July 25, 2021
De parte de Nodo50
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La historia de la represi贸n sobre las clases populares es muy vieja en nuestro pa铆s y, en realidad, en todos los rincones del mundo.

El deseo de cambiar la realidad para llegar a conseguir un mundo m谩s igualitario y m谩s justo para la mayor铆a es una aspiraci贸n universal.

Esta represi贸n en nuestra tierra, adquiri贸 una dimensi贸n especial a partir del 18 de julio de 1936 cuando un numeroso grupo de militares conservadores traicion贸 su juramento de lealtad a la joven democracia espa帽ola y se lanz贸 a una feroz caza de todo aquel que se pudiera oponer a sus aspiraciones involucionistas.

A la muerte del dictador de este r茅gimen ileg铆timo se crey贸 en las cosas pod铆an volver, de alguna manera, a su cauce.

Vimos, con contenci贸n y estupor, c贸mo el franquismo pactaba a su conveniencia con las fuerzas pol铆ticas democr谩ticas para mutar ampar谩ndose en un gran pacto del olvido, que a煤n perdura.

驴Si tan leg铆timo fue lo que hicieron, porqu茅 tanto inter茅s en el olvido?

Y as铆 tuvimos:

Los mismos jueces, con peque帽os cambios en la denominaci贸n de los tribunales, que pasar铆an de dictar sentencias de muerte a aplicar la nueva legislaci贸n democr谩tica en una mutaci贸n milagrosa.

Los perseguidores de los dem贸cratas, sus torturadores, convencidos defensores de la dictadura, pasaron a cambiar el color de su uniforme a la vez, parece ser, que su mentalidad, para convertirse en los defensores de la ley democr谩tica.

Las empresas que me medraron con la represi贸n franquista y vieron una oportunidad mayor que nunca de ampliar sus objetivos comerciales, apunt谩ndose estos 鈥淣eo dem贸cratas鈥 al desmantelamiento de INI obteniendo ping眉es beneficios.

De los militares para que hablar, se olvidaron de los 鈥溍簃edos鈥 que hab铆an luchado en el seno de la organizaci贸n m谩s franquista del Estado por su democratizaci贸n, y les dieron m谩s beneficios que a cualquier otro estamento del organigrama postfranquista. Hab铆a que tenerlos contentos.

Y, por supuesto, el Rey impuesto por Franco como sucesor, era una pieza fundamental para la transformaci贸n del r茅gimen. A la instituci贸n no le val铆a con su reimplantaci贸n y su asentamiento tras el 23F, ten铆a que seguir con las pr谩cticas que llevaron a su antecesor tambi茅n al exilio. Se le olvid贸 atr谩s su hijo, para nuestra desgracia.

A no olvidar el franquismo sociol贸gico, ese lavado de cerebro que dur贸 cuarenta a帽os y hab铆a apresado a una sociedad donde todo est谩 鈥渁tado y bien atado鈥 y a煤n nos dura.

El r茅gimen se blanque贸 as铆 mismo y preparo a la sociedad cautiva para aceptar las premisas que hicieron aceptables hasta leyes de Punto Final y, para la aparente transformaci贸n que he descrito, los intentos de ense帽ar a la ciudadan铆a para introducirles en el conocimiento de las instituciones y sus derechos y deberes de la Nueva Democracia fueron considerados adoctrinamiento por los franquistas (y ellos de esto sab铆an mucho) y descartados.

El control de los medios de comunicaci贸n tambi茅n fue fundamental para hacer que los humildes se miraran de reojo y votar谩n a las opciones de sus patronos en contra de sus propios intereses.

La derecha de nuestro pa铆s es la derecha de siempre: la que reprimi贸 a los mineros de Riotinto para favorecer a una empresa brit谩nica, la que mand贸 pistoleros mercenarios para desmovilizar a balazos a los obreros de la 鈥淐anadiense鈥 (por cierto, otra empresa extranjera), la que sac贸 ametralladoras a la calle para disparar sobre quienes protestaban contra las guerras colonialistas; ese 煤ltimo empe帽o imperialista de militares y monarcas, qu茅 tantas vidas cost贸 a los hijos de los trabajadores.

Esa derecha que se hizo fascista en los a帽os 30, con esos lemas de JEFE, JEFE, JEFE al m谩s puro estilo del F煤hrer y del Duce.

La que prepar贸 el golpe de Estado del 36 (aunque ni ahora lo reconocen como tal) y que se帽al贸 a los mejores elementos de sindicatos agrarios e industriales en largas listas de la muerte. Que vivi贸 muy a gusto en una sociedad que reprimi贸 a la mujer y mantuvo a toda la sociedad bajo la bota militar.

Naturalmente ellos consideran que la represi贸n fue justa y hasta la reivindican.

驴Qu茅 ha pasado para que una gran parte de esta sociedad haya aceptado esa premisa? pues que ya no nos acordamos de todo lo que sucedi贸, bien se han preocupado de conseguirlo.

La amnesia es muy beneficiosa para los herederos de los asesinos y tambi茅n muy c贸moda para el resto de la sociedad acomodaticia que han sabido conformar.

De ah铆 nuestra insistencia para que las v铆ctimas tengan Verdad, Justicia y Reparaci贸n y para ello es necesario:

  • La condena al franquismo en sede parlamentaria, para que quienes no quieran hacerlo se retraten p煤blicamente
  • Un Libro Blanco hecho con el trabajo de los expertos que analicen a fondo la magnitud del problema hist贸rico (muertes, desapariciones, robos de identidad, compensaciones por c谩rcel, trabajo esclavo o ejecuciones, exiliados, topos, devoluci贸n de patrimonio robado, etc茅tera, etc茅tera, todo esto con nombres y apellidos)
  • La derogaci贸n de la Ley de Punto Final que es la preconstitucional de amnist铆a
  • Exhumaciones oficiales y tambi茅n a petici贸n de las familias
  • Y en paralelo a todo esto por justicia, por cultura, por reconocimiento y por garant铆a de no repetici贸n: estudios, homenajes, exposiciones, y educaci贸n, sobre todo mucha educaci贸n

El conocimiento del pasado, sobre todo cuando es traum谩tico es fundamental para una sociedad. Una guerra civil tarda, al menos, tres generaciones en ser superada por una comunidad, pero si tergiversamos los hechos, ocultamos la verdad y negamos las evidencias esta realidad no ser谩 nunca superada y tendremos un alto riesgo de repetir los graves errores del pasado.

La juventud no sabe lo que fue el fascismo y ahora aparecen nuevos profetas que les consiguen vender la porquer铆a de siempre en tarros nuevos.

Es una responsabilidad de nuestras instituciones que no han hecho nada para que esto no fuera posible.

脡sta es pues, hoy d铆a, la tarea m谩s importante que debemos afrontar las asociaciones memorialistas ante la inacci贸n potencialmente criminal del Estado.

Clamamos en el desierto, pero seguimos haci茅ndolo pues sabemos las consecuencias de dejar crecer al monstruo.

Ah铆 estaremos frente a ellos, siempre.




Fuente: Arainfo.org