December 1, 2022
De parte de La Peste
176 puntos de vista

Desde hace unos siete a帽os, con el inicio de las Marmites autog茅r茅es (distribuci贸n p煤blica de comidas gratuitas), en Saguenay, en los territorios robados de Nitassinan, el Colectivo Anarquista Emma Goldman ha estado promoviendo el principio de la Acci贸n Social Anarquista. Es un concepto que 茅l mismo ha tejido a trav茅s de sus discusiones, experiencias pr谩cticas y reflexiones
colectivas. Adem谩s de realizar acciones y difundir informaci贸n, la Acci贸n Social Anarquista se ha planteado como un medio para intervenir directamente en la comunidad e interactuar con las personas de manera horizontal. En este sentido, se pueden establecer paralelismos con ciertas definiciones de trabajo social. No obstante, cabe se帽alar que el acercamiento emprendido por el colectivo se nutri贸 de experiencias de implicaciones (en diferentes capacidades) a menudo decepcionantes dentro del movimiento comunitario[1]en Saguenay. En el texto 芦Algunos principios de la olla autogestionaria禄, publicado en agosto de 2015 en un contexto marcado por las medidas de austeridad, se denunciaba por ejemplo:

鈥 芦la estigmatizaci贸n de las personas de escasos recursos ejercida involuntariamente en muchas organizaciones comunitarias de la regi贸n禄, incluso 芦un muro de prejuicios y la necesidad de acreditar la condici贸n de pobre禄; 鈥 芦institucionalizaci贸n y pr谩cticas afines a la caridad cristiana禄; 鈥 芦el sistema de donantes (estatales o privados)[鈥[cuyos]criterios y exigencias constituyen ataques directos a las personas que las organizaciones apoyadas quisieran ayudar[2]禄.

La profesionalizaci贸n del trabajo social o de la organizaci贸n social nos parece la mayor铆a de las veces lograda (involuntariamente) en detrimento de la ayuda brindada y la movilizaci贸n en las comunidades. La brecha se ensancha cada vez m谩s con la 贸ptica de la transformaci贸n social. En cambio, estamos presenciando la producci贸n de tecn贸cratas. En muchos entornos, como los CLSC, las tareas de los organizadores comunitarios ahora son m谩s parecidas a las de un gerente o especialista responsable de facilitar la consulta [LORD 2015, p.2] y, podr铆a agregar, servir como un conducto para la directivas y orientaciones de la red de salud. Lo que en Quebec se denomina 芦acci贸n comunitaria aut贸noma禄 tiene poco que ver con los principios de autonom铆a colectiva y parad贸jicamente sufre hoy de su dependencia de los m茅todos de financiaci贸n estatal. En un momento de desconexi贸n estatal, varios grupos se lanzan de cabeza a la 芦econom铆a social禄. El discurso del movimiento popular da paso sutilmente a la integraci贸n a trav茅s de la actividad econ贸mica, ya que se necesitan personas de bajos ingresos para operar estos negocios鈥 Est谩 claro que, a pesar de ciertas posiciones, la acci贸n de las comunidades aut贸nomas encaja en la econom铆a neoliberal y es incapaz de luchar contra las transformaciones. El profesor Georges A. Lebel incluso se pregunta si, como un servicio p煤blico precario, no participa en 芦la comunitarizaci贸n que constituye una de las t谩cticas de deconstrucci贸n del servicio p煤blico [LEBEL 2010, p.125]禄. Con respecto a la profesionalizaci贸n del trabajo social, Nicolas Delisle-L鈥橦eureux escribe muy acertadamente: 芦estamos ante una profesi贸n que se tecnifica y cuyos profesionales est谩n[鈥cargados de t铆tulos y privilegios, protegidos por una estatuto que les otorga poderes particulares y ventajas significativas[DELISLE-L鈥橦EUREUX 2008, p.151]禄. El enfoque de incidencia, aunque posibilitado a trav茅s de las luchas, por un lado logra muy poco para el avance de
los derechos y por otro lado abre la puerta a las tendencias y prop贸sitos neoliberales en el trabajo social. Un informe del Instituto de Investigaci贸n y informaci贸n socioecon贸mica (IRIS) concluy贸 en 2013 que es la l贸gica del mercado 芦lo que caracteriza la nueva gobernanza empresarial establecida en la esfera p煤blica y que ahora se filtra a los c铆rculos comunitarios[DEPELTEAU, FORTIER Y H脡BERT 2013, p.36]禄. En 煤ltima instancia, basado en el campo de juego profundamente desigual del sistema, el marco de defensa legitima y mantiene el statu quo frente a la violencia del sistema. Vemos hoy como los recursos de estos 煤ltimos se ven fuertemente afectados por los recortes presupuestarios y la b煤squeda de financiaci贸n, mientras que las solicitudes recibidas se multiplican y empeoran. El trabajo social y la organizaci贸n comunitaria deben cuestionarse y reinventarse. es la l贸gica del mercado 芦que caracteriza la nueva gobernanza empresarial establecida en la esfera p煤blica y que ahora se filtra a los c铆rculos comunitarios[DEPELTEAU, FORTIER Y H脡BERT 2013, p.36]禄. En 煤ltima instancia, basado en el campo de juego profundamente desigual del sistema, el marco de defensa legitima y mantiene el statu quo frente a la violencia del sistema. Vemos hoy como los recursos de estos 煤ltimos se ven fuertemente afectados por los recortes presupuestarios y la b煤squeda de financiaci贸n, mientras que las solicitudes recibidas se multiplican y empeoran. El trabajo social y la organizaci贸n comunitaria deben cuestionarse y reinventarse. es la l贸gica del mercado 芦que caracteriza la nueva gobernanza empresarial establecida en la esfera p煤blica y que ahora se filtra a los c铆rculos comunitarios [DEPELTEAU, FORTIER Y H脡BERT 2013, p.36]禄. En 煤ltima instancia, basado en el campo de juego profundamente desigual del sistema, el marco de defensa legitima y mantiene el statu quo frente a la violencia del sistema. Vemos hoy como los recursos de estos 煤ltimos se ven fuertemente afectados por los recortes presupuestarios y la b煤squeda de financiaci贸n, mientras que las solicitudes recibidas se multiplican y empeoran. El trabajo social y la organizaci贸n comunitaria deben cuestionarse y reinventarse.

