October 27, 2021
De parte de Nodo50
405 puntos de vista


Con la administraci贸n de Donald Trump creci贸 el c煤mulo de pol铆ticas y declaraciones contra la Rep煤blica Popular China, y bajo el gobierno de Joe Biden parece que no aminoran sino todo lo contrario. Eso s铆, bajo un mont贸n de contradicciones recientes que hacen pensar en que Estados Unidos no tiene idea de c贸mo lidiar con su contraparte asi谩tica.

Durante la era liderada por el magnate republicano no solo se despleg贸 una guerra comercial sino tambi茅n hubo un mayor reconocimiento y apoyo de Taiw谩n por parte de Washington, con visitas regulares de funcionarios estadounidenses de alto nivel, as铆 como un aumento en las ventas de armas. Esto prendi贸 las alarmas en Occidente por las posibles implicaciones guerreristas de un escenario en el que Estados Unidos provoca militarmente a Beijing en un asunto trascendental.

El fomento de la autonom铆a de Taiw谩n, contrario a la pol铆tica “Una sola China”, est谩 minando las relaciones china-estadounidenses, que no dejan de inflamarse con cada acci贸n o declaraci贸n que alg煤n funcionario de alto nivel de Washington emite. Tanto en la era Trump como en la de Biden existe una continuidad de pol铆tica antichina, por m谩s desordenada que parezca.

No en balde Estados Unidos cre贸 una nueva OTAN para el Pac铆fico, ya que mientras la primera se dedica a atacar a Rusia de manera multifactorial, el llamado Di谩logo de Seguridad Cuadrilateral (mejor conocido en ingl茅s como Quad, integrado por Estados Unidos, India, Jap贸n y Australia) hace lo mismo con China.

As铆 que cualquier ch谩chara sobre multilateralismo y diplomacia “suave” por parte de Biden y su equipo no debe tomarse en serio, sobre todo si tenemos en cuenta que los objetivos de seguridad de Estados Unidos no cambian de rumbo tan f谩cilmente.

En todo caso, seg煤n un art铆culo de Alastair Crooke, “la diferencia clave” entre la diplomacia Trump/Pompeo y la ejercida por Antony Blinken “est谩 en el estilo: el nuevo Secretario de Estado lo dice en un franc茅s excelente, mientras que Trump simplemente no hizo la ‘delicadeza europea’. Sin embargo, la continuidad siempre estuvo presente”.

Mientras las autoridades estadounidenses refuerzan con el pasar de las semanas la ret贸rica antichina, describiendo a Taiw谩n como “democr谩tico”, “aliado de Estados Unidos” y que “comparten ideales”, en oposici贸n al gobierno de Xi Jinping, se van acentuando las contradicciones de su pol铆tica.

Ret贸rica vac铆a

Octubre ha sido un mes movido en cuanto a declaraciones y acciones diplom谩ticas de Estados Unidos sobre China. Hagamos un breve recorrido para entender las contradicciones que indic谩bamos anteriormente.

  • El 6 de octubre Biden reafirm贸, ante su hom贸logo Xi, el compromiso de Estados Unidos con el principio de “Una sola China”, que establece que Taiw谩n es una provincia de China y que constituye la base de las relaciones diplom谩ticas entre Estados Unidos y China.
  • El 7 de octubre Jake Sullivan, el Asesor de Seguridad Nacional de Biden, se reuni贸 con Yang Jiechi, diplom谩tico y miembro del Comit茅 Central de Partido Comunista Chino, para “evitar la confrontaci贸n” y “volver a poner las relaciones sino-estadounidenses en la senda del desarrollo sano y estable”.
  • Sin embargo, ese mismo d铆a el director de la CIA, William Burns, anunci贸 la creaci贸n de un nuevo “Centro de Misiones” para “contrarrestar a China” a la que califica como “la amenaza geopol铆tica m谩s importante” y “cada vez m谩s adversa” frente a Estados Unidos.
  • M谩s a煤n, nuevamente el 7 de octubre, un funcionario del gobierno Biden advirti贸 que “tropas estadounidenses han estado desplegadas en Taiw谩n durante al menos un a帽o”, lo cual es una clara violaci贸n del principio de 鈥淯na sola China鈥 y similar a una invasi贸n del territorio de China.
  • El 22 de octubre, Biden dijo que Estados Unidos estaba comprometido a defender Taiw谩n en caso de una ofensiva militar desde Beijing, cambiando la estrategia de “ambig眉edad estrat茅gica” que llev贸 a cabo Washington durante las 煤ltimas d茅cadas.
  • Pero unas horas despu茅s la Casa Blanca contradijo al presidente en una declaraci贸n, diciendo que de hecho no hubo ning煤n cambio en la pol铆tica de Taiw谩n.

