July 21, 2021
De parte de Indymedia Argentina
171 puntos de vista


Balance de la lucha por tierras en el conurbano bonaerense. Experiencia acumulada: de Agust铆n Ram铆rez a Guernica.

El presente balance fue escrito por el Equipo de Tierra y Vivienda FOL Regional Sur El茅ctrico (Brown- Echeverr铆a-Pdte. Per贸n) parte de cuyos integrantes fueron tambi茅n vecines de la recuperaci贸n de Guernica.

S脥NTESIS

  1. Nuestro ingreso a la recuperaci贸n de tierras de Guernica

1.1       Radiograf铆a de los grupos organizados en la recuperaci贸n de tierras

1.2       El desborde de la intendenta Cantero

1.3       Las contradicciones al interior del peronismo

1.4       La reacci贸n tard铆a del peronismo progre

1.5       Nuestra intervenci贸n: organizaci贸n, solidaridad y lucha

  1. Experiencia acumulada, Agust铆n Ram铆rez como emblema
  2. Por qu茅 Guernica fue Guernica
  3. Los porqu茅s del desalojo

 

  1. Nuestro ingreso a la recuperaci贸n de tierras de Guernica

Las familias que se organizan en el FOL se incorporaron a la recuperaci贸n de tierras al final de la primera semana de iniciadas las acciones, los d铆as 24 y 25 de julio, en el 煤ltimo sector de tierras que quedaba libre, sector donde luego se organizar铆a el barrio La Uni贸n, que lleg贸 a contar con unas 350 familias. Justamente en esos d铆as, nuestros enemigos, Bellaco SA y peque帽as mafias de tierras locales iniciaron su ofensiva legal y f铆sica contra la toma.

Las familias del FOL nos integramos al conjunto de familias que estaba peleando en Guernica por su tierra, con la misma necesidad que nosostres. Desocupades, changarines, estudiantes y laburantes de sectores precarizados, mujeres y disidencias v铆ctimas de violencia de g茅nero, con una fuerte presencia de migrantes bolivianes, paraguayes, colombianes y peruanes. Todes con la misma necesidad.

Hicimos pie en territorio como organizaci贸n y pusimos en discusi贸n colectiva (en sucesivas asambleas) la experiencia acumulada de lucha por tierra en el conurbano desde los 鈥80, y nuestra propia experiencia, particularmente en barrio Las Cavas 2005, barrio 14 de Febrero en 2009 y el intento de construir una coordinadora de recuperaciones de tierra en el 2007.

Desde la primera asamblea barrial en lo que m谩s tarde ser铆a el barrio La Uni贸n, el d铆a 25 de julio, comenzamos el debate con les vecines en torno a c贸mo deber铆a ser nuestra organizaci贸n comunitaria, criterios, el proyecto de barrio, el nombre, pol铆tica de prensa, la estrategia judicial, el marco de alianzas y la necesidad de construir la unidad en el territorio con todes les que se estaban asentando. En contra de la venta de terrenos, la violencia entre vecines, el enfrentamiento entre sectores en la gran recuperaci贸n.

En definitiva, tratar de discutir la construcci贸n de una organizaci贸n comunitaria entre todes les que estaban luchando por tierra en esas cien hect谩reas, entre esas 2500 familias. Eso implicaba salir de la zona chica de La Uni贸n y abrirse a discutir y construir con miles de familias m谩s. Esa fue la tarea que dio sus frutos al constituirse la Coordinaci贸n de Vecines, Delegades y Organizaciones de Recuperaci贸n de Tierras de Guernica, que se expresa con un primer comunicado el 7 de agosto del 2020. Se tard贸 dos semanas en construir una organizaci贸n general de la toma, donde mientras tanto predominaron fuerzas pol铆ticas y delincuenciales que apoyan el sistema capitalista y se manejan con criterios punteriles.