A partir de estas observaciones, el Colectivo se pronunci贸 a favor de la creaci贸n de grupos militantes de base al servicio de la poblaci贸n para promover la ayuda mutua, la movilizaci贸n colectiva y la educaci贸n popular en los barrios. Esto por y para (ya que la iniciativa parti贸 de los desempleados y asalariados pobres), en marcada ruptura con el modelo comunitario que convierte a las organizaciones tecnocratizadas en subcontratistas de un sistema brutal, encaminado al desarrollo con la gente del barrio de lucha contra el sistema. No se trataba simplemente de dejar que la gente saliera a flote un rato antes de los pr贸ximos ataques del
Estado, sino de recuperar el poder sobre sus vidas (promoviendo el empoderamiento y la autonom铆a colectiva y difundiendo pr谩cticas de autoorganizaci贸n). El colectivo se inspir贸 en esto en la animaci贸n social de Saul Alinsky, varios grupos anarquistas en Grecia en particular, el movimiento transnacional Food Not Bombs, pero tambi茅n los 芦programas de supervivencia禄 del Partido de las Panteras Negras para la Autodefensa (BPP). En un comunicado del 4 de julio de 2015, el Colectivo se帽al贸 que el BPP contemplaba: 芦acciones sociales como actos de propaganda por el hecho, destinados a sensibilizar a los 鈥榙espose铆dos鈥 de este mundo (j贸venes sin futuro, desempleados y desempleados de larga duraci贸n, empleados explotados, jubilados indigentes, movimientos estudiantiles) deseosos de tomar medidas que pudieran autoorganizarse y juntos formar un frente com煤n frente a la discriminaci贸n del gobierno y la arrogancia de los capitalistas[3]禄.

El BPP estaba en el origen de varias iniciativas en las comunidades como la distribuci贸n de desayunos gratuitos para los ni帽os, la organizaci贸n de escuelas de liberaci贸n, cooperativas de vivienda, consultorios m茅dicos gratuitos y programas de asistencia a los adultos mayores. Por su parte, el Colectivo ha materializado desde entonces varios proyectos en Chicoutimi, entre ellos los Marmites autogestionados, los mercados libres, el Espace social libre (un centro social autogestionado) y el Parc du 19 Juillet (un parque autogestionado) .

Adem谩s de difundir ideas y presentar propuestas anarquistas, estas intervenciones han permitido desarrollar nuevos v铆nculos con la gente del barrio, estimular nuevas luchas (por ejemplo, contra un due帽o de apartamento) y por los muchos intercambios, para comprender mejor la realidad con las necesidades y problemas vividos en el barrio. En definitiva, en torno al concepto de Acci贸n Social Anarquista y la respuesta directa a las necesidades que ofrece, podemos observar tres objetivos que se despliegan de forma conjunta: la construcci贸n de relaciones de poder con las autoridades, el desarrollo de espacios aut贸nomos desafiando los esquemas comerciales y opresores. relaciones y la reanudaci贸n del poder individual y colectivo en una perspectiva de claro cambio social.

La contribuci贸n crucial de un enfoque anarquista

Hay que decirlo: el 芦trabajo social禄 ha sido socavado por la sociedad capitalista y el estado colonial. La imagen que muchos tienen de ellos como profesionales en la normalizaci贸n, el cumplimiento de los individuos[ANDRIEN 2009, p.61], el control social y la integraci贸n al mercado laboral refleja muchas veces la triste realidad de la reducci贸n de un trabajo a lo que el estado y la econom铆a esperar de ello. En Chicoutimi, incluso vimos la participaci贸n del Service de travail de rue en la 芦operaci贸n conjunta禄 para desalojar a los okupas de la autoestaci贸n de la calle Racine en marzo de 2022. Esto recuerda el trato otorgado a los vagabundos despojados de sus tierras en los inicios. de este sistema est谩 obviamente a mil leguas de lo que defienden los anarquistas.

