por el rancio positivismo y sus discursos de la mismidad, incluyendo al 鈥渕arxismo-leninismo鈥 que no fue ajeno a sus influjos. Entonces, entre las sombras difusas, comenzamos a ver lo que antes no pod铆amos. Encontramos las ra铆ces hist贸ricas m谩s profundas de la Revoluci贸n Rusa, usualmente ignoradas por los relatos canonizados.

Percibimos la relaci贸n de continuidad entre la Revoluci贸n de febrero y la de octubre: su car谩cter 鈥減rocesual鈥, distante de los etapismos construidos ex post con fines de justificar pol铆ticas pro-burguesas y cosas incluso peores. Asistimos al despliegue de una pluralidad de actrices y actores: bolcheviques, mencheviques, populistas, eseristas, socialistas revolucionarios, maximalistas, comunistas de izquierda, sindicalistas, concejistas, anarquistas; obreros, campesinos, soldados, marineros, mujeres. Todo un enjambre de subjetividades en maravilloso desorden, un poco desarrapadas, no anuladas 鈥搉o todav铆a鈥 por los discursos totalizadores y por las im谩genes idealizadas de unos sujetos inveros铆miles, grises y uniformes.

Asimismo, podemos detectar una vocaci贸n de apertura hacia la comunidad mucho m谩s que hacia el Estado; es decir: la comunidad como el sitio m谩s adecuado para la 鈥渞edenci贸n鈥, jam谩s el Estado. Por supuesto, tambi茅n nos topamos con unos contenidos cr铆ticos (o por lo menos con una sana desconfianza) respecto de las mitolog铆as burguesas fundadas en la idea de 鈥渕odernidad鈥, 鈥減rogreso鈥, 鈥渄esarrollo鈥, etc.; en fin, descubrimos, Aldo mediante, el pulsar benjaminiano del freno de emergencia.

La tarea encarada por Aldo es descomunal. Se trata de una operaci贸n tan vasta como compleja, de la que solo es capaz alguien que se tom贸 en serio el contenido de la Revoluci贸n Rusa, es decir: mucho menos como trama te贸rica que como algo que debe ser realizado en la pr谩ctica; alguien que pens贸 la Revoluci贸n Rusa durante 60 a帽os, ininterrumpidamente, y en una clave particular: como m茅todo y objeto y desde sucesivas trincheras militantes, desde insobornables afanes emancipadores, desde el horizonte de la revoluci贸n futura, desde la revoluci贸n que est谩 por hacerse.

Finalmente, el autor plantea la actualidad de la Revoluci贸n Rusa que es lo mismo que decir: la urgencia de la revoluci贸n anticapitalista. Aldo sabe bien que la fidelidad al acontecimiento y a sus protagonistas demanda una praxis a contracorriente. Adem谩s, el capitalismo desquiciado se hunde y nos hunde con 茅l, mientras nos abruman filosof铆as de la inercia y la pol铆tica como gesti贸n de los existente y como fatalismo de las relaciones de fuerza. La actualidad de la revoluci贸n, tambi茅n, responde a una necesidad imperiosa. Ya ni cadenas tenemos para perder.

Entonces, en este tiempo, se torna acuciante encontrarnos en la huella de la Revoluci贸n Rusa. Una forma de hacer que la lucha contra el capital se torne m谩s conciente y que la pol铆tica abjure de los formatos administrativos para comenzar a reconstituirse como praxis radicalmente transformadora del mundo y de la vida. Una forma de revalorizar los 鈥渇actores activos鈥 y los 鈥渆lementos volitivos鈥.

Aldo es conciente de todo esto; por eso interviene en la construcci贸n de conectores entre pasado y futuro (un futuro que puede ser ahora mismo), por eso escribe y nos suministra claves formidables para discernir entre lo nutricio y lo venenoso, entre lo relevante y lo accesorio; claves imprescindibles a la hora de identificar el hilo rojo.

La Haine




Fuente: Lahaine.org