El gobierno chino considera que cualquier incumplimiento del compromiso estadounidense de “Una sola China”, asumida en 1972, “es una violaci贸n -dice Crooke- de las l铆neas rojas m谩s rojas de China”.

Aunque Biden puede ser sincero cuando dice que su administraci贸n no busca la guerra con China, y repite que solo quiere con ella “competencia justa, pr谩cticas justas, comercio justo”, su gobierno ha minado abiertamente la pol铆tica de “Una sola China” con una serie de movimientos peque帽os y aparentemente inocuos, como proponer una oficina de representaci贸n cuasi diplom谩tica estadounidense en Taiw谩n, una acci贸n que podr铆a esperarse de un Trump.

Ello solo puede indicar que Estados Unidos no ejerce la diplomacia sino que acumula ret贸rica vac铆a en favor de la pol铆tica real que lleva a cabo el establishment gringo contra China.

驴Aires de guerra?

El presidente Xi Jinping, por otro lado, est谩 totalmente comprometido con la reunificaci贸n de Taiw谩n con China.

Para Beijing es notable que la administraci贸n Biden “est谩 siguiendo -afirma Crooke- una pol铆tica sigilosa para alentar la independencia de Taiw谩n (鈥) que da la impresi贸n de que Estados Unidos, en 煤ltima instancia, respaldar铆a un acto unilateral de independencia de Taiw谩n. La respuesta de China es inequ铆voca: eso significar铆a la guerra”.

Si Washington est谩 tan comprometido con la secesi贸n definitiva entre Taiw谩n y China, ello solo podr铆a significar mayor intervencionismo estadounidense. Guerra h铆brida a la carta con visos de guerra convencional, si Estados Unidos se atreve a m谩s.

Esto se expresa de manera m谩s n铆tida en un largo art铆culo escrito por un “an贸nimo” y publicado por Atlantic Council, tanque de pensamiento que promociona el atlantismo otanista, en enero de este a帽o, que propone la nueva estrategia estadounidense contra China.

Joe Biden est谩 铆ntimamente ligado a Atlantic Council (por ideolog铆a y negocios), organizaci贸n financiada por los contratistas de armas Raytheon y Lockheed Martin, por lo que este llamado de reescribir la estrategia antichina hacia movimientos m谩s agresivos podr铆a tratarse de un consenso en el seno del establishment estadounidense. Llama la atenci贸n el “anonimato” de quien lo sugiere, en un think-tank que desde su creaci贸n ha aupado la confrontaci贸n militar primero contra la Uni贸n Sovi茅tica y luego contra Rusia.

La estrategia del Atlantic Council propone repetir lo hecho contra Ir谩n, sintetizado por Crooke:

“Abrir una brecha en el liderazgo del Partido Comunista Chino; dividirlo contra s铆 mismo; montar un men煤 de cuestiones de puntos de presi贸n para imponer costos a Xi y sus aliados (Taiw谩n ocupa un lugar destacado en la parte superior de la lista); y especifica el factor m谩s importante que podr铆a contribuir a la ca铆da de Xi: el fracaso econ贸mico”.

Ante esto, sentencia Crooke: “Todas estas pol铆ticas id茅nticas fracasaron estrepitosamente en Ir谩n, nunca aprenden”.

Al parecer los pasos seguidos por los altos funcionarios estadounidenses contra el gigante asi谩tico se basan en la estrategia filtrada por Atlantic Council, que pretende “preservar” la supremac铆a estadounidense (francamente en decadencia) y “cambiar con 茅xito -concluye Crooke- la toma de decisiones de los altos funcionarios chinos de cuya cultura pol铆tica no tienen ni idea. Es muy probable que esta estrategia termine en un desastre o incluso en una guerra catastr贸fica”.

Lo que no deja dudas es que Estados Unidos se encuentra azuzando las banderas de la guerra, una vez m谩s, actuando de manera err谩tica en el costado diplom谩tico con el objetivo de intervenir por todas las maneras posibles a la Rep煤blica Popular China.

Es muy probable que la aceleraci贸n de esta estrategia no llegue a buen puerto, sino m谩s bien repita el fracaso f谩ctico que ya ha experimentado Estados Unidos ante Ir谩n, siendo China un actor mucho m谩s poderoso e influyente en la arena internacional.




Fuente: Misionverdad.com