Los anarquistas no esperan la 芦Gran velada禄 de la revoluci贸n social para poner en pr谩ctica sus ideas y alternativas sociales. La prefiguraci贸n de las relaciones sociales igualitarias es necesaria aqu铆 y ahora en las luchas, como lo es el lugar de experimentaci贸n y elaboraci贸n de nuevas pr谩cticas y formas de organizaci贸n. El anarquismo defiende la posibilidad de una sociedad igualitaria y ecol贸gica liberada del Estado, organizada seg煤n un enfoque de abajo hacia arriba a trav茅s de la colaboraci贸n voluntaria local descentralizada, la autonom铆a colectiva, la ayuda mutua y la democracia directa. Su objetivo es la satisfacci贸n de las necesidades de todos y cada uno y el pleno desarrollo de las personas a trav茅s de su liberaci贸n de los sistemas de opresi贸n y explotaci贸n capitalista.

Como podemos ver, la conflictividad est谩 necesariamente en el coraz贸n de un enfoque anarquista de la organizaci贸n comunitaria o el trabajo social. Rechazamos el enfoque neoliberal que reivindica la igualdad de oportunidades y considera que
simplemente es necesario querer poder salir adelante. Para atacar con eficacia los problemas de ra铆z y actuar sin intermediarios, las relaciones de poder, los privilegios y los sistemas de opresi贸n son llamados por su nombre. Son estas condiciones materiales las que determinan en gran medida la vida de las personas, no su actitud, moralidad o forma de pensar. Es un enfoque pol铆tico, lo asumimos, porque toma ideas para transformar radicalmente la sociedad, pero rompe con el sistema pol铆tico y su partidismo. En esta perspectiva, Las instituciones estatales y la idea general del estado de derecho son criticadas por su sesgo hacia el statu quo, la pasividad ciudadana y la obediencia a las normas dictadas por la clase dominante. Cela ne revient pas 脿 dire que les anarchistes sont contre les droits de la population, mais plut么t qu鈥檌ls et elles ne comptent pas sur les institutions 茅tatiques pour les faire respecter 鈥 c鈥檈st une s茅paration nette de l鈥檃pproche bas茅e sur la d茅fense derechos. S贸lo podemos confiar en nuestros propios recursos. 芦Por haber tenido demasiada confianza en el gobierno, escribi贸 el anarquista Pierre Kropotkine, los ciudadanos han dejado de tener confianza en s铆 mismos; son incapaces de encontrar nuevos caminos. El Estado s贸lo tiene que intervenir y aplastar las 煤ltimas libertades[KROPOTKINE 1906, p谩g. 287.]禄. E Ivan Illich explicaba con sus propias palabras varias d茅cadas despu茅s:

芦Es cierto que la pobreza siempre ha implicado la imposibilidad de actuar a nivel social, pero confiar cada vez m谩s en las instituciones para erradicar los males de la sociedad le da a esta impotencia una nueva dimensi贸n: ahora abruma la mente, le quita al hombre toda voluntad de defenderse[ILLICH 1971, p.7]禄. La Acci贸n Social Anarquista asume total autonom铆a de las instituciones coercitivas y del estado. El rechazo de la sumisi贸n a las l贸gicas de la contrataci贸n p煤blica por parte de los financiadores surge como una necesidad en aras de la fidelidad a los propios objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. La pobreza siempre ha implicado la imposibilidad de actuar a nivel social, pero confiar cada vez m谩s en las instituciones para erradicar los males de la sociedad le da a esta impotencia una nueva dimensi贸n: ahora abruma la mente, le quita al hombre toda voluntad de defenderse[ILLICH 1971, p.7]禄. La Acci贸n Social Anarquista asume total autonom铆a de las instituciones coercitivas y  del estado. El rechazo de la sumisi贸n a las l贸gicas de la contrataci贸n p煤blica por parte de los financiadores surge como una necesidad en aras de la fidelidad a los propios objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. La pobreza siempre ha implicado la imposibilidad de actuar a nivel social, pero confiar cada vez m谩s en las instituciones para erradicar los males de la sociedad le da a esta impotencia una nueva dimensi贸n: ahora abruma la mente, le quita al hombre toda voluntad de defenderse[ILLICH 1971, p.7]禄. La Acci贸n Social Anarquista asume total autonom铆a de las instituciones coercitivas y del estado. El rechazo de la sumisi贸n a las l贸gicas de la contrataci贸n p煤blica por parte de los financiadores surge como una necesidad en aras de la fidelidad a los propios objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. pero confiar cada vez m谩s en las instituciones para erradicar los males de la sociedad da a esta impotencia una nueva dimensi贸n: ahora abruma el esp铆ritu, le quita al hombre toda voluntad de defenderse[ILLICH 1971, p.7]禄. La Acci贸n Social Anarquista asume total autonom铆a de las instituciones coercitivas y del estado. El rechazo de la sumisi贸n a las l贸gicas de la contrataci贸n p煤blica por parte de los financiadores surge como una necesidad en aras de la fidelidad a los propios objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. pero confiar cada vez m谩s en las instituciones para erradicar los males de la sociedad da a esta impotencia una nueva dimensi贸n: ahora abruma el esp铆ritu, le quita al hombre toda voluntad de defenderse[ILLICH 1971, p.7]禄. La Acci贸n Social Anarquista asume total autonom铆a de las instituciones coercitivas y del estado. El rechazo de la sumisi贸n a las l贸gicas de la contrataci贸n p煤blica por parte de los financiadores surge como una necesidad en aras de la fidelidad a los propios objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. la sumisi贸n a las l贸gicas de contrataci贸n p煤blica por parte de los donantes surge como una necesidad en aras de permanecer fiel a sus objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles. la sumisi贸n a las l贸gicas de contrataci贸n p煤blica por parte de los donantes surge como una necesidad en aras de permanecer fiel a sus objetivos; los medios elegidos son decisivos en cuanto a los fines posibles.