1.1       Radiograf铆a de los grupos organizados en la recuperaci贸n de tierras

Al momento de recorrer, charlar, interactuar con les vecines de la recuperaci贸n fuimos conociendo los grupos sociales que organizan el territorio con sus criterios y l贸gicas de poder. Como es habitual en este tipo de tomas no existe una organizaci贸n que centralice un proyecto com煤n de barrio entre los que van llegando. Se van armando estructuras de poder por zonas y las formas de construcci贸n del h谩bitat y de distribuci贸n de la tierra expresan distintas l铆neas pol铆ticas, incluso proyectos de sociedad. Por entonces, a fines de julio, todo era muy distinto, con zonas donde la urbanizaci贸n no exist铆a, sin manzanas, calles o plazas, con formas de decisi贸n punteriles y violentas, sin asambleas o delegades, con una total injusticia en la distribuci贸n de la tierra, donde hab铆a familias que ten铆an dos manzanas y otras que viv铆an amontonadas en medio lote.

Sint茅ticamente, la radiograf铆a de estos poderes era:

  1. a) Familias ligadas al peronismo de derecha, con expresi贸n de barras bravas de clubes y miembros de sindicatos pertenecientes a la burocracia del PJ. Fueron quienes comenzaron la toma en la zona de lo que luego fue el barrio 20 Julio. Al escaparse de sus manos el descomunal crecimiento de la toma, este grupo entra en contradicci贸n con su direcci贸n (el PJ y la intendenta Cantero), ya que esta impulsaba el desalojo y la represi贸n sobre esta misma base social que la hab铆a apoyado en campa帽a. Una parte de este sector, posteriormente hacia septiembre, buscar铆a un acuerdo a escondidas para un grupo de familias, traicionando e intentando boicotear la organizaci贸n construida. Otra parte de este sector rompe y apoya a la Coordinaci贸n de Delegades y Organizaciones.
  2. b) Asociaciones delincuenciales, en algunos casos con 鈥渟entido social鈥, que organizaban algunas zonas. Se trataba de numerosas estructuras independientes entre s铆, que se expresaban en el territorio y se lo disputaban. Tend铆an a ser dirigidas pol铆ticamente por el peronismo de derecha y la polic铆a, y la distribuci贸n de la tierra entre las familias persegu铆a la finalidad de hacer negocios e irse antes de los desalojos, habiendo consumado sus estafas. Un sector minoritario de ellos qued贸 hasta el final, y tambi茅n termin贸 subordin谩ndose a la Coordinaci贸n de Organizaciones y Delegades.
  3. c) Punteros y semi punteros 鈥渋ndependientes鈥, que resultaron a la larga reconocer ser parte de sectores m谩s ligados al peronismo de centro como La C谩mpora, MTE, FPDS-UTEP, Movimiento Evita y agrupaciones peronistas de Guernica, entre otras, que apoyaban la organizaci贸n barrial, pero decidieron no mostrar las banderas siguiendo la l铆nea de su organizaci贸n nacional, ni participar de manera sostenida en las movilizaciones y asambleas barriales. En determinados momentos colaboran en la disputa contra el peronismo de derecha, pero finalmente se acomodan a las necesidades pol铆ticas de la conducci贸n del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de provincia. Buscaban operar por dentro del Estado para lograr alg煤n tipo de acuerdo, siendo hacia octubre parte importante de quienes firman las actas con el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de Provincia de Buenos Aires, y se retiran boicoteando la Coordinaci贸n de Delegades y Organizaciones.
  4. d) Autoconvocades y vecines independientes. Como en toda lucha se desarrolla un sector nuevo que no estaba organizado y que empieza a construirse en el territorio. Por lo general eran desconfiades hacia las organizaciones, sea cuales fueran. Como les resultaba trabajoso contar con informaci贸n y organizaci贸n, eran f谩cilmente enga帽ades y dirigides por los punteros y delincuentes. Sin embargo, poco a poco va abandonando la influencia de los sectores a, b y c, y se empieza a plegar a la idea de construcci贸n y urbanizaci贸n de los 4 barrios, la conformaci贸n de asambleas por barrio y un cuerpo de delegades y organizaciones que coordinan toda la lucha.
  5. e) Organizaciones piqueteras de izquierda, donde las familias que participaban en estas organizaciones definieron de manera individual sumarse a la recuperaci贸n de tierras y r谩pidamente llevaron al debate interno de sus organizaciones la posibilidad de ir a apoyar. La mayor铆a de las organizaciones dieron el respaldo, con excepciones vergonzosas. En general hoy las organizaciones que lucharon en Guernica conforman la Unidad Piquetera. Cada organizaci贸n empez贸 a construir en el territorio su estructura organizativa entrando en choque con representantes de los otros tres grupos, particularmente con a y b. En el medioano plazo, se logr贸 una muy buena coordinaci贸n con el grupo d. Como se mencion贸, hacia el final de la lucha fueron traccionando a sectores de a y b que no hab铆an abandonado el territorio, fueron acomod谩ndose a la direcci贸n colectiva construida en torno a la Coordinaci贸n de Delegades y Organizaciones.

