November 21, 2021
De parte de Todo Por Hacer
164 puntos de vista


Cada d铆a amanecemos con un nuevo r茅cord del precio de la luz. De repente, aparecen noticias de forma escalonada acerca de la escasez de determinados suministros que obligan a parar empresas y que provocan un efecto en cadena que afecta a toda una diversidad de industrias. Se ha hablado mucho de la falta de microchips, 驴Qu茅 no lleva ya un microchip encima? Pero tambi茅n del acero o semiconductores. La pandemia lo par贸 todo y reactivar las cadenas de suministro globales no es posible de la noche a la ma帽ana. Si encima a esto le sumamos un escenario de cambio clim谩tico y crisis energ茅tica, tenemos un panorama cuanto menos complejo. El proceso de descarbonizaci贸n de la econom铆a que ya se est谩 dando no es tan sencillo como pasar del coche de di茅sel al el茅ctrico o de ponerse a producir de forma masiva energ铆a el茅ctrica con tecnolog铆as renovables. 驴Sab铆as que un coche el茅ctrico consume seis veces m谩s minerales que uno tradicional? No es una cuesti贸n (solo) de cambiar unos h谩bitos por otros, hace falta replantearse el mundo en funci贸n de los l铆mites realmente existentes.

El ejemplo m谩s cercano lo tenemos con la llamada transici贸n energ茅tica. Si bien Espa帽a es uno de los pa铆ses con mayor producci贸n de energ铆a renovable, aun queda mucho camino para sustituir completamente las formas de producci贸n contaminantes. Ese camino parece que est谩 tomando un impulso ahora, pero como no pod铆a ser de otra forma, el camino no es el de la transici贸n que desear铆amos y necesitamos si no que es el que las grandes el茅ctricas y empresas est谩n abriendo. Que la transici贸n energ茅tica sea dirigida, no est茅 sujeta a un debate p煤blico y no haya una planificaci贸n ordenada genera desequilibrios territoriales que fomentan procesos de colonialismo energ茅tico. Es decir, hay territorios que generan mucha m谩s electricidad de la que consumen y otros que generan muy por debajo de sus necesidades. A esto se suman las grandes diferencias de distribuci贸n de la poblaci贸n y da pie a que haya una sobre explotaci贸n de aquellos territorios vaciados. Es cierto que es necesario un gran despliegue de energ铆as renovables, pero esto no puede hacerse a costa de las poblaciones locales y rurales para beneficio del derroche de las zonas urbanizadas.

Las grandes empresas el茅ctricas dictan las normas del mercado el茅ctrico, que funciona como un oligopolio, se empe帽an en repetir los mismos errores que han derivado en la actual crisis ecosocial. La liberalizaci贸n del mercado el茅ctrico provoca que los precios sean sometidos a unas subastas que no tienen ning煤n tipo de condicionalidad ecol贸gica y donde las peque帽as plantas o cooperativas de producci贸n tienen m谩s dif铆cil el acceso.

Las Comunidades Energ茅ticas

Frente al modelo del megaproyecto, la desigualdad y el arrase de los territorios hay quienes apuestan por la constituci贸n de un nuevo modelo energ茅tico fundamentado en la producci贸n descentralizada, de cercan铆a, con un gran impulso del autoconsumo y, sobre todo, centrado en la eficiencia y el ahorro energ茅tico. Priorizando el despliegue de renovables en suelo industrial y urbano.

Las Comunidades Energ茅ticas vienen a ser la institucionalidad que da forma a ese nuevo modelo. Por lo general, son proyectos locales, de peque帽a envergadura y desarrollados de forma cooperativa, donde los socios son copropietarios y reciben los beneficios de la producci贸n. Suelen estar vinculadas a un territorio y son m谩s que un proyecto econ贸mico o energ茅tico, realmente tratan de dinamizar las relaciones sociales y constituir formas democr谩ticas de producci贸n.

En Galicia existe un proyecto ic贸nico en este sentido. La Comunidad Energ茅tica de Tameiga, vinculada a la Comunidad de montes veci帽ais en man com煤n de Tameiga, genera 270 kilovatios, que puede llegar a producir 380 megavatios por hora al a帽o, en varias peque帽as plantas distribuicas por la comarca. La tradici贸n de los montes mancomunados en Galicia ayuda a que este tipo de pr谩cticas se desarrollen. En Tameiga, se desarrollan las labores habituales de cuidado del monte y silvicultura, proporcionando le帽a de forma gratuita a todas las asociadas, adem谩s cuentan con el Centro Cultural As Pedri帽as, de 30.000 metros cuadrados, sal贸n de actos, piscina, polideportivo y oficinas. 352 familias forman parte de esta comunidad.

Las Comunidades Energ茅ticas muestran lo que deber铆a ser un futuro deseable. No es solo producir electricidad bajo formas de autogesti贸n, si no que se trata de fomentar que cada territorio este articulado por una comunidad que se haga cargo de las necesidades de sus habitantes, de forma cooperativa e igualitaria.

Comparte y difunde



Fuente: Todoporhacer.org