January 26, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
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La batalla estratégica en la ciudad de Kobanê (Rojava, Kurdistán sirio) tuvo lugar entre el 15 de septiembre de 2014 y el 26 y el 27 de enero de 2015, cuando fue liberada luego de que el Estado Islámico (ISIS) intentara tomarla por la fuerza.

El asedio

Los mercenarios de ISIS lanzaron el primer ataque contra Kobanê en la noche del 14 y la madrugada del 15 de septiembre de 2014. El asedio duraría hasta los días 26 y 27 de enero de 2015. Esos meses de batalla serían testigos de una defensa de los valores de la humanidad con un espíritu épico de autosacrificio, que ya ha pasado a la historia.

El 15 de septiembre por la mañana, ISIS lanzó un ataque en el frente sur. A diferencia de los anteriores ataques simultáneos desde los tres frentes, las bandas terroristas entonces desplegaron armas y militantes también en las partes sureste y suroeste, e iniciaron una ofensiva desde cinco frentes.

Vamos a ganar esta guerra

No se tardó en ver la dimensión de esta ofensiva. Los y las comandantes de las Unidades de Protección del Pueblo y de las Mujeres (YPG/YPJ) comprendieron que no se trataba de un movimiento ordinario de ataque y ocupación. También fueron testigos de una desigualdad técnica y numérica en un nivel impresionante. Cuando las bandas de ISIS lanzaron esta ofensiva con todas sus fuerzas y armas, quedó claro que su objetivo era asegurar una ocupación completa de Kobanê en poco tiempo. La comandante de las YPJ, Meryem Kobane, hacía este análisis: “Esta no será una batalla ordinaria, sino un enfrentamiento entre el salvajismo dominante, y el poder espiritual y la voluntad de la modernidad democrática. Vamos a ganar esta guerra”.

Un símbolo en Miştenur

La colina de Miştenur fue alcanzada por armas pesadas y tanques, y estallaron enfrentamientos entre los grupos de ISIS que se infiltraron en la colina y los combatientes de las YPG/YPJ. Miştenur es un terreno sagrado para el pueblo de Kobanê, y se convirtió en testigo de la tenaz resistencia de las YPG y las YPJ. La colina cayó bajo el control de ISIS el 5 de octubre, después de días de resistencia contra los fuertes ataques terroristas.

La comandante de las YPJ, Arin Mirkan, estaba furiosa porque la colina de Mishtenur había sido ocupada por ISIS. Pensó que había que golpear duramente a los terroristas y decidió llevar a cabo una acción de sacrificio. Se preparó con gran determinación, y se infiltró de forma experta entre las bandas. Llegó a su punto de reunión y allí detonó los explosivos que llevaba pegados en su cuerpo, ultimando a decenas de mercenarios.

Los grupos de ISIS que habían llegado a la ciudad entraron en pánico y miedo ante tal forma de resistencia y sacrificio. A medida que ISIS avanzaba, los terroristas perdieron la fe en que tomarían la ciudad en una semana. Además,  comprendieron que iban a pasar un infierno en Kobanê.

El infierno para ISIS

Después de Miştenur, las bandas terroristas comenzaron a entrar en el barrio de Kaniya Kurda, desde el este. Al oeste, la colina de Izae había caído en manos de ISIS y los combatientes de las YPG/YPJ habían tomado posiciones en las trincheras excavadas por la colina de Til Sheir. Hacia el sur, los mercenarios habían llegado al cementerio del mártir Dicle, cerca de la entrada de la ciudad.

Durante esos días, la comandante Meryem Kobane afirmó: “ISIS entrará ahora en la ciudad por Kaniya Kurda. Pero esta ciudad será un infierno para ISIS. Serán expulsados de Kaniya Kurda”.