1.2       El desborde de la intendenta Cantero

Blanca Cantero dio v铆a libre a las barras para ocupar una peque帽a parte del predio como compensaci贸n a la campa帽a electoral donde ella gan贸 como intendenta. Esta forma de urbanizaci贸n tiene larga tradici贸n entre los intendentes peronistas. Con la tierra 鈥渇loja de papeles鈥 pagan campa帽as electorales y hacen negociados. Pero la crisis econ贸mica y pand茅mica en curso desbord贸 esta toma de baja escala. En vez de 10 hect谩reas, terminaron por ocuparse casi 100, y para colmo avanzando sobre tierra perteneciente a un gran socio del poder municipal peronista, los countries, y en particular el Barrio Cerrado San Cirano. Y con el no menor agravante, de que 36 hect谩reas de esta tierra deber铆an haber estado cedidas previamente para urbanizaci贸n de barrios populares, tal cual lo establece la Ley 14.449.

1.3       Las contradicciones al interior del peronismo

A medida que la recuperaci贸n de tierras se va consolidando, van fracasando los primeros intentos de desalojos y tomando estado p煤blico, el peronismo entra en estado deliberativo: Desalojar y 驴C贸mo? O bien no hacerlo.

El peronismo de derecha, con la Intendenta Cantero y Massa a la cabeza, convoca a un encuentro de intendentes que le dan respaldo para el desalojo, junto con Berni y el apoyo de los medios masivos. Desde el Ministerio de Desarrollo Social de Naci贸n, a trav茅s de funcionarios del Movimiento Evita, impulsan la negociaci贸n a fines del mes de agosto, asumiendo que era imposible que las familias se queden, pero ofreciendo la alternativa de una reubicaci贸n masiva en otro territorio. Esta negociaci贸n termina por caerse debido a las disputas (de p煤blico conocimiento) entre la C谩mpora y el Movimiento Evita.

Desde septiembre, y hasta el desalojo, toma la conducci贸n de las negociaciones el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, conducido por la C谩mpora. En ese contexto crece la agitaci贸n medi谩tica y judicial del Pro y la derecha peronista, a favor del desalojo, y tambi茅n crece el apoyo de un sector importante de la poblaci贸n que ve en Guernica su propia necesidad.

Este sector 鈥減rogresista鈥 del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de provincia intenta conciliar en su propio gabinete, donde coexisten con Berni y el Pejotismo que impulsan el desalojo en l铆nea con la presi贸n medi谩tica y judicial. Berni arranca su campa帽a pol铆tica para entrar en listas de diputados con la l铆nea de 鈥渕ano dura contra los ocupas鈥. En general hay discusiones en el peronismo sobre el qu茅 hacer, quedando abierta su disputa interna a la sociedad.

