July 31, 2022
De parte de Acracia
197 puntos de vista

Creo que, a d铆a de hoy, con la gran cantidad de mierda que est谩 saliendo a flote, obviamente para quien quiera verla, hablar de mera manipulacion medi谩tica es una suerte de eufemismo amable. Siendo siempre partidario de buscar informaci贸n alternativa, nunca he sido partidario de abandonar sin m谩s la lectura de los grandes diarios, aunque solo sea para conocer bien al enemigo; lo que s铆 es cierto es que hace muchos a帽os que abandon茅 sin m谩s la visi贸n de la caja tonta, ya que el espect谩culo informativo sobrepasa lo que mis pobres visceras pueden tolerar, algo al parecer exacerbado a d铆a de hoy. Como creo ya haber expresado en alguna otra ocasi贸n, en este nada modesto blog generador de exabruptos verborreicos, no me preocupa tanto lo que las personas lean o vean como la total ausencia de esp铆ritu cr铆tico al hacerlo. Al paso que vamos en esta lamentable y desmemoriada sociedad del espect谩culo hipermediatizada, caminamos sin remedio a una total falta de reflexi贸n, ausencia de un m铆nimo de verificaci贸n y negaci贸n del m铆nimo cuestionamiento cr铆tico. 驴Me pongo demasiado apocal铆ptico? Nunca lo suficiente, dado el panorama de miserias medi谩ticas y estultiticia imperante.

Claro que, inevitablemente, no podemos verificar toda la informaci贸n que nos llega y hay que adoptar atajos cognitivos, pero precisamente por eso hay que desechar sin piedad, aunque sea de un modo meramente intuitivo, tanta basura que recibimos a trav茅s de las nuevas tecnolog铆as y no buscar simplemente confirmar nuestra muy limitada concepci贸n del mundo. Cu谩ntas veces me han se帽alado a m铆, por mi gran escepticismo, nada exento de lucidez, cuando he puesto en cuesti贸n determinado informaci贸n (sea de actualidad o de cualquier otra 铆ndole). De acuerdo en que las redes sociales e internet han exacerbado la difusi贸n de bulos, pero yo me pregunto por qu茅 diablos hay que prestarles tanta atenci贸n superficial y no buscar un poquito de rigor para aquello que nos interese de verdad mediante art铆culos con m谩s hondura. Dif铆cil es afrontar este escenario para quienes no hab铆an digerido la manipulaci贸n tradicional, comprendiendo algo tan elemental como que los grandes medios pertenecen siempre a 茅lites empresariales que, obviamente, quieren favorecer sus intereses preservando el statu quo perfectamente aliados con alguna que otra fuerza pol铆tica. Convendr铆a que una gran obra del celuloide, como Ciudadano Kane, que no ha perdido en absoluto vigencia, se proyectara en todos los centros educativos. La manipulaci贸n de la opini贸n p煤blica, mediante innumerables t茅cnicas, aunque parezca mentira, funciona como si no fueramos individuos no dotados de racionalidad y pensamiento propio.

Y es que, a pesar de lo que nos digan sobre lo muy difuso del poder en la sociedad posmoderna, esos grandes magnates como el de la pel铆cula, a d铆a de hoy, siguen teniendo la capacidad de manejar el estado de cosas a su antojo. L茅ase personajes inicuos todopoderosos como Florentino P茅rez, con pruebas ya fehacientes de que ha sido capaz de comprar a pol铆ticos de todo pelaje y de poner o quitar periodistas en programas de gran audiencia sin importar la tendencia de los mismos. Por otra parte, no deber铆a hacer falta aclarar la idiosincrasia de los due帽os de los grandes grupos medi谩ticos, como Prisa, Mediaset y Atresmedia; la existencia de algunos medios presuntamente progres, lo dejaremos claro para aquellos que no se hayan ca铆do del guindo, no son m谩s que otras piezas del sistema con su propia funci贸n. Manipulaci贸n tradicional de los poderosos unida al lamentable escenario de las redes sociales y de medios digitales directamente irrisorios. Pero, dejemos siempre un margen para la esperanza, las nuevas tecnolog铆as pueden tambi茅n ponerse, y de hecho se ponen gracias a loables resistentes, al servicio de informaci贸n concreta y honesta. Pensemos que siempre es posible potenciar el lado m谩s reflexivo y cr铆tico de la poblaci贸n y no esperar que la mayor铆a sea un reba帽o de papanatas sin remedio. 隆Seguiremos resistiendo, tambi茅n a nivel medi谩tico!

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org