En las 煤ltimas d茅cadas, bajo el influjo de la institucionalizaci贸n de pr谩cticas, el trabajo social y la organizaci贸n comunitaria se han centrado cada vez m谩s en la palabra (la relaci贸n de ayuda) en sus intervenciones en detrimento de la 鈥榓cci贸n colectiva鈥. Con demasiada frecuencia, el enfoque de los trabajadores sociales individualiza las dificultades encontradas a partir de lo que consideran sus clientes. En consecuencia, responsabilizan a la persona sola de su situaci贸n al admitir a priori su impotencia frente a los elementos estructurales que la condicionan. M谩s bien, creemos que la acci贸n directa debe estar en primer plano, ya que permite a las personas experimentar su capacidad de actuar juntos frente a los problemas del sistema y su entorno. Se trata de nutrir el poder de actuar (empoderamiento) de los individuos devolvi茅ndoles la confianza en sus medios, no desde la perspectiva de una b煤squeda de ascenso social individualista, sino desde la del compromiso con las luchas colectivas y la construcci贸n de contraataques. potestades. Para aclarar el significado que le damos al concepto de empoderamiento, es interesante apelar tambi茅n al de esp铆ritu de rebeli贸n formulado por Kropotkin. La defini贸 como el impulso de vida presente en todo ser humano, una voluntad, que despierta a trav茅s del paso a la acci贸n y que hace germinar conciencias, insubordinaci贸n y audacia frente al orden social desigual[KROPOTKIN 1885]. Claro, todos los problemas de los individuos no son s贸lo de car谩cter estructural y se ven agravados por m煤ltiples problemas m谩s personales. Pero la sociedad rompi贸 a la gente. Para salir de ella, deben ser capaces de recuperar la confianza en sus capacidades (en lugar de resignarse a un s贸rdido conformismo) y forjar nuevos lazos de solidaridad. El principio es simple: tienes que ser capaz de actuar para florecer y transformar el mundo. Luego, a nivel colectivo, peque帽as victorias, que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. A esto se suman m煤ltiples cuestiones m谩s personales. Pero la sociedad rompi贸 a la gente. Para salir de ella, deben ser capaces de recuperar la confianza en sus capacidades (en lugar de resignarse a un s贸rdido conformismo) y forjar nuevos lazos de solidaridad. El principio es simple: tienes que ser capaz de actuar para florecer y transformar el mundo. Luego, a nivel colectivo, peque帽as victorias, que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. A esto se suman m煤ltiples cuestiones m谩s personales.

Pero la sociedad rompi贸 a la gente. Para salir de ella, deben ser capaces de recuperar la confianza en sus capacidades (en lugar de resignarse a un s贸rdido conformismo) y forjar nuevos lazos de solidaridad. El principio es simple: tienes que ser capaz de actuar para florecer y transformar el mundo. Luego, a nivel colectivo, peque帽as victorias, que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. deben ser capaces de recuperar la confianza en sus capacidades (en lugar de resignarse a un s贸rdido conformismo) y forjar nuevos lazos de solidaridad. El principio es simple: tienes que ser capaz de actuar para florecer y transformar el mundo. Luego, a nivel colectivo, peque帽as victorias, que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. deben ser capaces de recuperar la confianza en sus capacidades (en lugar de resignarse a un s贸rdido conformismo) y forjar nuevos lazos de solidaridad. El principio es simple: tienes que ser capaz de actuar para florecer y transformar el mundo. Luego, a nivel colectivo, peque帽as victorias, que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello. que a veces parecen triviales, construyen contrapoderes y pueden generar grandes historias movilizadoras. El boicot en oposici贸n a la segregaci贸n racial de los autobuses en la ciudad de Montgomery, Alabama a mediados de la d茅cada de 1950 es un buen ejemplo de ello.