1.4       La tibia y tard铆a reacci贸n del peronismo progre

El peronismo que intenta conciliar en el Estado el apoyo a reivindicaciones populares vive una tragic贸mica contradicci贸n. Mientras que humanamente dan una se帽al a favor de la lucha, sus acciones estatales demuestran lo contrario. Se expresa la verdadera cara del estado capitalista en sus m煤ltiples facetas, que tiene como funci贸n primera la garant铆a en el derecho a la propiedad privada. Y en este sentido, m谩s all谩 de declaraciones de principios humanistas y citas papales, toda la acci贸n se mueve en l铆mites sumamente estrechos de la dominaci贸n capitalista y patriarcal. Incluso leyes semi progresistas, como la 14.449 de Acceso Justo al H谩bitat sancionada hace casi una d茅cada atr谩s y que contempla que los countries deben entregar el 10% del total de las tierras para fines sociales, es puesta en un segundo o tercer nivel de relevancia, detr谩s de la primac铆a de la propiedad privada y el lucro inmobiliario. Tuvo que estallar esta oleada 2020 de recuperaciones de tierra para que vuelva al tapete y se empiece poco a poco a rediscutir. Es decir, queda claro que solo las acciones de lucha decididas pueden luego provocar que se aplique un reformismo progresista del estado capitalista. Las propias contradicciones del bloque dominante, sumado a la burocracia estatal y judicial garantizan que toda reforma progresista tienda a quedar s贸lo en papeles y buenas intenciones. En este sentido, la realidad es que el sector que negociaba en nombre del Estado estaba maniatado, y una vez m谩s qued贸 en claro como el reformismo es impotente para resolver los problemas populares.

1.5       Nuestra intervenci贸n: organizaci贸n, solidaridad y lucha

Los primeros d铆as de agosto se comienza con reuniones que permiten luego conformar una coordinaci贸n entre las organizaciones piqueteras de izquierda y los sectores autoconvocados. Se fomenta construir la idea de que hay que generar un proyecto de barrio de los 4 sectores (20 de Julio, San Mart铆n, La Lucha y La Uni贸n), de manera organizada, para llegar a acuerdos colectivos en las decisiones como planes de lucha, organizaci贸n interna y negociaciones con el Estado.

Nuestro eje de intervenci贸n se centr贸 en poner en discutir la puesta en pr谩ctica de recomendaciones recogidas de la experiencia de lucha en el conurbano desde los 80. Hemos participado en muchas luchas por tierra y hemos aprendido de nuestros aciertos y derrotas. La verdad es que la mayor铆a de las peleas por tierra tienden a desconocer el 鈥渁bec茅鈥 de ense帽anzas que nos han dejado nuestros antecesores. Si bien la experiencia acumulada no garantiza la victoria, al menos otorga una base m谩s potente para ella.

  1. Experiencia acumulada, Agust铆n Ram铆rez como emblema

De las luchas por tierra de los 80 en las profundidades de la Matanza, Quilmes, Varela y Brown sedimenta una memoria y una experiencia, que por momentos parece soterrada, sobre c贸mo fue que en 5 a帽os de lucha centenas de miles de personas ganaron su hogar, su barrio, su tierra para vivir. Corridos, atacados por las pol铆ticas econ贸micas genocidas de la dictadura militar, miles de familias fueron expulsadas con esa crisis de los 80. A mitad del 1981, organizadas por comunidades eclesiales de base, organismos de derechos humanos y partidos de izquierda se inician las recuperaciones de tierra en Quilmes, y luego en Brown en el a帽o 1982.

Estas recuperaciones construyen una experiencia organizacional que les da fortaleza y luego triunfos. Este ascenso y sus victorias hacen que se pueda hablar de una primera oleada de lucha por tierras que se da en los primeros cinco a帽os de la d茅cada del 80. El emblema de este proceso fue sin duda Agust铆n Ram铆rez, joven que vivi贸 la zona sur de conurbano bonaerense, miembro de las comunidades eclesiales, animador y coordinador de las luchas por tierra, asesinado por miembros de la polic铆a de Lan煤s bajo encargo de los terratenientes.