La resistencia, en ese momento, ya estaba organizada en toda la ciudad. Cuando Kobanê no cayó en una semana, los medios de comunicación turcos y el gobierno turco del partido AKP intentaron crear un aire de que “si ISIS llega al centro de la ciudad, Kobanê habrá caído automáticamente, y no habrá resistencia”. Porque el entonces primer ministro y actual presidente, Recep Tayyip Erdogan, había expresado sus expectativas y deseos de que “Kobanê está a punto de caer” cuando ISIS comenzó a entrar en la ciudad.

Erdogan se retorcía las manos y expresaba su más profundo deseo. La comandante general de las YPJ, Meysa Ebdo, le respondió: “Kobanê caerá sólo en sus sueños. La resistencia está empezando ahora. Kobanê será un infierno para ISIS y sus partidarios”.

Con la entrada de ISIS en la ciudad, las palabras de Meysa Ebdo se hicieron realidad con la resistencia y el heroísmo sobrehumanos de los comandantes y combatientes de las YPJ y de las YPG.

En los tres primeros meses de resistencia, los combatientes de las autodefensas kurdas mostraron su resistencia. Fue el momento también de que las YPG/YPJ lanzaran la ofensiva en Kaniya Kurda, que llevaría a declarar Kobanê como el infierno de ISIS. Esta acción se produjo a principios de diciembre de 2014, bajo el nombre de “Operación de Emancipación de Kobanê”.

Tiempo de la operación

En el marco de esta operación, las YPG y las YPJ abandonaron sus posturas defensivas. Esto creó una gran moral y entusiasmo entre los y las milicianas. A partir de ese momento, limpiaron la mayor parte de la ciudad de las bandas de ISIS, y al final alcanzaron la colina de Miştenur. En ese lugar se cumplieron los sueños de los mártires Givara, Cudi, Dicle y muchos otros. Después de Miştenur, la segunda maniobra a gran escala fue la operación del frente sur. Esta operación despejó completamente de terroristas esa zona.

Todo listo para el golpe final

El segundo día de la operación, el comandante del frente oriental Mazlum Kobanê dijo: “Anunciaremos la libertad en cuatro calles”, y así fue. El tercer día de la operación, se completaron los preparativos para asestar el golpe final y mortal a ISIS. La declaración de la libertad de la ciudad llegaría a tiempo para el aniversario de la declaración de la autonomía del cantón, el 27 de enero.

A las pocas horas de iniciada la operación Kaniya Kurda, empezaron a sonar cánticos por la radio: “Biji Serok Apo”, “Biji Berxwedane Kobanê”. Un combatiente saltó de alegría: “¡Las camaradas han tomado Kaniya Kurda!”.

Kobanê iba a ser declarada libre tras la toma de Kaniya Kurda. Las y los combatientes estaban inquietos por la emoción. No fue fácil. Durante más de cuatro meses, lucharon con uñas y dientes, con el dedo en el gatillo en todo momento, a través del frío, sin dormir, con poca comida, con munición insuficiente. Siempre insistiendo en vivir libremente, marchando hacia la muerte, en una resistencia que casi desafía las leyes de la naturaleza. Lucharon contra mejores armas y logística, contra un número mayor de terroristas que aplicaban métodos inhumanos.

La bandera de las YPG ondea en Kaniya Kurda

Las y los combatientes de las YPG y las YPJ se apresuraron a controlar la colina de Kaniya Kurda para colocar una bandera gigante de las YPG, coreando “Biji Serok Apo” y “Biji Berxwedana Kobanê”. La bandera gigante fue colocada y un grupo anterior de combatientes ya había dejado carteles del líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan.

Después de que Meryem Kobane dijera “declararemos al mundo entero en la colina de Kaniya Kurda que desde que entraron en la ciudad, Kobanê será un infierno para ISIS”, sus palabras se hicieron realidad en el día 134 de la implacable resistencia. La resistencia de Kobanê creó una división de “antes” y “después”. Porque la historia se interrumpió en Kobanê y se reescribió.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org