En todas las ediciones de La Marmite autog茅r茅e se reivindica abiertamente la reapropiaci贸n directa del espacio p煤blico, es decir, la ocupaci贸n de lugares sin permiso de las autoridades, con la ayuda de carteles en la ciudad, pancartas, volantes y textos de invitaci贸n. Por un lado, es un gesto de resistencia frente a la guerra del espacio librada en particular por las clases dominantes que aburguesan nuestros barrios, por las relaciones de mercado que consumen el tiempo de nuestras vidas y atomizan las comunidades, por la polic铆a que reprime, criminaliza y perfila y por racistas y LGBTQ+f贸bicos que acosan y agreden. Por otro lado, es liberar temporalmente un espacio donde podamos practicar juntos la autonom铆a colectiva. Esta forma de reapropiaci贸n de la ciudad que defendemos se acerca a lo que la fil贸sofa Manola Antonioli llama 芦m谩quinas de guerra urbana禄, es decir, formas de organizaci贸n (lugares y usos improvisados) en el espacio que escapan a la autoridad y al urbanismo. Hemos optado por llevar a cabo nuestras acciones en los sectores del centro de la ciudad donde las necesidades son mayores. Afrontamos creativamente las situaciones que se presentan. Este enfoque nos ense帽a mucho y refuerza los proyectos. Es flagrante la implacabilidad de la polic铆a con los m谩s vulnerables, pero tambi茅n la amabilidad de las personas necesitadas. Luego, cada evento se organiza en torno a un tema que politiza un tema. Austeridad, gentrificaci贸n, propietarios-operadores y grandes proyectos que destruyen el medio ambiente fueron algunos de los temas discutidos. Con la colaboraci贸n de artistas y personas de diferentes procedencias, algunos eventos han dado lugar a happenings para romper la distancia entre el arte y la cultura y la calle para convertirla en una acci贸n directa contra la sociedad del espect谩culo. Finalmente, aprovechamos estos momentos para hacer preguntas abiertas a los participantes como: 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio?禄 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito). medio ambiente fueron algunos de los temas tratados. Con la colaboraci贸n de artistas y personas de diferentes procedencias, algunos eventos han dado lugar a happenings para romper la distancia entre el arte y la cultura y la calle para convertirla en una acci贸n directa contra la sociedad del espect谩culo. Finalmente, aprovechamos estos momentos para hacer preguntas abiertas a los participantes como: 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio?禄 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito). medio ambiente fueron algunos de los temas tratados. Con la colaboraci贸n de artistas y personas de diferentes procedencias, algunos eventos han dado lugar a happenings para romper la distancia entre el arte y la cultura y la calle para convertirla en una acci贸n directa contra la sociedad del espect谩culo. Finalmente, aprovechamos estos momentos para hacer preguntas abiertas a los participantes como: 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio?禄 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito). algunos hechos han dado lugar a happenings para romper la distancia entre el arte y la cultura y la calle para hacer una acci贸n directa contra la sociedad del espect谩culo. Finalmente, aprovechamos estos momentos para hacer preguntas abiertas a los participantes como: 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio?禄 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito). algunos hechos han dado lugar a happenings para romper la distancia entre el arte y la cultura y la calle para hacer una acci贸n directa contra la sociedad del espect谩culo. Finalmente, aprovechamos estos momentos para hacer preguntas abiertas a los participantes como: 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio?禄 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito). 芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio? 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito).

芦驴Qu茅 podr铆a mejorar las condiciones de vida, o simplemente la vida, en el barrio? 芦. Este enfoque ha alimentado con frecuencia la orientaci贸n de acciones posteriores (con el fin de responder directa e independientemente a las necesidades del distrito).

Frente a la exclusi贸n de la esfera pol铆tica de las mayor铆as explotadas y oprimidas y el consiguiente fatalismo, la educaci贸n popular, junto a los conflictos sociales, es una de las claves para hacer comprender a las personas los antagonismos sociales (las luchas de clases) y la necesidad de construir el poder relaciones con las clases dominantes para lograr el cambio. La educaci贸n popular es un proceso participativo que implica la co-construcci贸n de saberes a trav茅s del an谩lisis colectivo de situaciones vividas en toda su complejidad.

Tambi茅n profundizamos la comprensi贸n mutua de las causas estructurales. Es importante decir esto ya que con mucha frecuencia lo vemos reducido a un esfuerzo de popularizaci贸n y difusi贸n del conocimiento. L鈥 el intercambio con las personas nos lleva, por el contrario, a deshacernos rec铆procamente de las representaciones simplistas y esquem谩ticas. La educaci贸n popular no es una herramienta neutra. Es una herramienta para que los dominados se emancipen, tomen conciencia de su posici贸n en la lucha de clases y se organicen. Permite comprender mejor la din谩mica de la desigualdad en la sociedad y discernir qui茅nes se benefician de este estado de cosas y qui茅nes lo padecen. Finalmente, comprender la complejidad de las situaciones a menudo permite preparar conjuntamente objetivos y medios de acci贸n m谩s efectivos mientras nos cuidamos unos a otros. Para nosotros, la coherencia entre fines y medios es fundamental. Rechazamos, pues, categ贸ricamente las formas de educaci贸n electoral que afirman aprovechar las campa帽as electorales para informar y llegar a la gente a trav茅s de su partidismo pol铆tico. Creemos que este medio deambula provocando m谩s impotencia en las personas como esperando y apoyando alg煤n cambio desde arriba. A la izquierda ya la derecha, estos son esfuerzos de comunicaci贸n unidireccionales, cuya funci贸n real es apoyar el
ascenso al poder de los pol铆ticos y las pol铆ticas.