Estas luchas por tierra fueron organizadas con los aprendizajes que ya tra铆a cada organizaci贸n pol铆tica de izquierda y la teolog铆a para la liberaci贸n, que propiciaban una transformaci贸n social. Y de ah铆 proviene la idea de asambleas de base y delegades por manzana, y no la de manejos punteriles y ventas de terrenos. La idea de un barrio que pelea por sus derechos y que vaya progresando a trav茅s de su organizaci贸n interna, manteniendo su proyecto y m铆stica, la idea de un mundo nuevo con criterios anticapitalistas.

La experiencia acumulada nos indica que cuanto m谩s clara, profunda y democr谩tica sea nuestra organizaci贸n y visi贸n pol铆tica, mejores condiciones habr谩 para la victoria. En este sentido, quedan estos ejes constructivos para mirarnos en un espejo y evaluar si nuestra lucha por recuperaci贸n de tierras va en direcci贸n de tomar esa experiencia realmente.

La construcci贸n de un cuerpo de delegades basado en asambleas fue una de las tareas que emprendimos fuertemente luego de ir gan谩ndole la direcci贸n a los sectores a, b y c (tarea que conllev贸 varias luchas violentas y de persuasi贸n, o hegemon铆a en t茅rminos gramscianos). Este Cuerpo de Delegades estaba compuesto por uno o dos delegades generales por cada barrio, y a su vez cada manzana ten铆a su delegade responsable, quienes se reun铆an casi a diario, dependiendo la vor谩gine del acontecer cotidiano. Tambi茅n la conformaci贸n de Comisiones de Trabajo por objetivos, que en cada asamblea se iban sumando m谩s vecines con solidaridad de otros actores del campo popular. Algunos de los ejes de trabajo fueron:

Salud: Comenz贸 con tareas que se reduc铆an en la atenci贸n primaria en contexto pand茅mico, y luego a partir de la organizaci贸n y la solidaridad de sectores profesionales, se conform贸 la primera posta sanitaria en La Uni贸n con atenci贸n primaria y otras especialidades, llegando a contar con un cronograma semanal de atenciones en cl铆nica, pediatr铆a, obstetricia, ginecolog铆a, entre otras. Poco a poco se fueron creando nuevos centros de atenci贸n de salud en los otros barrios.

Asambleas transfeministas y ni帽ez: Habitada por las mujeres y disidencias del predio, las cuales fueron quienes organizaron a trav茅s del lazo de sororidad, espacios de debates pol铆ticos de problematizaci贸n que nos atraviesan a煤n m谩s a las mujeres y disidencias, acompa帽amientos del emergente como lo han sido las ollas populares, espacios de cuidado, visibilizando a quienes estaban en las tareas cotidianas, desde la construcci贸n de las casillas hasta la autodefensa. Quienes luchaban por un barrio sin violencia y vulneraci贸n de los derechos de la ni帽ez, e identidad de g茅neros. Adem谩s, se encontraban con situaciones de violencia f铆sica hacia las compa帽eras que formaban parte del territorio y eran ellas quienes tomaban la autodefensa feminista como herramienta para expulsar a los varones violentos de la recuperaci贸n. En las l贸gicas de construcci贸n de otras luchas de recuperaci贸n, sobresal铆a la referencialidad de los varones delegados. En la recuperaci贸n esta din谩mica fue totalmente diferente, ya que eran vecinas compa帽eras aquellas que a trav茅s de asambleas de base y horizontales tomaron el rol de delegadas de sectores. Lesbianas trans, travestis y mujeres levantaban bandera de 鈥渢ierra para vivir, feminismo para habitar鈥. En la segunda asamblea transfeminista se debate sobre la necesidad de espacios que contengan a las ni帽eces, puesto que las tareas de cuidado son mayormente asumidas por mujeres y disidencias. La creaci贸n e impulso, adem谩s, del funcionamiento de encuentros por semana con juegos y merienda. Tambi茅n el rol de este espacio ante los avisos de desalojos, quienes llevaban la tarea de relevar y contener cuando el escenario represivo se iba acercando.