Un enfoque libertario no podr铆a existir sin aprovechar el amor indomable de los anarquistas por la humanidad. El amor libera del miedo y de las ataduras que rigen nuestra vida. Por otro lado, no somos salvadores ni salvadores y nosnegamos a serlo. M谩s que la relaci贸n profesional-cliente paternalista y autoritaria fuertemente inspirada en el modelo m茅dico, este enfoque sit煤a al
activista como un simple participante en un proceso de acci贸n entre otros que comparten su condici贸n. La cocina social el Otro Humano (O Allos Anthropos), que distribuye comidas gratis en Grecia, es un buen ejemplo de esto. El Otro humano rechaza la caridad, donde las personas m谩s favorecidas ayudan a otras movidas por la piedad y la misericordia. VS鈥 es m谩s bien una acci贸n de solidaridad horizontal, guiada por el amor al pr贸jimo, donde cada uno ofrece lo que puede ofrecer a los dem谩s y recibe lo que necesita. Cada persona es favorecida alrededor de las enormes ollas de la cocina social; todos cocinan y comen juntos, independientemente de sus diferencias. Adem谩s de la comida, diferentes personas aportan sus habilidades en la movilizaci贸n de los eventos, compartiendo sus conocimientos y talentos en el lugar o simplemente alegrando un momento de convivencia con su participaci贸n. La iniciativa no es neutral ni apol铆tica. Por el contrario, involucra a las personas en otra visi贸n de la sociedad, rompiendo con sistemas desiguales. 芦La comida no es lo principal, dice Konstantinos 鈥楰ostas鈥 Polychronopoulos en la pel铆cula 芦Amor y revoluci贸n禄. 隆La comida es el caballo de Troya! El caballo de Troya para acercarnos. 隆No es nada m谩s que eso! 隆Incluso para los m谩s hambrientos, no es la comida lo que los atrae aqu铆! 隆Vienen a estar con nosotros, a discutir el momento de una comida compartida! Eso es: una salida a la indiferencia禄. Los colectivos anarquistas est谩n llamados a actuar como facilitadores de estos procesos compartiendo recursos. Damos vida a nuestras ideas y las compartimos a trav茅s de la experiencia com煤n. En la convivencia, los activistas a煤n deben mantener una mente cr铆tica cuando se enfrentan a las relaciones de poder y sus privilegios. No es suficiente estar al tanto de estos para que sean 芦deconstruidos禄; descansan en sistemas de opresi贸n socialmente bien establecidos e interrelacionados con otras formas de dominaci贸n. En la actualidad, las personas militantes deben, en el curso de sus intervenciones, reconocer una l铆nea de tensi贸n permanente entre sus privilegios y su ideal libertario para no reproducirlos y prefigurar relaciones m谩s igualitarias. Debe admitirse que la confrontaci贸n de las pr谩cticas de otros activistas tambi茅n es saludable desde la perspectiva de la construcci贸n de tal movimiento. el pueblo militante debe, en el curso de sus intervenciones, reconocer una l铆nea de tensi贸n permanente entre sus privilegios y su ideal libertario para no reproducirlos y prefigurar relaciones m谩s igualitarias. Debe admitirse que la confrontaci贸n de las pr谩cticas de otros activistas tambi茅n es saludable desde la perspectiva de la construcci贸n de tal movimiento. el pueblo militante debe, en el curso de sus intervenciones, reconocer una l铆nea de tensi贸n permanente entre sus privilegios y su ideal libertario para no reproducirlos y prefigurar relaciones m谩s igualitarias. Debe admitirse que la confrontaci贸n de las pr谩cticas de otros activistas tambi茅n es saludable desde la perspectiva de la construcci贸n de tal movimiento.

La postura defensiva de varios libertarios frente al movimiento comunitario, limitada a una perspectiva cortoplacista de satisfacci贸n de necesidades inmediatas, puede ser comprensible desde ciertos 谩ngulos dada la proximidad de varios valores defendidos. Los activistas lo justifican bajo el pretexto de la falta de madurez de los colectivos libertarios locales o simplemente de su  ausencia[4]. A煤n as铆, el desarrollo de tales grupos no caer谩 del cielo. No hay raz贸n v谩lida para esperar la aparici贸n de colectivos libertarios, contrapoderes, autonom铆a colectiva y estrategias revolucionarias coherentes que vayan m谩s all谩 del reformismo. Los anarquistas no tienen que defender la 芦red social禄 del estado que la clase dominante ha traspasado deliberadamente, porque es sobre las espaldas de los m谩s pobres que se construye su riqueza. Como dijo la organizaci贸n  de Ontario Common Cause en 2014: 芦Hist贸ricamente se ha demostrado que las personas de clase trabajadora tienen el potencial de organizar sus propias redes de apoyo, que pueden existir independientemente de las administradas por el estado y que no nos obligan a esperar. para el amanecer de una utop铆a posrevolucionaria. Estas redes emergentes de contrapoder tienen un potencial revolucionario en la lucha por construir un mundo mejor, un mundo donde el bienestar de los individuos sea responsabilidad compartida de las comunidades de las que forman parte[CAUSA COM脷N 2014, p.38]禄 . Es comprensible que las condiciones sociales y econ贸micas existentes conduzcan, por compromiso, a un gran n煤mero de libertarios para tomar el trabajo social o la organizaci贸n comunitaria como un trabajo. Sin caer en juicios o rechazos dogm谩ticos, observamos c贸mo la fuerza de trabajo y los ejecutivos estatales mutilan y aprisionan el potencial transformador de estas dos 谩reas, como todo trabajo. Kropotkin pensaba que: 芦la literatura y la ciencia s贸lo ocupar谩n su verdadero lugar en la obra del desarrollo humano cuando, libres de toda servidumbre mercenaria, sean cultivadas exclusivamente por quienes las aman y para quienes las aman. La literatura, la ciencia y el arte deben ser atendidos por voluntarios. S贸lo con esta condici贸n lograr谩n liberarse del yugo del Estado, del Capital y de la mediocridad burguesa que los asfixia[KROPOTKINE 1892, p.141-142]禄.

Junto a la explotaci贸n capitalista, multitud de sistemas de opresi贸n (patriarcado, racismo, colonialismo, capacitismo, LGBTQ+fobia, etc.) destruyen y empa帽an la vida. Queremos un mundo libre de explotaci贸n y formas de opresi贸n. Nuestras iniciativas en las comunidades pretenden ser inclusivas; todos y cada uno pueden aportar su color con sus diferencias. Estos 煤ltimos son una riqueza colectiva que la actual sociedad desigual, reclutada a trav茅s del nacionalismo, el productivismo y el individualismo, condena a trav茅s de la opresi贸n sist茅mica, la estigmatizaci贸n y la exclusi贸n. El cuidado es habitual entre los miembros de muchos grupos marginados, como inmigrantes, homosexuales, trans, ind铆genas, racializados, discapacitados, etc. La formaci贸n de redes informales a menudo parece ser una cuesti贸n de supervivencia para muchos de ellos. Estas experiencias de acci贸n social son igualmente v谩lidas aunque sean m谩s 芦subterr谩neas禄, ocultas e invisibles[LEFRAN脟OIS 2022, p.500]. La Acci贸n Social Anarquista tiene mucho que aprender de ellos, est谩 llamada a apoyarlos y tambi茅n debe rechazar cualquier forma de estandarizaci贸n. Entonces, cabe se帽alar que esta autoorganizaci贸n del 芦cuidado禄 es muchas veces una alternativa de soluci贸n a las relaciones de dominaci贸n vividas con los profesionales. 芦Aquellos generalmente excluidos de la sociedad mayoritaria/mayoritaria han sido dominados en el pasado por profesionales, que han intentado regular su sexualidad, g茅nero, su sistema cultural racializado de conocimientos, pensamientos, emociones, conductas, sentimientos y deseos considerados 鈥榙esviados鈥 por la polic铆a, la psiquiatr铆a y otras instituciones estatales, incluido el trabajo social[LEFRAN脟OIS 2022, p. 507]禄. Concebimos que es imposible liberar a otros grupos de personas para ellos; esta tarea recae en sus miembros de forma independiente. Como dice el eslogan feminista, 芦No me liberen, yo me encargo禄. Las movilizaciones de pay-es permanentes y permanentes, como se ve con demasiada frecuencia en el medio comunitario, nos parecen vanas. M谩s bien, participan en apoyar a煤n m谩s el desarrollo del poder de actuar de estos profesionales; es la deriva que se produce cuando se piensa en el empoderamiento禄 apoyando la (re)producci贸n del estado colonial y actuando como zona de amortiguamiento para contener y pacificar a las comunidades ind铆genas que est谩n en confrontaci贸n directa con el estado colonial o enfrentando crisis causadas por pr谩cticas extractivas de recursos y despojo del Estado y las empresas[FORTIER Y HON -SING WONG 2018, p.6]禄. Las pr谩cticas y formas de vida tradicionales de los pueblos ind铆genas, cuyas memorias el colonialismo busc贸 borrar, tendr铆an sin embargo mucho que ense帽arnos, siendo sus formas de organizaci贸n social m谩s igualitarias. estado colonial o que enfrentan crisis provocadas por las pr谩cticas de extracci贸n de recursos y despojo del estado y las empresas[FORTIER Y HON-SING WONG 2018, p.6]禄. Las pr谩cticas y formas de vida tradicionales de los pueblos ind铆genas, cuyas memorias el colonialismo busc贸 borrar, tendr铆an sin embargo mucho que ense帽arnos, siendo sus formas de organizaci贸n social m谩s igualitarias. estado colonial o que enfrentan crisis provocadas por las pr谩cticas de extracci贸n de recursos y despojo del estado y las empresas[FORTIER Y HON-SING WONG 2018, p.6]禄. Las pr谩cticas y formas de vida tradicionales de los pueblos ind铆genas, cuyas memorias el colonialismo busc贸 borrar, tendr铆an sin embargo mucho que ense帽arnos, siendo sus formas de organizaci贸n social m谩s igualitarias.