Autocuidado: El autocuidado del territorio fue todo un desaf铆o. La extensi贸n del predio complejizaba el poder garantizar autodefensas en todos los puntos frente a las agresiones para policiales y la amenaza del desalojo. El autocuidado siempre estuvo de la mano con el equipo de legales. La protecci贸n de las familias era labor de cada manzana y de toda la recuperaci贸n, por las noches cuadrillas de autocuidado recorr铆an el lugar, para evitar que no hubiera gente extra帽a que se infiltrara para generar grescas o disturbios. Los hostigamientos eran moneda corriente casi todos los d铆as. Por las madrugadas un helic贸ptero merodeaba a baja altura, alumbrando las viviendas y generando conmoci贸n y miedo entre las familias. Como respuesta a esto, les vecines sal铆an a a prender neum谩ticos para que los vieran desde arriba, mostr谩ndoles que all铆 estaban, resistiendo y que su hostilidad no los iba a vencer.

Urbanismo y proyecto de barrio: La comisi贸n de urbanismo fue impulsada con la ayuda de profesionales de la UBA y UNLP, con arquitectes, urbanistas y geografes de les cuales algunes ya participaban en las organizaciones de la coordinaci贸n. Esta comisi贸n gener贸 materiales y trabajo en territorio para planificar la divisi贸n de lotes e integraci贸n urbana, social y productiva, ayudando a que el nuevo barrio se ajustara a los marcos legales previstos por la 14.449. Se trabaj贸 en la construcci贸n de un proyecto que contaba con: a) accesibilidad de los terrenos para todas las familias, acorde al amanzanamiento y calles existentes, b) un programa de lotes con servicios con continuidad de las redes de agua, cloacas y electricidad, c) mediante convenios con prestatarias, fomento de intervenciones de agua + trabajo y cloacas + trabajo, d) espacios libres p煤blicos y paseos ribere帽o para garantizar el buen funcionamiento de los cauces de agua que circulaban por el predio, e) la construcci贸n de equipamiento sociocomunitario para la realizaci贸n de actividades educativas, culturales, recreativas y de atenci贸n primaria de la salud y f) fortalecimiento de los comedores comunitarios (mejoras de espacios y abastecimiento e implementaci贸n) de programas de atenci贸n p煤blica a los grupos m谩s vulnerables.

Equipo de abogades: A trav茅s de los grupos de coordinaci贸n, y desde las organizaciones, se toma la decisi贸n de que La Gremial de Abogades lleve la defensa de las personas que habitaban la recuperaci贸n. Casi sobre la fecha l铆mite, presentan la primera apelaci贸n, d贸nde no s贸lo se remarcan las irregularidades del caso y la ausencia (o precariedad) de documentaci贸n de las tierras, sino que tambi茅n se expone una presentaci贸n respecto a los derechos de las ni帽eces que habitaban el territorio con sus familias. Estas intervenciones llevaron tambi茅n a exponer todas las irregularidades, y las decisiones puramente pol铆ticas del poder judicial por imponer de todos modos el lanzamiento de tal magnitud.

Prensa y difusi贸n: La construcci贸n de redes con medios alternativos, ante los discursos hegem贸nicos de los medios que estaban furiosamente en contra y desarrollaron con fuerza un lobby medi谩tico estigmatizante, con discurso anti pobres, conservador y macartista. El papel, tambi茅n de medios como C5N y Radio con Vos, permitiendo dejar al aire al ministro Larroque con un discurso contra los 鈥渮urdos鈥, que luego fue acompa帽ado con tapas de periodismo gr谩fico legitimando que no exist铆a organizaci贸n y necesidad, sino que la izquierda estaba 鈥渆mbarrando la cancha鈥. En este contexto, nuestra red de medios alternativos posibilit贸 cuestionar las medidas del gobierno, denunciar los avasallamientos e informar de forma cr铆tica y clara lo que suced铆a en la recuperaci贸n.

La organizaci贸n de planes de lucha: la lucha hacia fuera del barrio, con movilizaciones y jornadas pol铆tico culturales, utilizando todos los recursos y amplitud en la solidaridad fue muy importante. Las acciones llevadas adelante, de cu谩ndo salir a la calle y llevar el reclamo al lugar donde era necesario, era discutido en reuniones de la coordinaci贸n de las organizaciones con el cuerpo de delegades; que luego hac铆a el recorrido de llevarlo a las asambleas generales por barrio y volver a discutirlo con los aportes de les vecines. Luego de aprobada la acci贸n, r谩pidamente les vecines se organizaban para estar presentes en las calles y no dejar s贸lo el predio, o si la jornada era dentro del predio cada manzana tomaba una tarea para ese d铆a. Como Recuperaci贸n de Tierras realizamos numerosas movilizaciones a la Intendencia, al Ministerio de Desarrollo Social de Naci贸n, al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia, a la Casa Rosada y al emblem谩tico Obelisco.

En s铆ntesis, a medida que las asambleas de manzanas y generales se configuraban en su periodicidad, iban tomando su propia l贸gica de unidad, autoorganizaci贸n y m铆stica que caracterizaban una labor colectiva de esa construcci贸n. Estaba claro ya para muches vecines que la recuperaci贸n era su lugar donde eleg铆an habitar dignamente y facilitaba que resultara inadmisible la venta de terrenos o violencias, y respetar los acuerdos en cuanto a la distribuci贸n igualitaria de los lotes como una de las tareas primordiales llevadas a cabo por las asambleas como proyecto de barrio, lograda con el aporte de la primera comisi贸n de urbanismo, y sobre esta base, se conforman los criterios solidarios contra: negociados individuales, es decir, venta de lotes, la prohibici贸n de narcotr谩fico y un barrio que no permitir铆a la violencia de g茅neros, distribuci贸n y urbanizaci贸n con espacios comunitarios equitativos. El apoyo mutuo cuando los fuertes temporales azotan y destruyen las precarias viviendas. La planificaci贸n y rotaci贸n de ollas comunitarias y la repartici贸n de los recursos que llegaban gracias a la donaci贸n de la poblaci贸n. Tambi茅n fue iniciativa la creaci贸n de un fondo econ贸mico de lucha, para solventar los distintos gastos que iban apareciendo. As铆 como la transparencia con el dinero que nos iban donando, o de las propias iniciativas de vecines con actividades de recaudaci贸n.

  1. Por qu茅 Guernica fue Guernica

Guernica fue Guernica porque se combinaron muchos factores. Podemos nombrar, entre otros: a) por la masividad de la toma; b) por la r谩pida referencia medi谩tica en el marco de ausencia de conflictos visibles, exacerbados por la l铆nea de mantenerse en casa que fue exigencia ante la pandemia; c) por hechos de violencia, en los intentos de desalojo, cobertura medi谩tica nacional, algunas de car谩cter demonizante. Pero, desde nuestra 贸ptica, destacamos como central la acci贸n consciente que fuimos planteando en el marco de la Coordinaci贸n de Delegades y Organizaciones entre fin de julio y mitad de agosto, donde avanzamos en la construcci贸n de la organizaci贸n de los cuatro barrios. Construimos una estrategia judicial, una pol铆tica de prensa y solidaridad, comisiones de trabajo y urbanizamos. Este trabajo se fue visibilizando y ganando simpat铆as en la poblaci贸n en general y pudimos cambiar la agenda medi谩tica. Este trabajo retoma lo mejor de la experiencia acumulada en las luchas por tierra del conurbano. Guernica puso en discusi贸n el acceso al derecho de un pedazo de tierra para vivir con una m铆nima dignidad. Visibiliz贸 el problema del acceso a un h谩bitat digno. Denunci贸 las pol铆ticas estatales y la defensa de la propiedad privada, as铆 como los negociados por parte de especuladores de la tierra.