En conclusi贸n, este art铆culo ha intentado trazar los contornos de un enfoque libertario del trabajo social y la organizaci贸n comunitaria. Con toda humildad, se puede decir que la Acci贸n Social Anarquista sigue siendo bastante vaga, pero eso puede ser algo bueno. Al fin y al cabo, lo importante no es desarrollar una nueva corriente que se sume a las clasificaciones que se ense帽an en la universidad, sino articular reflexiones en torno a nuestra experiencia militante. Tal enfoque no deber铆a encerrar sus pr谩cticas en un estado est谩tico. Est谩 llamada a renovarse constantemente en el curso de los acontecimientos si quiere permanecer fiel a sus principios. Adeline De L茅pinay escribe muy acertadamente: 芦Las experiencias en las que podemos inspirarnos son numerosas. Si tratar de reproducir y formalizar 鈥 herramientas鈥 y 鈥榤茅todos鈥 es correr el riesgo de quitarles su potencial subversivo y emancipador, todos podemos ir y recurrir a lo que existe, para probar cosas nuevas a nuestra vez, adapt谩ndonos a las realidades pol铆ticas en las que se anclan nuestras acciones. El reto es construir procesos autoconstituidos, y no proponer dispositivos 鈥榙esde arriba鈥, sin querer reinventar la p贸lvora y despreciar lo existente[DE L脡PINAY 2016]禄. En todo el mundo, los activistas libertarios est谩n participando en una gran cantidad de experiencias inspiradoras. Con la gente de su barrio, algunos han rehabilitado instalaciones deportivas, construido rampas para facilitar el acceso de todos a diferentes lugares, abri贸 casas okupas para los pobres y los inmigrantes, cultiv贸 huertas y limpi贸 espacios verdes, etc. Estas son, por supuesto, solo gotas de agua frente a la violencia de un sistema, pero lo que se construye durante estas acciones aut贸nomas es tan importante como las necesidades que se satisfacen. El futuro no est谩 escrito; seamos creativos y creativos. 芦No habr谩 futuro, subray贸 Henri Laborit, si no lo imaginamos[LABORIT 1976, p.85]禄. seamos creativos y creativos. 芦No habr谩 futuro, subray贸 Henri Laborit, si no lo imaginamos[LABORIT 1976, p.85]禄. seamos creativos y creativos. 芦No habr谩 futuro, subray贸 Henri Laborit, si no lo imaginamos[LABORIT 1976, p.85]禄.

Resumen punto por punto de una pr谩ctica anarquista en el trabajo social o en la organizaci贸n comunitaria:

鈥 desprofesionalizaci贸n y ruptura de posiciones de poder y coerci贸n;

鈥 apoyar el desarrollo del poder de acci贸n de las personas, la recuperaci贸n del poder sobre sus vidas y la resucitaci贸n de su esp铆ritu de rebeli贸n;

鈥 apoyar el desarrollo de redes de ayuda mutua y solidaridad activa en las comunidades;

鈥 apuntar a las estructuras sociales responsables de los problemas experimentados por las personas a trav茅s de la educaci贸n popular;

鈥 entrar en conflicto con las relaciones sociales de dominaci贸n, instituciones y capitalistas / generar colectivamente luchas sociales y practicar la acci贸n directa;

鈥 hacer que las pr谩cticas sean completamente aut贸nomas en relaci贸n con el Estado y los financiadores p煤blicos o privados;

鈥 apoyar, abrir la puerta e inspirarse en las pr谩cticas autoorganizativas de 芦cuidado禄 de las comunidades marginadas / evitar cualquier mentalidad est谩tica y renovarse en una postura militante horizontal.

Collectif Emma Goldman

Texto original en frances: http://ucl-saguenay.blogspot.com


Notas

[1]El concepto de movimiento comunitario en Quebec se refiere a lo que m谩s a menudo se denomina movimiento asociativo en Europa.

[2]Colectivo Emma Goldman. 芦Algunos Principios de la Olla Autogestionada禄, 25 de agosto de 2015, http://ucl-saguenay.blogspot.com/p/action-sociale-anarchiste.html

[3]Collectif Emma Goldman. 芦Frente a la Austeridad: Acci贸n Social Anarquista禄, 4 de julio de 2015,http://ucl-saguenay.blogspot.com/2015/07/face-lausterite-laction-sociale.html

[4]El an谩lisis cr铆tico producido por Marc-Aurel de Quebec, 芦Comunidad y movimientos anarquistas: 驴un encuentro fruct铆fero?禄 , publicado en la 6陋 edici贸n de la revista Rupturas (primavera de 2006) es un buen ejemplo. Puede encontrar la publicaci贸n en l铆nea en esta direcci贸n: https://causecommune.net/publications/ruptures/6.html


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Metodolog铆a Anarquista de Trabajo Social Comunitario. Una propuesta Libertaria desde el Trabajo social.

Trabajo social desde la perspectiva anarquista/libertaria.

Trabajo social y anarquismo.

Zapatistas: lecciones de auto-organizaci贸n comunitaria

FAGC: Recomendaciones sobre organizaci贸n comunitaria

El fin de la arrogancia: descentralizaci贸n y organizaci贸n anarquista




Fuente: Lapeste.org