  1. Los porqu茅s del desalojo

Hacia fin de octubre se van combinando factores que fueron la raz贸n del desenlace, del terrible, desmedido y despampanante operativo policial comandado por el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni. El desalojo fue en la madrugada del 29 de octubre del 2020, donde un ej茅rcito de m谩s de cuatro mil polic铆as con alto equipamiento entr贸 al predio, justamente por el barrio La Uni贸n. Podemos decir que estos factores fueron los determinantes del desalojo:

  1. a) Se convirti贸 en un problema pol铆tico nacional, y por tanto pas贸 a estar condicionado ya por fuerzas por arriba de lo que pudiera hacer la acci贸n local de la lucha. Por abajo desde las organizaciones en lucha se fueron agotando las condiciones de lograr una irrupci贸n de lucha y apoyo que cambie la lucha superestructural que se iba cerrando por derecha.
  2. b) Avance de la causa judicial en contra de les vecines. Sabemos que el poder judicial fue uno de los actores que m谩s empuj贸 el desalojo. Jueces y fiscales que son socios de los empresarios, encantados en hacer cumplir la propiedad privada y en lo posible esmerilar el poder pol铆tico del gobierno.
  3. c) Decisi贸n pol铆tica de sectores del peronismo de frenar el proceso de tomas de tierra que se hab铆a extendido. En este sentido, el pejotismo y la intendencia de Presidente Per贸n encabez贸 una ofensiva de 14 intendentes, apoyados por Massa, que sali贸 a decir p煤blicamente, por ejemplo, que a los tomadores se les iba a sacar los planes sociales. Por otra parte, se fueron haciendo varios castigos ejemplares en desalojos m谩s violentos que los habituales como sucedi贸 en barrio Los Pilares La Matanza y en Las Chacritas en Esteban Echeverr铆a, donde se llevaron adelante desalojos sin orden judicial y cometiendo abusos de todo tipo.
  4. d) Nueva ola de agitaci贸n medi谩tica por parte de los sectores econ贸micos concentrados frente a la acci贸n del MTE con Dolores Etcheverry en Entre R铆os, donde se ocupa tierra a un directivo de la Sociedad Rural Argentina.
  5. e) Tensi贸n cambiaria que pon铆a en debilidad al programa econ贸mico y al gobierno. Parte de la burgues铆a hab铆a presentado un documento que mostraba un apriete para que se garantice la propiedad privada y as铆 tranquilizar la econom铆a. Cristina Fern谩ndez sostuvo reuniones con grandes empresarios, y d铆as despu茅s sale una nota en diario Clar铆n, donde CFK hac铆a un llamado al pacto social en dicha carta p煤blica, incluyendo al mism铆simo grupo Clar铆n y la Asociaci贸n Empresarial Argentina. Luego de este hecho, afloja la tensi贸n cambiaria, el d贸lar baja y se estabiliza la situaci贸n.

En s铆ntesis, las relaciones de fuerza construida por los de abajo no logro superar la presi贸n burguesa, ni a nivel medi谩tico, ni a nivel judicial, a la vez que al interior del peronismo predomin贸 el ala de derecha, que condicion贸 a los sectores de centro que, representados por CFK, terminaron por tener que avalar la salida represiva.

Al igual que en el caso Vicentin, el reformismo retrocedi贸 en chancletas. Y las clases trabajadoras fueron el pato de la boda para tranquilizar al gran capital, y mostrarle que el peronismo es el verdadero partido del orden.

Vamos conociendo los miles del rostro de un Estado que se publicita como 鈥減opular鈥, pero que termina siempre expres谩ndose como herramienta en m煤ltiples facetas de dominaci贸n de una clase sobre otra. Y ahora, Berni candidato鈥 驴Sera que sectores que se consideran progresistas terminen por llevarlo de candidato? Veremos鈥

 隆La lucha por tierra, por autogesti贸n de la vivienda y por barrios comunitarios contin煤a!

隆No nos han vencido, la organizaci贸n continua! 隆Guernica vive, la lucha sigue!

Equipo de Tierra y Vivienda del FOL Regional El茅ctrico Sur




Fuente: Argentina.indymedia.org